Danza del vientre

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Bailarina de la danza del vientre.

La danza del vientre es una danza que combina elementos tradicionales de Oriente Medio junto con otros del Norte de África.

En árabe se la conoce como raqs sharqi رقص شرقي ("danza del este" o "danza oriental"). También es denominada en ocasiones como raqs baladi رقص بلدي (danza "nacional" o "folk"). El raks baladi es una danza muy elemental, prácticamente sin desplazamientos y con movimientos principalmente de cadera. A la evolución de esta danza se la llama danza del vientre o raks sharki en Egipto.

El término "belly dance" (en español 'danza del vientre') es según algunos una mala transcripción o transliteración del vocablo que designa el estilo de danza beledi o baladi y suele atribuirse a Sol Bloom, director de espectáculos en la Exposición Universal de Chicago de 1893.

El raks sharqi incluye movimientos del folclore egipcio, danza clásica y contemporánea, con grandes desplazamientos, vueltas y movimientos de todas las partes del cuerpo, pero sobre todo de la cadera. En Turquía, a la danza del vientre se la conoce como gobek dans o rakasse (ritmo turco).

Origen[editar]

El origen exacto de esta forma de baile es motivo de constante debate entre quienes se interesan por esta danza, debido principalmente a la escasa investigación llevada a cabo al respecto. La mayoría de los estudios los han realizado las propias bailarinas, en un intento por entender sus orígenes. No obstante, suele pasarse por alto que gran parte de la danza en Oriente Medio surge en el contexto social, no tanto en el de las representaciones en cabarets a cargo de bailarinas profesionales, entorno éste más visible y glamuroso. Esto ha provocado una importante confusión en cuanto a la verdadera naturaleza de este baile, dando lugar a teorías contradictorias en un intento por explicar sus orígenes.

Estas son algunas de las teorías existentes:

  • desciende de las danzas del antiguo Egipto.
  • procede de un baile de tipo religioso que practicaban antiguamente las sacerdotisas de los templos.
  • formaba parte de las prácticas tradicionales de alumbramiento en la/s region/es de origen.
  • se había extendido gracias a las migraciones de los pueblos gitanos y de grupos similares, de origen indio.
  • las mujeres hacían esto como un baile a la luna, era un baile nocturno y dejaban su vientre descubierto para que les diera fecundidad.

De todas ellas, rara vez se hace alusión a la primera, a pesar de que cuenta con el apoyo de personalidades como el bailarín egipcio Doctor Mo Geddawi. El principal apoyo de esta teoría tiene su explicación en las semejanzas entre las poses del arte egipcio y los movimientos del baile en su vertiente moderna.

La teoría más conocida es la que la asocia con un baile religioso, a la que se suele hacer referencia en los principales artículos sobre el tema y que goza de mayor publicidad.

Litografía del s.XIX.

La teoría que la asocia a las "prácticas de alumbramiento" en virtud de una serie de movimientos del Raqs Sharqi moderno es refrendada y extendida por la bailarína marroquí y aficionada a la antropología, conocida también como Carolina Varga Dinicu, y tiene que ver con la revisión de los movimientos que se han venido utilizando para ilustrar o facilitar el alumbramiento. A pesar de que dicha teoría carece de un "punto de origen", sí que cuenta con numerosas referencias históricas de tipo oral.

Dos puntos de vista sugieren la danza gitana como su origen. Se cree que los pueblos gitanos y otros grupos humanos similares pudieron importar esta forma de baile en sus desplazamientos o adoptarlo sobre la marcha y difundirlo. Gracias a la fusión de las formas gitanas de baile con el Raqs Sharqi, estas teorías disfrutan de mayor popularidad en Occidente de la que tendrían necesariamente en sus países de origen - si bien esto puede deberse en parte a los prejuicios existentes sobre estos pueblos.

Sea cual sea el origen, la danza posee una larga tradición en Oriente Medio y África del Norte. A pesar de las restricciones que impone el Islam en cuanto a la representación pictórica de seres humanos, existen algunas muestras de ello en todo el mundo islámico. Libros como The Art and Architecture of Islam 650-1250 muestran imágenes de las bailarinas en muros palaciegos, al igual que sucede con las pinturas en miniatura persas de los siglos XII y XIII.

Bailarina de la danza del vientre finales del siglo XIX.

Fuera de Oriente Medio y de África del Norte, el baile del raqs sharqi se hizo popular durante el movimiento romántico de los siglos XVIII y XIX, con la representación que los artistas orientalistas hacían de la vida de harén del Imperio otomano. En esa época, bailarinas de distintos países del Oriente Medio comenzaron a mostrar estas danzas en distintas Ferias Universales, a menudo atrayendo casi más público que la propia exhibición tecnológica. Los comienzos del cine recogen a algunas de estas bailarinas, como es el caso de la película "Fatima's Dance", de amplia distribución en las salas de la época. Sin embargo, se ganó fuertes críticas por su "indecencia", llegando finalmente incluso a censurarse por presión popular.

Algunas mujeres occidentales empezaron a aprender e imitar la danza de Oriente Medio, que en aquel momento era objeto de colonización por parte de naciones europeas. El ejemplo más conocido es el de Mata Hari, que a pesar de fingir ser una bailarina de la Isla de Java, se acercaba más a las formas de danza del Oriente Medio que a las de Indonesia. Por este y otros motivos, a principios del siglo XX, en América y Europa la idea popular llevaba a dar por supuesto que estas bailarinas eran mujeres de moral dudosa.

Hoy en día, la separación de sexos no se practica de forma tan estricta en las zonas urbanas, y en ocasiones tanto hombres como mujeres salen y bailan en reuniones sociales de tipo mixto con amigos íntimos. No obstante, a pesar que este baile social en circunstancias aceptables se considera correcto e incluso se fomenta, muchas personas en Oriente Medio y en el Norte de África consideran que las actuaciones con bailarines profesionales con trajes provocativos y para un público mixto son algo moralmente cuestionable. Algunas llegan hasta el punto de sugerir que se prohíban esta clase de representaciones.

Puesto que el lugar en el que suele desarrollarse este baile suelen ser establecimientos nocturnos, unido a la proliferación de grabaciones en vídeo y DVD de famosas bailarinas, es esta versión mundana de la danza en lugar de la social o folclórica la que goza de mayor popularidad.

Descripción de la danza[editar]

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La danza oriental ha sido tradicionalmente folclórica, improvisada por una sola bailarina, aunque ahora pueden verse espectáculos con coreografía y varias bailarinas. Se caracteriza por sus movimientos suaves y fluidos, disociando y coordinando a la vez las diferentes partes del cuerpo. Por ejemplo, los brazos pueden ir a un ritmo diferente del que va marcando la cadera. La atención se centra principalmente en la cadera y el vientre, alternando movimientos rápidos y lentos y se enfatiza en los músculos abdominales, con movimientos de pecho y hombros, así como con brazos serpenteantes. Los movimientos ondulatorios, rotativos, que por lo general son lentos simbolizan la tristeza; en cambio con los movimientos rápidos, golpes y vibraciones la bailarina expresa alegría. Todos los movimientos de esta danza se relacionan con la naturaleza, por ejemplo, las plantas de los pies se apoyan bien sobre el suelo, lo cual simboliza la tierra, o también cuando la bailarina extiende sus brazos siempre forman una semi U y nunca están caídos, esto simboliza a las aves.

En un comienzo las bailarinas árabes se perfumaban las muñecas para que al bailar y al mover sus manos se perfumaran ellas mismas y a su público. En esa época no existían perfumes, por lo que utilizaban aceites.

A lo largo de los años, se han ido incluyendo algunos elementos tradicionales para "adornar" este tipo de baile, como por ejemplo: velos, sable, bastón, velas, crótalos, alas de Isis, etc. Aunque esta danza suele ser femenina, también hay algunos bailarines varones.

Para cada elemento hay un ritmo, y para cada canción una técnica, aunque muchos artistas modernos, como Hakim o Shakira, hayan popularizado esta danza con todo tipo de modificaciones en su música, desde el pop hasta la electrónica.

Los grandes bailarines se decantan más por la técnica clásica usada en los países del Oriente Medio, tanto es así que la innovación en la ejecución de esta es lo que prima en los festivales de Danza Oriental realizados en el Cairo, uno de los más populares es el organizado por la bailarina Raquia Hassam, el Festival Ahlan Wa Sahlan. Bellydance, danza oriental o Raks Sharki, es una disciplina que desde hace unos años ha ganado mucha popularidad en occidente pero que viene de una milenaria tradición oriental. La gran sensualidad de la danza y sus efectos beneficiosos sobre el cuerpo femenino producen una suerte de liberación física y espiritual que han provocado este boom de academias, profesoras y practicantes de la danza oriental.

Una variante de la danza oriental o modalidad de la misma sería la Danza del Vientre Tribal. Surge en Estados Unidos y es producto de la fusión de los ritmos propios de la danza oriental de varios países del norte de Africa, Oriente Medio y Sur de Africa, con elementos de flamenco y danza hindú.

Se puede bailar en solitario, o en grupos más o menos reducidos. En su versión de baile grupal, una de las bailarinas actúa como líder del grupo y con movimientos de las manos, brazos o pies, cambia el ritmo de todo el grupo que la sigue hasta que mediante un nuevo movimiento vuelve a cambiar la orientación del grupo, la dirección o el sentido de los pasos de baile.

Los trajes, son muy vistosos y de inspiración gitana; faldas amplias con varias capas, tops o cholis y adornos de gran tamaño. Son muy característicos los gorros o tocados que recogen el pelo y lo adornan cubriendo parte o la totalidad del mismo.

Al igual que en la danza oriental clásica, también pueden utilizarse elementos como el velo, sable o crótalos que lo hacen más vistoso.

Algunos ritmos folclóricos o representativos[editar]

Falahi: propio de muchas zonas rurales de Egipto. De cadencia suave y oscilante
Baladi: se baila especialmente en El Cairo. Algo más sofisticado y sensual que las danzas populares. El báladi es la denominación de una pieza musical que tiene como ritmo base un maqsum o un masmoudi. Veamos su descomposición:

dum dum/ tac / dum / tac

Saïdi: típico del sur de Egipto. Es un estilo alegre, con melodías pegadizas. ritmo DUM TAC- DUM DUM- TAC
Ghawazi: de la zona del Alto Nilo, desciende de las tribus gitanas. Se baila en grupo.
Hagallah: en Egipto occidental y este de Libia. En parejas las mujeres bailan delante de grupos de chicos que baten palmas. Es típico de las bodas.
Melaya Laff: propio de El Cairo y Alejandría. No tiene ninguna base tradicional. Uliliza una “melaya” o manto negro que se va desenrollando mostrando el cuerpo.
Danza del candelabro: consiste en bailar con un candelabro encendido en equilibrio sobre la cabeza.
Danza del candelabro, Lima , Perú, Aisha.
Nubio: sur de Egipto y Sudán. Cantos colectivos acompañan a bailarines distribuidos según su estado civil.
Shaabi: en todo Egipto. Estilo actual de la música popular egipcia. Mezcla lo pop y danza oriental.
Estilo egipcio (Sharqi clásico o Cabaret moderno): en los países del mundo árabe y Occidente. Representa el estereotipo de la danza oriental.
Estilo Libanés: menos complejo y con más influencia occidental. Mezcla lo turco con lo que se hace en Egipto.
Estilo turco: es muy atrevido y provocativo.
Khaligi: al Este del Golfo Pérsico. Consiste en un pequeño constante rebote vertical del cuerpo, sacudida suave de la mano y movimientos muy marcados de cabeza y cabello. Las bailarinas llevan una larga túnica muy suelta que cubre los pies. El cabello va totalmente suelto y largo.
Dabke: Líbano, Siria, Jordania y Palestina. Baile tradicional, caracterizado por los pisotones que dan los bailarines para avanzar.
Tunecino: grandes twists de cadera.
Chaábi: en Marruecos. Movimientos muy exagerados del pecho, centro de la pelvis y estómago.Como las chikhat que son los acompañantes de los cantantes y músicos.
Ouled Naïl: sur de Argelia. Manos muy agitadas, andando de lado a lado.
Estilo persa: en Irán. Nos recuerda al ballet, con las extensiones de brazos y delicados movimientos de las manos. La cara debe transmitir muchas emociones.
Danzas de la ruta de la seda: delicadeza de gestos y pasos.
Estilo romaní: Balcanes, Rumanía, Turquía y norte de la India. Se caracteriza sobre todo por los saltos.
Malfuf: El ritmo Malfuf se utiliza mucho como principio o final de las piezas musicales. Su nombre significa “envuelto”. Es un ritmo tribal 2/4, rápido y energético y está presente en las danzas y el folklore de los beduinos.

Lo escribimos así: DUM/ TAK-TAK

Maksum: Ritmo de 4/4 cuya lectura es DUM TAC- TAC DUM- TAC. Por tener numerosas variaciones se le considera “el padre de los ritmos”. Esta muy difundido por todo el mundo árabe por lo que es muy habitual encontrarlo en las pieza musicales de danza oriental. También se le llama masmudi pequeño o simple y al bailarlo generalmente, se marcan los dos DUM del principio.
Drum solo: Las bailarinas tratan de mostrar una interacción física y emocional con la percusión y con el percusionista en el caso en el que lo haya.

Bailar con música en directo es mas complejo que cuando bailas con música ya grabada en un disco puesto que no estas segura de los cambios que puedan hacer los músicos. Ya que estos pueden seguir un patrón o no, e improvisar.La bailarina tiene que estar muy atenta a los cambios que pueda hacer el músico.

Dabke: El dabke se diferencia según su región como yabalie (de las montañas), karradie o watani (tradicional). El dabke es una danza joven que requiere de energía y fuerza, la cual se realiza en forma de semicírculo, usualmente entre 6 y 15 bailarines.

Ritmos, movimientos y pasos fundamentales de la música árabe usados en la danza del vientre[editar]

Para la danza del vientre se utiliza prácticamente todo tipo de música de los países de Oriente Medio. Aunque hay tres grandes bloques: el pop, el flamenco árabe, la música lenta , la fusión y la percusión. Aun así hay diversos ritmos según el país y la región, y muchas bailarinas emplean varios.

Los movimientos de la danza oriental son muy sensuales, personales y son diferentes dependiendo de varios factores. El primero depende de la música. En el caso del pop, se utilizan movimientos de caderas y vientre, con golpes secos y cortos así como también la utilización de velo; en el flamenco árabe destacan los movimientos de piernas y brazos; en la danza fusión destacan movimientos fluidos de vientre y caderas; y en la percusión se mueve todo el cuerpo con golpes secos y fuertes, sobre todo pecho, caderas y vientre. Otro factor que influye son los objetos con los que se baila, es decir, no se baila igual con sable o bastón que con velo o con alas de Isis. También es influyente la vestimenta. Con las faldas de sirena, los movimientos son sobre todo de caderas. Debido a la forma no se utilizan los movimientos de piernas. Con las faldas anchas o de folclore árabe se mueven piernas, caderas y vientre. Las bailarinas crean ondas que simulan las dunas del desierto con estas faldas. Por último los pantalones bombachos permiten todo tipo de movimientos gracias a su comodidad. Además dependiendo de la zona se baila de manera distinta. No se baila igual en Egipto que en Marruecos. Por otro lado, cada bailarina acaba teniendo su propio estilo, su propia técnica y sus propios movimientos, ya que esta danza es muy personal.

Los pasos fundamentales de la danza oriental, y a partir de los cuales podemos enfrentarnos a cualquier coreografía son los siguientes:

- Péndulo: que es un balanceo suave de caderas de lado a lado, al que se le puede añadir una caminata.
- Subidas y bajadas de cadera: es el paso básico por excelencia, y consiste en mover la cadera de arriba abajo. Una de sus variantes más resultonas es “la pierna bonita”, movimiento típico libanés, que alterna subidas y patadas. Si lo haces caminando se convierte en “paso-punta”.
- Twist: consiste en girar rápida y alternativamente los lados de las caderas hacia delante y hacia atrás.
- Paso griego: Combina el péndulo con caminata y el twist.
- Paso a tres o “chassée”: deslizar el pie derecho arrastrando el izquierdo que está en punta, hasta el talón del pie derecho, que inmediatamente se adelantará. Luego se repite con la parte contraria.
- Desplazamientos laterales de cadera. Utilizando los músculos de la cintura, la pelvis y las rodillas.
- Círculos agrandes de cadera, con la cadera, torso y piernas
- Círculo africano: contrayendo los músculos del vientre y el glúteo trazamos un círculo.
- Movimientos infinitos horizontales y verticales, dibujados con las caderas.
- Otros infinitos, con los hombros, la cabeza…
- Desplazamientos laterales de pecho, moviéndolo de lado a lado dibujando una línea horizontal.
- Diamante y círculo de pecho.
- Camello con el pecho, desplazándolo hacia delante y hacia atrás hasta trazar un círculo vertical. También lo podemos hacer con las caderas mientras mantenemos fijo el pecho.
- Twist de hombros.
- Círculos horizontales con los hombros.
- Desplazamientos laterales de cabeza.
- Movimientos con los brazos: variaciones en las poses, círculos con las muñecas, manos y brazos de serpiente trabajando hombros, codo, antebrazos y mano…
- Contracamello: ondulación del cuerpo de la parte de debajo de las costillas.
- Onda del ombligo con los músculos del diafragma y del bajo vientre.
- Shimmy: movimientos muy rápidos y constantes que siguen el ritmo de la música, se pueden hacer con las caderas, las rodillas y los hombros, que cuando es extremadamente veloz se puede convertir en una vibración.
- Vueltas, muy vistosas y combinables con todos los pasos anteriores.

Atuendo[editar]

Varios modelos de vestido para la danza del vientre.

El atuendo con el que se suele asociar este baile se llama bedlah en árabe, que significa "uniforme", y lo adoptaron los bailarines de Egipto en la década de 1930, desde donde se extendió a otros países de la zona. Su creación se debe al Vaudeville con sus representaciones fantasiosas del harén, al género burlesco y a Hollywood a finales del siglo pasado, más que al verdadero atuendo tradicional del Oriente Medio. Consiste principalmente en un top o sujetador ajustado (normalmente adornado con cuentas o monedas), un cinturón ajustado a la cadera (también con monedas o cuentas) y pantalones y/o faldas tipo harén, que pueden ser lisas, a capas, etc.

Asimismo se ha extendido el uso de otros elementos, como el velo, para enmarcar los movimientos. Las bailarinas egipcias normalmente lo utilizan únicamente al comienzo del baile, mientras que en Occidente puede usarse durante toda la representación. Al cinturón que utilizan las bailarinas se le conoce como caderin, su nombre se debe a que se utiliza en la cadera y se distingue en que está lleno de monedas y cuando se baila con ese cinturón hace un sonido muy peculiar para llevar el compás de la música.

El atuendo original de las bailarinas egipcias consistía en una especie de faja alrededor de la cintura, una falda de lino o algodón muy sencilla, y los senos al aire. Las bailarinas se tatuaban imágenes de la diosa de la sexualidad, tanto en los muslos como en los brazos.

La salud y la danza oriental[editar]

Belly dancing girl, Yasmia snapped at Vancouver Sawan Mela, 2011.jpg

Los beneficios de la danza oriental son tanto físicos como mentales. El baile es un buen ejercicio cardiovascular, ayuda a mejorar tanto la flexibilidad como la fuerza. A su vez trabaja directamente sobre los centros de energía corporales, eliminando tensiones y armonizando la energía; para las mujeres embarazadas, es un excelente ejercicio para preparar el vientre antes del parto y luego de este, ayuda a recuperar el área del abdomen; estimula la femineidad.[1] Se centra principalmente en los músculos del torso, si bien también mejora la fuerza en las piernas. Muchos estilos de baile hacen hincapié en trabajar de forma aislada los músculos, enseñando a mover varios músculos o grupos musculares de forma independiente. Los movimientos que incorporan el velo fortalecen igualmente los brazos, los hombros y el tronco superior en general, mientras que los crótalos aumentan la fuerza de los dedos, trabajándolos uno a uno. La danza oriental es apropiada para todas las edades y para personas de cualquier constitución, siendo el bailarín quien controla el nivel de exigencia física. Para muchos de sus defensores es beneficiosa para la mente, ya que fomenta la autoestima, mejora el grado de bienestar de quienes disfrutan practicándola regularmente.

Algunos médicos la recomiendan a sus pacientes para recuperarse del parto, así como preparación para el mismo, ya que los movimientos fortalecen y aportan tono muscular a la zona pélvica.[2]

La danza del vientre es una de las formas de danza más antigua. Además de su realización en las ceremonias religiosas, también formaba parte de los ejercicios de preparación al parto, por lo que la convierte en una de las formas más antiguas de instrucción para que dar a luz fuera menos doloroso y más satisfactorio. Incluso se dice que en el momento del parto, algunas mujeres de la tribu rodeaban a la parturienta mientras realizaban la danza del vientre, para que ésta hiciera los mismos movimientos como acto reflejo, reduciendo así el dolor de las contracciones.

Hay vídeos sobre el parto natural donde se puede presenciar la mujer dando a luz de pie, bailando y dejándose llevar por la música y el ritmo natural de sus contracciones, moviendo suavemente la cadera mientras su bebé se abre camino por el canal del parto.

Algunos beneficios adicionales

Psíquicos y emocionales

Si nos abocamos específicamente a la finalidad de la danza oriental, debemos retrotraernos a la prehistoria y señalar que el objetivo de este baile es hallar la armonía entre el cuerpo y el espíritu, y el medio es la contracción y relajación muscular en la parte inferior del tronco mediante movimientos circulares, a diferencia de otros que suelen centrarse en los músculos de las extremidades. El entrenamiento de la danza del vientre repercute en otras partes del cuerpo, fortaleciendo los músculos del abdomen, la parte inferior de la espalda y en particular la pelvis. Este último punto deja entrever la sabiduría de nuestros antepasados, dado que el movimiento circular de los músculos del abdomen implica una presión interior sumamente útil para el procesado de desechos en el cuerpo humano. Además, la danza tiene una doble función, por una parte nos invade de endorfinas el cerebro y aumenta la dopamina, por lo que obtenemos más relajación natural, y por otra nos hace vencer la inercia de permanecer sin hacer nada.

Por otro lado, la danza coordina los músculos y los nervios con la mente. Cuando el oído capta la música, tranquiliza, el cuerpo se manifiesta y se fusiona con la melodía o el ritmo desencadena en una sensación sumamente placentera que podríamos llamar felicidad. De hecho, la medicina utiliza actualmente la danza y la música como terapia; y a pesar de que la danza no es capaz de curar muchas enfermedades psicológicas o psiquiátricas, contribuye a curar la depresión, el nerviosismo y la neurosis, patologías corrientes en nuestros tiempos. Ahora bien, volviendo específicamente a la danza oriental, debemos decir si vemos a una bailarina talentosa, notaremos que en esta danza el sonido parece brotar del propio cuerpo, sea una música melodiosa o un ritmo rápido a base de tambores, así, podemos enumerar algunos de los beneficios emocionales de practicar la danza del vientre:

Desbloqueos. Provoca el desbloqueo físico, psíquico y mental que induce a generar cambios de actitudes, y a sentir más seguridad ante la vida.

Expresión de emociones. Se trabaja con estados anímicos tales como la tristeza, la alegría, la picardía, la dulzura, que se reflejan en el cuerpo, es una danza que es capaz de traducir lo qué sucede en el interior de la bailarina, encontrando en esta forma de manifestación un gran alivio, tranquilidad y armonía.

Fomenta la creatividad. Es una danza que valora la capacidad de improvisación, de creación de la intérprete, de la expresión de sentimientos, es un medio para “contar una historia”, valora la espontaneidad, cosa que no sucede en todas las danzas, y mucho menos en la vida social.

Ayuda a recuperar la confianza en uno y a vencer viejos miedos. A lo largo de la vida, podemos construir ideas negativas acerca de nosotros o de nuestro cuerpo, generando complejos e inseguridades. Esta danza contribuye a desacartonar nuestro comportamiento, a movernos de manera más natural y sencilla.

Realza la feminidad. Ayuda a conectarse con la esencia de lo femenino, y pudiendo a la vez explotar ese poder de seducción, venciendo prejuicios impuestos por la sociedad. El erotismo sólo se encuentra en la mirada del que observa.

Ayuda a mejorar la comunicación. El bailar con otros, ya sea en danzas grupales improvisadas, o mismo el sólo hecho de compartir un espacio donde utilicemos este lenguaje corporal, hace que nos desinhibamos y creemos lazos con nuestros compañeros, muy diferentes a los que se crean fuera de ese ámbito.

Beneficios físicos:

Rigidez. Gracias al trabajo por separado de cada parte del cuerpo como cadera, caja torácica, pecho, hombros, cabeza, etc, permite el desbloqueo, la fluidez y la coordinación; y la eliminación de los conocidos nudos de tensión que se forman ya sea por estrés, cansancio físico, o la carencia de ejercitación de ciertos músculos.

Mejor circulación. Al ejercitar los músculos, éstos necesitan más oxígeno, y el sistema circulatorio trabaja para dárselo, así que el corazón late más rápido, haciendo que la sangre fluya con más intensidad limpiando las células de toxinas y que el metabolismo trabaje a un nivel de regeneración adecuado.

Reducción de la presión sanguínea.

Dolores menstruales y aparato digestivo. Se ha comprobado que los dolores amainan gracias a los movimientos pélvicos que masajean la zona haciendo que trabaje mejor internamente, sin necesidad de recurrir a la química. Sabemos también que dichos movimientos ondulatorios, favorecen la eliminación de desechos, dado que ayudan al funcionamiento del aparato digestivo.

Vicios posturales. Hoy en día, debido a ciertos trabajos, tendemos a distraer la postura adecuada creando a la larga problemas serios y con consecuentes dolores. La postura que se mantiene en esta danza elimina los malos hábitos y proporciona mayor flexibilidad en la espalda ya que busca el eje y el equilibrio de una forma relajada y natural.

Evita la artrosis. Armoniza la función de los músculos con los cartílagos y las articulaciones. El ejercicio estimula a estas “visagras” del cuerpo a hacerlas móviles y las alimenta con las lubricaciones naturales del organismo. El llevar una vida sedentaria provoca la pérdida de este proceso natural y la consecuente pérdida de la elasticidad. La danza del vientre estimula el movimiento fluido por el cuerpo, cosa que otras danzas no logran.

Quema calorías. De acuerdo con diversos estudios, la danza quema entre 250-300 calorías por hora.

Por último, señalaremos que los antiguos egipcios tomaron al baile como un deporte, volviendo sus cuerpos más resistentes, superando en muchos casos la esperanza de vida a la de los egipcios contemporáneos.

La danza oriental y la pérdida de peso[editar]

Aparte de ser una manifestación artística, la danza oriental se ha adaptado como programa de ejercicio. Al tratarse de un entrenamiento cardiovascular completo y fortalecer los músculos abdominales, está ganando popularidad entre hombres y mujeres que desean perder peso, ganar flexibilidad y firmeza y perder barriga de forma rápida. Una sesión intensa de sesenta minutos puede quemar alrededor de 330 calorías. Además mejora mucho la postura. Es una disciplina que no tiene límite de edad ni contextura física.

La danza del vientre en la cultura popular[editar]

Numerosos vídeos musicales han recurrido a coreografías inspiradas en la danza oriental. Artistas como Dalida, Hilary Duff, Aaliyah, Beyoncé, Rihanna, Nelly Furtado y Jessica Simpson la han incluido en algunos de sus videoclips, así como Sarah Brightman en su álbum Harem, si bien es con la artista colombiana de ascendencia libanesa Shakira con quien más suele asociarse.

Video[editar]

  • Les leçons de dance orientale par Jillina, EMI Music France (3 DVD)
  • Bellydance superstars, Rachel Brice, Jillina y otras, EMI Music France (1 DVD Y 1 CD)
  • Bellydance Superstars. Live aux Folies Bergère, EMI Music France, (1 DVD), 2004.
  • Bellydance Colección. Ramah Aysel, Producciones Ramaysel, (3 DVD), 2007.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Gerpe, A. (2009, Julio 28). La Danza es buena. Retrieved septiembre 21, 2012 , from Vida Sana: http://suite101.net/article/la-danza-es-vida-a430
  2. In the Belly of the Goddess: Belly Dance for Pregnancy and Birth: [http://www.susunweed.com/herbal_ezine/October05/childbearing.htm

Bibliografía[editar]

  • Julie Russo Mishkin y Marta Schill (1973). The Compleat Belly Dancer. Garden City, Nueva York: Doubleday and Company Books. ISBN 0-385-03556-X
  • Laura Cooper (2005) Danza del vientre paso a paso. Ed EDAF SA Madrid ISBN 84-414-1645-1 Vista previa en Google books.
  • Iris Pérez García La danza del vientre. Terapia del movimiento (Cap 5 Pag 91-93-92 y sigs) en Manuela García Gil y Víctor Luis Pérez Gracia (coord) (2009) De oriente a occidente. Sabiduría ancestral. Ed. Visión Libros ISBN 897-84-9886-183-9 Vista previa en Google books

Enlaces externos[editar]

http://www.webislam.com/articulos/38187-que_es_un_baladi_en_danza_oriental.html http://rosabeigbeder.wordpress.com/2012/04/09/ritmos-arabes-malfuf/ http://www.karmindance.com/2010/02/16/ritmo-maksum/ http://selenegamarbellydance.blogspot.mx/2012/11/solos-de-solos-de-darbuka-drum-solo-las.html http://www.fiestadelascolectividades.com/index.php?option=com_content&view=article&id=146:danzas-dabke-&catid=38:colectividad-arabe&Itemid=58