Reino de Algarve

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El reino de Algarve (en árabe: الغرب الأندلس ‎, al-ʼGharb al-ʼAndalus; que significa «el Occidente de Al-Ándalus») fue un título honorífico sobre una la región al sur de Portugal que en nada se diferenciaba del resto de Portugal, ya que no tenía ni instituciones, ni fueros ni privilegios propios, ni siquiera autonomía.

Precedente[editar]

El título de «Rey de Algarve» fue utilizado por primera vez por Sancho I de Portugal, después de la primera conquista de Silves, en 1189. Silves era sólo una ciudad del imperio almohade, aunque a estas alturas todo Al-Ándalus se hallaba unificado bajo su dominio. Así, D. Sancho usó alternativamente en sus diplomas las fórmulas «Rey de Portugal y de Silves» o «Rey de Portugal y del Algarve»; excepcionalmente, acumuló los tres títulos en los de «Rey de Portugal, de Silves y del Algarve».

Reconquista[editar]

El Imperio almohade se disgregaría en la península en 1234, disolviéndose en varios pequeños emiratos, las taifas. El Sur de Portugal aún en manos musulmanas fue anexionado por la taifa de Niebla, en la moderna España; su emir, Musa ibn Mohammad ibn Nassir ibn Mahfuz, se proclamó poco tiempo después «emir del Occidente» (amir al-Garb), aunque su Estado comprendía, de hecho, la región más occidental del Al-Ándalus musulmán. Al mismo tiempo, continuaban las conquistas portuguesas y castellanas por el Sur. Durante el reinado de Sancho II se conquistaron las últimas plazas alentejanas y aún la mayor parte del moderno Algarve, en la margen derecha del río Guadiana. En el momento de su deposición y posterior abdicación, quedaban del Algarve musulmán sólo pequeños enclaves en Aljezur, Faro, Loulé y Albufeira, los cuales se hicieron independientes de su dominio debido a la discontinuidad territorial y a la distancia que los separaba de Niebla.

Alfonso III, tras subir al trono en 1248, se encargó de conquistar los últimos enclaves islámicos en Algarve, terminando la conquista de la región en 1249. Pero tras la subida al trono de Alfonso X de Castilla, se inició un guerra entre ambos reyes en base a unos derechos que Alfonso X había adquirido o por el rey Sancho II de Portugal cuando lo apoyó contra su hermano el rey Alfonso III, o por el rey de la taifa de Niebla. El conficto finalizó en 1253 al acordar el matrimonio del rey portugués con una hija del rey Alfonso X, y la entrega de un usufructo sobre el Algarve en beneficio del rey castellano hasta que el hijo de ese matrimonio alcanzara los siete años de edad.[1] [2]

En 1260,[3] Alfonso X añadió a sus títulos el de rey de Algarve. Pero en 1263, ratificado en 1264,[4] cedió el usufructo del Algarve a su nieto Dionisio, heredero del rey portugués, a cambio de un vasallaje militar.[5] [6] En 1267, el tratado de Badajoz de 1267 liquidó este tributo militar[7] y se fijaron las fronteras. El rey castellano siguió empleando el título de rey de Algarve, pero sólo por la referencia al territorio de la antigua taifa de Niebla.[8] Por su parte, el rey Alfonso III empezó a emplear el título de rey de Portugal y de Algarve desde marzo de 1268.[9]

Ultramar[editar]

En Portugal, el título de rey de Algarve sufrió cambios con las conquistas norteafricanas, cuyo territorio era considerado la prórroga natural del reino de Algarve. Así, Juan I de Portugal añadió a su intitulación de «Rei de Portugal e de Algarve» el nombre de «Señor de Ceuta». Su nieto Afonso V, por su parte, se llamó sucesivamente «Señor de Ceuta y de Alcázar-Quivir en África» (después de 1458), y en 1471, con la conquista de Arzila, Tánger y Larache, reunió las plazas norteafricanas en el título de «Algarve d’además-mar en África», quedándose Algarve europeo a ser el «Algarve de este lado mar». Así, fue sólo en 1471 cuando el «Reino de Algarve» dio lugar al «Reino de Algarves», debido a la elevación de los señoríos norteafricanos de la corona portuguesa a la condición de reino. Los reyes de Portugal adoptaron, por tanto, el título que vendrían a usar hasta la caída de la Monarquía: «Reis de Portugal y de Algarves de este lado y d’además-mar en África» — esto aún después del abandono de la última plaza norteafricana en manos portuguesas (Mazagão, en 1769).

Guerras liberales[editar]

En el siglo XIX, graves enfrentamientos entre liberales y absolutistas causaron el éxodo desde la Sierra Algarvia hacia las ciudades del litoral. Desde entonces, pocas personas mantienen las profesiones tradicionales. José Joaquim de Sousa Reis (el Hurgado), célebre guerrillero, combatió en la sierra y, atacando a ciudades del Litoral, mantuvo a la población de la ciudad en inquietud, intensificándose durante los años de 1834 a 1838, cuyas batallas trajeron a Algarve dramas nunca antes vistos. El 26 de noviembre de 1836, D. Miguel nombra a Hurgado «Gobernador del Reino de Algarve» y «Comandante en Jefe Interino de Todas las Tropas Realistas, Regulares e Irregulares del Ejército de Operaciones del Sur». Sin embargo, acabaría siendo fusilado en Faro el 2 de agosto de 1838.

Referencias[editar]