Esmog

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Una recreación del esmog en Londres para el telefilme Sherlock Holmes y el caso de la media de seda (2004).
Esmog en Los Ángeles.

El esmog[1] (adaptación fonética del acrónimo smog, que deriva de las palabras inglesas smoke —'humo'— y fog —'niebla'—), también conocido por el calco "neblumo" o "niebla contaminante", es una forma de contaminación originada a partir de la combinación del aire con contaminantes durante un largo período de altas presiones (anticiclón), que provoca el estancamiento del aire y, por lo tanto, la permanencia de los helios en las capas más bajas de la atmósfera, debido a su mayor densidad. Produce sequedad en los ojos. Existen dos tipos de smog: industrial y fotoquímico.

Esmog fotoquímico[editar]

El esmog fotoquímico se dio por primera vez en Los Ángeles en 1943, cuando la combinación de óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles procedentes del escape de los vehículos reaccionaban, catalizados por la radiación solar, para formar ozono y nitrato de peroxiacilo. Al mismo tiempo se oscurecía la atmósfera, tiñendo sus capas bajas de un color pardo rojizo y cargándola de componentes dañinos para todos los seres vivos y diversos materiales. Puede provocar enfermedades respiratorias como rinitis, bronquitis, asma, etc.

El esmog fotoquímico reduce la visibilidad, irritando los ojos y el aparato respiratorio. En zonas muy pobladas, el índice de mortalidad suele aumentar durante estos periodos, sobre todo cuando la inversión térmica crea sobre la ciudad una cubierta (la llamada boina) que impide su disipación. Éste se produce con más frecuencia en ciudades con costa o cercanas a ella, o en ciudades situadas en valles amplios, con zonas arbóreas abundantes. Su mayor incidencia se produce en las horas centrales del día, cuando la radiación solar es mayor, acelerando la producción de los contaminantes secundarios. Se ve favorecido por situaciones anticiclónicas, fuerte insolación y vientos débiles que dificultan la dispersión de los contaminantes.

Áreas afectadas[editar]

Aire de Pekín en un día después de la lluvia (izquierda) y un día soleado con esmog (derecha).

El esmog se puede formar en casi cada tipo de clima donde las industrias o el movimiento de las ciudades liberan grandes cantidades de contaminantes al aire. Sin embargo, es peor durante periodos de clima cálido y soleado cuando la capa superior del aire es lo suficiente gruesa como para inhibir la circulación vertical. Esto es especialmente frecuente en cuencas geográficas, lugares rodeados de lomas o montañas, en donde los contaminantes quedan atrapados debidos al efecto de la inversión térmica. Normalmente estas condiciones se mantienen durante largos periodos de tiempo. También pueden crecer hasta niveles peligrosos, y en ciudades densamente pobladas como Lima, Londres, Nueva York, Guayaquil, Los Ángeles, São Paulo, Quito, Ciudad de México, Madrid, Houston, Toronto, Santiago de Chile, Bogotá, San Salvador, Atenas, Pekín, Hong Kong, Córdoba y Buenos Aires en la Argentina o la región del Ranstad, además, se puede ver que la ciudades afectadas son ciudades líderes en economía visto según el concepto de Ciudad global.

Medidas correctoras[editar]

La mayoría de las medidas correctoras pasan por disminuir el tráfico privado:

  • Haciendo más competitivo el transporte público.
  • Imponiendo normativas como peajes en el centro de las ciudades.
  • Disminuyendo la necesidad de movilidad entre sus habitantes, con novedosos proyectos urbanísticos.
  • Fomentando la movilidad eléctrica.

También existen medidas en busca de aislar y absorber la contaminación:

  • Aumentando las zonas verdes y jardines.
  • Usando asfaltos especiales que absorban parte de la contaminación como el Noxer.
  • Restringiendo diariamente la circulación vehicular.

Medidas drásticas[editar]

Algunos gobiernos han tenido que imponer medidas más drásticas de restricción vehicular debido a que los niveles de esmog han alcanzado niveles de alerta. Por ejemplo:

  • En México, algunos estados tienen el sistema Hoy no circula que consiste en que los coches con ciertos hologramas no pueden circular ciertos días (con excepción de domingos y días festivos). Además en la Ciudad de México cuando se alcanza cierto nivel de contaminación, se declara una contingencia, en donde se prohíben las actividades al aire libre, además de las ya mencionadas.
La fiscalización del rodízio es realizada con equipos de vigilancia automática. Marginal do Rio Tietê, São Paulo.
  • En São Paulo se introdujo en 1997 el racionamiento de espacio vial (conocido en portugués como rodízio veicular), siendo ésta una de las experiencias pioneras en el mundo y la reducción de la contaminación del aire fue objetivo inicial. La restricción aplica a los automóviles privados y se hace con base en el último dígito del número de matrícula y se restringen dos números por día, de lunes a viernes, en las horas pico de la mañana (7:00-10:00) y de tarde (17:00-20:00). Actualmente el control de acceso y las multas es realizado mediante un sistema automático de detección de infracciones de tránsito, que funciona en conjunto con control manual de inspectores de tránsito destacados a esa labor. Debido al agravamiento de la congestión vial que sufre São Paulo,[2] [3] originada en el incremento acelerado de la flota vehicular que tuvo lugar a partir de 2003, como consecuencia de la bonanza económica que atraviesa Brasil, el gobierno municipal decidió ampliar las restricciones de circulación para los vehículos pesados y de reparto comercial, a partir del 30 de junio de 2008.[4] [5]
  • En la ciudad de Santiago de Chile se implementó hace varios años un sistema denominado Restricción Vehicular que impide con multas que coches con un final de matrícula específico puedan circular en determinados días de la semana. A los dueños no les queda más remedio que tomar el transporte público en esos días, contribuyendo de esa manera a disminuir la cantidad de contaminación en el ambiente.

Referencias[editar]