Torres de Colón

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Torres de Colón
Torres de Colón 01.11.16 (02).jpg
Torres de Colón (noviembre de 2016)
Nombre(s) anterior(es) Torres de Jerez
Información general
Uso(s) Oficinas
Dirección C/ Génova 31 c/v Pza de Colón
Localización Madrid, España
Coordenadas 40°25′33″N 3°41′28″O / 40.425833333333, -3.6911111111111Coordenadas: 40°25′33″N 3°41′28″O / 40.425833333333, -3.6911111111111
Inicio 1967
Finalización 1976
Año de construcción 1976
Remodelación 1990-1992
Propietario Mutua Madrileña
Altura
Altura arquitectónica 110 m
Altura máxima 116 m
Altura de la última planta 85 m
Detalles técnicos
Número de plantas 23
Superficie 16 263 m²
Número de ascensores 8
Diseño y construcción
Arquitecto(s) Antonio Lamela
Promotor Osinalde S.A.
Ingeniero estructural Carlos Fernández Casado
Contratista Huarte y Cía
Remodelación
Arquitecto Antonio Lamela Martínez y Amador Lamela Martínez (Estudio Lamela)
Otra información
Número de plazas de aparcamiento 165 (200)
Referencias
[1][2]
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Las Torres de Colón son un rascacielos ubicado en la plaza de Colón de Madrid (España). Si bien originalmente fueron concebidas como dos torres gemelas que compartían una misma base, tras la reforma de principios de la década de 1990 se unieron mediante una escalera de incendios a lo largo del edificio y en su parte superior por un remate con forma de enchufe.[3]​ Con sus 110 metros de altura y sus 23 plantas es el 11.º edificio más alto de la capital española. Construidas entre 1967 y 1976 por el arquitecto madrileño Antonio Lamela y los ingenieros Leonardo Fernández Troyano, Javier Manterola y Carlos Fernández Casado, fueron el edificio de oficinas más alto de Madrid hasta que se terminó la Torre Picasso en 1989.

Las torres están realizadas mediante una estructura suspendida o colgante: el edificio está compuesto de dos grandes pilares unidos en lo alto por una plataforma de la que cuelgan, desde grandes vigas perimetrales de seis metros de canto, un total de 18 péndulos atirantados con cables de acero que sujetan cada planta. Para su construcción primero se realizaron los cimientos de hormigón sobre los que se plantaron los dos «superpilares» o núcleo central y la plataforma superior.[4]​ Posteriormente se fueron construyendo las torres de arriba abajo, haciendo cierto el dicho de «empezar a construir la casa por el tejado», así, desde la plataforma superior acercándose planta a planta a la base de la construcción. A sus pies, se remató con un cuerpo basamental de tres plantas y seis forjados más de sótanos, esta vez construidos de abajo arriba.

Localización[editar]

Las Torres de Colón se erigen en un solar enclavado en la confluencia de cuatro importantes vías de tráfico madrileñas frente a los Jardines del Descubrimiento, popularmente conocidos como plaza de Colón, que fueron inaugurados un año después que las torres, en 1977. El pequeño solar en el que se sitúan formaba parte de lo que se conocía como la huerta de Loinaz, el triángulo conformado por las calles de Almagro, Génova y el paseo de la Castellana. A raíz de las iniciativas del Plan Castro a mediados del siglo xix, hubo una gran especulación y es en este contexto cuando la sociedad francesa, la compañía Parent, Schaken et Cie, compró una gran extensión de suelo, para luego venderla parcelada. Schaken era una empresa vinculada a la empresa ferroviaria Schaken Parent que participó en el proceso de desarrollo de los ferrocarriles madrileños a partir de la segunda mitad del siglo xix, y que urbanizaron los terrenos del sur del barrio de Almagro oriental tras haber pasado dichos terrenos por las manos de la familia Arango, de origen cubano y unos de los grandes propietarios del barrio junto a Miguel Sainz de Indo.[5]​ El resultado fue la construcción en este sector de residencias para las capas más adineradas de la sociedad.[6]

En la esquina entre el paseo de la Castellana y la calle de Génova se encontraba la casa palacio de Luis de Silva y Fernández de Córdoba, un bloque de pisos cuya fachada seguía la curva de la plaza. También denominados los «Edificios Gemelos», fueron proyectados por Lorenzo Álvarez Capra y levantados en 1881. En ellos vivió y escribió algunas de sus obras más importantes Benito Pérez Galdós.[7]​ Estos tres edificios se derribaron para ser ocupados por las Torres de Colón.

Diseño y arquitectura[editar]

Diseño original de las torres.

El edificio consta de una base o podio sobre la que se alzan dos torres gemelas de color marrón anaranjado rematadas por dos copetes verdosos unidos por un remate con forma de enchufe del que cuelgan las escaleras de emergencia. El edificio tiene tres ascensores en cada torre y dos ascensores en las plantas de aparcamiento.[8]

La base recuerda al edificio cercano, en Génova 27, también obra el Estudio Lamela, antes de su remodelación también por dicho estudio entre 2003 y 2005. El proyecto original de 1974, en plena crisis del petróleo, buscaba la «climatización natural y autoprotección», que se consiguió a través de vidrios inclinados para recibir la menor insolación posible.[9]​ Sobre el podio se elevan las dos torres de veinte plantas, una adelantada con respecto de la otra y no en paralelo. La planta tipo de la torre tiene forma cuadrangular, pero no es un cuadrado exacto. Con una superficie por planta de 607,74 m², consta de un núcleo central reforzado de hormigón donde se sitúan cuatro huecos: tres para los ascensores y un cuarto para cableado y otras instalaciones. La fachada posee un revestimiento de cristal doble: el primero tiene forma de dientes de sierra y el segundo, instalado en la reforma que tuvo lugar en la década de 1990, es uniforme con las esquinas redondeadas. Cada torre está rematada por un copete verdoso cuadrangular unido por una estructura semicircular con forma de enchufe.

Historia[editar]

Si por algo destaca este edificio es por su innovación técnica, ya que por diversos motivos las plantas tuvieron que construirse en sentido inverso, es decir, «de arriba para abajo». Haber elegido una estructura tradicional habría imposibilitado la circulación de los vehículos en las plantas de sótano, ya que los pilares necesarios no habrían dejado espacio suficiente para colocar las rampas, y habrían restado espacio útil para las plazas de aparcamiento. Espacio muy necesario debido a las ya de por sí reducidas dimensiones del solar (1700 m²).[10]​ Además, la nueva ordenanza municipal exigía un mínimo de 150 plazas de garaje.[11]​ De esta manera se consiguieron plantas totalmente diáfanas, libres de pilares y vigas, permitiendo la máxima flexibilidad en la distribución de la planta así como un mayor aprovechamiento de la superficie útil sin entorpecer las conducciones horizontales.[12]​ Además, gracias a la transmisión de cargas por el núcleo se pudo volar hasta 9,5 metros una de las torres sobre la calle Génova, ya que no había soportes que interrumpiesen el paso peatonal.[13]​ No obstante, la elección de este procedimiento supuso un incremento de los costes de construcción entre un 10 y un 15% con respecto a la estructura tradicional de pilares.[14]

Edificio BP en Amberes. Se observa el sistema de estructura colgada en la parte superior.

Este modelo de estructura suspendida o colgante era novedoso porque hasta entonces solo se habían construido diecisiete torres en el mundo con este sistema, como el Commercial Union Building (hoy St. Helen's o Aviva Tower) o el 20 Fenchurch Street (demolido) de Londres, el Edificio BP de Amberes, el Standard Bank Centre de Johanesburgo o la Torre BMW en Munich, entre otros.[15]​ Posteriormente, la arquitectura española adoptó el modelo colgante, desarrollando en otros casos la experiencia originada en las Torres de Colón.[15]

Estructura suspendida[editar]

Las torres están diseñadas apartándose del esquema tradicional de un rascacielos o torre, ya que su principal peculiaridad es que las cargas del edificio ascienden hacia una estructura de cabeza, situada en la coronación del edificio y de ahí son conducidas, a través de un núcleo central de hormigón hacia los cimientos. Las cargas se transmiten al núcleo central directamente o a través de la estructura de cabeza, siendo conducidas en última instancia a tierra mediante una zapata de 13 x 13 m de superficie y 7 m de profundidad.[16]

A través de la estructura colgada los apoyos horizontales se dirigen hacia un sistema estructural situado en la parte superior de cada una de las torres, conformado por cuatro vigas entrecruzadas dos a dos con cantos que decrecen de los 5 a los 3 m, formando un tablero de tres en raya. Dichas vigas, también denominadas vigas radiales, fueron realizadas apoyadas en una cimbra sobre la que se construyó, en primer lugar, la mitad inferior, luego la mitad superior y por último las vigas perimetrales de atado de 3 metros de canto conformando visualmente una cuadrícula irregular de 3x3.[16]​ Todas ellas fueron realizadas en hormigón armado postensado. En esta estructura de cimentación aérea invertida se dejó hueco suficiente en el centro para situar en ella los cuartos de máquinas para los ascensores y las instalaciones.[16]

Desde las vigas perimetrales cuelgan un total de 18 tirantes o péndulos de hormigón postensados, dispuestos a distancias regulares en fachada, que permiten la fijación del cerramiento exterior de aluminio anodizado prefabricado que alberga, a su vez, los conductos para suministro de aire acondicionado. Sobre este sistema se apoyan los 21 forjados de las plantas de las torres a través de sus bordes exteriores. Dichos forjados están realizados en hormigón armado aligerado y se apoyan sobre el núcleo central a través de cartelas empotradas en este.[16]

Construcción[editar]

Los dos núcleos centrales y los sótanos fueron realizados de manera simultánea, ya que estos últimos ayudaban a la sujeción de los núcleos impidiendo movimientos laterales. De ahí se levantaron los núcleos centrales a 110 metros de altura, contando desde la cota de cimentación, mediante encofrados deslizantes. Mediante una plataforma temporal de apoyo o cimbra se construyeron las vigas perometrales y radiales en dos fases. Al realizar la fase inferior primero, pudo apoyarse la mitad superior encima de esta, ya que la cimbra no tenía resistencia suficiente para soportar el peso total.[16]

Una vez realizado esto, se anclaron los tirantes perimetrales o péndulos de la estructura de cabeza y se iba bajando la plataforma auxiliar cada dos plantas. Sobre esta se construían los forjados impares y una vez fraguados se construían los pares de manera tradicional mediante puntales apoyados en los forjados existentes. Este sistema permitió acelerar la construcción y corregir posibles desviaciones de cotas, compensando así el sobrecoste que este estilo de construcción tiene con respecto al tradicional.[16]

Problemas con las obras[editar]

El edificio originalmente estaba destinado a viviendas de lujo de 400 metros cuadrados. En agosto de 1970 se llegó a afirmar que desde el ayuntamiento de Madrid se había dado orden de «demolición de las obras abusivas»,[17]​ y que se habían excedido en dos plantas y debían recortarlas nueve metros.[18][19]​ Sea como fuere, el promotor ganó el pleito y la indemnización que debía pagarle el consistorio era tan alta[20]​ que en su lugar le permitió modificar el uso de residencial a terciario, es decir, albergar oficinas, lo cual era entonces mucho más rentable. La obras estuvieron paralizadas hasta 1973.[21]

Según una noticia de La Vanguardia de julio de 1974 las obras estarían terminadas en la primavera siguiente (1975) y se habían invertido hasta la fecha en la construcción más de 100 millones de pesetas —el único dato que tenemos sobre el coste de las obras—.[22]

A los pies de las torres encontramos una escultura urbana denominada Herón, de José Luis Sánchez Fernández de 1975.

Inauguración[editar]

Las torres fueron inauguradas en 1976. El 15 de noviembre de 1977 se anunciaban las torres en el periódico La Vanguardia como «un "alto" lujo en el corazón de Madrid», cuyo espacio comercial de oficinas disponía de las siguientes comodidades: télex, telefonía interior, hilo musical, enmoquetado, climatización frío-calor y aparcamiento para 200 vehículos.[23]

Reformas posteriores[editar]

Unión de los edificios y parte superior de la escalera de incendios.
El enchufe.
Ascensor recubierto por una caja de cristal para acceder al vestíbulo. Añadido en la reforma de 2012.

La primera reforma, realizada entre 1990 y 1993, alteró significativamente la imagen primigenia del edificio, que pasó de ser dos torres gemelas unidas por una base a un único edificio. En el proyecto original de 1967 Lamela no pensó en una solución acertada para el caso de desalojo del edificio. Su propuesta era una manga de tejido por la que las víctimas de un incendio se deslizarían directamente hacia la calle a modo de tobogán. A nadie se le ocurrió que esto suponía un riesgo muy grande para cualquiera que la utilizara, pongamos como ejemplo, desde el piso veinte.[24]​ En 1989 el Estudio Lamela fue encargado en encontrar una solución. Debido a la nueva normativa, era necesario instalar una escalera de emergencia, ya que el edificio carecía de ella. Debido a que no había espacio donde colocarla, se optó por pasar una viga entre ambas torres y colgar la escalera en el centro, al aire libre. Debido a esto las torres pasaron a ser una sola. Entre las dos cubiertas se instaló una remate central, que a partir de entonces fue común para ambas torres, que será conocido como el controvertido «enchufe» art déco, con el fin de esconder las antenas y demás maquinaría que se le había ido instalando al edificio.[24]​ En las clavijas del enchufe se iban a instalar dos focos referenciales de largo alcance,[25]​ pero finalmente no se colocaron por su elevado coste. Asimismo se instalaron unas bandas luminosas de neón que cambiaban de color a lo largo del cierre,[25][26]​ pero que en la actualidad están en desuso. Por otro lado, aprovechando las obras se recubrieron las torres con un muro cortina uniforme de cristal granate con el fin de mejorar su aislamiento térmico y acústico.[24]​ La reforma tuvo un coste de 800 millones de pesetas.[27]​ Tras esta reforma la altura arquitectónica del inmueble se incrementó de los 86 metros sobre rasante hasta los 110 metros debido a la instalación del remate central. Sobre las clavijas del «enchufe» se sitúan algunas antenas que elevan la altura máxima hasta los 116 metros. El resultado transformó bastante el perfil del edificio, lo hizo más alto y muy reconocible a distancia. La controversia sobre su valor estético todavía perdura entre los madrileños.

En 2009 la propietaria del inmueble encargó a Schindler España la renovación de sus ascensores, ya que los antiguos habían llegado al final de su vida útil. Se sustituyeron por ascensores de doble cabina (en), capaces de servir dos plantas a la vez y de mayor capacidad, y dotados con los últimos sistemas de seguridad, eficiencia energética y tecnología.[28]

Durante 2012, el interior de las torres fue remodelado sin desalojar a sus inquilinos.[29]​ El proyecto, que corrió a cargo del Estudio Lamela, consistía en la adición de unas escaleras mecánicas para acceder al vestíbulo (situado por debajo del nivel de calle) y una gran caja de vidrio que agrupa, además de un ascensor panorámico, una escalera de evacuación. La obra tuvo un presupuesto de 300 000 euros.[30]​ Tras un año de obras, se reformaron los accesos, el vestíbulo, las zonas comunes, las plantas y los garajes, así como todo el sistema eléctrico del edificio. Se instalaron además las puertas modelo Colón, que se han hecho especiales para el vestíbulo de las oficinas.[30]

En enero de 2017 se comunicó la intención de Mutua Madrileña, de acometer una reforma integral, que podría suponer, entre otras cosas, la unión de las dos torres y su recubrimiento.[31]​ En 2016, el ayuntamiento de Madrid autorizó el uso de las torres como residencial y hotelero.[32]​ Tras la muerte del arquitecto Antonio Lamela, se supo su proyecto que recupera el diseño original del edificio: aumentar el espacio entre plantas por lo que se reduciría de 20 a 13 las actuales y por encima de la cubierta construir otras siete, quitando las antenas del enchufe y agotando los 116 metros que tiene ahora.[33]​ Es solo uno de los diversos proyectos que el nuevo propietario tiene sobre la mesa para su remodelación, por lo no es seguro que se vaya a llevar a cabo.[33]

Propietarios e inquilinos[editar]

Fueron inauguradas con el nombre de «Torres de Jerez», ya que su primer propietario fue el conglomerado de empresas Rumasa y su localidad originaria era Jerez de la Frontera.[34]​ Tras la expropiación de Rumasa en 1983, el Gobierno decidió venderlas en subasta pública para recuperar parte del agujero patrimonial que había creado. Fue ganada por el grupo británico Heron International en 1986 que pagó 4350 millones de pesetas, imponiéndose a Juan Miguel Villar Mir, entre otros.[35]​ En 1995 la aseguradora Mutua Madrileña adquirió el edificio por 8845 millones de pesetas.[36]

En estas torres se alojan numerosas empresas y firmas de representación, tales como el bufete Alvarez & Marsal, MCH Private Equity, Natixis, Legg Mason, M&G, BDO, la Oficina Comercial de Noruega en España, la Organización de Comercio Exterior de Japón, Hays, Bip & Drive y Tokio Marine, entre otras.[31]

Recepción[editar]

Las Torres de Colón ya desde su construcción suscitaron opiniones encontradas y no estuvieron exentas de polémica. Las clases populares e incluso algunos arquitectos dudaban de que las torres lograran mantenerse en pie al ser construidas de arriba a abajo, llegando a tildarlo de loco.[37]​ Desde entonces las críticas hacia las torres siguen una función binominal amor-odio. Cuando se paralizaron las obras, había «quienes pedían el indulto para las torres y los que exigían que las decapitaran».[37]

Unos años más tarde, en 1978, en una editorial de El País, Francisco Umbral hablaba de unas «Torres de Colón transubstanciadas en giraldas o giraldillas horteras, falsas y bancarias» y las llamaba «feas y unánimes».[38]

El también arquitecto Carlos Lamela, hijo de Antonio Lamela, destaca como favorita las Torres de Colón «por su importancia estratégica en la ciudad y por la innovación técnica» si bien añade a continuación refiriéndose a la reforma de la década de 1990 «creo que no fue muy acertada, es una autocrítica que hay que hacer».[39]

En 2012 fue calificado como uno de los edificios más feos de España por los lectores del portal inmobiliario Idealista.com.[40]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Torres de Colón». The Skyscraper Center - The Global Tall Building Database of the CTBUH. 
  2. «Torres de Colón». Emporis. 
  3. La definición del CTBUH de «edificio unido o conjunto» es aplicable, puesto que más del 50% del edificio está unido o conectado (en este caso, por la escalera de incendios), considerándose como un único edificio. Véase Co-joined Building.
  4. Guerra de la Vega, Ramón (1981). Propia del autor, ed. Madrid (1920-1980) Guía de Arquitectura Contemporánea (Primera edición). Madrid. p. 89. ISBN 84-300-5362-X. 
  5. Iñigo Cobeta (2016). «Las sedes del Defensor del Pueblo, dos edificios madrileños». Madrid. p. 125. Consultado el 23 de abril de 2017. 
  6. Castro, Carlos María (20 de noviembre de 1866). «Unidad documental simple T.027972, f.2737r. - Terrenos de Madrid propios de los señores Parent, Schaken y Compañía, [situados en las manzanas 161 y 189 a 193 del Ensanche de Madrid, entre el Paseo de Isabel II, Ronda de Recoletos y calle del General Wynthuissen].». Archivos de la Comunidad de Madrid. Consultado el 23 de abril de 2017. 
  7. Crisol, Cristina. «Redescubrir Madrid de la mano de Galdós.» El País. Consultado el 15 de agosto de 2014.
  8. Schindler. «Instalaciones Oficinas - Torres Colón. Madrid». www.schindler.com. Consultado el 2017-05-21. 
  9. Remodelación de edificio de oficinas Génova 27 Estudio Lamela
  10. Fernández Troyano, Manterola y Fernández Casado, 1977, p. 62.
  11. Fraguas, Rafael (2017-04-17). «La huella madrileña de Antonio Lamela». El País. Consultado el 2017-05-21. 
  12. Lamela, 1977, p. 36.
  13. Fernández Troyano, Manterola y Fernández Casado, 1977, p. 94.
  14. Lamela, 1977, p. 29.
  15. a b Lamela, 1977, p. 34.
  16. a b c d e f Lamela, 1977, p. 50.
  17. «Comienza el desmantelamiento de las «Torres de Colón»». hemeroteca.lavanguardia.com. 1 agosto 1970. Consultado el 2017-05-21. 
  18. Digital, La Vanguardia (25 julio 1970). «Señor Arias Navarro: «Un poco de orden en la anarquía urbanística»». hemeroteca.lavanguardia.com. Consultado el 2017-05-21. 
  19. Digital, La Vanguardia (10 diciembre 1971). «Propuestas para legalizar las Torres de Colón». hemeroteca.lavanguardia.com. Consultado el 2017-05-21. 
  20. Digital, La Vanguardia (25 de octubre de 1970). «Las Torres de Colón no serán acortadas». hemeroteca.lavanguardia.com. Consultado el 2017-05-21. 
  21. Aunión, J. A. (2017-04-08). «La última voluntad del arquitecto: unas Torres Colón sin su ‘enchufe’». EL PAÍS. Consultado el 2017-05-21. 
  22. «Las Torres de Colón estarán finalizadas la primavera próxima». Hemeroteca - Lavanguardia.es. 4 de julio de 1974. p. 8. Consultado el 2017-04-23. 
  23. «Anuncio de Torres de Jerez». Hemeroteca - Lavanguardia.es. 15 de noviembre de 1977. p. 24. Consultado el 2017-04-23. 
  24. a b c Gosálvez, Patricia (12 de octubre de 2009). «Entrevista - Un enchufe del que colgar la escalera». El País. Consultado el 26 de enero de 2017. 
  25. a b Gabriel Muñoz (20/04/1992). «Una funda de vidrio y juegos de luces darán una espectacular nueva imagen a las torres de Colón». ABC.es. Madrid. Consultado el 2017-04-21. 
  26. Imagen de Lumineon de 1992
  27. Carbajo, Juan Antonio (14 de diciembre de 1991). «Las torres de Colón iluminadas se suman a la competición por el perfil nocturno de la ciudad». El País (Madrid). Consultado el 30 de junio de 2017. 
  28. Luis Sánchez Lebrero. «Torres Colón. Madrid». Schindler. Consultado el 23 de abril de 2017. 
  29. Mutua Madrileña (16 de febrero de 2013). «Las Nuevas Torres de Colón». www.mutuainmobiliaria.es. Consultado el 26 de enero de 2017. 
  30. a b «Remodelación de las zonas comunes de las Torres Colón». 2009. Consultado el 1 de julio de 2017. 
  31. a b Ugalde, Ruth (26 de enero de 2017). «Arranca la gran mudanza de Madrid: Mutua vacía las Torres de Colón para renovarlas». El Confidencial. Consultado el 26 de enero de 2017. 
  32. Alfonso Simón Ruiz/Miguel Moreno Mendieta (7 de abril de 2016). «Carmena otorga el uso hotelero y residencial a las Torres de Colón». Cinco Días. Consultado el 26 de enero de 2017. 
  33. a b Aunión, J.A. (2017-04-08). «La última voluntad del arquitecto: unas Torres Colón sin su ‘enchufe’». El País. Consultado el 2017-04-21. 
  34. Jesús Cacho, El País (27 de abril de 1984). «La trama de las Torres». Consultado el 22 de diciembre de 2008. 
  35. Casqueiro, Javier (13 de septiembre de 1986). «El Consejo de Ministros adjudica IRSA y las Torres de Jerez a Heron International». El País. Consultado el 26 de enero de 2017. 
  36. «Heron y la Mutua firman la venta de las torres de Colón Madrid». ABC.es. 21 de julio de 1995. Consultado el 26 de enero de 2017. 
  37. a b Niño, Alex (9 de octubre de 1995). «El escándalo de la Babel madrileña». El País (Madrid). Consultado el 1 de julio de 2017. 
  38. Francisco Umbral, El País (22 de julio de 1977). «Las Torres de Jerez». Consultado el 22 de diciembre de 2008. 
  39. Revuelta, Laura (2 de noviembre de 2013). «Ha habido mucho papanatismo». ABC (Cultural). p. 24. Consultado el 21 de mayo de 2017. 
  40. «Los 12+1 edificios más feos de España... para los lectores de idealista news (fotos)». idealista/news. 19 de mayo de 2014. Consultado el 2017-06-30. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]