Asexualidad

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Bandera símbolo de la asexualidad.

La asexualidad es la falta de atracción sexual, o el bajo o nulo interés en la actividad sexual humana.[1] [2] [3] Asimismo, puede considerarse una falta de orientación sexual; o bien, una de ellas, junto con la heterosexualidad, la homosexualidad y la bisexualidad.[4] [5] [6] [7] Según los estudios en 2004 de Anthony Bogaert, profesor de Ciencias de la Salud Comunitaria y Psicología en la Universidad de Brock (en Canadá), el 1 % de la población de Reino Unido es asexual.[8] [4] [9]

La asexualidad es distinta de la abstinencia sexual y el celibato,[10] que suelen ser conductas motivadas por creencias personales o religiosas;[11] de modo que algunas personas asexuales se involucran en actividades sexuales a pesar de carecer de un deseo sexual hacia otras personas, debido a una variedad de razones, tales como el deseo de complacer a parejas románticas o un deseo de tener hijos.[3]

La aceptación de la asexualidad como una orientación sexual y como campo de investigación científica es relativamente nueva.[1] [3] [5] [12] Por este motivo, mientras que algunos investigadores afirman que la asexualidad es una orientación sexual, otros investigadores no están de acuerdo.[5] [6]

Investigación[editar]

Un estudio realizado en carneros demostró que entre un 2% y un 3% de los sujetos estudiados no mostraba ningún interés en aparearse con miembros de cualquier sexo. Se realizó otro estudio con ratas y jerbos en el cual más de un 12% de los machos no mostraron interés por las hembras. Sin embargo, sus interacciones con los otros machos no fueron medidas, así que el estudio es muy limitado en lo que al tema de la asexualidad se refiere.[13]

En un estudio británico que incluía una pregunta acerca de la atracción sexual, un 1 % de los encuestados respondió que «nunca se sentía atraído por ninguna otra persona».[4] El Kinsey Institute (fundado por Alfred Kinsey) realizó un pequeño estudio sobre el asunto que concluyó que: «Los asexuales parecen caracterizarse más por un escaso deseo y excitación sexual que por niveles bajos de comportamiento sexual o niveles altos de represión sexual». Ese estudio también menciona un conflicto con respecto a la definición de «asexual»: los investigadores encontraron cuatro definiciones distintas en la literatura, e indicaron que eran confusas si éstas se referían a asexual como una orientación.[3] [14]

Variaciones[editar]

Hay diferencias entre la gente que se define como asexual, principalmente referidas a la ausencia de apetito sexual o atracción romántica. Algunos solo experimentan una de las dos, otros las dos y otros ninguna. Hay desacuerdo con respecto a cuál de estas configuraciones puede ser descrita genuinamente como asexual. Mientras que algunos creen que las cuatro pueden ser calificadas así, otros creen que para ser asexual se debe carecer de apetito sexual, atracción romántica o ambas.

Algunos asexuales pueden experimentar sensaciones sexuales, pero no tener deseo de actuar sobre ellas, mientras que otros intentan conseguir la descarga sexual mediante el acto sexual o la masturbación.

Los asexuales a pesar de no sentir atracción sexual o tener deseo sexual, sí pueden experimentar atracción romántica, ésta puede ser dirigida hacia uno o ambos géneros. Desean generalmente relaciones románticas (que pueden ir de vínculos informales al matrimonio) con su género o géneros preferidos, pero a menudo desearían que dichas relaciones no incluyeran actividad sexual. Según su orientación romántica algunos asexuales se definen a sí mismos como heterorrománticos, homorrománticos, birrománticos o panrrománticos, esto está relacionado con el concepto de orientación romántica, mientras que también existen otros asexuales arrománticos o no románticos que aparte de no sentir atracción sexual, tampoco sienten atracción romántica. Los asexuales arrománticos tienden a conformarse con tener amigos muy cercanos con los que comparten una gran conexión emocional pero con los que no desean establecer una relación formal y tampoco tienen problema con que éstos tengan otras relaciones con otras personas, simplemente quieren que sean parte de su vida y pasar tiempo con ellos. Los asexuales arrománticos o no románticos usan la palabra arrobamiento de la misma manera que el resto de personas sexuales o románticos usan la palabra «crush» para hablar de una persona que te gusta o de la que te has enamorado o con la que te gustaría tener una relación excepto de orientación romántica.

Los asexuales que desean relaciones románticas se encuentran en una postura difícil, ya que la mayoría de la gente no es asexual. Aunque estos asexuales sean capaces de tolerar el tener relaciones sexuales con sus compañeros no asexuales, aunque estos últimos pueden sentirse psicológicamente afectados al ver que son incapaces de resultarles sexualmente atractivos a su pareja, haciendo difícil la existencia de un romance a largo plazo. Respecto de los asexuales que no pueden tolerar el sexo tendrán que elegir entre: llegar a un compromiso con su pareja para tener cierta cantidad de sexo de todos modos, permitir a su pareja tener relaciones sexuales con otras personas, encontrar a alguien que esté dispuesto a tener una relación sin sexo, comprometerse solo con otros asexuales o bien permanecer solos, lo que hace que la convivencia con la sociedad en que nos encontramos donde el sexo parece tener un lugar tan importante pueda llegar a ser complicada y difícil para los asexuales.

Algunos asexuales usan un sistema de clasificación desarrollado (y más tarde retirado) por la Asexual Visibility and Education Network, una de las mayores comunidades asexuales en línea (abreviada como AVEN). En este sistema, los asexuales se dividen en varios tipos de A a D: un asexual tipo A tiene apetito sexual pero ninguna atracción romántica, un tipo B tiene atracción romántica pero ningún apetito sexual, un tipo C tiene ambos, y un tipo D ni lo uno ni lo otro. Estas categorías no se fijan para ser enteramente discretas o fijas, ya que algún tipo puede cambiar o estar entre la frontera entre dos tipos. Hay que notar que la propia AVEN ya no usa este sistema por considerarlo demasiado estricto, pero hay un número de asexuales que siguen sintiendo que es un buen sistema para explicar su orientación.

Asexualidad y religión[editar]

Según las creencias cristianas, aunque la Biblia no explica nada acerca de su vida sexual o privada, Dios , Jesucristo ,la Santísima Virgen María y los ángeles serían asexuales ya que no mantendrían relaciones sexuales.

En otros credos, los niños son considerados un regalo de Dios que no debe ser rechazado, un medio de propagar la religión o ambas cosas; sin embargo hay que notar que algunos asexuales tienen hijos y que algunas religiones han elogiado tanto la asexualidad como los niños. Además ciertas creencias religiosas predican que la sexualidad es sagrada o un regalo divino: por ejemplo ciertas variedades de Tantra que implican el sexo y algunas nuevas formas de neopaganismo o religiosidad de la Nueva Era incluyen el concepto de sexualidad sagrada.

No debe confundirse con el celibato. Sin embargo, es común escuchar en el habla coloquial que los asexuales son los «perfectos candidatos» para optar por la vida religiosa que requiere votos de castidad (caso de los sacerdotes y monjas) ya que la condición de asexual facilita el ser célibe.[15]

Asexualidad en la ficción[editar]

Mitología[editar]

El ejemplo más claro es el de Atenea (o Minerva para los romanos), quien dedica su vida a la castidad

Quizá el ejemplo más antiguo de un personaje asexual pueda encontrarse en el personaje mitológico de Hipólito, que evita a las mujeres y dedica su vida a la castidad.

Literatura[editar]

El libro de temática asexual más exitoso ha sido el de la autora francesa Sophie Fontanel, titulado L'Envie y publicado en la editorial Robert Laffont, del que en 2013 se habían vendido más de 150.000 ejemplares.[16]

Un cuento de ciencia ficción del escritor Samuel R. Delany de 1969 titulado Por siempre y Gomorra (Aye, and Gomorra) presenta una sociedad en la que los astronautas se vuelven asexuales debido a que las radiaciones cósmicas vuelven sus órganos sexuales inservibles.

El personaje de Sherlock Holmes de Sir Arthur Conan Doyle se considera a menudo también como otro personaje que es la quintaesencia de la asexualidad. Mientras que el Doctor Watson es retratado como el típico caballero victoriano galante y se casa tres veces, el detective considera las relaciones con las mujeres fuera de su ámbito específico como “su departamento, Watson” e incluso llega a decir en cierta ocasión que “la mujer más fascinante que he conocido cometió un infanticidio para cobrar el seguro”. En el cuento Escándalo en Bohemia (1891) aparece un personaje femenino al que Holmes admira profundamente (Irene Adler). La asexualidad de Holmes se refleja en algunas adaptaciones audiovisuales, como en el personaje interpretado por Benedict Cumberbatch en la serie Sherlock.[16]

El protagonista de la novela Deadeye Dick de Kurt Vonnegut es asexual debido a un trauma de su niñez.

La protagonista de la novela Mi dulce Audrina de la escritora V.C. Andrews puede ser considerada asexual, pues no sentía deseo sexual alguno y más bien le tenía fobia al sexo, aunque esto es superado al darse cuenta del trauma que la originó.

Literatura en español[editar]

Uno de los personajes principales de la novela de Isabel Allende La casa de los espíritus, Clara, puede ser considerado asexual, ya que en sus últimos años expresa una carencia del interés en el coito, comentando que sólo le produce dolor de huesos.

En Viene la noche de Óscar Esquivias hay una pareja asexual, que pese a estar casados renuncian a las relaciones sexuales.[17]

En la novela de Ángela Vallvey Muerte entre poetas uno de los personajes declara su asexualidad.[18]

En la novela Cien años de soledad de Gabriel García Márquez el personaje de Remedios, la bella, hija de Arcadio y Sofía de la Piedad, nunca se sintió atraída por ningún sexo, aunque cuatro hombres murieron atraídos por su olor desesperante y belleza. Remedios termina como una santa, ascendiendo en cuerpo y alma al Cielo.

En España, destaca Diario de una asexual de Lucía Lietsi por el carácter autobiográfico del relato.[16]

Cine[editar]

Televisión[editar]

En la serie The Big Bang Theory, su personaje Sheldon Cooper (interpretado por Jim Parsons) es tildado de asexual ya que no demuestra atracción por hombres o mujeres,[16] aunque él mismo aclaró que encontraba las relaciones sexuales increíblemente antihigiénicas por lo que su hipocondría también podría ser un factor determinante de su inexistente interés por las relaciones sexuales o personales.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Bogaert, Anthony F. (2006). «Toward a conceptual understanding of asexuality» (en inglés). Review of General Psychology 10 (3):  pp. 241-250. http://cat.inist.fr/?aModele=afficheN&cpsidt=18172400. Consultado el consultado el 31 de agosto de 2007. 
  2. Kelly, Gary F. (2004). «12». Sexuality Today: The Human Perspective (en inglés) (7 edición). McGraw-Hill. p. 401. ISBN 9780072558357. 
  3. a b c d Prause, Nicole; Cynthia A. Graham (agosto 2004). «Asexuality: Classification and Characterization» (en inglés, PDF). Archives of Sexual Behavior 36 (3):  pp. 341-356. doi:10.1007/s10508-006-9142-3. PMID 17345167. Archivado del original el 27 september 2007. http://web.archive.org/web/20070927014407/http://www.kinseyinstitute.org/publications/PDF/PrauseGrahamPDF.pdf. Consultado el 31 agosto 2007. 
  4. a b c Bogaert, Anthony F. (2004). «Asexuality: prevalence and associated factors in a national probability sample» (en inglés). Journal of Sex Research 41 (3):  pp. 279-87. doi:10.1080/00224490409552235. PMID 15497056. 
  5. a b c Melby, Todd (noviembre de 2005). «Asexuality gets more attention, but is it a sexual orientation?» (en inglés). Contemporary Sexuality 39 (11):  pp. 1, 4-5. ISSN 1094-5725. Archivado del original el 29 de junio de 2012. http://archive.is/z19E. Consultado el 20 noviembre 2011. 
  6. a b Marshall Cavendish, ed. (2010). «Asexuality». Sex and Society (en inglés) 2. Marshall Cavendish. pp. 82–83. ISBN 9780761479062. Consultado el 27 julio 2013. 
  7. Harris, Lynn (26 mayo 2005). «Asexual and proud!» (en inglés). Salon. Consultado el 17 de enero de 2014.
  8. «The fourth sexual orientation: One per cent of the population now considers themselves asexual(en inglés) (19 de agosto de 2012.). Consultado el 17 de enero de 2014.
  9. «Study: One in 100 adults asexual» (en inglés). CNN. 15 de octubre de 2004. Consultado el 17 de enero de 2014. 
  10. DePaulo, Bella (26 september 2011). «ASEXUALS: Who Are They and Why Are They Important?» (en inglés). Psychology Today. Consultado el 13 diciembre 2011.
  11. American Heritage Dictionary Editors (1992). The American Heritage Dictionary of the English Language (en inglés) (tercera edición), entradas para celibacy [celibato] y abstinence [abstinecnia]. 
  12. «Overview» (en inglés). The Asexual Visibility and Education Network (AVEN) (2008). Consultado el 14 octubre 2011.
  13. Westphal, Sylvia Pagan (14 de octubre de 2004). «Glad to be asexual» (en inglés). New Scientist. Archivado del original el 18 de octubre de 2004. http://web.archive.org/web/20041018081314/http://www.newscientist.com/news/news.jsp?id=ns99996533. Consultado el 18 de enero de 2014. 
  14. Prause, Nicole; Cynthia A. Graham (en inglés, ppt). Asexuality: a preliminary investigation. http://web.archive.org/web/http://www.asexuality.org/docs/SSSS_2003.ppt. Consultado el Consultado el 4 de marzo de 2005. 
  15. «La asexualidad ¿existe?» (en español). Diario de Lima gay. Archivado desde el original el 23 de diciembre de 2008. Consultado el 19 de enero de 2014.
  16. a b c d Torrecillas, Toni (29 de junio de 2013). «Generación ameba: asexuados, una raza en aumento» (en español). S Moda (suplemento del diario El País) (93):  pp. 16 y 17. http://smoda.elpais.com/articulos/generacion-ameba-asexuados-una-raza-en-aumento/3571. Consultado el 19 de enero de 2014. 
  17. Ojeda, Pedro (2010-2011). «Trilogía dantesca de Esquivias» (en español). Consultado el 19 de enero de 2014.
  18. Vallvey, Ángela (2008). Muerte entre poetas. España: Planeta. p. 251. ISBN 8408083694. 
  19. Nymphomaniac: El llanto del clítoris Artículo del 13-03-14 en el sitio de crítica de cine ButacaAncha.com

Enlaces externos[editar]