Partido del Águila Negra

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Partido del Águila Negra
Puente Del Rey.jpg
La Gran Legión del Águila Negra surgió en Puente Nacional, México.
Acrónimo GLAN (Gran Legión del Águila Negra)
Tipo masonería
Fundación 30 de mayo de 1823 (194 años)
Fundador(es) Guadalupe Victoria
Simón de Chávez
Área de operación México
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El Partido del Águila Negra o la Gran Legión del Águila Negra (GLAN) fue una logia de tipo masónica establecida el 30 de mayo de 1823. Los creadores fueron: el primer presidente de México, Guadalupe Victoria, quien era el jefe de la gran legión, llamado “Varón Fuerte” y el fraile bethlemita cubano Simón de Chávez, quien fue segundo jefe o primer socio de esta logia. El lugar en que se constituyó fue en el Puente del Rey, actualmente Puente Nacional, en Veracruz. Esta asociación secreta, no se oponía a la religión, usos y costumbres de ninguna nación. Y su misión era la libertad de las Américas. En México la Gran Legión del Águila Negra era una fuerza política, que estaba en contra de los españoles y de la intervención de la Iglesia en la sociedad.

Gran Legión del Águila Negra en México[editar]

Cuando se creó la Gran Legión del Águila Negra en México por Guadalupe Victoria y Simón de Chávez, Guadalupe Victoria era comandante general de Jalapa. Con el fracaso del imperio de Iturbide, México confrontaba el desafío de establecerse desde cero ya que el Congreso había anulado los Tratados de Córdoba y el Plan de Iguala, esto como consecuencia permitió que el país se inclinara por una forma de gobierno de su preferencia. Sin embargo la República se estaba concretando como el sistema que se iba a establecer, aunque no se había decidido si esta iba a ser central o federal. Mientras tanto, había una fuerte presión por la autonomía de parte de las provincias. Aunado a estos problemas, existían diferentes posturas acerca de la intervención de la Iglesia en la sociedad.

José Ignacio García Illueca

Se sabe que la lucha por la independencia tuvo un carácter religioso tanto para los insurgentes como para el ejército virreinal pero una vez que el imperio se estableció, el papel de la iglesia fue rigurosamente cuestionado, y más entorno al auge de la masonería en el periodo de 1821 a 1823. A finales de la lucha por la independencia, la masonería basada en el Rito Escocés ya se había establecido en México, liderada por Felipe Martínez de Aragón y Fausto Elhuyar. A ella se habían unido hombres que servían a Juan O'Donojú, como Manuel Codorniú; diputados que estaban de vuelta de Cádiz, como Miguel Ramos Arizpe, Mariano Michelena y Lorenzo de Zavala, mexicanos de la elite como José María Fagoaga, José Ignacio García Illueca y Tomas Murphy.

Manuel Codorniu

Se dice que la masonería escocesa tuvo un papel muy importante en la caída del imperio de Iturbide pero no hay pruebas que validen esta información. Los escoceses en su mayoría eran seguidores de la monarquía constitucional y borbonistas. La fundación de “La Gran Legión del Águila Negra” tuvo dos objetivos: la colaboración en la búsqueda por la independencia cubana y el deseo de Guadalupe Victoria de crearse un partido político que le favoreciera y neutralizar el impulso político que estaban teniendo los escoceses. Con respecto a la independencia cubana es evidente que la Gran Legión del Águila Negra tenía intenciones de favorecerla o inclusive lograr la anexión de Cuba a México. Esta trabajaba en contra del despotismo y a favor de la libertad, por lo que probablemente su misión inicial era impedir la reconquista española y que se estableciera de nuevo un sistema despótico, como el imperio de Iturbide. La libertad para México en ese momento significaba que la nación estuviera protegida por un sistema político de acciones injustas por parte de su dirigente y la independencia.

“En 1823, la GLAN indicaba que su objeto era quitarse por completo el yugo de la esclavitud en que los habían tenido los españoles por 300 años”[1]

En esta época los partidarios de varios proyectos políticos que incluían a los republicanos, federalistas, centralistas, a los que apoyaban una monarquía constitucional y a los representantes de varios sectores eclesiásticos, que exponían una postura moldeable, se les catalogaba liberales; pero para la Gran Legión del Águila Negra los verdaderos liberales eran los republicanos, los que defendían la libertad, la independencia de España, la igualdad y el patriotismo; y cabe recalcar que Guadalupe Victoria propuso constituir un gobierno encabezado por un insurgente y que además él fue el único insurgente que se diferenció por rechazar el Plan de Iguala para no abandonar su plan de independencia, por lo que se proclamó republicano. Por lo tanto el ser miembro de la Gran Legión del Águila Negra indicaba que tenías que apoyar a Guadalupe Victoria hacia la presidencia y a apoyar su plan político. La antipatía de la Gran Legión del Águila Negra por la religión fue muy radical a comparación de otros sectores políticos, igual que los yorkinos. Según los documentos de la Gran Legión del Águila Negra, esta no se oponía a la religión pero conforme paso el tiempo, su tendencia se endureció ya que señalaban que era de suma importancia evitar que los clérigos y frailes entraran a la asociación, porque que eran perjudiciales para la sociedad por hacer crecer su fanatismo religioso, haciendo vivir a las personas en la brutalidad. Para la Gran Legión del Águila Negra no se trataba solo de luchar contra el fanatismo religioso, lo que querían era desterrar la fe. Por lo que se estaba yendo en contra de algo que hasta ese punto se consideraba fundamental para la unión y orden social, ya que en la Constitución de 1824 se estableció a la religión católica como la única en toda la nación.

En los estatutos de la Gran Legión del Águila Negra esta se declaró ajena a las demás asociaciones del tipo masónico, comunero y carbonero; y tenían todo lo contrario a una sociedad masónica ya que no pedían cuotas ni juramentos, los grados no concordaban con los de ningún otro rito masónico, no se reunían constantemente y no había relaciones de hermandad entre ellos. Pero en las “instrucciones a los diputados de los estados” mostraba de alguna manera que la Gran Legión del Águila Negra se había fusionado con el Rito de York.

Lorenzo de Zavala

En marzo de 1823 Guadalupe Victoria es nombrado miembro del Poder Ejecutivo provisional. El 8 de junio de 1824 se reúnen los miembros de la Gran Legión del Águila Negra en Jalapa, actual capital de Veracruz, para hacer acuerdos antes de la partida de Guadalupe Victoria hacia la Ciudad de México, quien para el 1 de octubre de 1824 llega a ser presidente electo de la república mexicana. Abandonando así la Gran Legión del Águila Negra. Una vez ascendido al poder, esta llega a tomar mucho impulso con una actuación casi igual al de la masonería del Rito de York.

Guadalupe Victoria una vez ascendido al poder mantuvo su plan de favorecer la independencia de Cuba, ya que presentó un nuevo plan para una expedición militar ante el Congreso de su país, mismo que fue aceptado por el Senado tras muchas discusiones.

“(…) 1.Se autoriza al Gobierno para que en unión de la república de Colombia emprenda una expedición militar con objeto de secundar los esfuerzos de los habitantes de Cuba en la consumación de su independencia. 2.En caso de que la causa de la libertad triunfe en Cuba, el Gobierno está obligado a procurar por todos los medios que se establezca en ella la representación nacional con las mismas bases y derechos del pueblo que en las nuevas Repúblicas americanas.”[2]

Para Guadalupe Victoria ésta alianza dio luz verde para que Antonio López de Santa Anna hiciera la expedición que tenía preparada en Yucatán, pero esta no siguió adelante debido a otros eventos internacionales que repercutieron en el medio latinoamericano, entre estos problemas estaba el que Estados Unidos aun consideraba a Cuba y Puerto Rico dentro de sus intereses comerciales y buenas opciones para su expansión territorial. Antes de que la expedición no se pudiera hacer, se logró consolidar la alianza entre Colombia y México, el 17 de marzo de 1826. Estos países firmaron, un tratado que regulaba su colaboración para luchar contra España, tanto en las Antillas como en las costas del continente. A este convenio se le llamo Plan de Operaciones para la escuadra Combinada de México y Colombia. En este proyecto México-Colombia estaban implicados miembros de la Gran Legión del Águila Negra.

La separación de la conspiración de la Gran Legión del Águila Negra, se dio al mismo tiempo que las transformaciones ocurridas en la política europea que desanimaron los planes españoles para la reconquista de América. La independencia de los países hispanos y México, hicieron que se abandonaran los esfuerzos por independizar a Cuba, también porque el intercambio comercial entre La Habana y Veracruz prácticamente desapareció en 1826 tras un tratado con cuba.

La Gran Legión del Águila Negra en Cuba[editar]

Mediante la acción de Simón de Chávez y otros cubanos la Gran Legión del Águila Negra se extendió de México a Cuba con facilidad. En 1826 el músico José Rubio viajó a La Habana, con la copia de la institución del Águila Negra, que tenía que ser entregada a Manuel Rojo para establecer la Legión en Cuba. Estos estatutos tuvieron que ser adaptados por el diferente radicalismo de México pero conservando su propósito. Una vez que se fundó La Gran Legión del Águila Negra en Cuba, tenía todo el apoyo de México y Colombia. Esta siguió conspirando hasta que las autoridades españolas en La Habana descubrieron su existencia en 1829.

La Gran Legión del Águila Negr a en Cuba, tenía como objetivo conseguir partidarios para lograr la Independencia de Cuba y cambiar el gobierno con la ayuda de México.

El 23 de diciembre de 1829, el ministro español en Filadelfia se comunicó a la presidencia y gobierno de La Habana, para informarles que el señor José Solís, originario de Nueva Orleans, entonces con domicilio en la Habana, estaba en contacto con una sociedad llamada San Juanista, de la cual era miembro. Esta sociedad era regida bajo las mismas costumbres que las que tuvo la sociedad con el nombre del Sol de Bolívar.

El 25 de enero de 1830, el presidente de la Comisión Militar, José Cadaval designó al capitán Tomas de Salazar, fiscal para la investigación del caso. El capitán Tomas de Salazar rápidamente empezó su investigación, a lo cual descubrió que existían padre e hijo con el mismo nombre y apellido, y los dos gozaban de una mala reputación. Estos dos fueron investigados pero no hubo ningún resultado. El 8 de febrero de ese mismo año, el capitán Tomas de Salazar recibió la orden de aprehender a los Solís. Sus respectivos hogares fueron investigados. Los papeles que se le encontraron al hijo fueron sospechosos más sin embargo los del Padre no lo fueron. Entre los documentos de José Solís hijo se encontraron cartas, un diploma masónico a su nombre, documentos en cifra y documentos del tipo masónico, esto ayudó a que se le denominara una persona de alto peligro y que conspiraba a turbar el orden público.

La Gran Legión del Águila Negra buscaba la independencia de Cuba

Solís dio su primera declaración el 12 de febrero de 1830. En esta Solís explico que Lucas Ugarte, Secretario de la Sociedad Patriótica; le solicitó ser un masón y que por medio de él, supo que esta sociedad masónica se transformó en “La gran legión del Águila Negra”. Una de las cartas que José Solís tenía en su posesión estaba dirigida a Mateo Somellan enviada por Manuel Ronquillo desde Nueva Orleans, en ella se daba a informar que las personas de las cuales se necesitaba su asistencia para materia de Independencia, no la habían confirmado por falta de dinero. José Solís también declaro que por conversaciones escuchadas tuvo conocimiento que en una propiedad que tenía Manuel Abreu, se encontraban armas de guerra para utilizarlas en cualquier oportunidad a beneficio de la independencia, para esto solo se necesitaban noticias que se esperaban de Veracruz, México. Una vez que se anunciaron los delitos de masonería y conspiración por la Independencia, el fiscal Tomas de Salazar volvió a interrogar a Solís, con el fin de descubrir quién era el jefe de “La gran legión del Águila Negra”. El 24 de febrero de 1830, José Solís después de quedar incomunicado en el Cuartel de Belén, el 19 de febrero de 1830 había declarado que ignoraba cuantas personas estaban introducidas en “La gran legión del Águila Negra” e ignoraba la época en la que inicio. Solís tenía conocimiento de que el primer establecimiento de esta sociedad fue en México en donde se extendió a Cuba.

“En la noche del 26 y madrugada del 27 fueron presos Lucas Ugarte, Diego Araoz, Félix Rodríguez Hermida, Gabriel Peláez, Manuel Abreu, José Rodríguez, Gabino Hernández, Juan Saldaña, Marcos Fernández Castañeda, Gaspar Acosta, Miguel Vázquez, José González de Ávila, José Encalada, Francisco Pacheco, Manuel Rojo, Pedro Pablo Peláez, Francisco Cordero y Rafael Gatica. No pudieron ser aprehendidos: Pedro Muros por hallarse en Nueva Orleans, y Juan Nepomuceno Escobedo por estar en el campo.”[3]

Nunca se supo con exactitud quien fue el líder de la Gran Legión del Águila Negra en Cuba, aunque se tuvieron sospechas de que fue Manuel Rojo, uno de los abogados más prestigiosos de La Habana.

Referencias[editar]

  1. Relaciones 111, verano 2007, vol. XXVIII, p.148
  2. Chávez Orozco, p. XLIV
  3. Adrián del Valle, p.42

Bibliografía[editar]

  • Del Valle, Adrian. (1930) Historia Documentada de la Conspiración de la Gran Legión del Águila Negra. La Habana, Editorial El Siglo.
  • Guerra, Sergio. (1998). México y Cuba: primeros esfuerzos por la independencia cubana, 1820-1830. Instituto de Investigaciones Histórico- Sociales. Universidad Veracruzana.
  • Vázquez, María Eugenia. (2007). "La Gran Legión del Águila Negra. Documentos sobre su fundación, estatutos y objetivos." Revista Relaciones, vol.XXVIII (111), 143-166.
  • López Silva, Blanca Elizabeth (2015) "México en la Historia 1" Intervenciones Extranjeras,"BOSCO IMPRESIONES" Editorial Éxodo, pag 170-190
  • Soucy Dominique (2004), La ´´gran legión del águila negra`` un águila de dos cabezas. (México - Cuba, 1823 - 1830). En torno a las Antillas hispánicas: ensayos en homenaje al profesor Paul Estrade, 2004, págs. 242-256.