Esmalte de uñas

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Una gota de esmalte de uñas.

El esmalte de uñas, barniz de uñas o pinta uñas es un cosmético que tiene como objetivo pintar las uñas de los dedos de las manos y los pies a través de una laca coloreada. En general los productos cosméticos de este tipo son compuestos orgánicos con contenido de nitrocelulosa, tolueno, formaldehído entre otros. Es común el agregado de perlas y otros tipos de brillos, propios de la industria del cotillón.

Fue inventado en 1924, como laca de uñas con color, y a partir de ese momento se terminó con la moda de llevar las uñas naturales.

Hay algunos trucos para preservar el esmalte de uñas en buenas condiciones y hacer que nos duren más tiempo. Los esmaltes suelen deteriorarse casi sin razón, y esto se debe a la oxidación propia de su contacto con el aire, incluso en los pocos momentos en los que mantenemos los frascos destapados, al pintar nuestras uñas de manos y pies. Esto será inevitable, ya que el pincel necesita estar en constante movimiento, entrando y saliendo de este contenedor, lo que hace imposible mantenerlo tapado.

Historia del esmalte de uñas[editar]

El esmalte de uñas o pintauñas es un cosmético de laca, de secado rápido, comúnmente utilizado para colorear las uñas y proporcionarles brillo. En los tiempos de la antigua Grecia y Roma, las damas de la alta sociedad empezaron a emplear diversos tipos de productos para pintar su cuerpo. Eran principalmente cosméticos rudimentarios que estaban hecho a base de productos naturales.

En este caso el esmalte de uñas surgió en la antigua realeza egipcia, cerca del año 3500 a.C. las mujeres egipcias aplicaban un tinte negro sobre sus uñas para así pintarlas. Los colores más brillantes eran asignados a las familia real y a las reinas de Egipto. Cleopatra prefería el rojo oscuro y Nefertiti el tono esmalte de rubí. Los egipcios obtenían los colores deseados a partir del siguiente proceso: usaban henna haciendo sus uñas naranja, que posteriormente se tornarían rojo oscuro o marrón después de que la mancha haya madurado.

De la misma manera en la cultura China alrededor del año 3000 a.C., el color de las uñas de las mujeres demostraba su estatus social, producto del uso de rojos y colores metálicos (oro y plata) hechos a base de una solución de plata. En la dinastía Ming el esmalte de uñas evolucionó y comenzaron a utilizar más diversidad de productos como cera de abeja, clara de huevo, gelatina, tintes vegetales y goma arábiga. Después cerca del año 1300 a.C. los colores reales se cambiaron a negro y rojo, y los colores pálidos eran usados por las clases bajas.

Uñas de la mano antes y después de la aplicación de esmalte de uñas rojo.

La tecnología para el desarrollo del esmalte de uñas tuvo un estancamiento hasta principios del siglo XIX, debido a que la moda era llevar las uñas cortas y perfectamente moldeadas, se atribuye a los inventores del siglo XV el objeto que hoy conocemos como lima que eran clavos que perfumaban y pulían con una correa de cuero. Era una época en la que la modestia era la virtud más importante, y en la cual los colores brillantes en las uñas estaban desprestigiados.

En el siglo XX los esmaltes de uñas retomaron importancia con el uso de soluciones coloridas que a pesar de todo no duraban más de unas cuantas horas. En sí el color de uñas moderno surge posteriormente a el descubrimiento y perfeccionamiento de pintura para coches. La empresa Cutex en el año de 1917 toma una idea de ésta pintura y crea esmaltes para uñas de colores brillantes. El esmalte sintético fue introducido alrededor del año 1920 en París. A partir de eso la primera Dama, Eleanor Roosevelt fue la primera en usar colores sólidos en sus uñas y comenzó el boom de los esmaltes.

Los esmaltes de uñas comenzaron principalmente en los colores rojo, rosa, morado y negro. A partir de ahí nuevos colores y nuevas técnicas para los esmaltes de uñas han sido inventadas y existe una gran diversidad de tonos. Existen ahora esmaltes con brillos, magnéticos, con estampados, que cambian de color dependiendo del sol, etcétera. La última tendencia son impresiones que se realizan a las uñas a través de una máquina que te permite elegir el diseño a tu gusto y lo imprime en ellas, de la misma manera tiene una mayor duración y genera efectos muy interesantes que revolucionan la moda.

Composición química[editar]

Normalmente los barnices de uñas son la composición refinada de la pintura de los automóviles. Los esmaltes de están compuestos por sustancias químicas, en una proporción donde al individuo no le hagan mucho daño y den el color deseado que está buscando. Principalmente están compuestos por lo siguiente:

Uñas de la mano pintadas con esmalte.

Cabe destacar que los primeros tres ingredientes son los más comunes y básicos para poder hacer esmalte; los cuales se diluyen en disolventes como acetato de butilo o acetato de etilo. Estos componentes forman la película de color que será la base del esmalte y tiene las características de reflexión, es decir, la capacidad que tendrá el esmalte de reflejar la luz.

Otros ingredientes que se pueden agregar puedes ser sustancias como: Rojo 22, Amarillo7, Azul 1, Verde 6. Para agregar colores se necesitan otros ingredientes tales como: óxido de cromo verde, hidróxido de cromo, ferrocianuro férrico amónico, ferrocianuro férrico, óxido de estaño, dióxido de titanio, óxido de hierro, carmín, ultramarinos, y violeta de manganeso. Estos componentes cambian de acuerdo al esmalte que se esté produciendo ya que el color final que va a tener es diferente. Para obtener un color brillante en el esmalte se necesita otros mezclar elementos como: mica, oxicloruro de bismuto y dióxido de titanio y estos dentro del proceso se deben de añadir todos juntos. Al mismo tiempo en la botella que tendrá el esmalte se agregan los agentes espesantes (estearalconio, hectorita), la función de estos es mantener las partículas en suspensión. También se utilizan estabilizadores ultravioleta (benzofenona-1) para resistir los cambios de color cuando la película seca se expone a la luz solar directa.

Toxicidad[editar]

Las empresas que se dedican a la fabricación de este tipo de productos, actualmente, afrontan un problema; tratar de reducir, eliminar o sustituir los ingredientes tóxicos y nocivos para el ser humano como: ftalato de dibutilo, tolueno y formaldehído. A estos se les conoce como el trío tóxico.

El ftalato de dibutilo es la sustancia química que las compañías utilizan para que el esmalte de uñas no se astille pero puede provocar problemas como cáncer y también puede originar problemas testiculares en animales y seres humanos. Como este compuesto químico es dañino muchas empresas realizaron una campaña para poder retirar esta sustancia de la composición de sus esmaltes; compañías como Estee Lauder, Unilever, Avon, L’Oréal, Revlon y Procter & Gamble han retirado este compuesto para la creación de sus productos, mientras que otras empresas de renombre siguen usando este compuesto.

Por lo anteriormente mencionando, actualmente existen otro tipo de esmaltes, que son los que están hechos a base de agua. Estos se basan en un polímero acrílico, que es considerado bueno para el medio ambiente, ya que los esmaltes son considerados malos para la salud del hombre. Dentro del esmalte basado en agua, el disolvente (agua) es la parte principal ya que el agua es absorbida a través de la uña.

Conservación[editar]

Los esmaltes deben guardarse en un lugar fresco, incluso en el congelador. El calor provee un ambiente óptimo para el deterioro del esmalte, en especial aquellos que no sean de excelente calidad, notándose que el producto se separa y forma grumos. Así, el frío previene estos sucesos.

Referencias[editar]

Bibliografía
  • De Garcillán, M. (2005). Marketing y Cosmética. España: Esic Editorial.
  • Toedt, J., Koza, D., & Cleef-Toedt, K. V. (2005). Chemical Composition of Everyday Products. Greenwood.

Enlaces externos[editar]