Hidromiel

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Un vaso de hidromiel.

El hidromiel o aguamiel (ambos son correctos según la RAE) es una bebida alcohólica con una concentración que varía del 10% al 15% y que se obtiene a partir de la fermentación de una mezcla de agua y miel.[cita requerida]

Historia[editar]

Se considera que es la primera de las bebidas alcohólicas que consumió el hombre y se cree es precursora de la cerveza.[cita requerida] El hidromiel es una bebida histórica cuya preparación se fundamenta en la fermentación de una mezcla de agua y miel, que alcanza cierta graduación alcohólica cercana a los 13º. Su uso fue fuertemente difundido por los pueblos de la antigüedad.[cita requerida]

En Europa, la hicieron y la bebieron los griegos, romanos, celtas, normandos, sajones y vikingos[cita requerida]. En América, los mayas lo tomaban con trozos de corteza de árbol[cita requerida]. En algunas de estas culturas era usada para elogiar a héroes y escogidos[cita requerida]. El propio Julio César hizo del hidromiel su bebida predilecta[cita requerida].

Consumida desde la antigüedad, esta bebida se menciona por primera vez en los versos del Rig Vedá (compuesto entre el 1700 y el 1100 a. C.), uno de los libros sagrados del Vedismo[cita requerida]. En Alemania, se han encontrado cuernos que datan de 2100 a.C. que, usados como recipientes, se les agregaba la hidromiel para beberla, rastros de polen y levadura dan muestra de esto[cita requerida]. En la Grecia clásica se llamaba «melikraton» y los romanos la llamaron «aqua mulsum», aunque esta versión era más bien vino de uva endulzado, ya que imitaban esta costumbre con un vino de uvas agregándole miel para darle un sabor más acaramelado, considerándola popularmente como bebida de Dioses.[1] Según la mitología nórdica, el hidromiel es el único alimento del dios Odín[cita requerida], así, los bárbaros recitan en muchos cantares épicos nórdicos y anglosajones las bondades del hidromiel, la función en sus reuniones y su vida después de la muerte en el paraíso del Valhalla donde beberían hidromiel por el resto de la eternidad[cita requerida]. La importancia de esta bebida para los vikingos se debe a la diversa variedad de fabricación en su bebida, y en algunos casos, las sustancias que le adicionaban, como por ejemplo el cornezuelo de centeno, que contiene una alto contenido en compuestos del ácido lisérgico, la base de la conocida droga sintética LSD[cita requerida].

También es conocida como bebida del amor[cita requerida]. Según la tradición teutona, era útil para tener hijos varones, ya que el contenido de azúcares puede lograr la alteración del PH del cuerpo, pues es conocido que la alcalinidad o acidez del cuerpo femenino durante la concepción puede influir sobre el sexo del nuevo ser[cita requerida].

Esto explicaría el porqué de la antigua tradición consistente en que la pareja debía consumir hidromiel durante una lunación después de su boda para, de esa manera, incrementar la probabilidad en el nacimiento de hijos varones, responsables estos de la defensa de los territorios en esas épocas donde la guerra era cosa de hombres. De aquí entonces la costumbre actual de la luna de miel[cita requerida].

Su pérdida de popularidad se debió a la importancia que tomaron las vides en diferentes partes de Europa desplazando a la hidromiel a zonas del norte donde el clima no permitía el cultivo para la fabricación del vino a razón de uvas[cita requerida].

Preparación[editar]

Se utilizan levaduras Saccharomyces si se quiere una fermentación más rápida (entre un mes y medio y dos meses). Si no se agrega ninguna levadura a la preparación, la fermentación tardará mucho más tiempo. Se debe calentar varias veces para que las impurezas se alojen en la parte superior del preparado y se puedan retirar los restos de cera y otras partículas impuras de la miel, tras lo que se añade más agua con el objetivo de ajustar la graduación alcohólica y el contenido de otras sustancias como el polen para aclarar la mezcla. La calidad de la misma depende de las mieles que se utilicen para su preparación, lo que también influye en su sabor y contenido de alcohol. El envejecimiento de la mezcla se realiza en toneles de roble a temperatura constante y previniendo posibles explosiones por acumulación de CO2 dentro de los contenedores por medio de una válvulas que permitan su escape.

Válvula, uso de un cierre hidráulico para la fermentación casera.

El anterior proceso es para producir gran cantidad del licor en bodegas que permitan su conservación y manipulación para lograr diferentes clases o categorías de hidromiel según su fermentación (al igual que ocurre con el champagne, hay varios tipos): en este caso, dependiendo de la cantidad de miel que no haya fermentado en la bebida. Por grado de intensidad en su dulzura o cantidad de azúcar presente tenemos, de menor a mayor, el brut nature (sin nada de azúcar o hasta 3 gramos por litro), extra brut, brut, extra seco, seco, semi-seco y dulce o ambrosía (con más de 50 gramos de azúcar por litro). Por lo tanto, el hidromiel no es necesariamente dulce, todo dependerá del azúcar que haya quedado sin fermentar. Eso sí, a mayor cantidad de azúcar convertido en alcohol, más grado alcohólico del hidromiel. Aún así, en Internet podemos encontrar numerosas páginas que explican distintas clases de elaboración, así como tiempo, variedad y sabores sin llegar a ser tan profundas en la materia para dar gusto a personas que la quieran hacer y probar.

Para una preparación casera, se necesita que los objetos que se van a utilizar estén esterilizados en su momento. En una olla de acero inoxidable, agregar agua previamente hervida y la miel, siempre una proporción de 16 litros de agua a 6 kilos de miel, evitando que la miel se cristalice. Cuando la solución está a 30 °C, ya es apta para agregarle la levadura, pues una temperatura superior matará los hongos que necesitamos se reproduzcan e inicien el proceso de fermentación. Luego, dependiendo del gusto de la persona que intenta hacer hidromiel se pueden agregar cáscaras de frutas que liberen un poco de sabor sin que dispersen el sabor que se quiere recuperar de la miel. También se puede agregar un poco de canela, clavos de olor, hojas de menta, etcétera.

Se debe dejar reposar la mezcla unos días teniendo precaución de que no explote por la formación exagerada de dióxido de carbono, como se explicó en párrafos anteriores. Cuando la mezcla ha formado una espuma en su parte superior o se ha dejado de producir CO2 por un indicador como puede ser la válvula de escape del gas, se procede a colar los agregados para lograr que solo quede la bebida que en esos momentos ya será alcohólica en otra botella.

Si la levadura sigue activa, se debe dejar más tiempo el reposo del licor. En este tiempo, se formarán residuos en el fondo del envase indicador de que mucha de la levadura ya ha muerto y que deben ser filtrados durante varias sesiones.

Cuando ya ha terminado el proceso se debe dejar reposar la bebida para que termine con éxito su fermentación. Esto también depende de la cantidad del licor que se fabricó y el tipo de levadura que se usó, por esa razón muchas personas tienen bodegas con barriles llenos de hidromiel a la espera de su culminación, variación y mejoramiento con los años. Al igual que los licores de calidad, ya hemos visto que la hidromiel tiene diferentes presentaciones.

Precauciones[editar]

  • Uno de los riesgos se presenta cuando el dióxido de carbono se queda atrapado dentro del contenedor sin posibilidad de un escape y termina por explotar la botella donde se encuentra el licor, peligroso si en ese momento alguien la está manipulando o está cerca al envase.
  • La preparación de este líquido se basa en la fermentación del azúcar contenido en la miel y las levaduras agregadas a la mezcla, transformándose en alcohol natural (alcohol etílico también conocido como etanol). El grado de este alcohol puede ser fácilmente de 10° a 12°.
  • Se deberá tener cuidado una vez que el azúcar se agote en el proceso de fermentación ya que a partir de aquí el exceso de microorganismos puede generar un sabor desagradable y, si al ser almacenado las condiciones no son óptimas, el alcohol reacciona con el oxígeno convirtiéndolo en vinagre (ácido acético); a su vez algunas proteínas y aldehídos de la miel se descomponen intensificando la sensación desagradable.
  • La facilidad de conseguir ese sabor desagradable es una de las razones por las cuales el consumo de hidromiel disminuyó.

Otros temas sobre hidromiel[editar]

Al ser el hidromiel una de las bebidas alcohólicas consumidas frecuentemente por nuestros antecesores desde la prehistoria hasta la edad media, algunos libros documentados en este periodo lo mencionan en algún momento como algo que formaba parte de la vida cotidiana. También la mitología hacía del hidromiel un elixir especial, reservando su consumo para ocasiones especiales o en determinados acontecimientos. Novelas relacionadas con este tema así lo consideran en su contenido, entre las que se puede citar "El Médico", de Noah Gordon; "Juego de Tronos", de George R. R. Martin; en los libros de la saga "Vanir" de Lena Valentí; en "El Señor de los Anillos", de Tolkien y hasta en "Harry Potter". Además, lo nombran también en películas como "Robin Hood", tanto en la interpretada por Russell Crowe como en la de Kevin Costner; en "El Guerrero número 13", de Antonio Banderas; "Beowulf", dirigida por Robert Zemeckis; la serie "Vikingos", etc.

Actualmente también existe una competición mundial por la preparación de las mejores hidromieles, en la que se toman en cuenta factores clásicos como sabor, color, ingredientes, apariencia, aroma, impresión en general, etc. El proyecto que da diferentes premios a los tres primeros puestos se conoce con el nombre de Mazer Cup Mead Competition.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]