Brazil

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Brazil es una película británica de ciencia ficción de 1985 dirigida por Terry Gilliam y protagonizada por Jonathan Pryce, Kim Greist, Ian Holm, Bob Hoskins y Robert De Niro. La historia transcurre en un mundo distópico, inspirado mayormente en la novela 1984 de George Orwell, aunque incorpora amplios trazos de humor seco y satírico al tono del film. El título del film es un término tomado de la famosa canción Aquarela do Brasil, escrita por el compositor Ary Barroso en 1939, y cuya traducción en inglés se escribe con "z" al final.

La película obtuvo dos nominaciones a los Óscar, uno para la mejor dirección artística y otro para el mejor guion original. Fue ingresada a la lista de las 100 mejores películas de la historia de la revista Time y ocupa el puesto número 83 en la lista de las mejores películas de la historia de la publicación Empire.[cita requerida] Es considerada una película de culto, y un clásico tanto del género como en la filmografía de Gilliam.

El director Terry Gilliam se refirió a esta película como la segunda en una "trilogía de la imaginación", formada por Time Bandits (1981) y Las aventuras del Barón Munchausen (1989).[1] Las tres mantienen como tema común la lucha por la imaginación y la libertad de pensamiento en un mundo que se opone a dichas ideas.[2] Además, la temática es presentada a través de la óptica de cada uno de los protagonistas de los films mencionados, abarcando desde la mirada de un niño (Time Bandits) a la de un adulto (Brazil) y terminando con la de un hombre de edad avanzada (Las aventuras del Barón Munchausen).[1]

Argumento[editar]

Sam Lowry (Jonathan Pryce) es un tecnócrata eficiente pero soñador con un puesto de tercera categoría dentro de la gigantesca máquina burocrática que mueve (o paraliza) a una distopía opresiva, inhumana, hundida por la ineficiencia y amenazada por el terrorismo.

Un error en un apellido debido a una mosca caída en la cabeza de un teletipo provoca la detención errónea de un inocente, con consecuencias fatales para éste. Como oficialmente no existen errores en el sistema burocrático, nadie quiere hacerse cargo del papeleo excepto el bienintencionado Lowry. Durante su visita a la familia del fallecido tiene un encuentro casual con su vecina, a la que reconoce como la mujer de sus sueños. Sin embargo ésta huye.

Este descubrimiento hace que, para poder obtener información sobre ella, Sam se someta a los deseos de su madre, una narcisista recalcitrante y muy bien relacionada, obsesionada con darle una carrera a su hijo. Así, Lowry comienza su escalada a las altas esferas a pesar de su naturaleza escrupulosa y poco ambiciosa.

Sin embargo, tanto su implicación en el error burocrático del principio, como su obsesión por la mujer así como sus contactos con un fontanero clandestino, complican la vida a Lowry hasta el punto de que pasa a ser considerado una amenaza para el sistema. Mientras, a pesar de muchas dificultades, es capaz de conseguir el amor de su chica soñada.

Finalmente, el Sistema, implacable, se hace cargo de Lowry y le destruye mediante una lenta tortura mental. A pesar de esto, Lowry obtiene refugio en sus fantasías y su locura.

Temas e influencias[editar]

El director Terry Gilliam se refirió a esta película como la segunda de una trilogía formada por Time Bandits (1981) y Las aventuras del Barón Munchausen (1989). Las tres mantienen como tema común la lucha por la imaginación y la libertad de pensamiento en un mundo que se opone a dichas ideas.

Esta película contiene numerosos temas complejos y sutiles aderezados con una mezcla de humor cruel e ideas que dificultan un seguimiento lineal de la trama, pero que contribuyen a crear un film rico que puede ser visto en varias ocasiones. La película posee una importante riqueza visual presentando una visión inusual del futuro y con imágenes oníricas que admiten diferentes interpretaciones.

El film también contiene numerosas referencias a la serie de televisión británica de los años sesenta The Prisoner ("El prisionero") y a las novelas 1984 de George Orwell y El proceso, de Kafka.

La distopía en la que se desarrolla la acción está situada "en algún lugar del siglo XX" ("Somewhere in the 20th Century") y la imaginería visual mezcla elementos de muchas décadas de dicho siglo, lo que contribuye a crear una atmósfera irreal. Por ejemplo: los ordenadores están construidos a partir de una máquina de escribir, un pequeño tubo de rayos catódicos y una lente de Fresnel.

Todos los nombres de los lugares son irónicamente idílicos. Así, el protagonista vive en unos enormes bloques grises (pertenecientes en realidad a una ciudad francesa) llamados "bloque Flor de Azahar, avenida Verdes Pastos", mientras que Buttle vive en las torres "Shangri-la".

La omnipresente burocracia consume el 26% del PIB, según se asegura en el noticiario que podemos ver al principio de la película. La manera más eficaz de alejar a un fontanero estatal es solicitarle un impreso 27B/6.

La película está salpicada de detalles en segundo y tercer plano. Un ejemplo: cuando a Sam Lowry le comentan en una fiesta que determinada chica las tiene "más grandes y de punta", le aclaran posteriormente que la observación se refiere a sus orejas. Poco después, en otra escena, podemos ver como la chica, en segundo plano, se deja examinar las orejas por otro personaje. Otro ejemplo se da cuando el protagonista va a visitar a la familia del señor Buttle, podemos ver un cartel con una oferta de vacaciones que reza: "Lujo sin miedo. Diversión sin sospecha. Relájese en un ambiente libre de pánico." (Luxury without Fear. Fun without suspiction. Relax in a Panic-Free Environment).

El "regalo para ejecutivos" que aparece varias veces a lo largo de la película no existe en los comercios y fue creado especialmente para la película.

La escena del tiroteo en el vestíbulo del ministerio de "Obtención de Información" es un homenaje a El Acorazado Potemkin.

Coincidentemente, Lowry, apellido del protagonista, es también el apellido de la escritora Lois Lowry, quien fue autora de la novela El dador ocho años más tarde (1993), que muestra un distópico mundo futuro extremadamente burocratizado y rígido.

Legado[editar]

En el momento de su estreno, la película tuvo una recepción mediocre en la taquilla. Sin embargo permanece como una película de culto, sobre todo entre los fans de Gilliam. La edición en VHS de la película es una versión más corta de 131 minutos con final feliz. La edición en DVD es la misma que la película original.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]