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Papá se volvió loco

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Papá se volvió loco es una película argentina-dominicana cómica de 2005 escrita y dirigida por Rodolfo Ledo y protagonizada por Guillermo Francella, Lucía Galán, Ingrid Grudke, Daniel Araoz y Yahaira Guzmán.

Argumento

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Juan Gentile (Guillermo Francella) se prepara para irse al Aeropuerto de Ezeiza, ya que va a pasar su segunda luna de miel junto a su esposa Ana (Lucía Galán) en Santo Domingo, República Dominicana. Justo antes de irse llega su jefe, Don Pablo (Patricio Contreras), el director de la fábrica de zapatillas Orión; quien felicita a Juan por su trabajo, le entrega la medalla de San Onofre y la estampita de San Cristóbal, y luego se dan un abrazo de despedida. Ya en el aeropuerto, Juan y Ana se encuentran con la hermana de Ana, Camila (Ingrid Grudke), y su cuñado, Mario (Daniel Aráoz), una pareja que lleva poco tiempo de casados. Una vez que llegan al hotel, Juan se empieza a enamorar de una mujer dominicana llamada Dolores (Yahaira Guzmán), que vive en la ciudad y a quien conoce de casualidad, y decide conquistarla.

Una tarde Juan ve a Dolores dándoles clases de natación a unos niños, entonces aprovecha que Ana y Camila están en el gimnasio y Marito "haciendo de las suyas", por lo que entra en la clase para ayudarla. Sin embargo, Juan se cae en una pileta por accidente donde hay poca agua, lastimándose casi todo el cuerpo y quedando prácticamente inmovilizado. Luego de reponerse, durante un paseo de compras, Juan ve a Dolores caminando con unos niños, pero antes de acercarse, se golpea contra el poste de un faro y después cae a un tacho de basura y empieza a imaginar que Ana esta en ese lugar juzgándolo; ya que Juan empezó a tener sentimientos por Dolores y la gente del lugar lo ve hablar solo. Tiempo después, una noche durante un concierto en un bar, Juan es invitado a la pista de baile y ve a Dolores, por lo que empieza a bailar como loco para enamorarla, cayendo del escenario y lesionándose el cuello. Al poco tiempo, mientras Ana y Camila van a la clase de gimnasia, Juan ve a Dolores en un mini espectáculo de la playa y se saca el cuello ortopédico. Luego de esto, Dolores empieza a hacer una fiesta infantil con los niños disfrazándose de pollito y Juan participa como el "Papá Pollito" para estar más cerca de conquistar a Dolores. Cuando termina esa fiesta aparecen Ana, Camila y Mario. Ana le pregunta a Juan qué hacia disfrazado de pollito, pero después le pregunta qué paso con su cuello ortopédico y este dice que se lo robaron (pero en realidad fue él quien se lo quitó).

En la habitación del hotel, Juan empieza a escuchar gritos de auxilio de Dolores; quien le pide que rescate a un gatito que se cayó de la cornisa donde estaba ella. Juan empieza a trepar por la cornisa hasta llegar donde está el gato, que se va de la cornisa por sus propios medios y Dolores se lo agradece para toda la vida, pero este queda atrapado sin poder hacer nada. Ya adentro del hotel, Ana llama a sus hijos, Cristian (Guido Miedvietzky) y Macarena (Guadalupe Garabato), y esta menciona que él estaba allí para salvar al gatito que cayó de la cornisa de donde estaba Dolores. Maquita le dice a su papá que ella se moriría si a él le pasara algo, pero Juan le dice que no se preocupe y que lo que importa es bailar el vals de los 15 años con ella (aunque ella habría preferido gastar el dinero de la fiesta de los 15 en ir a Disney con sus amigos), lo cual Maquita considera cursi, pero acepta. Al día siguiente van a tomar un helado y Juan ve a Dolores en la heladería, por lo que les dice a Ana, Camila y Mario que le digan los gustos que ellos querían ya que él iba a encargarse de comprar los mismos con la excusa de que había mucha gente, pero cuando fue a comprar los helados, Juan se saca el anillo y lo mete en uno de los bolsillos de su pantalón y se va hablando con Dolores. Una vez en el hotel, Ana le dice a Juan que le preste su mano y esta descubre que le faltaba el anillo, entonces Juan regresa a la heladería a buscarlo, pero después sigue a un autobús donde estaba Dolores hasta llegar donde vive ella. Ya de nuevo en el hotel, Ana le pregunta si encontró el anillo, pero este dice que no lo encontró y que había hecho la denuncia a la policía (pero este en realidad se había escapado del hotel para seguir a Dolores y es por eso que empezó a mentirle a Ana). Luego de esto, Juan se da cuenta de que tenía el anillo en uno de los bolsillos de su pantalón y le dice a Ana que la policía lo encontró.

Juan está nuevamente con Ana, Camila y Mario, y este último le pregunta si está engañando a Ana, por lo que le cuenta que hacía dos días que conoció a Dolores. Juan finge que le duele la panza para no ir al tour con Ana e ir con Dolores. Una vez en el tour, Juan Y Dolores comienzan a bailar, pero justo llegan Ana, Camila y Mario. Ana dice que le pareció haber visto Juan y este comienza a huir, pero cuando se apagan las luces por unos segundos, Juan sube al escenario y accidentalmente le toca la bragueta a un trompetista que estaba allí. Al día siguiente, Ana le pregunta a Juan qué estaba haciendo debajo del trompetista y este le responde que la estaba buscando a ella. Ana comienza a sospechar que algo le está pasando a Juan, entonces Mario le dice que vaya a ver a Dolores para terminar con la relación y que se quedara tranquilo ya que él lo cubriría con Ana. Esa noche, Juan iba a decirle la verdad a Dolores, pero antes esta le da las gracias por venir porque era su cumpleaños y empezó a sonar la música. De vuelta en el hotel, Ana le pregunta a Juan dónde había estado y este dice que fue a comprar regalos para sus hijos, pero Ana no le cree ya que él no traía ningún regalo consigo. Juan escapa del hotel cuando Ana está durmiendo y se despide de Dolores con la condición de que va a volver en algún momento. Sin embargo, ella está tan enamorada que decide viajar con Juan en el vuelo de regreso a Argentina).

Ya en el avión, Juan y Dolores se ubican en asientos separados, por lo que entran juntos al baño y, mientras se besan, Juan se atora una pierna en el inodoro. Cuando Dolores sale del baño, Ana los ve y descubre toda la verdad. Ya en Argentina, Ana rompe en llanto y abraza a sus hijos mientras le preguntan qué pasó, y Camila menciona que Juan "se vino con otra mujer". En un hotel donde se queda Dolores, Juan le cuenta toda la verdad: que está casado con Ana y que tenía hijos y que había vacacionado con su mujer en Dominicana. Poco después, Juan vuelve al trabajo pero las empleadas lo rechazan por enterarse de su relación con Dolores y de la infidelidad a su esposa, mientras que los empleados lo reciben de buena manera y lo felician. Ofelia (Iliana Calabro), la secretaria de Juan, empieza a mostrarse sexy y con un vestido de Vedette para seducir a Juan, quien recibe el llamado telefónico de Fernando (Lionel Campoy), su abogado, diciéndole que Ana le pidió iniciar el divorcio con Juan y que Ana se quedará con la casa y el departamento que tenían en Mar del Plata. Juan llama a Ana, quien se niega a hablar con él. Luego llama a Maquita, quien le dice que lo odia y que "le arruinó la vida". Juan llama a Camila, diciéndole que ama con locura a Ana y que la extraña mucho. Entonces llega Marito y Juan empieza a atacarlo por contar lo que había pasado con Dolores. Después llega Don Pablo, que se enteró de lo ocurrido en Dominicana, por lo que despide a Juan en represalia por haber engañado a su esposa. Juan se dirige a la entrada de su casa e intenta disculparse con Ana, pero esta lo echa violentamente. Una noche, Juan va con Dolores a cenar a un restaurante donde ve a Ana con su novio luciendo un «look» muy atractivo. Cuando Juan le recrimina todo esto, Ana le menciona que ya no es más su mujer, por lo que Juan se desmaya y termina internado en un hospital. Dos meses después, se lleva a cabo la fiesta de 15 años de Maquita, quien saluda y abraza a su familia y amigos, pero no encuentra a su padre. Juan aparece de repente y empieza a bailar el vals con su hija, hasta que llega el novio de Maquita y le pide permiso a Juan para bailar con ella. Juan acepta y se va del salón de fiestas para vivir una nueva vida con Dolores. Ana sale del local de fiestas y en silencio ve a Juan marcharse por la calle. Ana mira con tristeza y melancolía a Juan mientras se aleja, pero no se anima a llamarlo.

Dieciocho meses después, se muestra que Juan y Dolores volvieron a Dominicana, donde viven junto a sus dos hijos bebés. Dolores aparece y empieza a criticar ásperamente a Juan, diciéndole que está todo el día en la playa sin hacer nada, por lo que le ordena cuidar a sus hijos y se retira. Mientras Juan se maldice a sí mismo diciendo que es un tonto por sus decisiones, ve a una bella mujer rubia caminar por la playa. La mujer le guiña el ojo y Juan comienza a caminar en su dirección mientras lleva en sus brazos a los bebés, a quienes les dice: "¿No le cuenten nada a la mami, eh?".

Reparto

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Recepción

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Taquilla

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La película logró ser un éxito en cines argentinos, superando la barrera del millón de espectadores. Aproximadamente recaudó hasta el final de sus recorrido por las salas 1.500.000 espectadores.

Crítica

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La casi totalidad de las críticas recibidas por la película fueron negativas en el momento de su estreno, con muchos críticos de cine argentinos considerándola como una de las peores "películas de Francella" (en referencia a films en donde el actor tiene protagonismo absoluto).

El crítico Martín Pérez escribió para Página/12:

Así como en la ficción Juan carga con cuñado y cuñada hasta Dominicana, Francella es quien debe cargar casi en solitario con todas las ridiculeces y el sinsentido de una película que lo tiene todo el tiempo en pantalla. Con un casting incomprensible y casi perverso (sólo Aráoz como cuñado asiduo a la trampa encaja con su papel), el solitario Francella debe hacerlo todo, y pasa de ser realmente insoportable hasta por momentos incluso salirse con su cometido. Pero esa doble moralidad cinematográfica, que se empeña en sufrir incluso en una comedia, arruina la posibilidad de disfrutar de ese paso de farsa que tan bien podía llegar a hacer Francella en vivo los fines de semana en televisión. Por el contrario, Papá se volvió loco es una película sin ningún dinamismo, en la que su protagonista se queda todo el tiempo morcilleando solo, esperando el final de cada interminable escena.[1]

Referencias

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Enlaces externos

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