Euskal Iraultzarako Alderdia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Euskal Iraultzarako Alderdia
Secretario/a general Mario Onaindia
Fundación 1977 [1]
Disolución 1981
Ideología política Nacionalismo vasco, marxismo-leninismo, independentismo
Miembro de Euskadiko Ezkerra (EE)
Publicación Herria Zutik
1 Como brazo político de ETA-pm.

Euskal Iraultzarako Alderdia (Partido para la Revolución Vasca), EIA, fue un partido político español de ideología marxista y nacionalista vasca que operó en el País Vasco y Navarra entre 1977 y 1982. Algunos de sus dirigentes habían sido destacadas figuras de ETA, como su secretario general Mario Onaindia, Gregorio López Irasuegui, Bixente Serrano Izko e Iñaki Múgica Arregui, entre otros.[1]

Historia[editar]

EIA se fundó a finales de 1976 por decisión de la VII Asamblea de ETA político-militar (ETA-pm), celebrada en septiembre de dicho año. Siguiendo los fundamentos ideológicos propuestos por "Pertur", en dicha asamblea se aprobó la necesidad de un desdoblamiento de la organización: ETA-pm permanecería como organización armada clandestina, mientras paralelamente se constituía un partido político legal de carácter obrero, socialista y abertzale. En principio, este partido no mantendría vínculos orgánicos con la organización armada, pero sí idénticos objetivos y actuaría como su brazo político.[2]

El partido fue presentado públicamente el 2 de abril de 1977 en Gallarta (Vizcaya) ante unas cuatro mil personas,[3] con la tolerancia del Gobierno a pesar de que el partido era ilegal. Sus fundamentos ideológicos eran una mezcla de independentismo y socialismo. En sus comienzos tenía una orientación marxista-leninista, pero más tarde fue evolucionando hacia el eurocomunismo influenciado en parte por el acercamiento a EIA de EKIA, un grupo con esa tendencia liderado por exdirigentes de HASI.[4]

El 3 de abril de 1977 EIA también ingresa en la Koordinadora Abertzale Sozialista (KAS), apoyando la denominada Alternativa KAS, pero se enfrentó a la decisión de ETA-m de boicotear las elecciones democráticas, motivo por el que abandonaría KAS el 30 de agosto de ese mismo año junto con ETA-pm.

EIA, aún sin legalizar, aceptó la propuesta del Movimiento Comunista de Euskadi (EMK) de concurrir juntos en las elecciones generales españolas de 1977 formando la coalición Euskadiko Ezkerra (EE).[4] EE obtuvo un escaño en el Congreso de los Diputados, que ocupó Francisco Letamendia ("Ortzi") y otro en el Senado, en la persona de Juan María Bandrés, ambos por Guipúzcoa. Posteriormente, Letamendia sería desautorizado por EIA en sus continuos ataques al PNV y renunció al escaño en noviembre de 1978,[1] presentándose unos meses después como cabeza de lista de Herri Batasuna en las elecciones generales de 1979.

En Navarra, EIA formaba parte de una coalición aliada de EE, Unión Navarra de Izquierdas (UNAI); pero en las elecciones al Parlamento de Navarra de 1979 se presentó con el nombre de Euskadiko Ezkerra, integrándose en la coalición Nacionalistas Vascos por la merindad de Pamplona y en otras Agrupaciones Electorales de Merindad por las de Estella, Sangüesa y Olite.

El año anterior había eliminado la palabra "independencia" de sus estatutos para facilitar su legalización, que fue oficial el 19 de enero de 1978.[5] Además, a diferencia del resto de fuerzas abertzales que integraron la «Mesa de Alsasua», rechazó formar parte de Herri Batasuna. Este cambio de rumbo fue propiciado por la nueva dirección de EIA, que nada más ser elegida decidió aceptar el régimen preautonómico,[6] originando la marcha de muchos militantes. Por otro lado, su participación en el Consejo General Vasco también le distanció de EMK, que abandonó EE en febrero de 1978. Ese mismo año EIA hizo campaña por el "No" en el referéndum para la ratificación de la Constitución española, pero en 1979 se mostró a favor del Estatuto de Autonomía del País Vasco.

Desde su origen EIA mantuvo una estrecha relación con ETA-pm, estando las direcciones de ambas organizaciones coordinadas, aunque manteniendo el partido la dirección política. En febrero de 1981 pidió un alto el fuego a ETA-pm, que está cumplió, y posteriormente desempeñó un papel fundamental, con Bandrés y Onaindia a la cabeza, para la disolución de la facción VII Asamblea de dicha organización (la facción VIII continuó en activo) y la reinserción de sus activistas.[2]

EIA celebró su tercer y último congreso en junio de 1981, donde decidió su disolución para poder refundarse como Euskadiko Ezkerra,[7] cuya marca le pertenecía legalmente. En septiembre, los secretarios generales de EIA y el Partido Comunista de Euskadi (PCE-EPK), Mario Onaindia y Roberto Lertxundi, anunciaron la unión de ambos partidos,[8] y en marzo de 1982 se celebró el proceso constituyente de Euskadiko Ezkerra-Izquierda para el Socialismo (EE-IPS) como nuevo partido político surgido de la convergencia entre EIA y un sector importante del PCE-EPK.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Ainhoa Arozamenta Ayala. «Euskal Iraultzarako Alderdia», Enciclopedia Vasca Auñamendi.
  2. a b Gaizka Fernández Soldevilla (2010). «Agur a las armas. EIA, Euskadiko Ezkerra y la disolución de ETA político-militar (1976-1985)», en Sancho el Sabio. Revista de cultura e investigación vasca, ISSN 1131-5350, Nº 33, pp. 55-96.
  3. «EIA, un partido esencialmente obrero», El País, 3 de abril de 1977.
  4. a b José Antonio Egido (1993). Viaje a la nada. Principio y fin de Euskadiko Ezkerra. Tafalla: Txalaparta.
  5. «EIA, legalizado al cambiar sus estatutos», La Vanguardia, 19 de enero de 1978.
  6. Idoia Estornés Zubizarreta (2010). «Herri Batasuna: La Mesa de Alsasua». Enciclopedia Vasca Auñamendi. «en el caso de EIA, será la dirección recién elegida (8 y 12 de octubre) la que, junto con el resto de EE, rompa de hecho con la Mesa, al aceptar régimen preautonómico (16 de noviembre), con carácter de anterior a las elecciones municipales».
  7. Iñaki Egaña (1996). Diccionario histórico-político de Euskal Herria. Tafalla: Txalaparta. p. 220. ISBN 8481360392. 
  8. «EIA y el PCE de Euskadi intentan superar, con su fusión, la división entre nacionalistas y comunistas», El País, 16 de septiembre de 1981.