Teshuvá

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La esencia del Mundo que Viene es la experiencia de la Divinidad, y debido a que Dios es Infinito, la senda de la Teshuvá nunca acaba.

Teshuvá (en hebreo תשובה, literalmente retorno) es la práctica de volver a los orígenes del judaísmo. También posee el sentido de arrepentirse de los pecados propios de una forma profunda y sincera. Aquel que pasa por el proceso de teshuvá con éxito es llamado baal teshuvá (בעל תשובה). Cuando se analiza la palabra con el sentido de "arrepentirse", esta consiste en un proceso en el cual la persona judía identifica las áreas en las cuales se encuentra débil, examina sus actitudes y controla sus deseos e instintos que lo desvían del camino de D-os, retornando así a su Creador y D-os, Elohim.

Teshuvá es el retorno al “Yo” original, las actitudes malas de las personas son un ocultamiento de su alma verdadera.

Proceso de Teshuvá[editar]

Llévanos de retorno hacia Ti, oh Señor y nosotros volveremos[1]

El proceso de Teshuvá consiste en:

  1. Arrepentimiento.
  2. Cesación.
  3. Confesión.
  4. Resolución.

La Teshuvá de cada persona varía en su forma de ser y según como la persona se sienta en relación al judaísmo.

Arrepentimiento[editar]

Literalmente es el retorno a D-os después de haberse apartado de las enseñanzas de la Torá. El arrepentimiento en la Teshuvá es un autoconocimiento positivo de los errores del judío, y la conciencia de que a pesar de mantener una esencia pura, se ha fallado en cumplir con lo que se espera de él.

Cesación[editar]

La cesación es la etapa donde el judío se detiene en sus malos hábitos, deja sus pecados atrás y comienza a buscar una nueva forma de actuar.

Confesión[editar]

Es admitir los errores de una manera humilde y de estar afligidos según la Torá, con una actitud sincera.

Resolución[editar]

La resolución es determinar no volver a cometer los errores pasados.

Antes de morir[editar]

El que recuerda a su Creador y retorna antes de su muerte, es perdonado

Incluso si una persona es considerada pecadora y se arrepiente poco antes de su muerte, sus pecados son expiados y la Teshuvá se cumple.

Teshuvá en la Torá.[editar]

En el contexto de la literatura bíblica, la Teshuvá se presenta como un requisito fundamental del cual depende la salvación tanto colectiva como individual.

Baal teshuvá[editar]

Es común que la persona sea acosada por el sufrimiento cuando comienza a servir a Dios. Ello se debe a que su motivación inicial provino de su temor a la justicia[2]

El término se ha referido históricamente a un judío que no ha guardado las prácticas judías, y que ha completado un proceso de introspección volviendo así al judaísmo y a la moralidad. En Israel se utiliza el término jozer beteshuva (חוזר בתשובה), literalmente "volver al arrepentimiento". Los judíos que adoptan la religión más tarde durante su vida también son conocidos como baalei teshuva o hozerim beteshuva.

Los pecados del hombre (aunque sean a conciencia), no lo castigan ni apartan. La Teshuvá puede vencer la decepción, transformar los malos hábitos innatos y resistir las debilidades y malos instintos.

La juventud es una corona de rosas[3]

El precursor del movimiento jasídico, el Baal Shem Tov (1698-1769), enseñaba que también el Jasid, un hombre estudioso y justo, debía realizar Teshuvá. Instruyó que el servicio del Tzadik debía radicar en un constante avance y progreso. Cada día la persona debe encontrarse en un escalón más cercano a D-os y mejorar sus acciones. Éste es el impulso de la Teshuvá. El sincero arrepentimiento por los errores del pasado, el deseo de mejorar el futuro, y la franca aspiración de retornar a D-os, deben convertirse en hechos consumados. La demostración del arrepentimiento, la sinceridad y la profundidad, tienen un efecto sobre la vida real. Solamente así, el hombre puede alcanzar la Teshuvá.

Meta principal[editar]

Tal como se sopesan los méritos y las faltas del hombre a su muerte, asimismo, cada año se sopesan las faltas de cada uno de los humanos junto con sus méritos en la festividad de Rosh Hashaná. A quien se lo halla virtuoso es "sellado para la vida" y a quien se lo halla perverso es "sellado para la muerte". Si vuelve en Teshuvá, es "sellado para la vida"; de lo contrario, es "sellado para la muerte". El beinoní queda "pendiente hasta Yom Kipur"[4]

Maimónides, Mishné Torá

En la religión judía por expiación nos referimos a todos los atributos de integridad incluidos en la santidad como se describe en toda la Torá. El "sello de la vida", por lo tanto, sugiere no solo alegría y pureza sino también meditada conciencia y esperanza en una perfección espiritual totalizadora.

Referencias[editar]

  1. Lamentaciones 5:21
  2. Rabí Najman de Breslov. El Libro del Alef-Bet (Sefer HaMidot - Versión Completa)): Aforismos del Rebe Najmán sobre la Vida Espiritual Breslov Research Institute
  3. Talmud Shabat 152a
  4. Tania (libro)

Enlaces externos[editar]