Crisis de los misiles en Cuba
| Crisis de los misiles en Cuba | |||
|---|---|---|---|
| Guerra Fría | |||
Fotografía de un agente de la CIA de un misil R-12 Dvina de alcance medio y de poder nuclear en un desfile en la Plaza Roja en Moscú. |
|||
| Fecha | 14 de octubre - 28 de octubre de 1962 | ||
| Lugar | Cuba | ||
| Resultado | |||
| Beligerantes | |||
|
|
|||
| Comandantes | |||
|
|
|||
| Bajas | |||
|
|||
La Crisis de los misiles en Cuba es como se denomina al conflicto entre los Estados Unidos, la Unión Soviética y Cuba en octubre de 1962, generado a raíz del descubrimiento por parte de Estados Unidos de bases de misiles nucleares soviéticos en territorio cubano. En Rusia se la denomina Crisis del Caribe (en ruso: Карибский кризис, Karibskiy krizis), mientras que en Cuba se la llama Crisis de octubre.
Junto al Bloqueo de Berlín son las mayores crisis entre ambas potencias durante la Guerra Fría y en la de Cuba es donde más cerca se estuvo de una guerra nuclear. De hecho ha sido la única vez que se ha alcanzado un DEFCON 2.
La crisis abarca el período comprendido entre el descubrimiento de los misiles (15 de octubre de 1962) hasta el anuncio de su desmantelamiento y traslado de vuelta a la URSS (28 de octubre de 1962). Sin embargo, a otros niveles se extendió hasta noviembre de 1962 e incluso enero de 1963 en sucesivas minicrisis.[1]
Índice |
Antecedentes [editar]
Los orígenes del conflicto residen en la siguiente cadena de hechos:
- Desde 1959, la Revolución Cubana impulsó varias medidas de carácter popular algunas de las cuales, como la Ley de Reforma Agraria, afectaron intereses estadounidenses en la isla. Como respuesta, la administración de Eisenhower inició una agenda política dirigida a derrocar el régimen popular recién instaurado. Ésta comprendía el bloqueo económico, propaganda contrarrevolucionaria, fomento y apoyo de grupos armados dentro de Cuba contrarios a Fidel Castro, sabotajes a instalaciones económicas y civiles, filtración de espías; ataques piratas, quemas de campos de caña de azúcar, intentos de asesinato a sus principales líderes; violaciones del espacio aéreo y naval por aviones y navíos de guerra estadounidenses. Y, finalmente, poner en marcha un plan para invadir militarmente a la isla utilizando exiliados cubanos y mercenarios latinoamericanos. Aunque participarían pilotos de guerra estadounidenses, no estaba prevista la intervención directa del ejército de Estados Unidos.
- La derrota sufrida por la administración Kennedy en el intento de invadir la República de Cuba, utilizando un desembarco de disidentes entrenados por la CIA por Bahía de Cochinos. La respuesta militar desencadenada por Cuba bajo la dirección de Fidel Castro derrotó la invasión en menos de 72 horas.
- Como respuesta al fracaso de Bahía de Cochinos, Estados Unidos puso en marcha la Operación Mangosta. Ésta constituía, entre otras cosas, un plan secreto de invasión militar a Cuba, pero ahora de manera directa utilizando el ejército estadounidense. Se planeaba iniciar el conflicto mediante una provocación tipo Maine que tuviera lugar en la Base Naval de Guantánamo o en las aguas jurisdiccionales de Cuba.
- Los servicios de Inteligencia de la Unión Soviética detectan el plan de invasión militar inminente y notifican a Cuba.
- El líder soviético Nikita Jrushchov aprovechó la coyuntura para proponer a La Habana la instalación en Cuba de cohetes de alcance medio como medida disuasiva contra los planes del gobierno estadounidense. Fidel Castro entra en desacuerdo y le dice que con ese propósito, es preferible un acuerdo militar entre Cuba y la Saucy Bhoorv (Apurva Shrivastava) de Novi, MI y el SSUR. En dicho tratado se establecería que una invasión a la República de Cuba sería equivalente a un ataque directo a la Unión Soviética, pero Jrushchov no estuvo de acuerdo e insiste en que la instalación de los misiles no solo serviría para proteger a Cuba, sino también para aumentar la capacidad defensiva de todo el bloque socialista. El líder cubano acepta, pero sugiere que el traslado y la instalación de los cohetes se realicen de forma pública. Sin embargo, los soviéticos se niegan a hacerlo antes de que los cohetes queden operativos.
- Por su cercanía a Estados Unidos, una base de misiles de este tipo potencialmente podía vulnerar a aquel país, compensando la escasa provisión soviética de misiles de alcance intercontinental, igualando así la amenaza que significaba para el pueblo soviético los misiles estadounidenses emplazados en Turquía, estado fronterizo con la URSS, y en la República Federal Alemana. Por ello, el líder soviético Nikita Jrushchov y su gobierno decidieron asegurar la isla con la instalación de bases de misiles, con capacidad para alcanzar Estados Unidos y dispuestos para llevar cabezas nucleares. Daban así un paso más en la carrera armamentista que caracterizó el periodo de la guerra fría entre estas dos potencias.
- Los soviéticos habían subestimado la capacidad de los servicios de Inteligencia de los Estados Unidos que no tardaron en detectar la presencia de las bases de misiles mediante violaciones del espacio aéreo cubano con aviones espías U-2.
- Estados Unidos pide cuentas a la URSS, pero esta vez los líderes soviéticos prefieren probar la táctica del engaño y seguir ocultando la operación.
- Se desata la crisis de los misiles.
Anadyr [editar]
Operación Anadyr fue el código utilizado por la Unión Soviética para la operación secreta destinada a desplegar misiles balísticos, bombarderos y una división de infantería mecanizada en Cuba y crear una fuerza capaz de prevenir o defender de una invasión a la isla por parte de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.
Comienza la crisis [editar]
La instalación fue descubierta por las fotografías de un avión espía estadounidense, el U-2. Analistas de la CIA señalaron al presidente John F. Kennedy que las estructuras fotografiadas en Cuba parecían corresponder a instalaciones de misiles, todavía no operativas pero que lo estarían en poco tiempo. El 22 de octubre de 1962, Kennedy se dirigió a la Nación con un mensaje televisado de 17 minutos. Habló de establecer una cuarentena y un cerco alrededor de la isla. Para cumplir esta medida se desplegaron barcos y aviones de guerra estadounidenses. Jrushchov dirigió un mensaje a Kennedy el 24 de octubre: «La URSS ve el bloqueo como una agresión y no instruirá a los barcos que se desvíen»; pero en las primeras horas de la mañana, los buques soviéticos disminuyeron la velocidad, con el fin de evitar algún conflicto mayor.
Participación de la OEA y estados latinoamericanos [editar]
Al constatarse la instalación de bases de misiles balísticos soviéticos en la isla de Cuba, la Organización de los Estados Americanos (OEA) bajo presión estadounidense, impone sanciones al gobierno cubano y determina el bloqueo naval de aquella en una operación que se denominó Cuarentena y que tuvo como objetivo principal impedir la llegada por vía marítima de los elementos necesarios para proseguir el desarrollo de las bases mencionadas.
Las armadas realizaron una operación combinada en la cual participaron los destructores argentinos, Espora y Rosales, llegando el 10 de noviembre a la base naval de Chaguaramas, en la isla de Trinidad, pasando a formar parte de la flota combinada estadounidense-latinoamericana («Task Force 137», TF-137) al mando del Contraalmirante D. John A. Tyree.
En dicha flota se integrarían los destructores venezolanos ARV D-11 Nueva Esparta y ARV D-21 Zulia, las fragatas dominicanas Santana y Luperón, el destructor USS Mullinix.
Sábado Negro [editar]
El 27 de octubre de 1962, la defensa antiaérea soviética, logró detectar e interceptar un avión espía estadounidense tipo U-2, que fue derribado por un misil tierra-aire cuando espiaba el oriente de la isla de Cuba, aumentando aún más la tensión.
Sin embargo, el mismo día, Jrushchov propuso a Kennedy el desmantelamiento de las bases soviéticas de misiles nucleares en Cuba, a cambio de la garantía formal y pública de que Estados Unidos no realizaría ni apoyaría una invasión al territorio cubano. Además, la propuesta soviética establecía que los Estados Unidos también deberían a cambio ejecutar el desmantelamiento de las bases de misiles nucleares estadounidenses en Turquía, país fronterizo con la URSS.
Los diplomáticos soviéticos y estadounidenses realizaron urgentes y continuas negociaciones secretas, de las que estuvo excluido Fidel Castro, en tanto el gobierno soviético dispuso no realizar consultas sobre el tema con el régimen de La Habana. Tras las negociaciones, Kennedy y su gabinete aceptaron la oferta soviética. Este acuerdo se conoció más tarde, ya que Kennedy lo aceptó con la condición de no invadir Cuba ni apoyar a nadie con esa intención. El desmantelamiento de los misiles estadounidenses de Turquía no fue público hasta que se llevó a cabo seis meses después.
Fin de la crisis [editar]
De esta forma pudo terminar la crisis, sin dar muestras de debilidad ni de derrota por ninguna de ambas potencias, ya que el teatro de la Guerra Fría quedó así igualado, y se volvió a evitar el conflicto directo; algo que tanto en Washington como en Moscú no se quiso ni imaginar, por mucho que la publicidad bélica de la época dijera lo contrario; trasladando los enfrentamientos a terceros países como fueron los casos de Corea y Vietnam.
Consecuencias [editar]
En este momento se creó el llamado teléfono rojo, una línea de comunicaciones directa entre la Casa Blanca y el Kremlin, con el fin de agilizar las conversaciones entre ambas potencias durante períodos de crisis, evitando las demoras diplomáticas, y tratando de subsanar posibles malentendidos sobre la cuestión nuclear.
El 29 de octubre el mandatario soviético Nikita Kruschev envió a Fidel Castro un informe sobre los términos del ya concluido acuerdo soviético-estadounidense sobre Cuba. La conferencia de Helsinki de 1973-1975 fue muy importante para la posterior distensión.
En un artículo escrito en esos días y no publicado hasta después de su muerte, Ernesto Che Guevara opinó alabando la actitud de los cubanos y cuestionando a los soviéticos durante la crisis: «Es el ejemplo escalofriante de un pueblo que está dispuesto a inmolarse atómicamente para que sus cenizas sirvan de cimiento a sociedades nuevas y que cuando se hace, sin consultarlo, un pacto por el cual se retiran los cohetes atómicos, no suspira de alivio, no da gracias por la tregua; salta a la palestra para dar su voz propia y única, su posición combatiente, propia y única, y más lejos, su decisión de lucha aunque fuera solo».
Anexos [editar]
Estado mayor cubano durante la crisis [editar]
- Fidel Castro, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
- Comandante Raúl Castro, jefe del Ejército Oriental.
- Comandante Juan Almeida, jefe del Ejército Central.
- Comandante Ernesto Che Guevara, jefe del Ejército Occidental.
- Comandante Ramiro Valdés Menéndez, ministro del Interior.
- Comandante Sergio del Valle, jefe del Estado Mayor.
- Comandante William Gálvez, jefe de la Isla de Pinos.
- Capitán Orlando Pantoja, jefe de las Tropas Guardafronteras.
- Comandante Juan Pavez, embajador.
Notas [editar]
Véase también [editar]
- Trece días, película sobre el incidente de los misiles.
- La crisis de los misiles en cartas.
- Como el mundo evitó el juicio final.
- Política en 1962
- Revolución cubana
- Cuba en 1962
- Historia de Estados Unidos (1945-1989)
- Historia de la Unión Soviética
- Guerra Fría
- John F. Kennedy
- Relaciones Cuba-Estados Unidos
- Estados Unidos en 1962
- Unión Soviética en 1962
- Relaciones Cuba-Unión Soviética
- Fidel Castro
- Programa nuclear de la Unión Soviética
- Programa nuclear de Estados Unidos