Colegio San Francisco de Borja

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Colegio San Francisco de Borja
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El Colegio de Caciques San Francisco de Borja fue una institución educativa del Cusco colonial, especializada en la educación de la nobleza inca. El Colegio estaba destinado a la educación de los hijos mayores de los caciques desde temprana edad con el fin de alejarlos de la "idolatría" de sus padres, y para que no aprendieran sus costumbres y ritos.

Historia[editar]

El virrey Francisco Álvarez de Toledo emitió una ordenanza que autorizaba la fundación de un Colegio para caciques en el Cuzco (1575). Este primer colegio estaba ubicado en la calle de las Sierpes, junto al Seminario de San Antonio Abad. Otras fuentes señalan que el Colegio se fundó por disposición del virrey Luis Jerónimo Fernández de Cabrera y Bobadilla, Conde de Chinchón, hacia 1628, por mandato del rey Felipe IV. Se trataba de una segunda cédula con el mismo fin que coincide con el cambio de casa del Colegio a una «en mejor sitio y más desahogo». El padre Joan Frías Herrán, provincial de la Compañía de Jesús, puso en ejecución la cédula por orden del virrey Príncipe de Esquilache.

Su primer rector fue el padre Frías. El día de su fundación hubo misa y sermón en la casa para los sacerdotes y en la capilla mayor para los colegiales. Estos estaban sentados en sus escaños donde el Corregidor los honró dándoles insignias de colegiales en nombre del Rey, éstas eran de plata, con las armas reales y las llevaron en fuente de plata, adornadas con muchas flores. Las colocaron en tafetán colorado sobre el vestido verde que vestían los colegiales.

Según Zoila Luz Sanchez López, el Colegio sobrevivió a la expulsión de los jesuitas hasta 1825, en que Simón Bolívar lo fusionó con el Colegio de San Bernardo del Cusco creando el Colegio de Ciencias.

Local[editar]

Para el edificio se compraron en 1621 las casas que habían sido de García Pérez de Salinas, detrás de la catedral, en la calle que sube a la plazuela de Santa Clara la Vieja. Se pagaron por ella 13.500 pesos de a ocho reales. Más tarde, en 1644, siendo rector el padre Juan de Oré, se compraron otras casas a Sebastiana Maldonado y a don Fernando de Cartagena y Santa Cruz no muy distantes de la misma plazuela. Éstas estaban ubicadas en la esquina de la callejuela que iba al Huatanay de San Blas. Más tarde el Colegio se trasladó a unas casas que habían servido de Palacio Episcopal, comprándola a Juan Laso de la Vega por el monto de la venta de la casa anterior. La nueva casa quedaba frente a la Casa de los Marqueses de la Laguna, conocida como Casa del Almirante, solamente las dividía una calle al medio. Desde esta nueva casa se dominaba la plaza del Cuzco, sólo tenía un defecto, carecía de agua. El vendedor instaló una cañería desde su propia casa, que quedaba delante del Colegio, creando servidumbre a la casa de los marqueses. Esto hizo que en 1703 los marqueses y el Colegio tuvieran un pleito.

Bibliografía[editar]

  • Alaperrine-Bouyer, Mónica. La educación de las élites indígenas. Lima: IFEA, 2007
  • Escobari de Querejazu, Laura. Caciques, yanaconas y extravagantes. Lima: IFEA, 2001
  • Sanchez López, Zoila Luz. Importancia de la labor educativa realizada por los jesuitas en el Período Colonial. Monografía para optar el grado de Bachiller en Educación.UNMSM, 1974.