Central nuclear Atucha

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Central nuclear Atucha
Central Nuclear Atucha I - II.JPG
Datos
País Flag of Argentina.svg Argentina
Población ciudad de Lima,
partido de Zárate,
provincia de Buenos Aires,
Argentina
Coordenadas 33°58′02″S 59°12′21″O / -33.96722, -59.20583
Propietario Nucleoeléctrica Argentina
Operador Nucleoeléctrica Argentina
Año de construcción Atucha I (1968).

Atucha II: 1981, 2007 (reinicio de obras).

Inicio de actividad Atucha I: 1974

Atucha II: 2014

Reactores
Fabricante Siemens
Tipo PHWR
Reactores activos 1
Potencia
Capacidad 1049 MWe
Potencia anual generada 750 MWe
Generadores Incolloy 800
Otros detalles

La central nuclear de Atucha es un complejo atómico argentino subdividido en dos centrales, ambas ubicadas sobre la ribera derecha del río Paraná de las Palmas, a 9 km al norte de la pequeña ciudad de Lima, y a unos 115 km al noroeste de la ciudad de Buenos Aires.

Una de ellas es la central nuclear Atucha I (1974), la primera instalación nuclear de América Latina, que fue destinada a la producción de energía eléctrica.[1] La segunda es la central nuclear Néstor Kirchner (ex-Atucha II), la cual fue construida adyacente a la anterior para aprovechar gran parte de su infraestructura.

En Argentina existe también la Central Nuclear Embalse ubicada en la localidad de Embalse, en la provincia de Córdoba. Todas las centrales nucleares del país son operadas por la empresa Nucleoeléctrica Argentina S. A. (NASA).[2]

La construcción de la Central Nuclear Atucha I se inició en el año 1968, y su puesta en régimen se realizó durante el año 1974, entregando una potencia de 357 MWe con una tensión de 220 Kv al Sistema Argentino de Interconexión. Atucha II estuvo detenida por más de 20 años, reiniciándose las obras a mediados de 2007. El 28 de septiembre de 2011 se inauguró el proceso de puesta en marcha, por lo que oportunamente entregará 745 MWe, y pasará a ser la máquina de mayor potencia unitaria del sistema interconectado nacional, posición que ahora ocupa la de la Central Nuclear de Embalse.

El 3 de junio de 2014 a las 9:02 horas, la central nuclear Atucha II alcanzó su primera criticidad.

Central Nuclear Atucha I (CNAI)[editar]

Historia[editar]

La investigación de la tecnología nuclear en la Argentina se inició en 1948, cuando el físico alemán Ronald Richter presentó al presidente Juan Domingo Perón su proyecto para desarrollar fusión nuclear controlada, un método considerado prácticamente imposible en aquel entonces y que aún hoy se halla en etapa experimental.[3] El gobierno autorizó a tal fin enormes recursos monetarios y entre fines de 1949 y comienzos de 1950 se realizó la construcción de las instalaciones de experimentación en la isla Huemul, situada cerca de Bariloche (provincia de Río Negro).[3]

Paralelamente, el 31 de mayo de 1950[3] se creó la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) con el objetivo de convocar a especialistas de las disciplinas científicas relacionadas con el tema y de adquirir los equipos necesarios para formar laboratorios de aprendizaje.[4] La CNEA sería el organismo oficial a cargo de apoyar y a la vez auditar el trabajo realizado en la Isla Huemul.[3]

En marzo de 1951 Richter comunicó a Perón que los resultados del experimento habían sido exitosos y éste a su vez anunció oficialmente que se había conseguido llevar a cabo «reacciones termonucleares bajo condiciones de control en escala técnica».[3] Sin embargo, ante la posterior falta de pruebas y el comportamiento errático de Richter, Juan Perón autorizó que la CNEA enviara una comisión fiscalizadora a la isla, la cual determinó la imposibilidad técnica de realizar semejante proyecto destacándose entre todos los informes el de José Antonio Balseiro.[3] El Proyecto Huemul fue cancelado pocos meses después.[3] Sin embargo, el desarrollo de la tecnología nuclear en el país continuó a cargo de la CNEA.

Construcción de la Central Nuclear Atucha I

Desde su creación y durante todos los años cincuenta, la Comisión se enfocó también en el estudio del territorio argentino en busca de reservas uraníferas, iniciando su extracción en 1952, en Malargüe (provincia de Mendoza) e instalando ese mismo año, una planta experimental de tratamiento en la ciudad de Córdoba.[4]

En 1955, como secuela del cancelado Proyecto Huemul, la CNEA formó en San Carlos de Bariloche un Centro Atómico y un Instituto de Física (hoy Instituto Balseiro) cuyos títulos académicos son otorgados por la Universidad Nacional de Cuyo, mediante un convenio firmado por ambas instituciones.[4] Para aquel entonces, el sector de radioquímica de la CNEA, conocido como Grupo de Buenos Aires, ya había logrado consolidarse a nivel internacional, reportando incluso el descubrimiento de una veintena de radioisótopos nuevos.[4]

En 1958 se puso en operaciones el reactor experimental RA-1 instalado en el Centro Atómico Constituyentes (San Martín - provincia de Buenos Aires), siendo el primero de su tipo en Latinoamérica. Dicho reactor y sus elementos combustibles habían sido desarrollados íntegramente en el país a través de la CNEA.[4]

Los años sesenta marcaron una transición en los objetivos de la CNEA, que pasó de limitarse a la investigación y a la formación de personal, a encarar proyectos prácticos donde la energía nuclear pudiese ser aplicada a la medicina o a soluciones para el sector agroindustrial.[4]

En 1965 el Gobierno encargó a la Comisión la elaboración de un estudio de factibilidad para la construcción de una central nucleoeléctrica. El resultado de dicho estudio, conocido un año después, expresó la conveniencia, necesidad y factibilidad técnico-económica de realizar una central eléctrica de energía nuclear de 500 MW de potencia para abastecer al Gran Buenos Aires y al litoral del río Paraná, dado que las fuentes tradicionales de energía resultarían insuficientes en el mediano plazo.[4]

Así, el 1 de junio de 1968, comenzó la construcción de la Central Nuclear Atucha, la primera instalada en Latinoamérica.[4] Para la misma se utilizó un reactor del tipo PHWR (reactor de agua pesada presurizada), con un diseño basado en el prototipo alemán MZFR y una potencia neta de 300 MW.[4] La construcción de la central fue realizada por la subsidiaria Kraftwerkunion (KWU) de Siemens, mediante el esquema como «llave en mano».[4] El reactor entró en criticidad el 13 de enero de 1974; la central fue conectada al sistema eléctrico nacional el 19 de marzo, y comenzó su producción comercial el 24 de junio del mismo año. Ha operado desde entonces con sólo una parada significativa en 1989 y hasta fines de 2005 generó 62.661,38 GW(e)h, con un factor de disponibilidad, acumulado de 71,17% y un factor de carga acumulado de 68,07%. Desde 2001 es la primera y única central comercial de agua pesada en el mundo que funciona totalmente con uranio levemente enriquecido.

Características técnicas[editar]

  • Potencia térmica: 1179 MWt
  • Potencia eléctrica bruta: 357 MWe
  • Potencia eléctrica entregada a la red: 335 MWe
  • Tipo: PHWR, subgrupo «vasija de presión»
  • Combustible: dióxido de uranio (UO2) natural (0,71 % de 235U) o levemente enriquecido. Desde el 17 de agosto de 2001 el reactor funciona íntegramente con uranio levemente enriquecido (ULE -- 0,85% de 235U). El uso de ULE virtualmente duplica el quemado de extracción de combustible nuclear, con lo que se logra reducción de costos del orden de 7 millones de dólares anuales, y mejoras en la gestión de los elementos irradiados.
  • Regulación:
Comparación de las dimensiones de los recipientes de presión de Atucha 1 y Atucha 2.
    • Barras de control y parada: 29 en total.
    • Barras de control: 3 barras de acero y 3 de hafnio accionadas por un elevador electromagnético
    • Barras de parada: 21 barras de hafnio adicionales a las anteriores
    • Sistema de corte de emergencia: inyección de ácido deuterobórico en el moderador, por tres toberas independientes.
  • Recipiente de presión: construido en acero-níquel-cromo-molibdeno, con un diámetro interno de 5360 mm, una altura de 12.160 mm, paredes de 220 mm de espesor en la parte cilíndrica, y un peso de 470 t
  • Envoltura de seguridad: esfera de 50 m de diámetro construida en acero de 24 mm de espesor, presión de diseño 3,8 atm
  • Refrigeración: el reactor se refrigera por agua pesada con concentración de deuterio de 99,8% mediante dos circuitos paralelos con un caudal de 10.000 t/h cada uno
    • Presión de servicio: 115 kg/cm²
    • Temperatura del refrigerante: 262 °C a la entrada del reactor, 296 °C a la salida.
  • moderador: agua pesada, al igual que el refrigerante. Dos circuitos paralelos con un caudal de 700 t/h cada uno.
    • Intercambiador de 1049 tubos de Incoloy 800
    • Presión de servicio: 115 kg/cm²
    • Temperatura media: 185 °C
  • Generadores de vapor: 2 intercambiadores de calor con 3945 tubos en U de Incoloy 800, de 16 m de altura y diámetros entre 2,7 y 3,7 m

El recambio de combustible se realiza durante la operación normal a un promedio de un elemento combustible por día a plena potencia.

Participación de la industria local[editar]

En la etapa de construcción de Atucha I la industria local participó proporcionando el 90% de la obra civil, el 50% del montaje y el 13% de los suministros electromecánicos.

Argentina tiene, desde 1982, control completo sobre el ciclo de desarrollo de combustible nucleares, lo que le permite alimentar sus centrales con material íntegramente producido en el país. El dióxido de uranio es provisto por la empresa nacional Dioxitek S. A.. Los elementos combustible son provistos por CONUAR S. A. (Combustibles Nucleares Argentinos, Sociedad Anónima); las vainas y tuberías especiales son fabricadas por FAE S. A. (Fábrica de Aleaciones Especiales Sociedad Anónima), subsidiaria de la anterior. El agua pesada es producida en la Planta Industrial de Agua Pesada ubicada en la provincia del Neuquén.

Central Nuclear Atucha II (CNAII)[editar]

Historia[editar]

Construcción de la Central Nuclear Atucha II

En 1973 el Gobierno nacional adjudicó a un consorcio canadiense-italiano, la construcción de una segunda central de energía nuclear en la localidad cordobesa de Embalse. Su construcción se inició en 1974 y la conexión comercial a la red se produjo diez años después.[4] Paralelamente la CNEA intensificó sus esfuerzos por controlar la totalidad del ciclo nuclear con medios propios, desde la producción del combustible hasta el diseño y la construcción de centrales atómicas.[4]

En 1977 la CNEA concluyó que para el siglo XXI las principales fuentes hidroeléctricas del país ya estarían siendo utilizadas, mientras que los combustibles fósiles se irían agotando o su explotación se dificultaría cada vez más, por lo tanto, la generación de energía eléctrica dependería principalmente de la construcción de nuevas centrales nucleares.[4]

Para cumplir dichos objetivos, el Gobierno nacional, a cargo del presidente de facto Jorge Rafael Videla, aprobó en 1979 el denominado Plan Nuclear Argentino, consistente en la construcción de cuatro centrales atómicas nuevas que deberían entrar en operación en 1987, 1991, 1994/95 y 1997 respectivamente. Además, el plan incluía la construcción de una planta industrial de producción de agua pesada y de otras instalaciones necesarias para dominar el ciclo del combustible nuclear.[4]

En 1980 la CNEA firmó un acuerdo con la empresa Sulzer Brothers de Suiza, para la provisión «llave en mano» de una planta industrial de agua pesada con una producción anual garantizada de 200t.[4] Ese mismo año, la Comisión firmó otro contrato, esta vez con la alemana KWU (Siemens) para la provisión de suministros y servicios destinados a la construcción de una central nuclear basada en uranio natural y agua pesada, del tipo recipiente, con una capacidad de 700 MW a ser construida junto a la existente central nuclear de Atucha, por lo que sería conocida como Atucha II.[4] A diferencia de los anteriores proyectos, Atucha II no sería ejecutada con el esquema de «llave en mano», sino que sería construída conjuntamente entre Siemens y la CNEA, gracias a la experiencia adquirida en la construcción de la Central Embalse, donde la CNEA acordó con las empresas constratistas asumir las tareas de montaje de divesos componentes, mecanismos y sistemas, además de incluir en el proyecto a diversas empresas de ingenieria local.[4]

En 1981 se formó ENACE (Empresa Nuclear Argentina de Centrales Eléctricas S. A.), una empresa en la que el Estado tenía 75 % y Siemens AG el 25 % restante. Dicho consorcio sería el encargado de la construcción de todas las futuras centrales nucleares del país, aportando los alemanes el diseño de Atucha II y parte de la financiación.[4] Según estaba previsto ENACE desaparecería alrededor del año 1997, o sea cuando todas las nuevas centrales nucleares planificadas estuviesen en operación.[5] Paralelamente, en 1982 se inauguró la fabrica de elementos combustibles del Centro Atómico Ezeiza, destinada a satisfacer las necesidades de las centrales nucleares Atucha I-II y Embalse, mientras que en 1984 se terminó la fábrica de aleaciones especiales, capacitada para elaborar tubos y semiterminados en zircaloy, que funcionaría como proveedora de la fábrica de elementos combustibles.[4]

La construcción de Atucha II se inició en 1981,[5] sin embargo, a partir de 1982 el Plan Nuclear comenzó a sufrir recurrentes demoras y un paulatino abandono, primero por la crisis económica que sufrió el país y luego por una reversión del contexto planteado por la CNEA a mediados de los años setenta: la demanda eléctrica en Argentina decayó debido al proceso de desindustrialización pergeñado por el ministro de Economía de la dictadura, José Martínez de Hoz. Por su parte, las reservas de gas aumentaron significativamente, fruto del descubrimiento de nuevos yacimientos, mientras que hacia comienzos de los años noventa, la oferta y el rendimiento de las centrales termoeléctricas mejoró sustancialmente por las privatizaciones realizadas en dicho sector.[4]

Detalle de los edificios de la obra de Atucha II.

Si bien la fecha de puesta en marcha de Atucha II estaba prevista para junio de 1987,[5] la falta de fondos y los retrasos que se fueron acumulando hicieron que la misma se reprogramara con diversas fechas que tampoco pudieron cumplirse: 1989, 1991 y 1993.[5] Mientras tanto, como parte del proceso de Reforma del Estado y la mencionada privatización del sector eléctrico, el Gobierno de Carlos Saúl Menem decidió en 1994 la reorganización de la CNEA, estableciendo que la misma se enfocaría únicamente en actividades tales como la investigación y el desarrollo, escindiéndole la responsabilidad de la generación nucleoeléctrica. Por lo tanto, la generación y comercialización de la energía eléctrica producida por Atucha I y Embalse, además de las obras de finalización y puesta en marcha de Atucha II, quedarían en manos de una nueva sociedad denominada Nucleoeléctrica Argentina S. A. (NA-SA), en la que el Estado Nacional retendría el 99%, mientras que el 1% restante quedaría en manos de la empresa estatal Agua y Energia Eléctrica S.E.. Además se conformó un Ente Nacional Regulador Nuclear con vistas a la futura privatización de la empresa Nucleoeléctrica Argentina S. A.[6]

La construcción de Atucha II se detuvo en 1995[7] y un año después, el presidente Carlos Menem decidió disolver ENACE (Empresa Nuclear Argentina de Centrales Eléctricas) y despedir al 75 % de su personal, abandonando definitivamente el desarrollo del Plan Nuclear Argentino.[5]

Desde la formación de Nucleoeléctrica Argentina S. A., el gobierno de Carlos Menem gestionó su traspaso a manos privadas por medio del sistema de concesión de uso de los bienes por un plazo de 45 años. Según estaba previsto, del 99% de las acciones que poseía el Estado Nacional, un 89% pasaría a una nueva empresa llamada Genuar, mientras que el 10% restante sería entregado a los empleados por medio del Programa de Propiedad Participada (P.P.P.), reteniendo el Estado una única acción. El ganador de la licitación debería hacerse cargo de la finalización de Atucha II.[7] Sin embargo, no aparecieron inversores privados interesados en la operación, ya que se trataba de un negocio poco redituable, además que las centrales tenían un período de vida útil estimado de 30 años, por lo que Atucha I y Embalse alcanzarían su límite en los años 2004 y 2014 respectivamente. Finalmente, el gobierno de Fernando De la Rúa decidió mantener su operación bajo la órbita del Estado.[8] [9]

Pero los atrasos de las obras dejaron a los actores descolocados: Siemens se retiró del sector atómico a nivel mundial. Entonces, la francesa Framatone (en la que los alemanes tienen 34 %) quedó como continuadora de esa área de negocios. En 2004 empezaron las negociaciones entre esta nueva compañía y la Secretaría de Energía.[10]

Cuando se comenzó, tenía el recipiente de presión más grande que cualquier central nuclear del planeta. El costo total se estimó originalmente en 1600 millones de dólares, pero la paralización ha implicado una inversión total de 3000 millones de dólares hasta 2007. El BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior) administrará dos fondos fiduciarios por 489 millones de dólares, que permitirán finalizar las obras de Atucha II.

El agua pesada y los elementos combustible necesarios para la central son producidos en Argentina. Durante 1998 se montó el recipiente de presión, el continente de acero donde las fisiones del uranio en el combustible calentarán el agua pesada que luego, a su vez, generará el vapor que mueva la turbina.

Características técnicas[editar]

Características CNAII
Tipo de reactor Recipiente de presión
Potencia térmica 2175 MWt
Potencia eléctrica bruta/neta 745/692 MWe
Moderador y refrigerante Agua pesada (D2O).
Combustible Uranio natural
Generador de vapor Dos verticales, tubos en "U" Incolloy 800
Turbina Una etapa de alta presión. Dos etapas de baja presión. Velocidad 1500 rpm.
Generador eléctrico Cuatro polos. Tensión 21 kV/50 Hz


Atucha II es una planta de energía atómica cuyo proceso de puesta en marcha fue inaugurado el 29 de septiembre de 2011. Se encuentra ubicada sobre la margen derecha del río Paraná, a 8 km al norte de la pequeña ciudad de Lima, en el partido de Zárate, a 115 km al noroeste de la ciudad de Buenos Aires, adyacente a la central nuclear Atucha I, aprovechando gran parte de su infraestructura.

Detalle de los edificios de la obra de Atucha II.

Se encuentra dentro de la línea PHWR de reactores de agua pesada con recipiente de presión desarrollada por Siemens, de los cuales solo se construyó el prototipo MZFR de 57 MWe de generación en Alemania y la Central Atucha I con una potencia de 357 MWe brutos, pero ambos con una capacidad de generación sensiblemente menor que Atucha II.

Utiliza agua pesada como refrigerante y moderador lo que permite la utilización de uranio natural como combustible, siendo posible la recarga del mismo mientras la central opera a plena potencia, por lo que se logra un bajo costo de operación.

El edificio principal de reactor posee una esfera de contención de acero Aldur 50/650, de 35 mm de espesor recubierto por concreto sólido y un diámetro de 56 m.

Central Nuclear Néstor Kirchner (ex-Atucha II).

El turbogenerador es del tipo monoaxial de 3 flujos y opera con un caudal de 957,13 kg/s de vapor vivo, a una presión de 55,9 bares, con un caudal de 38,4 t/s de agua de refrigeración.

El alternador es de una potencia de 838 MVA, con un factor de potencia de 0,89; una tensión de salida de 21 kV, refrigerado por hidrógeno (H).

Se inició el proceso de puesta en marcha a finales de septiembre de 2011. Como Atucha I, es un reactor de agua pesada presurizada con tecnología de Siemens KWU, pero fue diseñado para tener una potencia más alta (potencia térmica de 2175 MW y potencia eléctrica neta de 692 MW).

El cronograma del proyecto de ejecución de obra comprende una fase I de 12 meses de duración para el relanzamiento del proyecto (organización, recuperación de infraestructura, ingeniería y contratos), una fase II de 26 meses para las actividades de construcción y montaje y una fase III de 14 meses para la puesta en marcha de la central. Las tareas remanentes de diseño serán ejecutadas por Nucleoeléctrica Argentina S. A. en asociación con los recursos científicos y tecnológicos de la Comisión Nacional de Energía Atómica.

En el acto de inicio de puesta en marcha de Atucha II fue anunciado el proyecto de construcción de la central Atucha III y del prototipo del primer reactor de potencia de diseño argentino, la Carem (Central Argentina de Elementos Modulares) de 25 megavatios, en una ubicación adyacente a Atucha I.[11]

El 3 de junio de 2014 a las 9:02 horas, la central nuclear Atucha II alcanzó su primera criticidad.[12]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «La central fue conectada al sistema eléctrico nacional en 1974 convirtiéndose en la primera central nuclear de América Latina.». Prensa Nucleoeléctrica. Nucleoelectrica Argentina S. A..
  2. NA-SA.com.ar, sitio web de la empresa Nucleoeléctrica Argentina S. A.
  3. a b c d e f g «Breve historia del Proyecto Isla Huemul», artículo en el sitio web de la Secretaría Municipal de Turismo de Bariloche.
  4. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s De Dicco, Ricardo (2013): «Breve historia de los reactores nucleares de investigación y producción de radioisótopos de la CNEA», artículo en español en el sitio web Ciencia y Energía. Buenos Aires: CLICeT (Centro Latinoamericano de Investigaciones Científicas y Técnicas), mayo de 2013.
    Enlace roto a un artículo en la revista de la CNEA, año 10, número 37-38, enero-junio de 2010.
  5. a b c d e «Atucha II se queda sin fondos», artículo del 1 de diciembre de 1996 en el diario Clarín (Buenos Aires).
  6. «Reorganización de la CNEA y creación del Ente Regulador Nuclear y Nucleoeléctrica Argentina S. A., sujeta a privatización» (decreto n.º 1540/94, del 30 de agosto de 1994. Publicado en el sitio web Infoleg.gov.ar.
  7. a b «Se privatizan las centrales nucleares», artículo del 1 de agosto de 1998 en el diario La Nación (Buenos Aires).
  8. «Sin interesados, las centrales atómicas quedarán en manos del Estado», artículo del 2 de enero de 2000 en el diario La Nación (Buenos Aires).
  9. «La Alianza ni piensa en privatizar», artículo del 2 de enero de 2000 en el diario La Nación (Buenos Aires).
  10. «No hubo acuerdo con Siemens y a Atucha II la terminarán técnicos locales», artículo del 16 de abril de 2006 en el diario Clarín (Buenos Aires).
  11. «Atucha III y el Carem, los próximos objetivos en energía nuclear», artículo en el sitio web Impulso Buenos Aires.
  12. «Atucha II simboliza un paso muy importante en la obtención de la soberanía energética», artículo de junio de 2014 en el sitio web de la agencia Télam.

Enlaces externos[editar]