Referéndum presidencial de Venezuela de 2004

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Referéndum presidencial de 2004
Ratificación o revocatoria del mandato de Hugo Chávez
15 de agosto de 2004
Tipo Referéndum vinculante

Demografía electoral
Votantes 9 815 631
Participación
  
69.92%

Resultado
  
40.64%
No
  
59.1%

El 15 de agosto del 2004 se celebró En Venezuela un referéndum revocatorio presidencial para decidir la permanencia de Hugo Chávez en la jefatura del Estado, cuyo resultado oficial fue de no revocarlo.

La polarización política en Venezuela incidió en el nombre elegido para este referéndum, el cual fue llamado por la oposición venezolana «referéndum revocatorio», por el contrario, los seguidores del gobierno de Hugo Chávez lo denominaron «referéndum ratificatorio». Este tipo de elecciones también suelen llamarse «plebiscitos».

El resultado del referendo fue no destituir a Chávez (59.1 %), pero hubo alegatos de fraude. En 2004, un informe de observadores rechazó esta hipótesis,[1] [2] pero evaluaciones estadísticas de 2006[3] y 2011[4] difieren con este. El expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter[5] y su Carter Center,[6] todos los grupos que observaron el referendum,[2] y otros análisis[7] negaron el fraude y afirmaron que el proceso se realizó de manera libre y justa. Carter incluso acusó a grupos alineados con la oposicion de manipular datos.[8]

La petición[editar]

Antecedentes[editar]

Fue un referéndum activado por la oposición para intentar destituir democráticamente al presidente Chávez mediante el voto popular según lo previsto en la propia Constitución de 1999, actualmente en vigor, e impulsada por el propio presidente.

Lo que motivó la realización del referéndum fue la crispación social y la crisis política que sumió al país, y que desembocó en el Golpe de Estado del 11 de abril del 2002 realizado por la oposición. El resultado fue el derrocamiento durante dos días del presidente Chávez, pero este fue repuesto por un contragolpe realizado por sus seguidores. Ese mismo año la oposición pedía la renuncia de Chávez y se la exigió mediante sendas marchas durante todo el año 2002.

Previamente, el mismo año el oposicionismo, mediante el apoyo principal de los empresarios, había realizado un paro que se denominó Paro Petrolero, por afectar a la empresa estatal de PDVSA debido a su prolongada duración. Las consecuencias de la paralización de las actividades económicas, especialmente petroleras entre diciembre de 2002 hasta febrero de 2003 fueron graves. Los efectos en lo político, económico y social fueron muy negativos para la población y el país. La Organización de Estados Americanos (OEA) y el estadounidense Centro Carter organizaron una «mesa de negociación y acuerdo», en donde se realizó un pacto contra la violencia entre gobierno y oposición que no fue cumplido, pero sirvió de preámbulo para acordar llevar a cabo el referéndum.

La oposición exigía en un primer momento realizar lo que se denominó referéndum consultivo, que se caracterizaba por no ser vinculante y por no estar establecido en la constitución. El gobierno presidido por Chávez, afirmó que sólo aceptaría la realización del referéndum previsto en la carta magna, pero la oposición estuvo en un primer momento en contra de la opción aceptada por Chávez, alegando que este se tenía que realizar en la mitad del período presidencial (a mediados de 2004) y no estarían dispuesto a esperar tanto ya que el país se podría sumir en una guerra civil. En este aspecto el chavismo alegó que la inestabilidad y la confrontación era promovida por la oposición de forma malintencionada y aseguró que si esta dejaba de crear disturbios y asesinatos, la confrontación se acabaría y que en general la oposición no ofrecía ninguna alternativa al gobierno.

Después de la finalización del paro (nunca se hizo una declaración oficial sobre la finalización del mismo) la oposición siguió activa promoviendo más movilizaciones. Durante el año 2003 se continuó con la realización de marchas, disturbios y cacerolazos promovidos por la Coordinadora Democrática, los canales de televisión, la patronal Fedecámaras y sus empresarios aglutinados, además del sindicato CTV y la Iglesia católica, para forzar la renuncia de Chávez. Además ocurrían contra-marchas pro-Chávez, como respuesta a la marchas de la oposición

Las manifestaciones chavistas y antichavista se sucedían a diario. Para detenerlas, las partes aceptaron está fórmula de referéndum propuesta por la citada mesa de negociación y acuerdo. Referéndum que como se mencionó antes está comtemplado en la Constitución Bolivariana de 1999.

Base constitucional[editar]

La llamada a referéndum está fundamentada en dos artículos de la constitución de 1999

Artículo 72: Todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables. Transcurrida la mitad del período para el cual fue elegido el funcionario o funcionaria, un número no menor del veinte por ciento de los electores o electoras inscritos en la correspondiente circunscripción podrá solicitar la convocatoria de un referéndum para revocar su mandato.

Cuando igual o mayor número de electores y electoras que eligieron al funcionario o funcionaria hubieren votado a favor de la revocatoria, siempre que haya concurrido al referéndum un número de electores y electoras igual o superior al veinticinco por ciento de los electores y electoras inscritos, se considerará revocado su mandato y se procederá de inmediato a cubrir la falta absoluta conforme a lo dispuesto en esta Constitución y la ley.

La revocación del mandato para los cuerpos colegiados se realizará de acuerdo con lo que establezca la ley.

Durante el período para el cual fue elegido el funcionario o funcionaria no podrá hacerse más de una solicitud de revocación de su mandato.

Artículo 233: Serán faltas absolutas del Presidente o Presidenta de la República: la muerte, su renuncia, la destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, la incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional, el abandono del cargo, declarado éste por la Asamblea Nacional, así como la revocatoria popular de su mandato.

Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreto dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional.

Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente o Presidenta de la República durante los primeros cuatro años del período constitucional, se procederá a una nueva elección universal y directa dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva.

En los casos anteriores, el nuevo Presidente o Presidenta completará el período constitucional correspondiente.

Si la falta absoluta se produce durante los últimos dos años del período constitucional, el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva asumirá la Presidencia de la República hasta completar el mismo.

Recolección de firmas de la oposición[editar]

Marcha realizada en Caracas

La ley electoral exigía la recolección de un número de firmas de la población venezolana para poder activar el referéndum y en el plazo de un número de días para llevar a cabo dicha recolección. Así, la oposición aglutinada en la Coordinadora Democrática, que es una coalición de partidos políticos, asociaciones civiles, ONG y otro tipo de organizaciones cuyo objetivo en común es el derrocamiento de Chávez, decidió iniciar la labor de recolección de firmas donde tuvo un masivo apoyo de los medios de comunicación privados nacionales, tanto de televisión, prensa y radio que en su mayoría estaban en contra Chávez.

Las formas de pedir las firmas fueron muy diversas. Se crearon puestos en sitios públicos como plazas o calles. Personas comisionadas para tal fin («itinerantes») recorrían casa por casa en busca de firmantes, los ciudadanos que deseaban firmar tenían que hacerlo en libros diseñados para tal fin, se debía colocar la firma, el número de cédula y la huella dactilar.

En agosto del 2003, aproximadamente 3.2 millones de firmas fueron presentadas, pero estas fueron rechazadas por los miembros del organismo encargados de las elecciones en el país: Consejo Nacional Electoral (Venezuela) (CNE); basándose según la oposición en un tecnicismo legal: que las firmas se habían recogido prematuramente; específicamente antes de la mitad del período presidencial. En septiembre del 2003, la revista inglesa The Economist informó que el Gobierno había utilizado un escuadrón de movilización rápida para allanar las oficinas del CNE. Adicionalmente la revista reportó que el gobierno estaba castigando aquellos ciudadanos que firmaban la petición del referéndum. Igualmente el gobierno y algunos firmantes denunciaron haber firmado en su lugar de trabajo, presionados mediante coacción y en contra de su voluntad por sus jefes bajo amenazas en caso de negarse. Según las denuncias, dichos trabajadores pertenecían a la nómina de empresas privadas que estaban en contra del gobierno de Chávez, entre las mencionadas estaban algunas transnacionales como la fabricante de automóviles Kia.

Cedulacion de venezolanos en Alta Vista, Catia, Municipio Libertador de Caracas, el 17 de abril de 2004.

En noviembre de 2003, la oposición recolectó un nuevo conjunto de firmas, obteniéndose en el plazo máximo de cuatro días la cantidad de 3.6 millones de ellas. En febrero de 2004, Roberto Abdul, uno de los directores de Súmate, la ONG que recogió las firmas, declaró que de acuerdo con los cálculos de la organización, al menos el 8 % de las firmas (0.288 millones) eran inválidas. Sin embargo el CNE rechazó la petición de referéndum alegando que tan solo 1.9 millones de las firmas eran válidas, 1.1 millones presentaban serias dudas, y cerca de 0.5 millones eran completamente inválidas (por pertenecer a personas fallecidas, menores de edad y extranjeros). De las firmas consideradas dudosas por el CNE (1.1 millones), 876 017 tenían sus datos personales escritos con la misma caligrafía con la excepción de la firma misma. La oposición alegó que dichas firmas denominadas asistidas eran firmas en las cuales la persona encargada del centro de recolección asistía a los firmantes rellenando toda la información y luego les indicaba dónde firmar. La decisión del CNE dio origen a manifestaciones violentas que resultaron en la muerte de 9 personas, 339 arrestos y 1200 heridos.

Tras una apelación a la sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, la corte incluyó como válidas unas 800 000 firmas, con lo que el total de firmas válidas llegó a 2.7 millones; este monto constituyó 300 000 firmas más de las necesarias para convocar el referéndum. Sin embargo una semana más tarde, la sala Constitucional del mismo tribunal rechazó la decisión de la sala Electoral al dictaminar que esta había obrado fuera de su jurisdicción.

A continuación los nombres de los firmantes se hicieron públicos. El presidente de la Confederación de trabajadores de Venezuela (CTV) declaró a la Associated Press que se habían empezado a despedir de los ministerios de gobierno, de los organismos públicos, de los gobiernos municipales y de las empresas del gobierno, a aquellas personas que habían firmado la petición del referéndum. El ministro de Salud Roger Capella declaró también a la Associated Press justificando los despidos diciendo que «todos aquellos que firmaron para activar el referéndum contra el presidente Chávez deberían ser despedidos del Ministerio de la Salud». Días después Capella se retractó diciendo que esa era su opinión personal y no era política oficial.

Eventualmente, como compromiso para resolver el impasse creado, el CNE dictaminó que permitiría un proceso de «reparo», consistente en permitir que durante un lapso de cinco días en mayo de 2004, aquellas personas cuyas firmas estaban siendo cuestionadas confirmaran que si eran en efecto auténticas. Al final de este período, el número de firmas validadas por el CNE alcanzó la cifra de 2 436 830. De esta manera se alcanzaba el monto mínimo de firmas necesarias para convocar el referéndum. Durante estos días de validación de firmas, miles de cédulas de identidad falsas y equipo para su fabricación fueron confiscados en el curso de allanamientos policiales. Los simpatizantes de Chávez alegaron que esto indicaba que la oposición había usado estos equipos para falsificar firmas; mientras la oposición señalaba que estos equipos habían sido plantados maliciosamente.[9]

El día del referéndum[editar]

Un venezolano exige su derecho al voto en las afueras del CNE. 15 de agosto de 2004.

Al final se realizó el referéndum en la fecha prevista el 15 de agosto, se decidió que el «Sí» (exigido por la oposición) fuera la opción que significara la destitución y la opción «No», que significara la ratificación de Chávez.

Los colegios y liceos públicos habilitados para votar, se abrieron en la mañana del 15 de agosto. Se caracterizaron desde el primer momento por extensas colas de gente que iba a votar, el CNE tuvo que extender dos veces el plazo para el cierre de las votaciones: la primera fue durante cuatro horas, de 6:00 hasta las 8:00Pm, extendido después otras cuatro horas hasta la medianoche. Una de las novedades de esta elección era la posibilidad que los venezolanos radicados en el exterior también podían votar en el referéndum como si fuese una votación normal, las colas fueron igualmente largas en algunos centros de votación en el exterior del país como los localizados en las ciudad de Miami en Estados Unidos y Santa Cruz de Tenerife en España.

Resultados[editar]

El resultado preliminar fue dado por Francisco Carrasquero, presidente y uno de los cinco rectores del CNE, anunciándolo en la televisión y la radio nacional aproximadamente a las 4:00 de la madrugada del ya 16 de agosto después que el 94 % de los votos habían sido escrutados, Siendo:

  • El (a favor de la destitución de Chávez): 3 576 517 = 42 %
  • El No (a favor de la permanencia de Chávez en el poder): 4 991 483 = 58 %

Pero los resultados finales dados el 18 de agosto por el CNE fueron aún más favorables por el «No», escrutándose todos los votos, donde se reafirma en dejar sin efecto el pedido del cese del gobierno de Chávez, con una abstención de 30.08 %:[10]

        Votos    %
  Censo electoral 14 037 900  
  Total votos   9 815 631 69.92 %
  Total votos válidos  9 789 637 99.74 %
  Total votos inválidos  25 994 0.25 %
  Total votos (a favor de la destitución de Chávez). 3 989 008 40.64 %
  Total votos No (en contra de la destitución de Chávez). 5 800 629 59.1 %

Consecuencias[editar]

Las consecuencias del referéndum y que definitivamente ratificaron a Chávez en el cargo fueron el cese de las manifestaciones y disturbios en el país, Chávez salió muy reforzado, empezó a realizar una política internacional aún más activa, además de una mayor atención en América Latina, Chávez decidió desquitarse del gobierno estadounidense de George W. Bush, al que acusa de haber apoyado directamente el golpe de estado de 2002 contra su gobierno y de financiar a la oposición continuamente durante todo ese tiempo. Para contrarrestar las supuestas presiones diplomáticas estadounidense de intentar aislar a Venezuela, Chávez afianza sus relaciones con gobiernos progresistas de América Latina y el mundo y crítica la imperial política exterior de Estados Unidos. También el presidente Chávez declaró que era socialista.

La consecuencias del referéndum de la oposición fueron a la inversa. La alianza de los diferentes grupos se quebró, se disolvió la Coordinadora Democrática, y en general perdieron fuerza de convocatoria. Algunos medios de comunicación como Televen dejaron de participar en la diatriba política.

Acusaciones de fraude electoral[editar]

La oposición presidida en ese momento por Enrique Mendoza declaró que hubo fraude. En los días siguientes al referéndum fueron presentadas en distintos medios de comunicación varias pruebas de ese fraude de las que se destacan los topes del Sí presentados en el estado Bolívar entre otros. Ninguna de las pruebas procedió.

El expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter y su Carter Center, junto con representantes de la OEA (Organización de Estados Americanos) asistieron a las votaciones y certificaron que la votación había sido justa y libre.[11] Carter invitó a todos los venezolanos «aceptar los resultados y trabajar juntos por el futuro».

Incluso la administración Bush, absolutamente hostil contra Chávez, reconoció que este había ganado correctamente.[11] Sin embargo los líderes de la oposición alegaron fraude y afirmaron que Chávez les había robado su victoria.[11]

Un estudio estadístico sobre las elecciones, escrito por María M. Febres Cordero y Bernardo Márquez, se publicó en 2006 en una revista internacional de estadística.[12] La conclusión de los autores fue que el 56.4 % había votado «sí» (a favor de la destitución de Chávez), mientras que el resultado oficial era de 41.0 %.

La revista internacional de estadística "Statistical Science", situada entre las diez mejores del mundo,[13] dedicó la mitad de su número de noviembre de 2011 (siete de catorce artículos) ―con un artículo introductorio escrito por Alicia L. Carriquiry― para demostrar que no había habido fraude en el referéndum.[14]

Otros incidentes[editar]

Grabación paródica y acusación falsa[editar]

El rector Jorge Rodríguez y el presidente Francisco Carrasquero del CNE anunciaron a las 3:00PM del día 15 de agosto en televisión nacional que habían encontrado un CD de audio donde una voz falsificada de Carrasquero declaraba que la oposición había ganado el referéndum con un total de 11 436 086 «sí» de los votos, y que el mandato de Chávez de tal modo estaba revocado. Puesto que esta grabación se descubrió varias horas antes de cerrar los centros de votación, y puesto que Carrasquero declaró que dicha grabación falsificada era utilizada para sabotear el referéndum, el fiscal general Isaías Rodríguez inició la investigación sobre este hecho y así localizar y arrestar a los responsables de la grabación de audio falsa.[15]

El periodista Fausto Malavé dijo a los medios de comunicación venezolanos que la grabación era una parodia del funcionario del CNE que estaba circulando en las calles de Caracas durante meses, y que le sorprendía que solamente se hubiese mencionado al ejecutarse el referéndum.

[Súmate] distribuyó deliberadamente esos resultados erróneos con el fin de construir no solo la esperanza de la victoria, sino también para influir a las personas que todavía estaban haciendo la cola para votar. [Súmate] deliberately distributed this erroneous exit poll data in order to build up, not only the expectation of victory, but also to influence the people still standing in line.
Jimmy Carter[11]

Para el mundo exterior, la negativa de los dirigentes de la oposición a reconocer los resultados creó la percepción de que «son un grupo de gente loca», afirmó el sacerdote jesuita Arturo Peraza, abogado de derechos humanos y crítico de Chávez. Peraza comparó a los líderes de la oposición con un niño de 8 años de edad, que hace un berrinche cuando no se sale con la suya. «Toda la credibilidad que tenían la han botado a la basura. Fue un acto de suicidio».[11]

Lista Tascón[editar]

Luego de transcurrido el referéndum, fue publicada en internet la lista de los firmantes por la realización del mismo, la llamada Lista Tascón en el sitio web personal[16] del diputado de la Asamblea Nacional Luis Tascón. Hubo serias denuncias del uso de dicha lista como un instrumento en contra de los firmantes y de la oposición en general.

Referencias[editar]

  1. Weisbrot M, Rosnick D, Tucker T (20 September 2004). Black Swans, Conspiracy Theories, and the Quixotic Search for Fraud: A Look at Hausmann and Rigobón's Analysis of Venezuela's Referendum Vote. CEPR: Center for Economic and Policy Research. Retrieved 7 July 2012.
  2. a b «Observer teams endorse Venezuela vote results» (16 de agosto de 2004). Consultado el 6 de julio de 2013.
  3. Maria M. Febres Cordero, Bernardo Márquez (2006), «A Statistical Approach to Assess Referendum Results: the Venezuelan Recall Referendum 2004», International Statistical Review, 74 (3).
  4. «Special Section: Revisiting the 2004 Venezuelan Referendum», Statistical Science, 26 (4), noviembre de 2011
  5. CNN http://edition.cnn.com/2004/WORLD/americas/08/16/venezuela.recall.ap/index.html |url= sin título (ayuda).  Uso incorrecto de la plantilla enlace roto (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
  6. Carter Center (2005). Observing the Venezuela Presidential Recall Referendum: Comprehensive Report. Accessed 25 January 2006.
  7. Carter Center, 17 September 2004, Report on an Analysis of the Representativeness of the Second Audit Sample, and the Correlation between Petition Signers and the Yes Vote in the 15 Aug. 2004 Presidential Recall Referendum in Venezuela. Retrieved 20 February 2010
  8. Jones, Bart (3 September 2004). «Venezuela: Divisions harden after Chávez victory». National Catholic Reporter. Consultado el 14 March 2009.
  9. www.venezuelanalysis.com.
  10. Resultados Electorales (CNE).
  11. a b c d e Jones, Bart: «Venezuela: Divisions harden after Chávez victory» (se endurecen las divisiones después de la victoria de Chávez), artículo en inglés en el diario National Catholic Reporter (Kansas, Estados Unidos) del 3 de septiembre de 2004.
  12. Maria M. Febres Cordero y Bernardo Márquez (2006), «A Statistical Approach to Assess Referendum Results: the Venezuelan Recall Referendum 2004», International Statistical Review, 74 (3); abstract
  13. Calificación de la revista "Statistical Science" en el sitio web Science Watch.
  14. Statistical Science Volume 26 Number 4
  15. Denuncia de la grabación en el sitio Aporrea.org.
  16. Página de Internet de Luis Tascon

Enlaces externos[editar]