Primera dama (telenovela chilena)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Primera Dama (telenovela chilena)»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Primera dama
Telenovela
PrimeraDamaLogo.png
Género Telenovela
Creador Sebastián Arrau
Narrador Celine Reymond (en algunos episodios)
Reparto
Tema principal ¿Quién eres tú?
(compuesto por Hernán Pelegri)
Tema de cierre «Bella sin alma»
(por Ricardo Cocciante)
País de origen Flag of Chile.svg Chile
Época de ambientación Contemporánea
Idioma/s Español
Episodios 127
Producción
Productores Javier Rubio
Empresas productoras Canal 13
Dirección Herval Abreu
Guion Sebastián Arrau
Claudia Villarroel
Formato de imagen 480p 4:3 (SDTV)
Emisión
Cadena original Canal13Chile-LogoV2Blanco.png Canal 13
Horario Lunes a viernes, 20:00
Audiencia 8,9 puntos
Primera emisión 30 de agosto de 2010
Última emisión 9 de marzo de 2011
Emisiones por otras cadenas

Bandera de la República Dominicana Telemicro
Bandera de Uruguay Canal 10
Bandera de Guatemala Guatevisión
Flag of El Salvador.svg Canal 12

Bandera de Francia France 1
Flag of Namibia.svg NBC (Namibia)
Bandera de Chile Rec TV
Cronología
Feroz Primera dama Mamá mechona
Producciones relacionadas
Primera dama (Colombia)
[editar datos en Wikidata]

Primera dama fue una telenovela transmitida durante el segundo semestre del año 2010 por Canal 13. Escrita por Sebastián Arrau y dirigida por Herval Abreu, dupla que ya participó junta detrás de exitosas y destacadas teleseries como Machos, Tentación y Gatas y tuercas.

La telenovela está hecha a modo de racconto, en donde el presente muestra a un Leonardo presidente en coma tras un intento de asesinato hacia él, y una Sabina que es su desesperada primera dama; mientras que el pasado -la trama de la telenovela- muestra a un candidato Leonardo con su inestable matrimonio, y a una Sabina escalando como puede para ser millonaria y la esposa del futuro presidente de Chile. El racconto recién terminó el 15 de febrero de 2011 (episodio 111); el atentado a Leonardo (que dio inicio a la telenovela y es la escena a la cual realmente gira en torno la trama, en tiempo real) se mostró normalmente (en sentido común, dentro del racconto, ya que se mostró en tiempo real en la primera escena de la telenovela) y la trama dio inicio ese día en tiempo real, a casi seis meses de su inicio.

Su estreno fue el 30 de agosto, alcanzando 17,6 puntos de rating.[1] En su mismo horario compitió con La familia de al lado de TVN, siendo finalmente esta última la vencedora. Su episodio final se transmitió el 9 de marzo de 2011 a las 20:00 horas, marcando 12,9 puntos de rating y quedando en el décimo lugar del día.[2]

Tuvo a Celine Reymond, Mario Horton, Julio Milostich, Catalina Guerra, Carolina Arregui, Cristián Campos, Luciana Echeverría, Eduardo Paxeco, Pablo Schwarz, Pablo Macaya y Daniela Lhorente en los papeles principales.

Historia[editar]

Sabina Astudillo (Celine Reymond) es una humilde joven, con fuertes deseos de surgir económica y socialmente, rápido y sin trabajar. Por eso deja la caleta en que vive y parte a la capital para conquistar la ciudad.

En un comienzo llegará a vivir a la casa de su primo Federico (Pablo Macaya), un joven productor de teatro casado con Paula (Daniela Lhorente), que lleva años viviendo en la capital. A través de Federico, Sabina conoce a Mariano (Mario Horton), un talentoso director de teatro que despertará la pasión en ella.

Sabina comienza a trabajar en el teatro, donde se las arregla para estar presente en el estreno del musical de Mariano, donde estará el candidato presidencial Leonardo Santander (Julio Milostich). Ella se propone ganar la confianza del político y su familia y cuenta con aliados que la ayudarán: el primero es Domingo (Pablo Schwartz), un sensible diseñador de vestuario teatral que le dará a la joven las primeras armas para desenvolverse en la clase alta santiaguina. Desde arreglar su apariencia, pulir sus modales, hasta conocer la historia política del país, punto importante para sorprender al exitoso candidato presidencial.

El segundo aliado de la joven será Aníbal Urrutia (César Sepúlveda), un hombre inescrupuloso y ambicioso, dueño del teatro, que ve en la joven la oportunidad de ganarse un lugar en la arena política chilena.

Para llegar a la capital y poder arreglárselas en un primer momento, Sabina se las arregló para sacarle dos millones de pesos a su eterno enamorado: Caetano (Eduardo Paxeco). Engañado por su dulce sonrisa y palabras de amor, el ingenuo joven le pasó los ahorros de toda su vida a quien pensaba por fin sería su futura esposa. Al enterarse del engaño que ha protagonizado su hija, Estrella (Carolina Arregui), la trabajadora madre de Sabina, decide partir tras ella, esperanzada en llegar a la ciudad a recuperar su honra y la de su familia, y enderezar de una vez por todas a su problemática hija, quien ha provocado que ella y su familia sean la vergüenza del barrio.

Estrella llegará a la capital sin conocer a nadie. Con una mano por delante y la otra por detrás tendrá que dejar de lado su orgullo para quedarse a vivir los primeros días en la casa del "Diablo" José (Renato Münster), el padre de sus hijos que la abandonó hace veinte años para partir a buscar fortuna en Santiago y que nunca más regresó. El "Diablo" José se convirtió en una especie de leyenda en su antiguo barrio del pueblo, y en honor a él, a Sabina la llamaban: "La hija del Diablo", cuando comenzaron a advertir que había heredado la personalidad ambiciosa de su padre.

Al pasar el tiempo, Estrella se llevará a sus otros dos hijos a vivir con ella: Ángel (Nicolás Poblete), un vividor insaciable y gran protector de su madre que se volverá loco con las bellas mujeres de la capital y se enamorará de Luciana (Javiera Díaz de Valdés), la actriz del musical; y la hija menor, Emma (Natalie Dujovne), una joven romántica que encontrará el amor donde menos lo espera y con quien no debía.

Los pasos que deberá dar Sabina para llegar arriba serán muchos. Primero ganarse la confianza de Bruna (Catalina Guerra), mujer de Leonardo y madre de Diego (Diego Ruiz) y Cristina (Luciana Echeverría). La cansada y melancólica señora vive frustrada por una relación matrimonial donde el amor y la intimidad han sido dejados en segundo lugar para priorizar la carrera política de su marido. Por eso, ella vive recordando sus años de juventud donde estaba todo por hacer y por vivir. Cansada de su vida monótona y aparentemente sin salida, y de vivir a través de las historias de sus hijos ha decidido volver a estudiar y terminar su carrera de arquitectura, la que dejó truncada al casarse con Leonardo. Necesitando a una asistente que ordene su agenda de estudiante y de futura primera dama, la mujer contratará a Sabina sin saber que está metiendo a vivir en su casa a quien destruirá su vida.

Leonardo, que no está de acuerdo en que su esposa vuelva a estudiar, ya que comenzando su etapa de candidatura la necesita más cerca que nunca, se hará aliado de Sabina en su objetivo de devolver a Bruna a la casa. La relación entre su marido y su asistente irán despertando los celos de la mujer, que irá dándose cuenta que Sabina no es quien aparenta.

Final[editar]

Horas después del arresto de Facundo Madrid y sus hombres, y de que Aníbal haya delatado a Sabina, la policía parte en su búsqueda junto a él y José, quien lo reprocha fuertemente por haber delatado a su hija. Finalmente la policía encuentra a Sabina junto a Mariano en la bodega del teatro, y ella cree que fue su amado quien la traicionó, apuntándolo con un arma. Sabina accede a salir del lugar tomando de rehén a Mariano, percatándose en ese momento de que fue Aníbal quien la entregó. En un breve tiroteo Mariano sale herido provocando la angustia de Sabina, quien le dice que no la puede dejar ahora y que él le prometió que no la dejaría sola, entre el llamado de todos para que se entregue.

Bruna se arregla para irse de la casa de Leonardo y anuncia que vuelve a su departamento. Él trata de retenerla y le pide que empiecen de cero y vuelvan a la normalidad, luego de su retirada de la política. Bruna le reitera que fue una herida muy grande y no es fácil volver a cerrarla, mientras Leonardo asume todos sus errores y le dice que quiere dedicarse a su familia y tratar el alcoholismo de ella. En ese momento Cristina aparece en el salón diciendo que Caetano no le contesta el teléfono y se entera que Leonardo le ofreció dinero. Leonardo le recalca a Bruna que no podría ser feliz sin ella.

Mientras, en el restaurant, Tomás es detenido en presencia de Renata y Estrella, quien le agradece por llevar a Cristina a sacar a su padre del encierro. En ese momento Marcos aparece y le informa a Estrella que Sabina y Mariano fueron encontrados y que además el jefe del equipo de la búsqueda pidió una ambulancia.

En medio de una emotiva agonía, principalmente recordando cuando conoció a Sabina, Mariano muere frente a los ojos de todos los presentes, diciéndole que no se arrepiente de nada de lo que vivió con ella. Finalmente Sabina es arrestada y la ambulancia llega a recoger a Mariano.

Diego y Emma van a visitar a Sandra, quien se extraña al verlos y al saber que por ahora no será denunciada a la policía. Diego manifiesta que se siente responsable por lo que ella hizo, pero igualmente cree que el daño que él le provocó no se compara con el que hizo ella. Emma le pregunta entonces por qué tanta rabia contra Leonardo y ella dice que es por Sabina, y comienza a relatar la historia:

Primero fue por Mariano, ya que Sabina captó toda su atención, y Sandra estaba enamorada de él. Recalca que ella conseguía día tras día todo lo que ella nunca había obtenido: ser admirada. Principalmente Sandra pensó que con Diego podía lograr revivir todo lo que había vivido con Mariano, pero apareció la hermana. Entonces, pensó que siendo la asistente de Sabina podía vengarse de ella; en el atentado a Leonardo su idea era dispararle a Sabina y salvar al país de ella. Se muestra que un hombre en un edificio aledaño al palacio de La Moneda se prepara para dispararle, entonces ella pensó que si Sabina moría ella se iba a ir a la tumba con ella: se quedaría sola, perdería su trabajo y a Juan Pablo. En ese momento le ordena al hombre del arma que le dispare a Leonardo, pero él se opone y se retira del lugar, y a ella no le queda otra opción que dispararle ella misma, y lo hace. Manifiesta a viva voz que la odia desde el día que la conoció y reconoce que le ganó, y ella terminó sola.

Estrella llega a visitar a su hija y le dice que lamenta mucho todo lo que pasó. Sabina pregunta que pasa y extrañamente comienza a alucinar un matrimonio con Mariano, hasta que en un momento explota en llanto junto con su madre.

Paula, Federico, Ángel y Luciana se encuentran en su antigua casa con la niña de Nancy, y los primeros les cuentan a los otros que Paula volverá a la casa y Federicó las dejará solas. En ese momento Luciana reacciona y le pide perdón a Paula por haberse metido con su marido y les dice que son una pareja maravillosa, que han superado muchas cosas y que son los que la hicieron entender lo que realmente era el amor, y que la hicieron volver a creer en él, que no pueden terminar con esto y menos con la niña. Finalmente los dos se reconcilian de una vez por todas con un beso. Arriba, Luciana recibe una llamada avisándole que Mariano ha muerto.

Cristina vuelve a la casa y sus padres le cuentan la noticia. Ella queda deshecha y no lo puede creer, rompiendo en llanto. Estrella cree que su hija se encuentra en estado de shock y Sabina le contesta que los deje irse, ya que hay un avión esperándolos para irse a París.

Bruna se encuentra en una terapia de rehabilitación contando su historia a todos sus compañeros, reconociendo también sus errores: perdió a su familia, a su marido y sus estudios, reconociendo que culpaba a sus hijos, a su marido y a Sabina, y ahora se da cuenta de que el verdadero culpable fue el alcohol. Quiere dejar de tomar para siempre.

Es el funeral de Mariano, y todos sus seres queridos se encuentran ahí, mientras Sabina cuenta que la política y el teatro es un vicio del cual no es fácil salir. Federico invita a todos a darle a un aplauso a Mariano. Cristina aparece en la caleta viendo a Caetano hacer sus labores de siempre. Se reencuentran y ella le dice que quiere estar con él, y también se reconcilian con un beso.

Sabina se encuentra en un centro psiquiátrico frente a unos doctores e imaginando hablar con Mariano, mientras explica en el audio que el amor también es uno de esos vicios, diciendo que así es como trata de explicar las razones de por qué hizo lo que hizo. Tiempo después, en el restaurant, se muestran por televisión los resultados de las elecciones, siendo elegida Elena Cruz con un 52,3% y quedando Estrella en segundo lugar. También, en la caleta se muestra el matrimonio de Cristina y Caetano, siendo ella llevada al altar por su padre. Cabe destacar que casi la totalidad del elenco se encuentra en la boda. Luego de unas bonitas palabras pronunciadas por Caetano, le dice a Cristina que la ama, que quiere pasar toda su vida con ella y que sus ojos iluminen su camino como desde el primer día que la conoció.

Sabina le muestra unas fotos a Domingo de su imaginario paso por Europa con Mariano, hasta que se quedan solos y ella le confiesa que sus alucinaciones son falsas y ella está totalmente bien. Le cuenta que mintió para no irse a la cárcel y para, luego de un tiempo, salir del centro y volver a hacer su vida normal, cuando se sane de su supuesta enfermedad. También le cuenta que llegará un doctor a estudiar su caso especialmente. Sabina repite las mismas palabras que dijo en el primer capítulo, cuando viajaba desde la caleta a la capital, antes de conocer a Leonardo y cuando recién empezaba la historia.

En la boda, Marcos le pide matrimonio a Estrella, quien acepta, feliz de haber encontrado por fin al amor de su vida. Nancy se aparece como siempre con su particular forma de recibir, emocionada por ver a su hija. Paula le cuenta que ellos también están felices esperando los papeles de Federico para poder adoptar a la niña. Nancy sigue manteniendo su opinión de que ellos son los mejores padres para su hija. Además Juan Pablo aparece repentinamente y le cuenta a Diego que a Sandra la están procesando y le queda bastante tiempo en la cárcel; Diego le pregunta si la va a esperar, a lo que Juan Pablo contesta que no. Luego se acerca Emma y Diego le pregunta si sus cartas le dijeron algo sobre toda la historia, y ella le contesta que sólo cree en las sorpresas, a lo que él responde con un gran beso. Finalmente Cristina y Caetano se van de luna de miel en un bote, despidiéndose de todos en la caleta.

Sabina sigue contando su historia, que cuando una es niña quiere ser una princesa, y tener un príncipe. Mientras, se muestra al doctor ya mencionado conversando con trabajadores del centro, y en eso Sabina aparece y lo saluda. Ella le empieza a contar su historia de la metafísica, y que él tiene que decirse "psiquiatra", ya que así atrae las energías positivas. El doctor se interesa en el tema y Sabina lo invita a dar un paseo para conversar, al igual como ocurrió con Leonardo.

La telenovela termina con las siguientes palabras de Sabina en el audio: "Cuando crecemos, muchos renunciamos a ese sueño, pero yo no renuncié nunca. Y aunque no fui princesa, puedo decir que a pesar de todo, contra viento y marea, llegué a ser la primera dama de Chile".

Elenco[editar]

Versiones[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]