María Moliner

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
María Moliner
Moliner portada.jpg
Información personal
Nacimiento 30 de marzo de 1900 Ver y modificar los datos en Wikidata
Paniza, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 21 de enero de 1981 Ver y modificar los datos en Wikidata (80 años)
Madrid, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Alma máter
Información profesional
Ocupación Lexicógrafa, lingüista y bibliotecaria Ver y modificar los datos en Wikidata
Obras notables
Web
Sitio web
[editar datos en Wikidata]

María Juana Moliner Ruiz (Paniza, Zaragoza, 30 de marzo de 1900-Madrid, 22 de enero[a] de 1981) fue una bibliotecaria, filóloga y lexicógrafa española autora del Diccionario de uso del español.

Biografía[editar]

Familia y primeros años[editar]

Fue hija del médico rural Enrique Moliner Sanz (1860-1923) y de Matilde Ruiz Lanaja (1872-1932), la mediana de tres hermanos, entre Enrique (15-8-1897) y Matilde (7-7-1904).[b]

En 1902, según testimonio de la propia María Moliner, los padres y ambos hijos mayores se trasladaron a Almazán (Soria) y, casi inmediatamente, a Madrid. En la capital, donde nació la hija menor, Matilde, los pequeños Moliner estudiaron en la Institución Libre de Enseñanza, donde fue, al parecer, don Américo Castro quien suscitó el interés por la expresión lingüística y por la gramática en la pequeña María.

Años de dificultad y de formación[editar]

El padre, después de un segundo viaje a América en 1914, se quedó en la Argentina, abandonando a la familia. Esto motivó probablemente que la madre decidiera en 1915 dejar Madrid y regresar a Aragón. Allí la familia sale adelante en buena parte gracias a la ayuda económica de María, que, aun siendo muy joven, se dedicó a dar clases particulares de latín, matemáticas e historia. Según dirían más tarde sus hijos, estas duras circunstancias fueron fundamentales en el desarrollo de la personalidad de su madre.[1]

Los primeros exámenes del bachillerato los hizo María Moliner, como alumna libre, en el Instituto General y Técnico Cardenal Cisneros de Madrid (entre 1910 y 1915), pasando en julio de 1915 al Instituto General y Técnico de Zaragoza, del que fue alumna oficial a partir de 1917 y donde concluyó el bachillerato en 1918.

Primeros pasos como filóloga y archivera[editar]

En Zaragoza se formó y trabajó como filóloga y lexicógrafa en el Estudio de Filología de Aragón, dirigido por Juan Moneva desde 1917 hasta 1921, años en los que colaboró en la realización del Diccionario aragonés de dicha institución. Como se ha destacado, el método de trabajo adquirido y practicado en esta institución hubo de ser muy importante en su formación filológica y en su posterior trabajo como lexicógrafa.[2]

Se licenció en 1921 en la especialidad de Historia, la única existente por entonces en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, con las máximas calificaciones y Premio Extraordinario. Casi los mismos pasos siguió su hermana Matilde, licenciada en lo mismo con iguales honores, pero en 1925, y también cooperante en el Estudio de Filología de Aragón.[c]

Carrera como archivera y bibliotecaria[editar]

Al año siguiente María ganó las oposiciones para el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, siendo destinada en agosto al Archivo General de Simancas, desde el que pasó, en 1924, al Archivo de la Delegación de Hacienda en Murcia y años más tarde, a comienzos de los treinta, al de Valencia.

En Murcia conoció a Fernando Ramón Ferrando, por entonces joven licenciado en Física, con quien se casó en 1925, y donde nacieron sus dos primeros hijos: Enrique (investigador médico en Canadá, fallecido en 1999) y Fernando, arquitecto. Trasladada la familia a Valencia, nacen los dos hijos menores: Carmen (filóloga) y Pedro (ingeniero industrial, director de la ETSI de Barcelona, fallecido en 1985).[3] En Murcia además fue la primera mujer que impartió clase en la Universidad de Murcia, durante 1924.[4]

En el decenio 1929-1939 tomó parte activa en la política bibliotecaria nacional, colaborando con la Institución Libre de Enseñanza en proyectos como las Misiones Pedagógicas.[5] [6]

Su inclinación por el archivo, por la organización de bibliotecas y por la difusión cultural, la llevó a reflexionar sobre ello en varios textos: Bibliotecas rurales y redes de bibliotecas en España (1935) y a una participación muy activa en el grupo de trabajo que publicó, de forma colectiva, las Instrucciones para el servicio de pequeñas bibliotecas (1937), un trabajo vinculado a las mencionadas Misiones Pedagógicas proyectadas y puestas en marcha por la Segunda República Española. Además, dirigió la Biblioteca de la Universidad de Valencia,[7] participó en la Junta de Adquisición de Libros e Intercambio Internacional, que tenía el encargo de dar a conocer al mundo los libros que se editaban en España, y desarrolló un amplio trabajo como vocal de la Sección de Bibliotecas del Consejo Central de Archivos, Bibliotecas y Tesoro Artístico, creado en febrero de 1937, en la que Moliner fue encargada de la Subsección de Bibliotecas Escolares.[d]

En 1939, tras la derrota de la Segunda República Española el matrimonio sufrió los excesos de la depuración franquista del magisterio español; él perdió la cátedra y fue trasladado a Murcia, y María regresó al Archivo de Hacienda de Valencia, bajando dieciocho niveles en el escalafón del Cuerpo. No obstante, en 1946 su marido fue rehabilitado, pasando como catedrático de Física a la Universidad de Salamanca. La familia se instala en Madrid y María se incorpora a la Biblioteca de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid, llegando a ser su directora hasta su jubilación en 1970. Ese año, el Ministerio de Educación y Ciencia, por acuerdo de 6 de julio de 1970, acordó su ingreso en la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, en su categoría de Lazo.[8]

Últimos años[editar]

Los últimos años de la vida de María estuvieron marcados por el cuidado de su marido, jubilado en 1962, enfermo y ciego ya para 1968, y por el deseo de pulir y ampliar con tranquilidad su Diccionario de uso del español (publicado en dos grandes volúmenes en 1966-1967).[9] Sin embargo, en el verano de 1973 surgieron repentinamente los primeros síntomas de una arterioesclerosis cerebral, enfermedad que la iría retirando de toda actividad intelectual. Su marido fallece el 4 de septiembre de 1974. María pasó los siguientes seis años, hasta su propio fallecimiento en 1981, en su casa de la calle Santa Engracia, y al cuidado de su hermana Matilde y dos de sus hijos.

Diccionario de Uso del Español (DUE)[editar]

Hacia 1952 su hijo Fernando le trajo de París el Learner’s Dictionary of Current English de A. S. Hornby (1948). A ella, que, consciente de las deficiencias del DRAE, andaba ya confeccionando anotaciones sobre vocablos, este libro le dio la idea de hacer "un pequeño diccionario,... en dos añitos". Por entonces comenzó a componer su Diccionario de uso del español, ambiciosa empresa que le llevaría más de quince años, trabajando siempre en su casa. A instancias del académico Dámaso Alonso, que seguía con interés su trabajo y tenía conexiones con la editorial Gredos, Moliner acabó firmando, en 1955, un contrato con esta para la futura publicación de la obra, cuya edición tipográfica fue muy laboriosa.[10]

Su Diccionario era de definiciones, de sinónimos, de expresiones y frases hechas, y de familias de palabras. Además, anticipó la ordenación de la Ll en la L, y de Ch en la C (criterio que la RAE no seguiría hasta 1994), o términos de uso ya común pero que la RAE no había admitido[cita requerida], como "cibernética", y agregó una gramática y una sintaxis con numerosos ejemplos. Como ella misma alguna vez afirmó, "El diccionario de la Academia es el diccionario de la autoridad. En el mío no se ha tenido demasiado en cuenta la autoridad"... "Si yo me pongo a pensar qué es mi diccionario me acomete algo de presunción: es un diccionario único en el mundo".[11]

La primera (y la única edición original autorizada por ella) fue publicada en 1966-67.

En 1998, se publicó una segunda edición que consta de dos volúmenes y un CD-ROM, así como una edición abreviada en un tomo. La tercera y última revisión fue editada en septiembre del 2007, en dos tomos.[e]

Relación con la Real Academia Española[editar]

El 7 de noviembre de 1972, el escritor Daniel Sueiro entrevistaba en el Heraldo de Aragón a María Moliner. El titular era un interrogante: «¿Será María Moliner la primera mujer que entre en la Academia?». La habían propuesto Dámaso Alonso, Rafael Lapesa y Pedro Laín Entralgo. Pero el elegido, a la postre, sería Emilio Alarcos Llorach. Ella comentó así el tema:

Sí, mi biografía es muy escueta en cuanto a que mi único mérito es mi diccionario. Es decir, yo no tengo ninguna obra que se pueda añadir a esa para hacer una larga lista que contribuya a acreditar mi entrada en la Academia (...) Mi obra es limpiamente el diccionario. Más adelante agregaba: Desde luego es una cosa indicada que un filósofo -por Emilio Alarcos- entre en la Academia y yo ya me echo fuera, pero si ese diccionario lo hubiera escrito un hombre, diría: «¡Pero y ese hombre, cómo no está en la Academia![12]

Las propuestas no prosperaron y fue otra mujer, Carmen Conde, la que ocupó el sillón.[13] El proceso llegaría a ser glosado en una de sus necrológicas titulada «Una académica sin sillón».[13]

Violeta Demonte, profesora de Lengua Española en la Universidad Autónoma de Madrid comentó acerca del diccionario de Moliner: «El intento es importante y novedoso. No obstante, como la fundamentación teórica los criterios de su análisis no son siempre claros y sus supuestos fundamentales tiene origen intuitivo, la utilidad de su obra es desigual».[13]

Su más reciente biógrafa, I. de la Fuente, resume así las causas:

Porque era una intrusa, en cierto modo. Porque estudió historia en la universidad de Zaragoza, pero había encarrilado su vida por el mundo de los archivos y bibliotecas y no estaba considerada filóloga. En aquel momento sí que influyó el que fuera mujer. Una mujer que se pone a hacer un diccionario, pero no el diccionario que inicialmente quería hacer, sino un diccionario que además cuestionaba el de la RAE. Creo que fue admirada, pero no valorada[14]

En junio de 1973 la Real Academia Española le otorgó, por unanimidad, el premio Lorenzo Nieto López «por sus trabajos en pro de la lengua·»[15]

En 1981, L. Permanyer escribió una crítica sobre la actitud de la mayoría de los académicos.[16]

Reconocimientos[editar]

Diversos Institutos de Enseñanza Secundaria (IES), Colegios de Enseñanza Primaria (CEIP) y bibliotecas llevan su nombre; asimismo la obra de María Moliner ha sido honrada y recordada en distintos eventos culturales, calles, etc.[17]

Notas[editar]

  1. Aunque las noticias de prensa de la época son casi unánimes en la fecha del 22, dos fuentes fiables afirman que falleció el día 21: su hijo Fernando (cf. Tránsito de María Moliner y A los 25 años de la muerte de la autora) y su biógrafa en 2011, I. de la Fuente (cf. la reseña "El otro diccionario de María Moliner", suplemento nº 454 de El Periódico de Cataluña, 29/5/2011, p. 42.
  2. Enrique fue topógrafo y profesor de Matemáticas en un colegio de Zaragoza, véase Martín Zorraquino, M. A. Una lexicógrafa aragonesa: Dª María Moliner. , en Gunter (19894). La Corona de Aragón y las lenguas románicas (Homenaje a Germán Colón). Narr Verlag. pp. 23 ss.  Para Matilde, véase más abajo.
  3. La vida de Matilde, en el contexto de las mujeres universitarias y docentes de Secundaria de la época, es también muy interesante; puede verse para ella, por ejemplo, el estudio de C. Flecha García (Murcia, 2005), pp. 179 ss. y notas 47 a 49. Es relevante que en julio de 1932, siendo profesora de instituto en Talavera de la Reina, fue pensionada por la Junta de Ampliación de Estudios para investigar durante diez meses en Francia e Inglaterra[1], aunque finalmente no fue; de Talavera pasaría al Instituto Cervantes de Madrid, mientras realizaba su tesis doctoral. En noviembre de 1940 Matilde, ya catedrática de instituto en Valencia, sería igualmente depurada, y más tarde rehabilitada. A partir de 1950 publicó numerosos libros de textos de Bachillerato, el más reciente en 1981 (obras de Matilde Ruiz Moliner en la BNE).
  4. El primer año de trabajo de esta Sección quedó reflejado en el informe Un año de trabajo en la Sección de Bibliotecas: marzo 1937-abril 1938, Ministerio de Instrucción Pública, Consejo Central de Archivos, Bibliotecas y Tesoros Artísticos, Madrid, 1938. Las páginas 20-30 de dicho informe contienen la redacción preliminar del Proyecto de bases de un Plan de organización general de las Bibliotecas del Estado, éste sí elaborado sólo por Moliner (e inspirado en el plan de bibliotecas públicas catalanas, en vigor desde 1915) y que sería publicado aparte en Valencia, 1939. Sobre ello véanse P. Faus Sevilla, 1990, cit. y el estudio de Luis García Ejarque (1991).
  5. Las ediciones posteriores a la de 1966-1967 son consideradas "apócrifas" por su hijo Fernando Ramón Moliner (autor del sitio web María Moliner (1900-1981). Testimonio filial), al entender que las reformas y ampliaciones se alejan del espíritu de la obra original y de los objetivos y métodos del DUE. Véase Un Diccionario de Uso del Español apócrifo y, sin embargo, “legal”

Referencias[editar]

  1. Declaraciones de Fernando y Carmen Ramón Moliner, en Pardo Lancina, Víctor (marzo de 2000). «Memoria de María Moliner. El sillón vacío de la Academia». Trébede (36). , aunque aclaran que a ella no le gustaba recordar esa etapa de su vida, cuando "pasaron tiempos muy difíciles, como de novela de Dickens" (ibid.).
  2. M.ª Pilar Benítez Marco, María Moliner y las primeras estudiosas del aragonés y del catalán de Aragón, Zaragoza, ed. Rolde de Estudios Aragoneses, 2010, ISBN 978-84-82582-14-3, y el Prólogo de Mª A. Martín Zorraquino a esta obra, en el que cita varias veces el trabajo allí de María y de su hermana Matilde.
  3. M. A. Martín Zorraquino, Biografía de María Moliner en el Centro Virtual Cervantes.
  4. ARGÜELLES, J.C. y SEGURA, M. I "María moliner, primera mujer profesora en la Universidad de Murcia". Revista Mvrgetana nº 125. 2011. p. 263-272.
  5. «María Moliner». Ficha en Misiones Pedagógicas (csic.es). Consultado el 22 de marzo de 2017. 
  6. M. A. Martín Zorraquino, “María Moliner y su contribución a la lectura pública en España”, CEE Participación Educativa, número extraordinario, 2010, pp. 127-142, recogiendo (p. 128) la numerosa bibliografía anterior sobre la misma cuestión, siendo la obra básica para ello P. Faus Sevilla, La lectura pública en España y el Plan de Bibliotecas de María Moliner, Madrid: ANABAD, 1990.
  7. Ana Agudo Higón, Carmen Agulló Díaz, Luz Sanfeliu Gimeno, Dones i Guerra Civil: Política, cultura i educació a la València capital de la República, pp. 136-159, Valencia: Ajuntament de València, 2016. ISBN 9788490890479
  8. Boletín de la Dirección General de Archivos y Bibliotecas XIX.2, 114-115, 1970, p. 143.
  9. Inmaculada de la Fuente (2011). El exilio interior. La vida de María Moliner. Madrid: Turner. ISBN 978-84-7506-930-2. 
  10. Entrevista con su biógrafa I. de la Fuente, en La Vanguardia (22-8-2011). El dato del contrato era inédito.
  11. Antonio Villanueva, "En el centenario de María Moliner"
  12. Daniel SUEIRO: «¿Será María Moliner la primera mujer que entre en la Academia?», en el Heraldo de Aragón, 07-11-1972.
  13. a b c Artículo del mismo título en El País, 23-1-1981, con la opinión de distintos expertos sobre ella y su obra.
  14. Entrevista citada con I. de la Fuente; en el diario La Vanguardia (22-8-2011)
  15. María Moliner, Premio "Lorenzo Nieto López", ABC 8-6-1973; el galardón estaba dotado con 150.000 pesetas.
  16. "Immortelle" de L. Permanyer en La Vanguardia (25-1-1981)
  17. Ver listado y referencias en página de discusión del artículo.

Bibliografía adicional[editar]

Enlaces externos[editar]