Top manta

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Top manta en Barcelona.

La expresión popular top manta se utiliza en España para referirse a la actividad de mostrar y vender productos de imitación y falsificación en la calle para venderlos a precios muy por debajo de los originales. Esta actividad es ilegal, y en cuanto se acerca un agente de policía, los vendedores, denominados manteros,[1] recogen su muestrario tan rápido como pueden y huyen. Los productos están sobre una manta o sábana extendida (de ahí el nombre) para facilitar su recogida.

En el top manta se venden sobre todo CD musicales, DVD de video comerciales y videojuegos, que infringen el derecho de autor. También se venden ropa, relojes y otros productos de imitación.

Yo soy original[editar]

Ousmane Seck protagonizó durante el año 2014 la campaña Yo soy original, impulsada por la Asociación Española en Defensa de la Marca. Este senegalés nacido hace 32 años en Louga logró llegar a España en el 2009 y por referencias de un amigo de su madre se instaló en Torrevieja, Alicante. Sin papeles. Como muchos de sus compatriotas, con cuerdas y una tela se fabricó un hatillo y se hizo mantero. El último eslabón de un negocio ilegal de difícil solución que supone la destrucción de empleo, favorece la explotación ilegal y el crimen organizado y funciona gracias a la complicidad de unos compradores que solo ven sobre esa manta la codiciada marca en versión barata.

De la mano de la ONG Asila, Ousmane Seck pudo dejar el top manta hace un año para dedicarse a la elaboración y venta de artesanías. Como él, muchos consiguen con ayuda abandonar la actividad ilegal. Pero también muchos otros han convertido el comercio de productos falsificados (ilegales) o de imitación (legales, aunque su venta callejera es ilegal, como también lo es la práctica habitual de añadir a estas imitaciones distintivos de marcas de lujo) en un modo de vida.

Conflictos[2] [editar]

La trágica muerte, bajo investigación judicial, el pasado 17 de agosto de 2015[3] , del senegalés Mor Sylla, de 50 años, al caer del balcón de un tercer piso en Salou cuando iba a ser detenido por los Mossos d'Esquadra, ha puesto bajo el foco a los vendedores que siembran de mercancías los paseos marítimos de las poblaciones turísticas españolas.

Cuando se le preguntó a un policía: ¿Quiénes son?

«El 99% de los manteros son senegaleses establecidos desde hace años en España. Han ocupado el mercado y no permiten la presencia de vendedores de otras nacionalidades. Algunos, como el fallecido en Salou, tienen documentación, pasaron por la construcción pero la crisis los devolvió a la calle y la manta. Han convertido esta actividad en su fórmula para buscarse la vida». El análisis es de un responsable policial que como el resto que aparecen no se identifica por falta de autorización oficial para participar en este artículo.

Top manta en Zarauz (Guipúzcoa).

«Ni una sola investigación ha acreditado que un mantero esté obligado a vender para saldar deudas con la mafia que le ayudó a llegar a España. Esa esclavitud se ha acreditado con mujeres que son forzadas a ejercer la prostitución, pero con ellos, no», señala otro policía.

Otra cosa diferente es la relación, casi tribal, que reproducen al llegar a España. Familiares establecidos que ayudan a los que llegan, prestando la primera mercancía, y una distribución de roles en la que siempre hay alguien pendiente de alertar cuando merodea la policía.

Impacto TOP MANTA[editar]

Existen varios estudios sobre el impacto del top manta. La "Confederació de Comerç de Catalunya", por ejemplo, elaboró en febrero del 2013 un informe que asegura que tres de cada diez catalanes compran conscientemente marcas falsificadas.

Por la presión de marcas y comerciantes, en el 2011 la Generalitat intensificó las campañas contra el top manta y aprobó la ley ómnibus, un amplio paquete legislativo que recoge la posibilidad de sancionar al comprador.

A pesar de los intentos de ampliar el foco del problema señalando directamente la responsabilidad del comprador, la nueva reforma del Código Penal ha vuelto a penalizar el top manta. Desde julio, los manteros pueden ser detenidos acusados de un delito, incluso encarcelados a criterio del juez, y tendrán antecedentes penales que torpeadarán su regularización en España.

Cambio de actitud[4] [editar]

De un tiempo a esta parte, muchos de los manteros, y el caso de la víctima de Salou es un ejemplo, han dejado de vender en la calle el material propiedad de compatriotas situados en un eslabón superior en la cadena. Ahora lo que venden es suyo. Lo compran, a menudo en grupo y en cantidades importantes. «Eso explica que defiendan el material con mucha más contundencia cuando se acerca la policía». El pasado viernes cinco guardias urbanos resultaron heridos en una refriega con manteros en la Rambla. Eran las tres de la tarde y agentes de paisano se acercaron a un grupo de vendedores para confiscarles el material. Ese mismo día la alcaldesa Ada Colau había asegurado que la Guardia Urbana seguía combatiendo el top manta,pero que la solución al conflicto no sería policial. Y anunciaba un proyecto para reconvertirlos en recogedores «legales» de chatarra.

«Su reacción fue muy violenta, como viene siendo habitual en los últimos tiempos en Barcelona. Nos respondieron a pedradas», relató un compañero de los agredidos.

El material que compran es suyo. Y como cada vez es más difícil encontrar buenos productos falsificados, adquieren a distribuidores internacionales que importan directamente desde China y Tailandia. Hasta hace tres años, buena parte del material que se ofrecía en el top manta de Cataluña procedía de un importador en Turquía. Ahora compran en Grecia y el Reino Unido y reciben el material por paquetería.

Sindicato de la Manta[editar]

El Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes es una asociación creada en Barcelona el 10 de octubre de 2015, y de momento solo presente en esa ciudad. Surge a raíz de varias reuniones entre vendedores ambulantes durante el verano del mismo año con la intención de encontrar una solución a la represión y persecución de su trabajo.

El sindicado está formado por más de 200 manteros de la ciudad. Esta asociación se autoproclama la interlocutora directa con las administraciones, sobre todo el Ayuntamiento de Barcelona, y pese a la falta de oficialidad dispone del respaldo de varias asociaciones de Derechos Humanos y organismos como H.I.J.O.S. Barcelona, Tanquel els CIEs, Veusambveu-La Ravala, Prostitutas Indignadas, Tras La Manta, Can Batlló, Iaioflautas, Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Unitat Contra el Feixisme i Racisme, SOS Racisme, Fotomovimiento, Justicia Juan Andrés Benítez, Rereguarda.

Los poco más de 200 vendedores ambulantes ilegales que trabajan en las aceras de Barcelona presentan el primer sindicato de manteros con el que pretenden reivindicar los derechos de los ambulantes ilegales. La asociación se autoproclama la interlocutora directa con las administraciones, sobre todo el Ayuntamiento. El Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes[5] de Barcelona es el fruto de la unión de los propios vendedores con la ayuda de organizaciones que se posicionaron a favor de los manteros en los altercados que tuvieron lugar este verano entre agentes de la Guardia Urbana y los vendedores ilegales. Aziz, un mantero senegalés hace las funciones de portavoz y asegura que el sindicato “será una verdadera escuela”.

Laia Ortiz, la teniente de alcalde de derechos sociales del Ayuntamiento de Barcelona, presentó el pasado 17 de septiembre el informe Diagnóstico social sobre el fenómeno de la venta ambulante en la ciudad de Barcelona. La ecosocialista admitió que el top manta no se puede “erradicar” pero anunció un conjunto de políticas sociales para intentar que los 400 vendedores contabilizados por el consistorio abandonen las calles. Ortiz informó de que no existen “mafias detrás de la venta ambulante” y tendió una mano a los manteros para que entre la administración y los ambulantes solucionen un problema sin que sean necesarias más operaciones policiales.

Los manteros dan hoy respuesta al ofrecimiento del Consistorio con la constitución de un sindicato. Los enfrentamientos entre ambulantes y agentes en Barcelona crecieron tras los altercados que tuvieron lugar en Salou a mediados del mes de agosto. “Desde las asociaciones el Espacio del Inmigrante y Tras la Manta [la red vecinal que vigila las actuaciones de los policías contra los vendedores] denunciamos la criminalización a la que se somete a los manteros”, recuerda Rosa, miembro del Espacio del Inmigrante.

Es precisamente en esa organización la que inició el primer contacto con los vendedores y para promover dos manifestaciones de manteros. Poco después reunieron en un mismo espacio a los ambulantes del barrio de Gràcia, la plaza Cataluña y la zona portuaria. El germen del sindicato nació en una de las primeras reuniones. Los manteros eligieron a seis hombres y dos mujeres como portavoces y bautizaron a la asociación que acaba de nacer como Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona.

“Para pertenecer a nuestro sindicato no se necesita tener papeles ni documentos. Quizá alguien diga que no es oficial, pero tenemos el apoyo de las asociaciones vecinales, de organizaciones de Derechos Humanos, de organismos contrarios a los centros de internamiento y de todo aquel que condena la criminalización que se ha hecho a los vendedores”, afirma Rosa.

Aziz es uno de los portavoces del sindicato. Tiene 32 años y lleva ocho vendiendo en la calle. “Nosotros no vinimos a Barcelona, ni a dedicarnos a la venta ambulante, ni a correr delante de la policía, sino a vivir dignamente”, reclama el portavoz. El senegalés es muy consciente de que la situación debe “cambiar, nuestra actitud debe ser otra y debemos esperar que se tranquilicen los ánimos con los agentes”. Aziz está convencido de que las cuentas del Ayuntamiento están equivocadas y que no hay más de 200 manteros en las calles barcelonesas. “De estos, más de un centenar somos del sindicato”, se enorgullece.

Acciones para la regularización[editar]

  • Planes de empleo de 12 meses para los vendedores de 'top manta' en situación irregular que estuvieran empadronados en la ciudad antes de julio de 2015. 70% de los manteros de la ciudad -en los que hay unos 400- están en situación irregular y que, con estos planes de 12 meses impulsados por el Gobierno de Ada Colau "se cumple uno de los requisitos para la regularización, con una oferta de trabajo de un año".
  • Estudiar la implementación de una tarjeta de residente en Barcelona para facilitar el acceso a los servicios municipales y crear un mercado social en la ciudad.
  • Servicios de mediación para elaborar un censo y un diagnóstico de vulnerabilidad, que ha concretado que se ha hecho por el momento a 16 manteros, que podrán acceder a planes de empleo "en breve".
  • En cuanto a los vendedores de 'top manta' que estén en situación administrativa regular, ha señalado que pueden acceder a servicios y planes de empleo "como cualquier otro vecino de la ciudad" a través de entidades como Barcelona Activa.
  • Intensificarán las sanciones a los compradores para desincentivar que adquieran artículos del 'top manta': "Se han puesto sanciones a compradores, pero no era la prioridad. En estos momentos pasará a ser una de las prioridades"

Referencias[editar]

  1. Los comerciantes de Sol declaran la guerra a mimos e indigentes, ABC, 15 de marzo de 2012
  2. Directa. «Greuges, tòpics i mentides sobre el ‘top manta’». Directa (en ca-ES). Consultado el 12 de junio de 2016. 
  3. «Continúa la tensión con los manteros tras el conflicto en Salou». abc (en español de España). Consultado el 20 de mayo de 2016. 
  4. «Colau ofrecerá contratos de un año a los 'manteros' para facilitar su regularización». ELMUNDO. Consultado el 23 de mayo de 2016. 
  5. País, Ediciones El (10 de octubre de 2015). «Los manteros crean un ‘sindicato’ para negociar con la administración». EL PAÍS. Consultado el 12 de junio de 2016. 

Véase también[editar]