Bibliobús

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Bibliobús de Valladolid (España), en primer término, en la exposición de Bibliobuses correspondiente al I Congreso Nacional de Bibliotecas Móviles.

El bibliobús es un servicio bibliotecario incluido en una unidad administrativa que, mediante una colección organizada y procesada de documentos, gestionada por personal capacitado y suficiente, con la ayuda de medios técnicos y materiales precisos y el apoyo de la base central de la que procede, se vale de un medio de transporte, de tracción propia o remolcado, para acceder físicamente, de forma planificada, predeterminada, periódica y publicitada, a lugares o grupos sociales ajenos a una prestación bibliotecaria estable, con el objetivo de hacerles partícipes de los beneficios de la biblioteca pública, incluyendo el acceso a Internet, también en zonas rurales y montañosas.[1]

Dueño de la Marca Bibliobús[editar]

Grupo Difusión Científica tiene el registro de la marca Bibliobús desde el año 2005 ante el IMPI.

Historia[editar]

En España el precedente de los bibliobuses hay que buscarlo en las bibliotecas viajeras. El proyecto más importante en este sentido fue el llevado a cabo por el Patronato de Misiones Pedagógicas durante la Segunda República Española. Se crearon cerca de 5.000 bibliotecas populares, fijas y circulantes.[2]

La experiencia de este tipo que obtuvo un mayor grado de desarrollo e implantación la encontramos en Cataluña a través de las bibliotecas filiales (creadas con fondos públicos) y, por otro, las bibliotecas escolares circulantes (creadas con fondos privados).[3]

En 1949, fruto de la labor de los recién estrenados Centros Coordinadores dependientes de la Dirección General de Archivos y Bibliotecas, la provincia de Soria organiza un servicio de bibliotecas viajeras.[3]

Sin embargo el antecedente más cercano al concepto de bibliobús actual en España lo encontramos en el Servicio de Bibliotecas en el Frente puesto en marcha por la Generalidad de Cataluña durante la Guerra Civil Española. Esta iniciativa se llevó a cabo en mayo de 1938 con el objetivo de procurar la lectura a los combatientes, adaptando la carrocería de un camión y llenándolo con libros que recorrían frentes y hospitales de primera línea y retaguardia.

Este bibliobús pionero realizó rutas por toda Cataluña y finalizó su servicio con la derrota del bando republicano. El bibliobús haría su último servicio en enero de 1939, cuando sirvió como medio de transporte para el exilio de escritores e intelectuales catalanes hacia Francia. En aquel autobús viajaron personajes como Mercè Rodoreda, Antoni Rovira i Virgili, Pompeu Fabra i Poch, Joan Oliver, Xavier Benguerel o Francesc Trabal, entre otros intelectuales y escritores, conducidos por Miguel Joseph.[4] [5]

El 12 de octubre de 1953 la Dirección General de Archivos y Bibliotecas inauguró el primer bibliobús, y comenzó a prestar sus servicios el 26 de diciembre en el extrarradio y los suburbios de Madrid.[3]

En 1956 entran en funcionamiento dos bibliobuses más, uno para reforzar el servicio en Madrid y otro destinado a nuevas experiencias. Uno de ellos se destinó definitivamente al Centro Coordinador de Oviedo. Dos más fueron destinados a Zaragoza y Castellón de la Plana. En 1963 se destina un tercer bibliobús a Madrid.[2]

En la década de los 70 se amplía el servicio al resto de la geografía española. La década de los ochenta supone por una parte a la renovación de los bibliobuses existentes y por otra la implantación del servicio en nuevas zonas.[3]

Bibliobuses en España[editar]

Cataluña[4] [editar]

Los 9 bibliobuses de la Red de Bibliotecas Municipales de la Diputación de Barcelona

En marzo de 1957, en pleno franquismo, la Red de Bibliotecas Populares de la Diputación de Barcelona inaugura la Biblioteca móvil número 1, un bibliobús que servía para llevar la cultura a los barrios del sector sur de Barcelona. Con los años, cuando se crearon bibliotecas en estas zonas, alargó su ruta hasta varios barrios del Hospitalet y Esplugues de Llobregat.

El segundo vehículo similar se inauguró en junio de 1960, conocido con el nombre de Biblioteca móvil número 2. Este bus tenía la misión de recorrer los barrios del norte de Barcelona.

El primer bibliobús rural que la Diputación de Barcelona puso en funcionamiento fue el Bibliobús de la zona de Berga, más adelante servida por el Pedraforca, en 1973. Comenzó a dar servicio con un vehículo cedido por la Dirección General de Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura. Su itinerario, de periodicidad quincenal, daba servicio a 19 municipios y 15 colonias textiles. En 1993 el vehículo dejó de funcionar por una avería mecánica.

En el año 1994 la Diputación de Barcelona adquirió un nuevo vehículo para sustituir el antiguo y al mismo tiempo se replanteó el servicio después de evaluar las necesidades reales de la población. Esta reflexión hizo cobrar más conciencia del papel que los bibliobuses podían tener como factor reequilibrador de las desigualdades sociales y se inició un proceso de dotación de bibliobuses que dieran servicios de información y préstamo a las poblaciones entre 400 y 3.000 habitantes.

Entre 1995 y 2012 la Diputación de Barcelona ha puesto en funcionamiento 8 bibliobuses más dentro del conocido como Plan de Bibliobuses de la Diputación de Barcelona. Actualmente hay 11 bibliobuses en funcionamiento en toda Cataluña, 9 de la Red de Bibliotecas Municipales de la Diputación de Barcelona y 2 del Servicio de Bibliotecas de la Generalidad de Cataluña.

Organización de los bibliobuses[6] [editar]

Bibliobuses de León (España).

Según datos de 2010, en España funcionan 30 servicios de bibliobús repartidos en 11 comunidades, que gestionan un total de 85 bibliobuses, con una gran disparidad en todos los sentidos: filiación administrativa, órgano gestor, dotación y cualificación del personal, vehículos, colecciones, nivel de informatización, etc.

La comunidad con mayor número de efectivos es Castilla y León, que cuenta con 31 vehículos, el 37 % del total nacional. El 79 % de los bibliobuses españoles se concentran en cuatro comunidades autónomas, mientras que existen regiones sin este tipo de servicios: Galicia, Cantabria, País Vasco, La Rioja (España), Navarra e Islas Baleares.

Merecen ser destacados aquellos servicios cuya consolidación, dotación y funcionamiento han partido de un plan de bibliobuses: Comunidad de Madrid (13 vehículos), Diputación Barcelona (9 vehículos) y Comunidad de Castilla-La Mancha (10 vehículos). También es muy loable el crecimiento del número de bibliobuses hasta los siete actuales en la Comunidad de Murcia.

Su dependencia administrativa es la siguiente: 10 de los servicios (11% de los bibliobuses) son gestionados directamente por ayuntamientos, 13 (48%) por diputaciones provinciales, 7 (34%) por gobiernos autonómicos y 1 por la iniciativa privada (Obra Social de Caja Madrid)

Difusión y pautas sobre bibliobuses[editar]

Bibliobús que servía a las aldeas de Alcalá la Real, Jaén, España.

De las condiciones que requiere un servicio de bibliobús, es necesario resaltar por su importancia en el cumplimiento de sus objetivos, la planificación y cumplimento de las visitas. Se ha de elaborar y difundir un calendario anual en el que se reflejen los días en los que se parará en una determinada localidad, precisando la hora y el tiempo de permanencia. Esta difusión se hace a través de elaboración de diferentes recursos, como marcapáginas que se entregan a los usuarios, del envío de carteles a los ayuntamientos implicados, de la edición de guías… y en la actualidad, publicando la planificación anual de visitas en las web de las administraciones responsables de los servicios bibliotecarios

Aunque hasta hace poco[¿cuándo?] la bibliografía sobre el tema era reducida, va aumentando con la profesionalización de estos servicios, cada vez más cercanos al nivel de prestación de las bibliotecas estables gracias a las posibilidades de las nuevas tecnologías de la información y comunicación. Asimismo, también ha sido decisiva para el relanzamiento de estos servicios la concienciación de las Administraciones, fruto de lo cual son la creación de un fondo documental específico sobre ellos en la Biblioteca de Castilla y León, la publicación de pautas[7] sobre su funcionamiento por el Ministerio de Cultura, o planes de bibliobuses como los de la Red de Bibliotecas Municipales de la Diputación de Barcelona, Castilla-La Mancha o Cataluña.

Con relación al ámbito profesional, desde 1998 existe la Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles (ACLEBIM), en cuyo seno se gestó el manual La biblioteca móvil y es promotora de los Congresos Nacionales de Bibliotecas Móviles de España. ACLEBIM también ha traducido al español las Pautas IFLA de Bibliotecas Móviles.[8]

Referencias[editar]

  1. http://nassat.com/productos/autodeploy/index.htm
  2. a b Absysnet. «[<http://www.absysnet.com/tema/tema2.html> Bibliobús]». Consultado el 21 de enero de 2013.
  3. a b c d Perez Tapia, Alberto; Santiago Calvo, Mercedes (2010). «El Bibliobús, ¿un sistema de información en decadencia?: revisión bibliográfica.». Estudio elaborado en el seno de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. http://www.bibliobuses.com/documentos/El%20Bibliob%C3%BAs%20%C2%BFun%20sistema%20de%20informaci%C3%B3n%20en%20decadencia%20revisi%C3%B3n%20bibliogr%C3%A1fica.pdf. Consultado el 21 de enero de 2013. 
  4. a b Montserrat, Cristina; Ventura, Núria (2002). Los bibliobuses: la respuesta bibliotecaria a los municipios rurales. Barcelona: Diputación de Barcelona. p. 51. Consultado el 21 de enero de 2013. 
  5. Joseph, Miquel (2008). El bibliobús de la llibertat. Simbol Editors. p. 167. ISBN 978-84-95987-61-7. 
  6. Soto Arranz, Roberto (2010). «Panorama de los bibliobuses en España, 2010. Breve reseña». LIBER. http://www.bibliobuses.com/documentos/Panorama%20de%20los%20bibliobuses%20espa%C3%B1oles,%202010.pdf. Consultado el 21 de enero de 2013. 
  7. Pautas (documento pdf)
  8. Traducción española de las Pautas IFLA de Bibliotecas Móviles

Enlaces externos[editar]