Comunero
Comunero era quien, durante los años 1520 y 1521, participó en la revuelta de las Comunidades de Castilla. El nombre deriva del término "Comunidades", que aparece por vez primera en un escrito de protesta al rey Carlos V con motivo del desvío de impuestos:
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Eclesiásticos [editar]
- Antonio de Acuña, obispo de Zamora, capitán general de la junta.
- Juan de Bilbao, franciscano, uno de los teóricos e iniciadores del movimiento.
- Alonso de Medina, dominico.
- Alonso de Bustillo, dominico, catedrático de teología en Valladolid.
Los otros comuneros [editar]
Desde el siglo XVI hasta nuestros días han surgido distintos movimientos populares que han tomado el término comunero. Años más tarde del movimiento en Castilla, se reproduciría en ciertas zonas coloniales americanas, considerándose en algunos casos como los primeros movimientos independentistas de las colonias.
Siglo XVIII [editar]
Entre 1717 y 1735 tuvo lugar la Revolución Comunera del Paraguay. En los años 1780 se produciría el levantamiento denominado Insurrección de los comuneros en Nueva Granada. En este levantamiento, el término comunero se derivó del nombre de la junta de insurrección, "El Común".
Siglo XIX [editar]
Durante el Trienio liberal se organiza una sociedad secreta cuyo nombre, Comuneros, lo toman de la sublevación del siglo XVI. La sociedad trataba de ser una alternativa radical a los masones, y entre sus ideales estaban los de tratar de rescatar las luchas por las libertades. Su pensamiento puede catalogarse de democrático radical y republicano. Contaron con un periódico con el significativo nombre de El eco de Padilla. En sus filas destacaron nombres como el de Juan Romero Alpuente o Moreno Guerra. Cuando a partir de 1836 los partidos políticos comienzan a institucionalizarse en España, la sociedad dejó de tener peso en la sociedad.[1]
Ideología [editar]
El liberalismo del siglo XIX convierte en mártires a los jefes comuneros. Su derrota es considerada como el comienzo de la decadencia y el fin de las libertades y de la independencia. Esta imagen progresista dada por los liberales se impuso durante más de un siglo, hasta que en 1898 Ganivet sugiere la tesis que sería desarrollada más tarde por Gregorio Marañón. Según ella, las ideas progresistas fueron las de Carlos V, preocupado por la apertura de España a las modernas ideas europeas. Los comuneros representarían la resistencia al cambio, aferrados a las viejas costumbres. Manuel Azaña y Noël Salomon criticaron las ideas de Ganivet y volvieron a aceptar la interpretación liberal. Sin embargo, más tarde, la autoridad del doctor Marañón zanjó la discusión dando la razón a Ganivet.
Estas dos imágenes contrapuestas siguen teniendo actualmente sus defensores y detractores. Para Joseph Pérez[2] detrás de la ideología comunera había intereses económicos opuestos y considera que los comuneros pertenecían mayoritariamente a las capas medias que se levantaron contra la nobleza y el poder real.
Notas y referencias [editar]
- ↑ ALBAR ESQUERRA, Jaime (Tres Cantos (Madrid), 2001). Diccionario de historia de España. Ediciones Istmo. ISBN 84-7090-366-7.
- ↑ PÉREZ, Joseph (1977). La revolución de las Comunidades de Castilla (1520-1521). Siglo XXI editores. ISBN 84-323-0285-6.
Bibliografía [editar]
- Manuel Danvila (1897-1900). Historia crítica y documentada de las Comunidades de Castilla. Memorial Histórico Español, tomos XXXV-XL.
- Antonio Ferrer del Río (Madrid, 1850). Decadencia de España. Primera Parte, Historia del levantamiento de las Comunidades de Castilla. 1520-1521.
- Stephen Haliczer (Valladolid, 1987). Los Comuneros de Castilla: la forja de una revolución (1475-1521). Universidad de Valladolid. ISBN 84-86192-97-8.
- José Luis Díez (Madrid, 1977). Los Comuneros de Castilla. Editorial Mañana. ISBN 84-7421-025-9.