Creosota

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La creosota es un compuesto químico derivado del fraccionamiento de alquitranes procedentes de la destilación de carbones grasos (hulla) preferentemente a temperaturas comprendidas entre 900 y 1200 ºC. El fraccionamiento mencionado se realiza entre 180 ºC y 400 ºC. La norma IRAM 9512 la define así: "Producto que consiste en una mezcla de compuestos destilados del alquitrán de hulla, libre de cualquier mezcla de aceite de petróleo o de aceites no derivados del alquitrán de hulla". Fue descubierta y patentada por John Berthell en Inglaterra en el año 1838.

La composición es muy variada en función de las distintas utilizaciones.

La principal propiedad son sus cualidades biocidas para los agentes causantes del deterioro de la madera, la cual se protege impregnándola con el producto mediante proceso que habitualmente se realiza en un autoclave y que se denomina creosotado.


Obtención de la creosota[editar]

Para una descripción somera de cómo se produce la creosota, podemos indicar que la hulla es un carbón mineral de la era primaria (Carbonífero). Una vez extraída, se la introduce en un horno para coquificarla, obteniéndose por una parte coque (que se utiliza en los altos hornos de las acerías), y por otra vapores que llegan a un condensador de alquitrán. De ese condensador, además de alquitrán se obtienen gases, que sometidos a distintos procesos industriales dan como productos finales el sulfato de amonio, la piridina, etc. Este alquitrán pasa a la destilería, y de su fraccionamiento se obtiene: aceite de naftalina, aceite de antraceno, aceite fenolado, aceite de lavado y brea. La mezcla de los cuatro primeros en las proporciones requeridas para cumplir con la norma IRAM conforma el producto conocido como creosota.

Utilización de la creosota[editar]

El método de creosotado se usa hace más de 150 años para tratar y preservar maderas expuestas a la intemperie. Ha sido usado, y aun se usa en países donde la legislación no lo ha prohibido, de forma masiva. Supone pues un problema a nivel medioambiental por la dificultad de erradicación de su uso y sustitución por otros tratamientos

El producto obtenido como se explica en el punto anterior se debe aplicar en autoclave por método presión-vacío-temperatura. De esta forma se abren los poros de la madera consiguiendo que el producto penetre dentro en mayor medida. La creosota evita el ataque de los hongos y bacterias que afectan la madera expuesta al aire libre y enterrada, siendo los más frecuentes en la destrucción de la misma los siguientes: Polipourus sanguineus - Poria saporaria - Grifola sulphurea - Fuscoporia laevigata - Polysatictus sanguineus - Ganoderma applanatum - Polyporus versicolor - Daedalea quercinea - Poria - Coniophora cerebella

Ventajas de la creosota como preservante de maderas[editar]

  • Dado su carácter oleoso no penetra en la tierra y por lo tanto es difícil que contamine los acuíferos.
  • En caso de exudar (lo que sólo ocurre durante un breve tiempo y sólo si después del tratamiento no se lo deja orear el tiempo indispensable) no se extiende más de 50 milímetros del contorno del poste o estaca.
  • Por su característica físico-química de sustancia orgánica neutra no ataca los metales que se introduzcan en la estructura de la madera, clavos, tornillos, bulones, alambres, etc., y por ser oleosa los protege de la humedad del ambiente evitando su oxidación.
  • Garantiza una duración que va como mínimo de 30 años hasta 50 años según las condiciones ambientales a las que está expuesta.
  • Es un tratamiento a poro respirar a la madera, permite la hidratación de la madera, por ello los elementos tratados con creosota no se rajan.
  • A pesar de contener elementos altamente cancerígenos, en condiciones normales de uso es levemente tóxica según la clasificación dada por el I.A.S.C.A.V., actualmente S.E.N.A.S.A. (Argentina).
  • La creosota es un producto biodegradable que facilita el destino a dar a la madera radiada del servicio.

Desecho de maderas creosotadas[editar]

No hay ningún tratamiento químico que neutralice la creosota de la madera. La madera creosotada debe ser desechada y quemada en hornos especiales. Si se quema a la intemperie, los gases de la combustión de la madera impregnada con creosota se liberan a la atmósfera, incluidos compuestos tóxicos como el benzopireno que contiene, contaminando el ambiente.

Sustitutos de la creosota[editar]

En la actualidad se usan sales metálicas, principalmente sales cúpricas, para el tratamiento de la madera expuesta a la intemperie. El tratamiento se realiza de forma similar: una vez seca la madera (nivel de humedad recomendado 10-15%) se aplican en autoclave por método presión-vacío-temperatura las sales metálicas. La madera así tratada tiene un característico color verdoso, especialmente intenso en las zonas de mayor exudación.

Prohibición de uso en la UE[editar]

Tras quedar probado su potencial cancerígeno, la Unión Europea prohibió la comercialización y uso de la creosota como conservante de la madera.

La Comisión Europea ha adoptado una directiva prohibiendo la comercialización de creosota como producto conservante para la madera. Esta decisión ha sido tomada tras la realización de un estudio por parte de una comisión científica de la Unión Europea, en el que queda probado que la creosota tiene un mayor potencial cancerígeno de lo que se pensaba anteriormente. La prohibición, que entrará en vigor a partir del 30 de junio de 2003 como fecha tope, también será aplicable a las maderas tratadas con creosota. La creosota podrá seguir utilizándose en aplicaciones industriales, por ejemplo en traviesas para las vías y postes telegráficos, pero con nuevos parámetros en su composición. La creosota es una mezcla de sustancias que se obtiene a partir de un proceso de destilación de la brea. Una de ellas, el benzopireno (BaP), se utiliza como fijador en el compuesto resultante. La calificación del BaP como sustancia cancerígena no se produce en aquellos casos en los que su concentración es inferior a 50 partes por millón. La nueva directiva protege a los consumidores y refuerza en gran medida las restricciones sobre el uso industrial de la madera tratada a base de creosota, a través de una reducción a la décima parte de los contenidos permitidos de BaP respecto a la regulación actual. También garantiza que este tipo de madera no se utilizará cuando exista un riesgo de contacto frecuente con la piel del usuario o consumidor, como ocurre, por ejemplo, en mobiliario de jardín.' '

Referencias externas[editar]