Farinato

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Farinato a la venta en Salamanca.

El farinato es un embutido español típico de algunas comarcas de las provincias de Salamanca, especialmente de Ciudad Rodrigo, y de Zamora, principalmente de Sayago, que se elabora con manteca o grasa de cerdo, pan, harina, pimentón, cebolla, ajo, sal, anises y aguardiente.[1]

Es especialmente popular en Ciudad Rodrigo, donde forma parte de su cultura etnográfica, hasta el punto de que en 2007 se reconoció como Marca de Garantía “Farinato de Ciudad Rodrigo"[2] y donde su popularidad se ha extendido hasta el punto de que al natural o residente de esta localidad es conocido como "farinato", al margen del oficial mirobrigense.[1] [3] Lo cierto es que es un producto típico de la matanza del cerdo que incluso existe en la montaña de la provincia de León bajo el nombre de "androjas". También es conocido en la vecina Portugal con el nombre de "farinheira", aunque su origen se relaciona con la expulsión de los judíos de Castilla y León por los Reyes Católicos, ya que éstos lo consumían por estar hecho con manteca de cerdo y no contener como ingrediente la carne del citado animal.[1]

El farinato, considerado en el pasado como el "chorizo del pobre", ha sido elevado en la actualidad a parte central de algunas de las recetas de la alta cocina salmantina y en uno de los productos más representativos de los que se elaboran en la provincia de Salamanca.[4]

Etimología[editar]

Su nombre deriva de farina, vocablo latino con el que se designaba a la harina, ingrediente básico en la elaboración del farinato.[1] El Diccionario de la lengua española (DRAE), en su 22ª edición, recoge para farinato la acepción de «embutido de pan amasado con manteca de cerdo, sal y pimienta».[5]

Historia[editar]

Existes pocas referencias escritas sobre el origen del farinato y las que hay lo relacionan con los puches o puchas. Así pues, el Diccionario de Autoridades, publicado entre 1726 y 1739, contiene la acepción "farinetas" a la que le da el siguiente significado "lo mismo que puches". Los puches era una masa o sopa elaborada con la mezcla de harina con grasa de cerdo derretida y/o aceite que no debió ser un plato muy apetitoso. El Tesoro de la lengua castellana o española de Sebastián de Covarrubias (1611) define puches como «un género de guisado de harina y azeite, de que usaron mucho los antiguos antes que se hallasse la invención de cocer el pan, latine pultes.»[1] [6]

Características[editar]

Es un producto que casi siempre se embute, como las longanizas, en tripa natural o sintética y se ata por sus extremos, lo que le da la peculiar forma de herradura que facilita su almacenaje. Su color es de un rojo anaranjado con tonalidades color teja.

Elaboración[editar]

Se elabora principalmente con miga de pan, manteca de cerdo y cebolla, sazonados con sal, pimentón, comino, ajo, cebolla, anís en grano, aguardiente y un poco de aceite de oliva.

Consumo[editar]

Revuelto de farinato.

Se come frito, frecuentemente con huevos fritos: con una o varias rebanadas de farinato frito, se rompe la yema del huevo frito y se mezcla, comiéndose así el farinato untado con la yema. Puede degustarse también a la plancha, extendido sobre una rebanada de pan recién tostado o en forma de bocadillo. También es común observar en los bares un pincho o tapa que consiste en un huevo de codorniz frito, sobre una tostada, con una rebanada de farinato frito en medio, por el reducido tamaño de este tipo de huevos se ajusta perfectamente a una sola rebanada de farinato.

Refranes[editar]

  • El farinato "pal" gato, la morcilla "pa" la gallina, el chorizo "pa" quien lo hizo, y el lomo yo me lo como.
  • "Pan con pan, farinato asado".

Referencias[editar]