Gonzalo Arango

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Gonzalo Arango
Nacimiento 18 de enero de 1931
Bandera de Colombia Andes - Colombia
Defunción 25 de septiembre de 1976
Bandera de Colombia tocancipa - Colombia
Nacionalidad colombiano
Seudónimo El profeta
Ocupación escritor, periodista
Género poesía, relato corto, teatro, novela
Movimientos nadaísmo

Gonzalo Arango Arias (1931 - 1976) fue un escritor y poeta colombiano. En 1958 fundó el nadaísmo, movimiento de vanguardia de repercusión nacional, que intentó romper con la Academia de la Lengua, la literatura y la moral tradicional. En la música norteamericana y del Caribe de la década de 1960 el movimiento buscó un léxico renovado, optó por el humor y el mundo urbano para situar la obra literaria y la crítica a la sociedad. A este grupo se unieron otros jóvenes pensadores de su tiempo en Colombia y que fueron inspirados a su vez por Fernando González Ochoa, el "filósofo de otraparte". La intensidad de su vida está llena de contrastes que pasan de un abierto ateísmo a un íntimismo espiritual y de un espíritu crítico de la sociedad de su tiempo, expresado en el "Primer Manifiesto Nadaista" como "Se ha considerado a veces al artista como un símbolo que fluctúa entre la santidad o la locura".[1] Arango murió en un trágico accidente en la ciudad de Gachancipa en 1976 cuando estaba planeando un viaje definitivo a Londres para que "los colombianos al perderme... me ganen".[2]

Biografía[editar]

Gonzalo Arango nació en el municipio de Andes (Suroeste antioqueño) en 1931, en una época conocida en Colombia como la llamada época de los regímenes liberales que enfrentarían la gran recesión económica mundial y que acelerarían los procesos de urbanización nacional con grandes reformas como las de Alfonso López Pumarejo. En su adolescencia vería la precipitación del país en una sangrienta guerra bipartidista que se desataría con El Bogotazo el 9 de abril de 1948 con el asesinato del candidato presidencial Jorge Eliecer Gaitán. La suya fue también una época profundamente influenciada por la Iglesia Católica, la cual tendría la hegemonía de la educación en Colombia tras la Constitución de 1886, además de tener una gran autoridad política, cultural y social por ejemplo en la revisión y censura del material intelectual. En 1929, por ejemplo, el Arzobispo de Medellín había prohibido la lectura de la obra "Viaje a pie" de Fernando González Ochoa bajo pena de pecado capital. Todos estos elementos influirían en la vida y obra de Arango, el cual crecería con un espíritu de rebeldía y al mismo tiempo de gran amor por su patria.

Fue el último de los 13 hijos de Franciso Arango, conocido como Don Paco y de Magdalena Arias. Don Paco era el telegrafista del pueblo y doña Magdalena ama de casa.

Después del Hombre[editar]

En 1947 comienza sus estudios de derecho en la Universidad de Antioquia, pero tres años después la dejaría para dedicarse de lleno a la literatura, la cual inauguraría con su obra "Después del Hombre". El excéntrico escritor se robó una calavera del Cementerio de San Pedro[3] para que le hiciera compañía en la finca de unos parientes. De esta etapa dice Eduardo Escobar:

(...) don Paco Arango, su padre, fue a visitarlo, preocupado. Y no le gustó ni cinco lo que vio: el joven poeta macilento y amarillo, el amasijo de huesos ácidos amargamente despelambrado, se entregaba a escribir una novela. El título decía todo. Se llamaba Después del hombre.[3]

Rojas Pinilla[editar]

El 13 de junio de 1953 el General del Ejército Gustavo Rojas Pinilla hizo golpe de estado al presidente Laureano Gómez en un evento sin derramamiento de sangre, siguiendo la intención literal del dictador de pacificar el país. La Asamblea que reemplazaba el Congreso avala el golpe y cede el título presidencial a Rojas. En los tres meses siguientes a la toma del poder, los liberales firman un armisticio. El 3 de agosto de 1954 logra que la Asamblea Constituyente, compuesta en su mayoría de conservadores liderados por Mariano Ospina Pérez, lo reelijan presidente hasta 1958. El golpe de Rojas constituyó a los ojos de muchos una manera de solucionar la crisis política y violenta del país y su propuesta fue para muchos una opción al bipartidismo. El joven Arango fue uno de los que vio con buenos ojos el gobierno del General Rojas y se une al Movimiento Amplio Nacional (MAN), un movimiento de artistas y jóvenes intelectuales que respaldaron al dictador,[3] mientras se dedica al mismo tiempo al periodismo.

Pero liberales y conservadores reaccionan bien pronto y se unen contra Rojas para causar su caída el 10 de mayo de 1957. El exilio del general en España, significó el exilio del joven pensador en el Chocó al ser buscado en su oficina de Medellín por las turbas prodemocráticas que lo individuaron como cabeza visible del rojismo.

Manifiesto Nadaísta[editar]

El exiliado llega a la ciudad de Cali en 1957 sin un rumbo fijo y es en medio de la bohemia de la capital vallecaucana en donde comienza el origen de lo que llamaría el Nadaísmo, expresado en el primer Manifiesto que publicaría un año después en Medellín. La deshonra de haber apoyado una causa perdida y la sensación de estar sin rumbo, sin nada, lo llevan a buscar a otros contemporáneos que como él compartieran su pensamiento de la sociedad:

Qué tenía. Se preguntó. Nada. Nadaísmo. Alumbró el futuro sobre la ruina. Decidió que se levantaría en rebeldía contra la horrible lascitud.[3]

Los primeros que se unieron al Nadaísmo fueron Alberto Escobar y Amilkar Osorio y en la Plazuela San Ignacio de Medellín protagonizan el que sería el primer escándalo en 1958: la quema de la literatura colombiana, en la cual arde su primera novela "Después del Hombre". Al año siguiente los nadaístas sabotean el I Congreso de Intelectuales Católicos, razón por la cual fue detenido y es visitado por Fernando González Ochoa, el filósofo de Otraparte y uno de sus grandes inspiradores. Entre otros de los escándalos nadaístas estuvo el sacrilegio de las hostias consagradas en la Basílica de Medellín en 1961 que tuvo trascendencias internacionales, aunque después el acto fue condenado por el mismo Arango.

El año 1963 es considerado el fin del nadaísmo al menos para su fundador que da un virage completamente diferente a su vida, como era usual para él. Los nadaístas lo queman simbólicamente en un puente de Cali, mientras Arango comienza a escribir en la revista La Nueva Prensa y publica "Diez Poetas Nadaistas".

Respecto al nadaismo, dice su viuda, Ángela Mary Hickie, en una entrevista a la revista Cambio de 2006 que el nadaismo murió en los años 70 enterrado por su propio progenitor.[4]

Nadaísmo[editar]

El nadaísmo sigue siendo materia de estudio, pues constituyó una auténtica revolución literaria en la Colombia de mediados del siglo XX. Tiene por inspirador principal las obras del filósofo Fernando González y se enmarca definitivamente en los métodos llamativos del surrealismo.

El nadaísmo es antes que nada obra e inspiración de Gonzalo Arango, cuyo objetivo era, como él mismo lo define en el primer Manifiesto, "No dejar una fe intacta ni un ídolo en su sitio". El movimiento corresponde a la década de entre los 50 y 60 y reunió jóvenes escritores cuyo talento crearía una verdadera escuela de la literatura nacional, y un movimiento vanguardista clave para la literatura colombiana. Los primeros nadaístas con Arango fueron Amílcar Osorio, quien se firmaba Amilkar U y Eduardo Escobar. Vendrían después Elmo Valencia y Jotamario Arbeláez. En principio las ciudades de Medellín y Cali serían los principales escenarios para el desarrollo del nadaísmo, pero bien pronto tendría una trascendencia nacional.

El nadaísmo manifestaba su inconformidad con el orden social reinante del bipartidismo político, el conservadurismosocial, la burguesía y las revoluciones de masas con fines totalitarios. Era un movimiento bohemio dedicado a la poesía, el cual el mismo Arango dio por terminado a principios de los 70, pero que fue continuado por muchos de sus seguidores incluso hasta principios del siglo XXI en personajes como Jotamario Arbeláez y Eduardo Escobar.[5]

Abandono del Nadaísmo[editar]

Para sorpresa de sus seguidores, el extrovertido escritor, poeta y periodista abandona el Nadaísmo en 1970, acto que fue considerado por los mismos como una traición a los ideales del movimiento. Ya en 1968 había hecho un escrito en el cual exhaltaba la figura del presidente Carlos Lleras Restrepo, lo que causó una desaprobación de los nadaístas. Comienza así la separación entre el fundador y lo fundado hasta el día de su muerte.

Quien había escrito manifiestos en contra del catolicismo, comienza una nueva etapa más espiritual en la cual dedica poemas a su mujer, la inglesa Ángela Mary Hickie.

Para Angelita, el nadaísmo murió en los años 70, enterrado por su propio progenitor. Y por eso recuerda que en Correspondencia violada Arango arremete contra sus discípulos y dice que están “desenterrando sus viejos cadáveres literarios para vivir de ellos en un sentido publicitario, maquillando su pasado de modernidad sin alma, huevos filosofales de plástico. ¡Qué falta de fe en la vida seguir creyendo que el nadaísmo es la salvación...! Lo que vale es lo que somos, no lo que fuimos”.[6]

Sin embargo, para escritores nadaistas como Jotamario Arbeláez y Eduardo Escobar, este continúa vivo en los jóvenes inconformes:

“No se polemiza con Yoko Ono ni con María Kodama, a riesgo de legitimarlas —sostiene Arbeláez—. Si los nadaístas nos dedicáramos a contestarle a Angelita, esa sí sería la muestra palpable de nuestra decadencia como extremistas, luego de 50 años de mantener con vida el movimiento más negativo y virulento en la historia de la literatura”.[6]

Gonzalo Arango también fue periodista y tuvo una participación activa en varios diarios y revistas nacionales. Entre 1963 y 1964 colaboró en la Nueva Prensa; entre 1966 y 1967 en la revista Cromos; publicó la Revista Nadaismo y escribió eventualmente para las revistas Corno Emplumado de México y Zona Franca de Venezuela.[7]

El Profeta, como se llamaba así mismo y era llamado por los nadaístas, terminó su vida inesperadamente el 25 de septiembre de 1976 en un accidente de tránsito en la carretera Bogotá - Tunja.

Obras[editar]

Ensayo[editar]

  • Primer Manifiesto Nadaísta (1958).TATIANA
  • Los camisas Rojas (1959).CRISTIAN #11
  • El manifiesto de los escribanos católicos (1961).
  • El mensaje a los académicos de la lengua (1962).
  • Prosas para leer en la silla eléctrica (1966).
  • El terrible 13 Manifiesto Nadaísta (1967).
  • Boom Contra Pum Pum (una crítica a Gabriel García Márquez) (1967).
  • El oso y el colibrí (Semblanza del poeta ruso Eugenio Evtushenko) (1968).

Cuento[editar]

  • Sexo y Saxofón (1963).

Teatro[editar]

  • Nada bajo el cielorraso, HK 111 (1960).
  • Los ratones van al infierno y La Consagración de la Nada (1964).
  • Memorias de un presidiario nadaísta (1991).
  • Correspondencia violada (1980).

Referencias[editar]

  1. ARANGO, Gonzalo, Primer Manifiesto Nadaista, 1958, gonzaloarango.com. Enlace revisado el 10 de junio de 2008.
  2. VÉLEZ ESCOBAR, Juan Carlos, Hace 25 años se mató Gonzalo Arango, en gonazoloarango.com. Enlace revisado el 10 de junio de 2008.
  3. a b c d ESCOBAR, Eduardo, Boceto biográfico, en gonzaloarango.com. Enlace revisado el 12 de junio de 2008.
  4. Revista Cambio: Nadaismo revisado, 11 de diciembre de 2006.
  5. Revista Cambio: Nadaísmo revisado, Bogotá, 11 de diciembre de 2006. Enlace revisado el 12 de junio de 2008.
  6. a b Revista Cambio: Nadaísmo revisado, Bogotá, 11 de diciembre de 2006. Enlace revisado el 12 de junio de 2008.
  7. GALÁN, John Jairo, "Arango, Gonzalo", Biblioteca Virtual Luis Ángel Arango. Enlace revisado el 12 de junio de 2008.

Enlaces externos[editar]