Lenguas paleohispánicas

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Distribución de topónimos ili- / -briga y principales hallazgos de inscripciones.
Pueblos paleohispánicos
C1: Galaicos / C2b: Brácaros / C3: Cántabros / C4: Astures / C5: Vacceos / C6: Turmogos / C7: Caristios / C8: Várdulos / C9: Berones / C10: Pelendones / C11: Belos / C12: Lusones / C13: Titos / C14: Olcades / C15: Arevacos / C16: Carpetanos / C17: Vetones / C18-C19: Célticos / C20: Conios / L1: Lusitanos / I1: Ceretanos / I2: Ilergetes / I3: Lacetanos / I4: Indigetes / I5: Layetanos / I6: Ilercavones / I7: Sedetanos / I8: Edetanos / I9: Contestanos / I10: Oretanos / I11: Bastetanos / I12: Turdetanos / G21: Galos / G1: Griegos / P1: Fenicios/Cartagineses / B1: Bereberes.
Idiomas en la Península Ibérica circa 300 AC [1].
Las lenguas paleohispánicas de acuerdo con los límites inferidos de los hallazgos de inscripciones.

Se llaman lenguas paleohispánicas o prerromanas las lenguas indígenas habladas en la Península Ibérica antes de la llegada de los romanos. Es controvertido el uso del término "indígenas" puesto que no se conoce el origen de algunas de estas lenguas y otras son indoeuropeas, pero delimita el grupo de lenguas tratado frente al fenicio, al griego y naturalmente frente al latín.

Muy probablemente, la mayoría de las lenguas paleohispánicas desaparecieron sin dejar rastro, pero afortunadamente de algunas se han conservado inscripciones en escrituras paleohispánicas y en alfabeto latino que se datan desde como mínimo el siglo V a. C., quizás desde el siglo VII a. C., hasta finales del siglo I aC o principios del siglo I d. C. Estas lenguas se denominan lenguas en ruinas o residuales (en alemán Restsprachen o Trümmersprachen) como el etrusco, el paleosardo, el ligur y el rético entre otras.

Lenguas documentadas[editar]

Las lenguas paleohispánicas de las que se conocen textos escritos son:

  • La lengua ibera, que puede considerarse más bien una lingua franca del área ibera, muy extensa, y a la que pertenecen un gran número de pueblos diferenciados entre sí.
  • Las lenguas hispano-célticas, de las que la que tiene un corpus mayor es la lengua celtíbera y existen ciertas evidencias del celta galaico.
  • La lengua lusitana, que puede identificarse o no como hispano-céltica, pero que es indudablemente indoeuropea.
  • La lengua tartésica (también conocida como sudlusitana suroccidental o del sudoeste), de difícil clasificación, no pudiéndose establecer con certeza si se trataba de una lengua indoeuropea o preindoeuropea.

Lenguas indirectamente conocidas[editar]

Otras sólo se conocen a través de topónimos, antropónimos y teónimos conocidos a través de las fuentes griegas y romanas o de inscripciones en lengua latina:

  • La lengua aquitana o euskera arcaico
  • El antiguo europeo
  • Las lenguas celtas del centro y oeste, que pudieron ser lingüísticamente diferentes del celtíbero (celta hispánico oriental). Resulta difícil determinar las posibles variantes o el grado de unidad que pudo existir entre estas variantes de celtas.

Otros autores sostienen que la evidencia disponible permite hablar de lenguas indoeuropeas no célticas en el oeste de la península. Claramente la lengua lusitana es de este tipo, pero al parecer otros grupos como los vetones (vettones) o los galaicos (callaeci) podrían haber hablado lenguas indoeuropeas no célticas.[1]

Diversidad lingüística[editar]

Los datos de diversidad lingüística de otras regiones del planeta antes de la formación de estados centralizados como la antigua Italia o antigua Grecia, que están algo mejor documentados que la península Ibérica en época antigua muestran para estas regiones una diversidad lingüística elevada.

La diversidad lingüística de Italia con 23 lenguas en unos 300 mil kilómetros cuadrados es comparable a la diversidad lingüística de las lenguas indígenas prehispánicas de países andinos como Colombia, Ecuador o Perú.[2] Si el grado de diversidad lingüística en la Península Ibérica hubiera sido similar al de Italia cabría esperar está entre 30 y 45 lenguas en toda la Península. Por esa razón cabría preguntarse hasta que punto las diferentes variedades de íbero eran mutualmente inteligibles, cuántas lenguas célticas pudieron coexistir o si las inscripciones sólo representan una pequeña parte de la variedad lingüística realmente existente.

Referencias[editar]

  1. Luís Fraga Silva, "Campo Arqueológico de Tavira"
  2. Ver tabla sobre América en: Extensión del dominio lingüístico

Bibliografía[editar]

  • Albertos Firmat, María Lourdes, "Lenguas primitivas de la Península Ibérica" en Boletín de la institución “Sancho el Sabio“, tomo XVII, 1973.
  • Correa, José Antonio (1994): «La lengua ibérica», Revista española de lingüística 24, 2, pp. 263-287.
  • Jordán, Carlos (2004): Celtibérico, Zaragoza.
  • Hoz, Javier de (1995): «Tartesio, fenicio y céltico, 25 años después», Tartessos 25 años después, pp. 591-607.
  • Rodríguez Ramos, Jesús (2004): Análisis de Epigrafía Íbera, Vitoria-Gasteiz, ISBN 84-8373-678-0.
  • Untermann, Jürgen : Monumenta Linguarum Hispanicarum, Wiesbaden. (1975): I Die Münzlegenden. (1980): II Die iberischen Inschriften aus Sudfrankreicht. (1990): III Die iberischen Inschriften aus Spanien. (1997): IV Die tartessischen, keltiberischen und lusitanischen Inschriften.
  • Velaza, Javier (1996): Epigrafía y lengua ibéricas, Barcelona.
  • Villar, Francisco, Los indoeuropeos y los orígenes de Europa, Madrid, 1991, ISBN 84-249-1471-6.

Enlaces externos[editar]