Quinta del Duque del Arco

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Palacio de la Quinta del Duque del Arco
Quinta-Duque-Arco-Pardo-Madrid-170518-2.jpg
Jardines y palacete
Información general
Uso(s) Residencia real
Estilo Neoclásico
Catalogación Bien de Interés Cultural
Localización Madrid
Coordenadas 40°30′20″N 3°44′13″O / 40.505483333333, -3.7370111111111Coordenadas: 40°30′20″N 3°44′13″O / 40.505483333333, -3.7370111111111
Fecha de construcción 1717
Remodelación 1745
Propietario

Patrimonio Nacional,
anteriormente:
Patrimonio de la República (1931-1939)

Patrimonio de la Corona (1745-1931)
Diseño y construcción
Arquitecto(s) Luis de Vega
Juan de Vergara
René Carlier
Francisco Sabatini

La Real Posesión de la Quinta del Duque del Arco (conocida también como Quinta de El Pardo) es un ejemplo de las casas de campo que algunos aristócratas de los siglos XVII y XVIII utilizaban para retirarse a las afueras de Madrid.

Se encuentra en el monte de El Pardo, a pocos kilómetros del pueblo del mismo nombre, dentro del término municipal de Madrid (España).

Historia[editar]

El palacio de la Quinta tuvo su origen en la Quinta de Valrodrigo, una casa de labor que compró el duque del Arco, Alonso Manrique de Lara y Silva (íntimo cortesano, Caballerizo Mayor de Felipe V y alcaide de El Pardo) en 1717. Construyó una casa cuyas trazas recordaban al palacio de la Zarzuela, del arquitecto Juan Gómez de Mora.

A la muerte del duque en 1737, la duquesa donó la propiedad a los reyes Felipe V e Isabel de Farnesio en 1745, quienes la incorporaron al Real Sitio de El Pardo.

Una perspectiva caballera, que entonces levantó por encargo del Rey su arquitecto Francisco Carlier y que ahora se conserva en la Quinta, nos permite conocer el aspecto original de la finca, caracterizado por una armoniosa relación entre el jardín y el cultivo agrícola, inmersos en el entorno natural del monte, sin que nada rompiese la continuidad visual entre estos tres ámbitos.

La mayor parte de sus ochenta fanegas de terreno, que ahora son olivares, estaba plantada con viñedos, mientras en los terrenos bajos de regadío había 926 frutales de diferentes especies que se han vuelto a introducir dentro de la restauración; había además 116 naranjos.

Fue declarado Monumento Nacional en 1935.[1]

El golpe de Estado del 18 de julio de 1936 sorprendió al presidente de la República, Manuel Azaña, en la Quinta del Pardo, donde residía. Por motivos de seguridad se trasladó al palacio de Oriente tras la noticia.[2]​ Más tarde, durante la Guerra Civil española, en el palacio estuvo alojada la Quinta División del Ejército de la República (mandada por el comandante Palacios). Por lo cual fue objetivo frecuente de los obuses de las tropas Nacionales de la Casa de Campo.

En el año 1974 se celebraban en la Quinta las audiencias del entonces príncipe don Juan Carlos.

Desde 1994 y gracias a los esfuerzos del Servicio de Jardines, Parques y Montes del Patrimonio Nacional, en colaboración con la Escuela Taller de Jardinería y Medio Ambiente de El Pardo, se está tratando de recuperar este auténtico tesoro de entorno natural.

Actualmente, en ella está alojado el Colegio Público de Educación Especial La Quinta de la Comunidad de Madrid.

Descripción[editar]

Jardines de la Quinta del Duque del Arco.

Esta finca alberga un palacete, una casa de labor y unos jardines con grupos escultóricos y fuentes de artificio.

Exterior[editar]

Los jardines, que son lo más importante en la Quinta, fueron diseñados por el francés Claude Truchet hacia 1726, y responden al mismo gusto formal que el de La Granja de San Ildefonso. Los jardines de más de 10 000 m2 se componen de cuatro grandes terrazas con rasgos españoles e italianos, esculturas y estanque. Grandes coníferas llaman poderosamente la atención. Entre ellas, dos ejemplares de secuoya roja, el árbol más grande del mundo.

Interior[editar]

El Palacio tiene una superficie en planta de 920 m2, distribuidos en 15 estancias, siendo la mayor de ellas de unos 110 m2 aproximadamente. Consta de una planta noble en la que se ubican los salones y zonas de recepción. La decoración de las paredes está realizada a base de papeles pintados, adquiridos en Francia en el siglo XIX. Dispone de un sótano inferior para su utilización por el personal de servicio y de una buhardilla que ocupa toda la planta alta, para los mismos fines. Son apreciables también el mobiliario, las pinturas y las alfombras de la época de Fernando VII e Isabel II.

Véase también[editar]


Referencias[editar]

  1. Quinta del duque del Arco.
  2. Obras Completas de Manuel Azaña. Volumen VI (julio de 1936-agosto de 1940). I.S.B.N.: 978-84-306-0752-5. Ed. Taurus. 2008