Cultura huasteca

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La cultura huasteca es una cultura arqueológica que se desarrolló en una vasta región de México conocida como la Huasteca, compartida por los actuales estados de Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo, Tamaulipas, Querétaro y Puebla. Hablaban una lengua de origen mayense, de la que desciende el idioma huasteco actual. El pueblo huasteco no desapareció con la Conquista española; sus descendientes continúan viviendo en la región que históricamente habitaron sus antepasados.

Toponimia[editar]

El nombre huasteco se deriva del vocablo náhuatl cuextécatl, que tiene dos posibles acepciones: de cuachalolotl "caracol pequeño o caracolillo", o de huaxitl, "guaje", que es una pequeña leguminosa.

Hablando de este pueblo Fray Bernardino de Sahagun dice: "El nombre de todos estos tomase de la provincia que llaman Cuextlan, donde los que estan poblados se llaman "Cuextecas", si son muchos, y si uno "Cuextecatl", y por otro nombre "Toveiome" cuando son muchos, y cuando uno "Toveio", el cual nombre quiere decir "nuestro projimo". A los mismos llamaban "Panteca", o "Panoteca", que quiere decir "hombre del lugar del pasadero". Los cuales fueron asi llamados , y son los que viven en la provincia de "Panuco", que propiamente se llama "Pantlan", o "Panotlan", que asi "Panoaia", que quiere decir, "lugar por donde pasan", que es a orillas, o riberas de la mar, y dicen que la causa porque les pusieron nombre de "Panoaya" es, que según los primeros pobladores que vinieron a poblar esta tierra de Mexico, llegaron a aquel puerto con navios, con que pasaron aquella mar."[1]

Historia precolombina[editar]

La región Huasteca se encuentra en el norte de Veracruz, el sur de Tamaulipas y partes de los estados de San Luis Potosí e Hidalgo. En mucho menor medida comprende algunas zonas de los estados de Puebla y Querétaro.

En la época precolonial la huasteca estaba poblada por diversos grupos: huastecos, tepehuas, otomíes y totonacos, ubicados en el sur y suroeste. En el norte y noroeste se hallaban los nahuas entreverados con guachichiles, pames y diversos grupos chichimecas. La región era conocida con el nombre de Xiuhcoac, que significa "serpiente de turquesas".

Los nahuas han sido identificados con los aztecas o mexicas, estos constituían la sociedad dominante en Mesoamérica antes y durante la llegada de los españoles. El náhuatl era reconocido como la lengua oficial en toda Mesoamérica. Después de la caída de Tula la población nahua llegó en oleadas migratorias a poblar el norte de Veracruz y el oriente de San Luis Potosí. Esta población nahua se consolida en el centro y sur de la Huasteca a partir de la conquista mexica en el siglo XV.

Grupos importantes de huastecos fueron nahuatizados durante esta invasión. Desde entonces hasta la fecha el idioma náhuatl ha sido hablado en la Huasteca. En la parte baja del Pánuco en Veracruz, los nahuas emigrantes establecieron alianzas con los huastecos para defenderse de los ejércitos mexicas. Los nahuas aztecas invadieron el territorio de los huastecos, ocupando casi todo el sur de la región, desde Tuxpan, Temapache y Tampatel hasta Aquismón (San Luis Potosí), con el propósito de rodear al señorío independiente de Meztitlán, al que no habían podido derrotar, para someterlo al gobierno de la Triple Alianza.

Economía[editar]

Estatuas huastecas - AMNH.

Por medio de diferentes estudios arqueológicos se sabe que los primeros agricultores de esta zona fueron posiblemente de filiación otomí, que se establecieron en los márgenes del río Pánuco con una tradición cultural fechada hacia 2500 a. C. A partir, tal vez del año 1500, llegaron los huastecos a la zona.

Esta cultura fue y sigue siendo excelente alfarera. Fabricaban numerosos recipientes de arcilla cocida, los correspondientes al periodo temprano recibe el nombre de fase Pavón. Ésta agrupa recipientes con un baño de color rojo o blanco que presentan una decoración incisa y cuyas formas corresponden a ollas de cuerpos esféricos o también a ollas con cuerpos en forma de molduras o gajos que recuerdan de inmediato la forma de las calabazas.

Actualmente, la agricultura es una parte importante de la economía huasteca, cultivan maíz, sorgo, café, cebada, cacahuate, naranja, aguacate, mango, papaya, plátano, limón, piña, guayaba, caña de azúcar y frijol. Tienen criaderos de ganado bovino, talan árboles de maderas preciosas para la venta. Acostumbran, según la zona, la piscicultura. Extraen azúcar de la caña de azúcar. Algunos pueblos huastecos fabrican aglomerados de madera y de algunas rocas hacen cemento.

En la Sierra de Tamaulipas es donde el arqueólogo Richard Mac Neish encontró en unas cuevas testimonios de la evolución en la domesticación y cultivo del maíz, lo cual parece indicar que fue en la región huasteca donde los antiguos nativos tuvieron por primera vez el maíz tal y como hoy lo conocemos.

Características físicas[editar]

Los huastecos son de baja estatura, con piel morena, cabello negro y lacio, generalmente son fuertes y gozan de buena salud. Las mujeres son muy hábiles alfareras y excelentes bordadoras.[2]

Vestimenta[editar]

Entre los huastecos se acostumbra principalmente los vestidos de manta. Se distinguían de otros pueblos mesoamericanos por su costumbre por practicar la deformación craneana tabular en tres formas: erecta, oblicua y mimética; así como por la limadura de dientes. Pintaban su cabello con diferentes colores y tatuaban su cuerpo. Usaban brazaletes y adornos de plumas. Los huastecos se perforaban el septum y los lóbulos con el propósito principal de utilizar ornamentos de concha y hueso. Se sabe gracias a la información que brindan las esculturas y las figurillas que gustaban de la pintura corporal y la escarificación. Otro de sus elementos distintivos era el gusto de andar desnudos total o parcialmente. Aún que los informantes nahuas insisten en señalar la tendencia huasteca hacia la desnudez, las narraciones del siglo XVI nos los presentan como un pueblo que gustaba de ataviarse de forma muy variada con elegante joyería elaborada con conchas y caracoles, que se combinaban con ornamentos de oro y finas plumas. Sahagún nos habla también de las elegantes mujeres huastecas que se teñían el cabello de rojo o amarillo y portaban el quexquémitl.[3] [4]

Idioma[editar]

El término huasteca al parecer se deriva de la palabra náhuatl huaxteco o cuexteco, que fue tomado de uno de sus guías --según lo relata el fraile Sahagún--, puesto que éste se llamaba Cuextécatl, también le decían Pantalán o Ponotlan. Los idiomas más comúnmente hablados por los huastecos son el Téenek o idioma Huasteco, Náhuatl y el español. La primera de ellas es clasificada como una lengua mayense, familia de la que se separó hace varios miles de años. En su propia lengua, los huastecos se daban el nombre de téenek, que probablemente sea una contracción de Te' "aquí" e Inik "hombre", significando "hombres de aquí".

Según algunos lingüistas: se conformó el tronco lingüístico protomaya, hace varios miles de años del cual derivarían todas las lenguas mayas y el huasteco. Algunos consideran que quienes se establecieron primero en su actual hábitat fueron los huastecos, seguidos por los mayas, y que el puente de unión entre ambos fue destruido por los nahuas algunos siglos más tarde por su gran influencia lingüística y cultural así como también por quienes también poblaron la costa Veracruzana: los totonacos.

Manifestaciones culturales[editar]

Estatua Huasteca en el Museo de Antropología de Xalapa.

Arte[editar]

La pintura huasteca generalmente se conoce gracias a la cerámica que elaboraron. Son también muy buenos artistas trabajando la cerámica, sobre todo en los que están involucrados dibujos café oscuro sobre fondo color crema, las ollas y demás vasijas muestran diseños sintéticos, abstractos delineados en negro o rojo sobre el barro. Fueron así mismo grandes escultores e importantes en la elaboración de tejidos de algodón. El significado de los adornos que utilizan es generalmente simbólico.

Sus esculturas fueron notables y entre ellas destaca el adolescente huasteco, diversos frisos, estelas y yugos. Su arte pictórico se ve reflejado en algunos códices y el mural de Taquín en San Luis Potosí.

Religión[editar]

Las prácticas religiosas huastecas giran en torno de la planta del maíz, así como sus condiciones de reproducción y de los trabajos que para cultivarla requiere. El maíz es según ellos el principio rector, el eje de ordenamiento de la historia, de la cosmogonía y de la vida cotidiana. Sin el maíz, "an ithith", no se concibe la historia, la fiesta ni la vida.

En las creencias huastecas, la humanidad está hecha de maíz, por lo que exigen respeto a su alma, al "Ipak", personaje que concentra historia, vida y atributos y en consecuencia del grupo mismo.

Fiestas[editar]

Durante las fiestas patronales se acostumbra llevar a cabo numerosas danzas. Una de ellas es malitzin o matlachines, que se interpreta por varias parejas. Es religiosa agradeciendo los beneficios recibidos, la realizan los serranos huastecos fieles a sus tradiciones y costumbres. Está dedicada a Pulic Paylomlamb, el sol y Pulic Mimbab, la tierra.Veneran también al sol, al fuego, a la lluvia al viento y la muerte. Además reconocían diversas deidades por lo general femeninas, consagrándolas a la fecundidad, "Ix Cuinan", era las más extendida y popular, al agrado después de los Mexicas del Centro de México también le rindieron culto bajo el nombre de "Tlazoltéotl".

Ciudad de Tamohi o Tamtoc[editar]

La ciudad de Tamohi, ciudad prehispánica antigua, es también conocida como: Tamtoc, Tamuín, Aserradero, o con el nombre de "El Consuelo", rancho de donde se ubica, esto en el municipio de Tamuín, San Luis Potosí.[5] Tamohi significa "lugar donde hace remolino el agua" en lengua huasteca. En esta ciudad destacan edificios de proporciones monumentales, ahí se encuentran los mayores del México prehispánico. Actualmente la vegetación natural se mantiene corta y así es posible apreciar desde gran distancia sus edificios, los cuales superan en tamaño al resto de los de la Costa del Golfo de México, se ubican entre los 10 más grandes del México prehispánico. En tiempos modernos se tiene conocimiento de su existencia desde 1880, pero excavada parcialmente en 1960, Tamtoc fue comparada con la monumentalidad de Teotihuacán.[6]

Con una extensión de cerca de 210 hectáreas, se puede asegurar que Tamohi fue uno de los centros urbanos huastecos más importantes del último periodo prehispánico por sus dimensiones y características. Tuvo un breve desarrollo durante dos o tres siglos antes de que los españoles llegaran, hasta su repentino abandono en el siglo XVI. Se localiza en la ribera del lado derecho del río Tampaón, parte del sistema hidráulico del río Pánuco.

Esta ciudad floreció independiente de las otras culturas mesoamericanas, fue la ciudad más importante del noreste de México. La mayor parte de la ciudad fue construida exclusivamente con tierra. El centro urbano estaba a salvo de las inundaciones que afectaban la comarca. Posee un complejo trazado urbano ya que sus construcciones se encuentran tanto sobre prominencias naturales como sobre grandes plataformas que sirven de basamento a varios conjuntos con funciones cívicas, religiosas y habitacionales. La distribución de Tamohi estaba en función de grandes plataformas multifuncionales muy elevadas ya que las periódicas inundaciones limitaban los lugares en los que se podía construir. Las casas de la gente común se encuentran en las partes altas cercanas a las plataformas y sobre lomas vecinas, ahí también se construyeron pequeñas terrazas que albergaban habitaciones y huertos.

El comercio fluvial adquirió una enorme trascendencia gracias a encontrarse a la orilla del río. La ciudad llegó a contar con varios atracaderos ya que desde el río, tanto mercaderes, visitantes y los mismos pobladores ascendían por medio de rampas y bancales a espacios sucesivamente más restringidos. Sitios que lo mismo funcionaban como mercado como para realizar reuniones religiosas e incluso de carácter político y administrativo. En ciertos días en las plazas se efectuaban ritos públicos o se congregaba a los moradores locales y vecinos para eventos cívicos, en otras plazas se practicaba el trueque de mercancías locales por otras que provenían de lejanos lugares.[7]

Proyecto Arqueológico Tamtoc[editar]

Monumento 32, Calendario lunar, Tamuin, S.L.P.

En el municipio de Tamuín, S.L.P., se encuentra la zona arqueológica llamada Tamtoc donde el INAH - Instituto Nacional de Antropología e Historia - lleva a cabo un proyecto que tiene como propósito principal rescatar la zona arqueológica de Tamtoc y descubrir a fondo todo lo concerniente a la cultura Huasteca. Esta zona arqueológica está ubicada dentro de la ciudad de Tamohi, y forma parte de los centros ceremoniales huastecos.[8]

Entre los descubrimientos importantes en este proyecto está el Monumento 32, nombre técnico provisional con el que se dio a conocer en noviembre de 2006.[9] Es un calendario lunar monumental, más grande y más antiguo que el conocido como Piedra del Sol o "Calendario Azteca". Su antigüedad exacta aún no está establecida, se estima que fue elaborado entre 1150 y 700 a. C. aparentemente por los Olmecas, cultura que se desconocía se hubiese establecido en esta zona en un tiempo tan temprano. El calendario es un monolito de piedra arenisca polimineral, tiene ocho metros de largo y cuatro de altura, tiene un espesor de 50 cm. y un peso superior a las 30 toneladas. Fue encontrado de forma accidental en febrero de 2005 mientras se trabajaba en la restauración del canal hidráulico que ya durante una época anterior a los españoles conducía agua desde un manantial a una laguna artificial creada dentro de la ciudad y fue hasta noviembre de 2006 cuando se logró extraer.

El equipo de arqueólogos ha sido comandado por el arqueólogo mexicano Guillermo Ahuja, el cual ha expresado que se trata de un descubrimiento que podría cambiar la historia de Mesoamérica. El monolito está ya considerado de importancia similar al del calendario azteca (piedra del sol) y al del Tláloc.[10] La importancia de este descubrimiento aún no se puede establecer en su totalidad, necesita un minucioso estudio. Entre lo que se deja entrever está el hecho de que de haberse considerado hasta hace poco tiempo a la cultura huasteca como una cultura secundaria, podía no ser así, y en lugar que los constructores del Tajín hubiesen fundado las ciudades y cultura husteca, esta fuese la cultura fundadora y constructora del Tajín.[11]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]