Pediculosis

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El piojo del cuero cabelludo humano, Pediculus humanus capitis.

La pediculosis es una ectoparasitosis (parasitosis externa) contagiosa producida por la infestación por piojos (orden Phthiraptera). La condición puede ocurrir en casi cualquier especie de animales de sangre caliente (mamíferos y aves), en particular el término suele hacer referencia a la afección por Pediculus humanus capitis, que se localiza fundamentalmente en el cuero cabelludo humano.

Otras pediculosis humanas son la corpórea (provocada por Pediculus humanus humanus = Pediculus humanus corporis) y la púbica (provocada por las ladillas, Pthirus pubis).

Ciclo de vida[editar]

Artículo principal: Phthiraptera (piojos), Pediculus humanus capitis (piojo del cuero cabelludo humano)

Los piojos son insectos hemimetábolos. Esto quiere decir que su desarrollo consta de 3 fases: huevo (en piojos llamado liendre), ninfa y adulto.

La hembra secreta un pegamento que rápidamente cementa en forma de una vaina que adhiere firmemente la liendre al pelo, y rodea todo el huevo salvo el opérculo respiratorio en el extremo opuesto a la vaina.
Ninfa y adulto poseen los extremos de las patas en garra lo que les permite trepar y aferrarse fuertemente al pelo.
  • Liendre: Las liendres son los huevos de los piojos. Permanecen firmemente cementadas al pelo. Son visibles a simple vista durante la inspección de la cabeza, depositadas cerca de la raíz, y pueden confundirse con caspa u otros compuestos de los que se diferencian porque no se desprenden fácilmente del pelo. Tienen una forma ovalada y, por lo general, su color es de amarillo a blanco. Tardan entre seis y ocho[1] días en eclosionar, pero la cáscara externa o corion ("la liendre vacía") se mantiene adherida al pelo hasta que se la quita mecánicamente.
  • Ninfa: el animal emerge de la liendre en forma de un pequeño piojo llamado ninfa. Tiene el aspecto muy parecido al de un piojo adulto, se alimenta, pero es más pequeña, y no están todavía maduros sus órganos reproductivos. Las ninfas tardan unos 7 o 10[1] días en mudar al estadio adulto. La ninfa del piojo se alimenta de la misma forma que el adulto.
  • Adulto: El piojo adulto mide 2 a 4 mm[2] , su color antes de alimentarse es blanquecino a grisáceo,[1] y ya puede reproducirse. Como todos los insectos tiene 6 patas. Las hembras son las que oviponen y cementan las liendres al pelo y, por lo general, son más grandes que los machos. Los piojos se alimentan de sangre hasta cinco[1] veces por día, aguijoneando la piel del hospedador con sus piezas bucales pequeñas y punzantes. Mientras se alimentan excretan una saliva anticoagulante y vasodilatadora que irrita la piel y causa picazón.[2] [3] Los piojos no pueden enterrarse debajo de la piel. El adulto puede vivir unos 30 días.[2] Si el piojo cae fuera de la persona y no puede treparse a otra, vivirá hasta 2 días más sin alimentarse, luego de lo cual morirá de hambre.[1] [4] Los piojos del cuero cabelludo humano no sobreviven tampoco en otros animales como perros o gatos.[5] [6] [7] Se mueven rápidamente desplazándose hasta 23 cm por minuto.[2] En el abdomen presentan seis orificios llamados espiráculos, que comunican el sistema traqueal respiratorio con el ambiente exterior.[2] Dichas aberturas pueden cerrarse voluntariamente lo que les permite flotar en el agua y sobrevivir hasta 36 horas, aún en agua clorada y también protegen al parásito de la acción de ciertas sustancias tóxicas.[2]

Las hembras cementan las liendres al pelo con más facilidad en cabello limpio y lavado.[8] [9] [10]

Formas de contagio[editar]

Los piojos no vuelan y no pueden saltar. La forma de contagio común es el contacto directo cabeza a cabeza con la persona infectada, aparentemente también existe el contagio por ropa y otros objetos contaminados.[2] [11] Los piojos viven unas pocas horas a dos[4] días o cuatro[2] fuera de un hospedador, dependiendo de las condiciones ambientales, luego de lo cual mueren de hambre.[4] El contacto por objetos infestados puede ser:

  1. Al ponerse ropa infestada (usada recientemente por personas con piojos) como sombreros, bufandas, abrigos, uniformes deportivos, cintas del cabello, etc.
  2. Al utilizar peines, cepillos para el pelo o toallas infestados.
  3. Al utilizar una cama, colchón, ropa, almohada, alfombra o un peluche que haya estado recientemente en contacto con una persona infestada.
  4. Areneros, piletas de natación.[2]

Las liendres no se contagian, ya que si una liendre se despega del pelo ya no tiene forma de treparse a otra cabeza, y las liendres tienen que estar a una distancia determinada del cuero cabelludo para obtener el calor y la humedad de éste para madurar, por lo que al quitarlas ya no sobrevivirán. Por lo tanto, para contagiarse mediante las formas arriba indicadas, es necesario que éstas (gorros, peines...) tengan piojos (ninfas o adultos), porque si sólo tienen liendres no será posible el contagio.

Cuadro clínico y diagnóstico[editar]

Los síntomas característicos:

  1. Prurito (picazón) en el cuero cabelludo. Las picaduras son muy pequeñas y en general no pueden ser vistas en una inspección del cuero cabelludo a ojo desnudo.
  2. Eccemas (lesiones en el cuero cabelludo) ocasionadas por rascarse. Estas lesiones pueden infectarse aumentando la irritación.

No hay ninguna transmisión demostrada de enfermedades mediante los piojos del cuero cabelludo humano al menos en Europa.[6] Puede haber complicaciones como sobreinfecciones bacterianas o pediculide (una reacción papular secundaria en cuello y espalda). [2]

Piojos y liendres son visibles en una inspección a simple vista del cuero cabelludo. Los piojos se alojan preferentemente en las zonas detrás de las orejas y sobre la nuca. Las liendres son más comunes en esas zonas, visibles en una inspección ocular del cabello cerca de las raíces. Los piojos pueden aferrarse al pelo con sus patas con extremos en garras, rara vez se encuentran en otras partes del cuerpo o en la ropa. Para hacer el diagnóstico, deben encontrarse piojos vivos en fase de ninfa o adulto, no basta con encontrar liendres, de las que puede haber quedado sólo el corion vacío o el embrión en su interior podría estar muerto.[7] La forma más efectiva de revisar una cabeza es pasar un peine fino por todo el pelo desde el nacimiento hasta las puntas, y los dientes del peine fino deben ser revisados en búsqueda de piojos vivos luego de cada pasada.[12]

Epidemiología y prevención[editar]

"¡No dejes que los piojos te conviertan a TI en un mono! ¡Si te pica ...busca piojos! ¡Si encuentras piojos infórmalo de inmediato!" Poster utilizado en Norteamérica durante la Segunda Guerra Mundial para la prevención de epidemias de pediculosis en los hombres en servicio.

Cada hembra adulta puede poner unos 50 o 100 huevos a razón de 6 por día, los piojos emigran con el hacinamiento por lo que una cabeza puede tener sólo alrededor de una docena de piojos por vez, pero cientos de liendres en incubación[1] . Debido a su rápido desarrollo los tamaños poblacionales aumentan a gran velocidad si no se toman las medidas adecuadas, lo que provoca epidemias y hace que sean considerados un insecto plaga.[2] El número de casos diagnosticados de pediculosis del cuero cabelludo humano ha aumentado en todo el mundo desde mediados de 1960, llegando a los cientos de millones anuales.[13] Es más común en niños de edad escolar,[7] condición presumiblemente asociada a la aglomeración en las escuelas.

Ante la sospecha de infestación de piojos de alguien cercano, evitar el contacto directo con el pelo expuesto (utilizar gorro o cofia), lavar la ropa de cama, toallas y ropa personal en agua a 60º o planchar.

Evitar compartir prendas de ropa (como sombreros, gorros o gorras) con compañeros de trabajo o clase.

Se ha recomendado utilizar bálsamos o lociones de Quassia amara para evitar la infestación. Pero debido a que su principio activo, la cuasina, se extrae con alcohol y se utilizan en conjunto, se duda de su efectividad ya que no demostró ser más pediculicida que una solución pura de alcohol.[2]

En el caso de llevar cabello largo es preventivo mantenerlo recogido.

Tratamiento[editar]

Los productos que se suelen emplear para combatir los piojos no son efectivos en la fase de liendre, por lo que hay que realizar aplicaciones sucesivas para asegurar que todas las liendres presentes hayan pasado a fase de ninfa, más sensible a los tratamientos. Se pueden combinar varios de los tratamientos mencionados más adelante.

Tratamientos clásicos[editar]

Peine fino (lendrera) para el tratamiento mecánico de la pediculosis.

Los peines finos, peines con un espacio muy pequeño entre dientes diseñados para que las liendres queden atrapadas en ellos (también llamados lendreras) que se venden en farmacias, utilizados metódicamente pueden ser eficaces durante el tratamiento, especialmente en el momento en que la cabeza está mojada y con aplicación de crema de enjuague (acondicionador de cabello), momento en que piojos y peines se deslizan con facilidad y el tratamiento daña menos el pelo. El lado fino de un peine común durante la aplicación de crema de enjuague puede funcionar para deslizar piojos (ninfas y adultos).

Hay peines finos eléctricos para asegurar la muerte de piojos y liendres.[cita requerida]

El uso de querosén y otros solventes no está recomendado debido a su toxicidad. El alcohol que se compra en la farmacia (etanol) es tóxico para los piojos y demás artrópodos y su toxicidad es muy baja en humanos.[2] Una mezcla de alcohol con crema de enjuague (acondicionador de cabello) entorpece a los piojos y provoca que resbalen con más facilidad. Una combinación de algún insecticida, crema de enjuague y peine fino puede ser muy efectiva.[1]

Un tratamiento común es con vinagre templado (no más de 50 ºC) sobre el pelo seco y un sistema oclusivo (una bolsa o gorro de plástico) y una toalla para guardar el calor envolviendo la cabeza durante unos 30 minutos, combinado con el uso de lendreras.[cita requerida]

Un antiguo tratamiento es el rapado de la cabeza.

El aire caliente del secador de cabello parece efectivo contra los piojos.[14]

Tratamientos con shampúes especiales[editar]

Los insecticidas usados para el tratamiento de los piojos incluyen organoclorados como el lindano, organofosfatos como el malatión, carbamatos como el carbaril, piretrinas como el piretro, y piretroides como la permetrina.

Nuevos tratamientos[editar]

Una de las formas más efectivas, rápidas y eficaces de acabar con este parásito es mediante la deshidratación, aunque este tipo de tratamientos (que se realizan con un dispositivo especial) solo pueden ser efectuados por operadores debidamente certificados y en centros especializados. Aprobado por la FDA y con el sello del Consejo de Europa.[cita requerida]

La FDA sólo tiene aprobados para el tratamiento de la pediculosis el lindano y malatión.[15]

En algunos países está prohibido el uso del lindano por considerarlo tóxico y se ha prohibido su fabricación y comercialización (Chile).

Estudios clínicos y de laboratorio aseguran que muchos de los pediculicidas del mercado no son completamente efectivos áun cuando se usen de acuerdo a sus instrucciones.[16] [17] [18]

La ivermectina se toma por vía oral y ha probado que reduce la infestación de piojos.[19] [20] [21] La Ivermectina no está aprobada por la FDA para el tratamiento de la pediculosis, aunque sí está aprobada para el tratamiento de la oncocercosis y la estrongiloidiasis.[15] [22]

Los pediculicidas pueden perder su eficacia rápidamente por el desarrollo de resistencias. Se ha reportado resistencia de los piojos a productos como el lindano, malatión, fenotrina y permetrina.[23] [24] [25] El uso sistemático de insectidias es contraproducente si no existe infestación ni riesgo real de contagio, pues colabora a crear nuevas resistencias.

El uso de productos de Quassia u otros naturales para prevenir la pediculosis ha demostrado su eficacia en gran parte de la población por acción sobre el cuero cabelludo que cambia el ambiente adecuado para la fijación y desarrollo del piojo.

Productos nuevos han mezclado la eficacia de un parasiticidas químicos (permetrina, deltametrina) con sustancias que dificultan la fijación del parásito como son derivados de silicona o simeticona.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g http://piojos.org.es/cabeza
  2. a b c d e f g h i j k l m Sociedad Argentina de Pediatria. Actualización en pediculosis. http://sap.org.ar/docs/publicaciones/pediculosis.pdf
  3. Leung AKC y Robson LM (May 1, 2008). "Pruritis in Children: What's Itching?". Consultant for Pediatricians. http://www.consultantlive.com/consultant-for-pediatricians/article/1145470/1405287
  4. a b c University of Florida Dept of Entomology Circular 175 http://entnemdept.ufl.edu/creatures/urban/human_lice.htm
  5. "Parasites - Lice - Head Lice Frequently Asked Questions (FAQs)". cdc.gov. September 24, 2013. Retrieved 23 October 2014. http://www.cdc.gov/parasites/lice/head/gen_info/faqs.html
  6. a b Feldmeier, H (Sep 2012). "Pediculosis capitis: new insights into epidemiology, diagnosis and treatment.". European Journal of Clinical Microbiology & Infectious Diseases 31 (9): 2105–10. doi:10.1007/s10096-012-1575-0. PMID 22382818. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22382818
  7. a b c Smith, CH; Goldman, RD (Aug 2012). "An incurable itch: head lice.". Canadian Family Physician 58 (8): 839–41. PMID 22893334. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22893334
  8. http://www.nyc.gov/html/doh/html/cd/cdped.shtml
  9. http://www.nhs.uk/conditions/head-lice/Pages/Introduction.aspx
  10. http://www.worsleyschool.net/science/files/lice/page.html
  11. Division of Parasitic Diseases (DPD), National Center for Zoonotic, Vector-Borne, and Enteric Diseases (ZVED) (May 16, 2008). "Head lice fact sheet". Centers for Disease Control and Prevention website. Atlanta, GA: Department of Health and Human Services, US Government. Retrieved 28 May 2010. http://www.cdc.gov/lice/head/factsheet.html
  12. Mumcuoglu KY, Friger M, Ioffe-Uspensky I, Ben-Ishai F, Miller J (2001). "Louse comb versus direct visual examination for the diagnosis of head louse infestations". Pediatr Dermatol 18 (1): 9–12. doi:10.1046/j.1525-1470.2001.018001009.x. PMID 11207962.
  13. Gratz, N. (1998). "Human lice, their prevalence and resistance to insecticides". Geneva: World Health Organization (WHO). https://en.wikipedia.org/wiki/World_Health_Organization
  14. Goates BM, BM; Atkin, JS; Wilding, KG; Birch, KG; Cottam, MR; Bush, SE; Clayton, DH (5 November 2006). "An Effective Nonchemical Treatment for Head Lice: A Lot of Hot Air" (PDF). Pediatrics (American Academy of Pediatrics) 118 (5): 1962–1970. doi:10.1542/peds.2005-1847. PMID 17079567. Retrieved 2010-08-02.
  15. a b Amy J. McMichael; Maria K. Hordinsky (2008). Informa Health Care, ed. Hair and Scalp Diseases: Medical, Surgical, and Cosmetic Treatments (en inglés). p. 289–. ISBN 9781574448221. Consultado el 14 de diciembre de 2010. 
  16. Roberts, RJ; Casey D, Morgan DA, Petrovic M (12 de agosto de 2000). «Comparison of Wet Combing With Malathion for Treatment of Head Lice in the UK: A Pragmatic Randomised Controlled Trial» (abstract). En Elsevier. The Lancet (en inglés) (Ámsterdam) 356 (9229): 540-544. doi:10.1016/S0140-6736(00)02578-2. Consultado el 14 de diciembre de 2010. 
  17. Vander Stichele, Robert H; Dezeure Els M, and Bogaert Marc G. (2 de septiembre de 1999). «Systematic Review of Clinical Efficacy of Topical Treatments for Head Lice». En BMJ Publishing Group Ltd. British Medical Journal (BMJ) (en inglés) (Lóndres) 311 (7005): 604-608. PMC 2550649. PMID 7545045. Consultado el 14 de diciembre de 2010. 
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Enlaces externos[editar]