Pecado

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Pecar»)
Saltar a: navegación, búsqueda
The Fall of the Damned por Dirk Bouts.

Pecado (latín peccātum) es la transgresión voluntaria de un precepto tenido por bueno.

Origen conceptual del pecado[editar]

Para los griegos pecado se decía hamartia: ‘fallo de la meta, no dar en el blanco’. Los escritores griegos solían utilizar la forma verbal hamartánō con respecto al lancero que erraba su blanco y, por implicación, aludía al concepto de vivir al margen de un código moral o intelectual tenido por meta ideal, debido a una actitud errónea, consciente o inconscientemente.[1]

En hebreo la palabra común para "pecado" es jattáʼth, que también significa “errar” en el sentido de no alcanzar una meta, camino, objetivo o blanco exacto. En Jueces 20:16 se utiliza la forma verbal jatáʼ en una frase negativa para referirse a los benjamitas como ‘personas que podían tirar piedras con honda a un cabello y no erraban’ (véase también Job 5:24). Igualmente se aplica a desviarse de métas morales, como en Proverbios 8:35,36, que dice que el que halla sabiduría piadosa halla vida, pero ‘el que no alcanza (heb. jatáʼ) la sabiduría le está haciendo violencia a su alma’, pues la lleva a la muerte. En Arameo la palabra para "pecado" es khata.

El concepto religioso aún vigente de pecado como ‘delito moral’ alude a la trasgresión voluntaria o involuntaria de normas o preceptos religiosos. Dado que existen innumerables normas de este tipo, existen innúmeros pecados, a los cuales se les asigna mayor, menor o ningún castigo según las distintas creencias.[2]

En los estados confesionales, que tienen una "religión oficial", puede estar penado con la privación de libertad, e incluso de la vida -, y en entornos culturalmente pobres, aun en sociedades modernas, se suelen achacar los problemas o accidentes físicos a la comisión de pecados.

Pecado según el cristianismo[editar]

La tradición judeocristiana, cuya fuente fundamental es la Biblia, ha entendido el pecado, en términos generales, como el alejamiento del hombre de la voluntad de Dios.

De acuerdo al Tanaj o Antiguo Testamento, esta voluntad está representada por la Ley (Torah), preceptos y estatutos dados por Dios al pueblo de Israel, y registrados en los libros sagrados.

Aun hoy, para el judaísmo no existe un pecado genérico a manera de naturaleza subyacente en los actos de los hombres, sino solo transgresiones objetivas y concretas (no pensamientos o intenciones del corazón) que se cometen voluntariamente. En cambio, de acuerdo con el Nuevo Testamento, y la tradición del cristianismo, existe una naturaleza pecaminosa en el ser humano, heredada de la primera transgresión de Adán. Esta naturaleza pecaminosa del hombre afecta tanto sus actos como sus pensamientos, y no se puede superar con el solo esfuerzo de seguir la Ley de Dios, por lo tanto, sólo mediante la sangre de Jesucristo este pecado genérico del hombre, y las culpas individuales, son expiadas. Esta expiación se hace válida para la persona mediante la fe en Jesucristo y la regeneración espiritual por medio del nuevo nacimiento mencionado en el Evangelio de Juan 3:3-8, y 1ª Pedro 1:3. Así puede vencerse esta naturaleza, y por ende, dejar de pecar.[cita requerida]

Las distintas corrientes del cristianismo han elaborado de distinta forma la doctrina que sustenta esta concepción del hombre en lucha permanente contra el pecado, como naturaleza propia, y la victoria sobre él.

Definición de pecado y su subdivisión[editar]

La Biblia y la tradición eclesiástica definen y se refieren a las diferentes clases de pecados:

El pecado en general, consiste en una transgresión libre y deliberada de la Ley de Dios. Por leve que sea, es pecado cualquier desviación de los mandatos divinos. La naturaleza esencial del pecado es la rebelión contra Dios, y es pecaminoso cualquier acto en el cual la voluntad humana se opone a la voluntad divina conocida ya sea por un mandamiento revelado o por la conciencia sembrada por Dios en cada ser humano. El pecado, con excepción del pecado original, se llama pecado actual y se divide en pecado venial y pecado mortal de acuerdo a la gravedad de la transgresión y con el grado de voluntad y deliberación.[cita requerida]

Los pecados en contra de la sociedad, que según la Biblia "claman justicia al cielo", y en ocasiones implican culpas colectivas son, entre otros: el derramamiento de sangre inocente, oprimir viudas y huérfanos, el defraudar de su jornal al trabajador, y la inmoralidad sexual crasa, como en el caso del relato de Sodoma y Gomorra. Los pecados capitales no solo llevan a la muerte física, sino a la condenación eterna, como el "pecado contra el espíritu santo", también los hay que han sido definidos por la Iglesia y son: la soberbia, la avaricia, la lujuria, la ira, la gula, la envidia y la pereza.[cita requerida]

Pecado según la Iglesia Católica[editar]

De acuerdo a lo señalado en el Catecismo católico, el pecado es "una falta contra la razón, la verdad, la conciencia recta; es faltar al amor verdadero para con Dios y para con el prójimo, a causa de un apego perverso a ciertos bienes. Hiere la naturaleza del hombre y atenta contra la solidaridad humana. Ha sido definido como ‘una palabra, un acto o un deseo contrarios a la ley eterna’ (S. Agustín, Faust. 22, 27; S. Tomás de A., s. th., 1-2, 71, 6) )" [3]

El pecado se considera "una ofensa a Dios: ‘Contra ti, contra ti sólo he pecado, lo malo a tus ojos cometí’ (Salmos 51:6). El pecado se levanta contra el amor que Dios nos tiene y aparta de El nuestros corazones. Como el primer pecado, es una desobediencia, una rebelión contra Dios por el deseo de hacerse ‘como dioses’, pretendiendo conocer y determinar el bien y el mal (Gen 3:5). El pecado es así ‘amor de sí hasta el desprecio de Dios’ (S. Agustín, civ, 1, 14, 28). Por esta exaltación orgullosa de sí, el pecado es diametralmente opuesto a la obediencia de Jesús que realiza la salvación (cf Flp 2, 6-9)" [4]

No obstante ello, se asume que en la Pasión, la misericordia de Cristo vence al pecado. "En ella, es donde éste manifiesta mejor su violencia y su multiplicidad: incredulidad, rechazo y burlas por parte de los jefes y del pueblo, debilidad de Pilato y crueldad de los soldados, traición de Judas tan dura a Jesús, negaciones de Pedro y abandono de los discípulos. Sin embargo, en la hora misma de las tinieblas y del príncipe de este mundo (Juan 14:30), el sacrificio de Cristo se convierte secretamente en la fuente de la que brotará inagotable el perdón de nuestros pecados". [5]

El pecado imperdonable[editar]

El pecado imperdonable es aquel que, según la Biblia, se comete en contra del Espíritu Santo.

Por eso, os digo, todo pecado y toda blasfemia será perdonada a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu Santo, no será perdonada. Y si alguno habla contra el Hijo del Hombre, esto le será perdonado; pero al que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado ni en este siglo ni en el venidero.

(Mateo 12:31-32)

De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.

(Marcos 3:28-29)

A cualquiera que hable mal contra el Hijo del Hombre, le será perdonado, pero a quien blasfemare contra el Santo Espíritu, no le será perdonado.

(Lucas 12:10)

Cabe especificar, que el pecado imperdonable, es aquel que hicieron los fariseos al Espíritu Santo. La blasfemia contra el Espíritu Santo (pecado imperdonable: Los Fariseos clamaban que el Señor estaba poseído por el demonio “Beelzebú” (Mateo 12:24) Ahora, notemos que en Marcos 3:29-30, Jesús es muy específico acerca de lo que ellos cometieron exactamente: “la blasfemia contra el Espíritu Santo”.

Pecado en otras religiones[editar]

Bahaísmo[editar]

En la Fe Bahá'í, los seres humanos son considerados naturalmente buenos (perfectos), fundamentalmente seres espirituales. Los seres humanos fueron creados por el amor inconmensurable de Dios. Sin embargo, las enseñanzas bahá'ís comparar el corazón humano a un espejo, que, si se apartó de la luz del sol (es decir, Dios), es incapaz de recibir el amor de Dios.

Budismo[editar]

El budismo no reconoce la idea detrás de pecado, sino que cree en el principio del karma, por lo que el sufrimiento es la consecuencia inevitable de la codicia, la ira y la ignorancia (conocido como los Tres venenos). Si bien no hay equivalente directo del concepto judeocristiano de pecado, el de "maldad" si es reconocido en el budismo. El concepto de la ética budista es consecuencialista en la naturaleza y no se basa en deberes para con una divinidad.

Hinduismo[editar]

En el hinduismo, el término pecado (papa en sánscrito) se utiliza a menudo para describir las acciones que crean karma negativo por violar los códigos morales y éticos, que automáticamente trae consecuencias negativas. Esto es diferente del concepto de pecado en las religiones judeocristianas en el sentido de que "papá" no es un crimen en contra de la voluntad de Dios, sino en contra (1) Dharma, o el orden moral, y (2) el orden propio de uno.

Islam[editar]

Los musulmanes ven el pecado (dhanb, thanb ذنب) como algo que va en contra de los mandamientos de Dios (Allah). El Islam enseña que el pecado es un acto y no un estado del ser. El Corán enseña que "el alma es ciertamente propensa al mal, a menos que el Señor le conceda su misericordia" y que incluso los profetas no absolverse de la culpa. Se cree que Iblis (Satanás) tiene un papel importante en la humanidad tentadora hacia el pecado. En el Islam, hay varios grados de pecado: sayyia, khatia: errores (Suras 7:168; 17:31; 40:45; 48:2 47:19) itada, Junah, dhanb: inmoralidad (Suras 2:190,229; 17:17 33:55) haram: transgresiones (Suras 5:04; 6:146) ITHM, dhulam, fujur, su, fasad, Fisk, kufr: la maldad y depravación (suras 2:99, 205, 4:50, 112, 123, 136; 12:79; 38:62; 82:14) shirk: atribuir un socio a Dios (Sura 4:48) Uno puede arrepentirse sinceramente a Dios por los pecados cometidos y buscar el perdón, como se dice en el Corán: "¡Señor! Perdónanos nuestros pecados, quite de nosotros nuestras iniquidades, y toma para ti a nuestras almas en compañía de los justos". (Al-Imran.193 / 3.193). "Oye a mis esclavos que se rebelaron desesperadamente contra sus almas, no de la misericordia de Dios, en verdad Él perdona todos los pecados, ciertamente Él es el Indulgente, el Misericordioso" (al-Zumar)

Pecado social[editar]

Si bien todo pecado es personal, porque es un acto de libertad de un hombre en particular, y no propiamente de un grupo o comunidad, es al mismo tiempo social: "en virtud de una solidaridad humana tan misteriosa e imperceptible como real y concreta, el pecado de cada uno repercute en cierta manera en los demás." [6] Por ello mismo la Iglesia, cuando habla de situaciones de pecado o denuncia como pecados sociales determinadas situaciones o comportamientos colectivos de grupos sociales más o menos amplios, o hasta de enteras naciones y bloques de naciones, sabe y proclama que estos casos de pecado social son el fruto, la acumulación y la concentración de muchos pecados personales. Las verdaderas responsabilidades son de las personas» [7] .

Algunos pecados, en particular, constituyen por su objeto mismo una agresión directa al prójimo. Estos pecados se califican como pecados sociales. "Así se considera como social todo pecado cometido contra la justicia en las relaciones entre persona y persona, entre la persona y la comunidad, y entre la comunidad y la persona. Es social todo pecado contra los derechos de la persona humana, comenzando por el derecho a la vida, o contra la integridad física de alguien; todo pecado contra la libertad de los demás, especialmente contra la libertad de creer en Dios y adorarlo; todo pecado contra la dignidad y el honor del prójimo. Es social todo pecado contra el bien común y contra sus exigencias, en toda la amplia esfera de los derechos y deberes de los ciudadanos. En fin, es social el pecado que se refiere a las relaciones entre las distintas comunidades humanas." [8]

El 10 de marzo de 2008, el regente del Tribunal de la Penitenciaría Apostólica del Vaticano, Cardenal Gianfranco Girotti, presentó la siguiente lista, que ha sido divulgada ampliamente por los medios de comunicación, con la denominación de pecados sociales o, como algunos medios les han querido llamar equivocadamente, nuevos pecados capitales,[9] aunque esto último es un error ya desmentido:[10]

No realizarás manipulaciones genéticas. No llevarás a cabo experimentos sobre seres humanos, incluidos embriones. No contaminarás el medio ambiente. No provocarás injusticia social. No causarás pobreza. No te enriquecerás hasta límites obscenos a expensas del bien común. Y no consumirás drogas.

Estos son los nuevos pecados capitales, según publicaba este fin de semana el 'Osservatore Romano', periódico oficial de la Santa Sede. La lujuria, la gula, la avaricia, la pereza, la ira, la envidia y la soberbia, los tradicionales siete pecados capitales enumerados por el Papa Gregorio I hace 1.500 años y recogidos después por Dante Alighieri en 'La Divina Comedia', se habían quedado obsoletos para el mundo globalizado de hoy.

Así que el Vaticano ha decidido modernizar la lista exhibiendo una atención especial hacia los llamados pecados sociales, aquellos cuya comisión va en contra de la Justicia en las relaciones entre persona y persona, entre la persona y la comunidad, y entre la comunidad y la persona.

El resultado son siete nuevos pecados capitales, que condenan como ofensas a Dios acciones tales como no reciclar la basura, enriquecerse a costa de los demás o algunas investigaciones científicas con implicaciones bioéticas.

Referencias[editar]

  1. James Strong, “New Strong’s Complete Dictionary of the Biblical Words” (Nuevo Diccionario Completo de Palabras Bíblicas de Strong). G264 - G266.
  2. En la tradición judeo cristiana, se puede pecar por palabras (Job 2:10; Sl 39:1), hechos (por acción [Le 20:20; 2Co 12:21] u omisión [Nú 9:13; Snt 4:17]), o por actitudes impropias de la mente o el corazón (Pr 21:4; compárese también con Ro 3:9-18; 2Pe 2:12-15). Por ejemplo, la falta de fe en Dios es un pecado grave, pues en realidad presupone falta de confianza o de fe en su capacidad de realizar lo que se propone. (Heb 3:12, 13, 18, 19.)
  3. Catecismo de la Iglesia Católica, 1849.
  4. op. cit 1850.
  5. op. cit 1851
  6. Juan Pablo II, Ex ap. Reconciliatio et Paeinitentia.
  7. Juan Pablo II, Exhortación apostólica postsinodal Reconciliatio et paenitentia, (n. 16)
  8. Compendio de Doctrina Social de la Iglesia nº118
  9. "Quien no recicle basura irá al infierno" "Los nuevos pecados tienen una fuerte repercusión social", dice el obispo Girotti, en El Mundo, 11, de marzo de 2008; El País, LAURA LUCCHINI - Milán -, misma fecha. En algunas publicaciones hablan de otros números: El Vaticano presenta los nueve «pecados sociales» del hombre moderno, ABC, misma fecha.
  10. "El Vaticano NO ha publicado una nueva lista de los siete pecados capitales"

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]