María Moliner

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María Juana Moliner Ruiz
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Nacimiento 30 de marzo de 1900
Paniza, Zaragoza
Fallecimiento 22 de enero de 1981
Madrid
Nacionalidad Flag of Spain.svg España
Conocida por Diccionario de Uso del Español (DUE)
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María Juana Moliner Ruiz (Paniza, Zaragoza, 30 de marzo de 1900Madrid, 22 de enero[a] de 1981) fue una bibliotecaria, filóloga y lexicógrafa española.

Biografía[editar]

Familia y primeros años[editar]

Fue hija del médico rural de Paniza, Enrique Moliner Sanz (1860-1923), y de Matilde Ruiz Lanaja (1872-1932), siendo ella la mediana de tres hermanos, entre Enrique (15-8-1897) y Matilde (7-7-1904).[b]

En 1902, según testimonio de la propia María Moliner, los padres y ambos hijos mayores se trasladaron a Almazán (Soria) y, casi inmediatamente, a Madrid. En la capital, donde nació la hija menor, Matilde, los pequeños Moliner estudiaron en la Institución Libre de Enseñanza, donde fue, al parecer, don Américo Castro quien suscitó el interés por la expresión lingüística y por la gramática en la pequeña María.

Años de dificultad y de formación[editar]

El padre, después de un segundo viaje a América en 1914, se quedó en la Argentina, abandonando a la familia. Esto motivó probablemente que la madre decidiera en 1915 dejar Madrid y regresar a Aragón. Allí la familia sale adelante en buena parte gracias a la ayuda económica de María, que, aun siendo muy joven, se dedicó a dar clases particulares de latín, matemáticas e historia. Según dirían más tarde sus hijos, estas duras circunstancias fueron fundamentales en el desarrollo de la personalidad de su madre.[1]

Los primeros exámenes del bachillerato los hizo María Moliner, como alumna libre, en el Instituto General y Técnico Cardenal Cisneros de Madrid (entre 1910 y 1915), pasando en julio de 1915 al Instituto General y Técnico de Zaragoza, del que fue alumna oficial a partir de 1917 y donde concluyó el bachillerato en 1918.

Primeros pasos como filóloga y archivera[editar]

En Zaragoza se formó y trabajó como filóloga y lexicógrafa en el Estudio de Filología de Aragón, dirigido por Juan Moneva desde 1917 hasta 1921, años en los que colaboró en la realización del Diccionario aragonés de dicha institución. Como se ha destacado, el método de trabajo adquirido y practicado en esta institución hubo de ser muy importante en su formación filológica y en su posterior trabajo como lexicógrafa.[2]

Se licenció en 1921 en la especialidad de Historia, la única existente por entonces en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, con las máximas calificaciones y Premio Extraordinario. Casi los mismos pasos siguió su hermana Matilde, licenciada en lo mismo con iguales honores, pero en 1925, y también cooperante en el Estudio de Filología de Aragón.[c]

Carrera como archivera y bibliotecaria[editar]

Al año siguiente María ganó las oposiciones para el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, siendo destinada en agosto al Archivo General de Simancas, desde el que pasó, en 1924, al Archivo de la Delegación de Hacienda en Murcia y años más tarde, a comienzos de los treinta, al de Valencia.

En Murcia conoció a Fernando Ramón Ferrando, por entonces joven licenciado en Física, de ideología de izquierdas como la suya, con quien se casó en 1925. Allí nacieron sus dos primeros hijos: Enrique (que llegaría a ser un célebre investigador médico en Canadá, fallecido en 1999) y Fernando, arquitecto. En Valencia ya, nacen los dos hijos menores: Carmen (filóloga) y Pedro (ingeniero industrial, director de la ETSI de Barcelona, fallecido en 1986).[3] En Murcia además fue la primera mujer que impartió clase en la Universidad de Murcia, durante 1924. [4]

La labor de Moliner en el decenio 1929-1939 como parte muy activa en la política bibliotecaria nacional, especialmente durante la República, ha sido bien resaltada.[5]

Su inclinación por el archivo, por la organización de bibliotecas y por la difusión cultural, la llevó a reflexionar sobre ello en varios textos: Bibliotecas rurales y redes de bibliotecas en España (1935) y a una participación muy activa en el grupo de trabajo que publicó, de forma colectiva, el librito Instrucciones para el servicio de pequeñas bibliotecas (1937), un trabajo vinculado a las Misiones Pedagógicas de la República. Además, dirigió la Biblioteca de la Universidad de Valencia, participó en la Junta de Adquisición de Libros e Intercambio Internacional, que tenía el encargo de dar a conocer al mundo los libros que se editaban en España, y desarrolló un amplio trabajo como vocal de la Sección de Bibliotecas del Consejo Central de Archivos, Bibliotecas y Tesoro Artístico, creado en febrero de 1937, en la que Moliner fue encargada de la Subsección de Bibliotecas Escolares.[d]

Tras la derrota del bando republicano en la Guerra Civil Española el matrimonio fue depurado; él perdió la cátedra, fue trasladado a Murcia, y María regresó al Archivo de Hacienda de Valencia, bajando dieciocho niveles en el escalafón del Cuerpo.

En 1946 su marido fue rehabilitado, pasando como catedrático de Física a la Universidad de Salamanca. La familia se traslada entonces a Madrid, de donde él va y viene a sus clases, mientras María se incorpora a la Biblioteca de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid, llegando a ser su directora hasta su jubilación en 1970.

Tras ésta, el Ministerio de Educación y Ciencia, por acuerdo de 6 de julio de 1970, acordó su ingreso en la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, en su categoría de Lazo.[6]

El final[editar]

Los últimos años de la vida de María estuvieron marcados por el cuidado de su marido, jubilado en 1962, enfermo y ciego ya para 1968, y por el deseo de pulir y ampliar con tranquilidad su famoso Diccionario de uso del español (publicado en dos grandes volúmenes en 1966-1967, vid. infra). Sin embargo, en el verano de 1973 surgieron repentinamente los primeros síntomas de una arterioesclerosis cerebral, enfermedad que la iría retirando de toda actividad intelectual. Su marido fallece el 4 de septiembre de 1974, lo que termina con sus ganas de vivir. Pasó los siguientes seis años, hasta su propio fallecimiento en 1981, en su casa de la calle Santa Engracia de Madrid, retirada del mundo y en medio del cariño y cuidados de su familia (su hermana Matilde, dos de sus hijos y numerosos nietos).

Su Diccionario de Uso del Español (DUE)[editar]

Hacia 1952 su hijo Fernando le trajo de París un libro que llamó profundamente su atención, el Learner’s Dictionary of Current English de A. S. Hornby (1948). A ella, que, consciente de las deficiencias del DRAE, andaba ya confeccionando anotaciones sobre vocablos, este libro le dio la idea de hacer "un pequeño diccionario,... en 2 añitos". Por entonces comenzó a componer su Diccionario de uso del español, enorme empresa que le llevaría más de quince años, trabajando siempre en su casa. A instancias del académico Dámaso Alonso, que seguía con interés su trabajo y tenía conexiones con la editorial Gredos, Moliner acabó firmando, en 1955, un contrato con ésta para la futura publicación de la obra, cuya edición tipográfica fue extremadamente laboriosa.[7]

Su Diccionario era de definiciones, de sinónimos, de expresiones y frases hechas, y de familias de palabras. Además, anticipó la ordenación de la Ll en la L, y de Ch en la C (criterio que la RAE no seguiría hasta 1994), o términos de uso ya común pero que la RAE no había admitido, como "cibernética", y agregó una gramática y una sintaxis con numerosos ejemplos. Como ella misma alguna vez afirmó, "El diccionario de la Academia es el diccionario de la autoridad. En el mío no se ha tenido demasiado en cuenta la autoridad"... "Si yo me pongo a pensar qué es mi diccionario me acomete algo de presunción: es un diccionario único en el mundo".[8]

La primera (y la única edición original autorizada por ella) fue publicada en 1966-67 por la editorial Gredos.

En 1998 se publicó una segunda edición que consta de dos volúmenes y un CD-ROM, así como una edición abreviada en un tomo. La tercera y última revisión fue editada en septiembre del 2007 y consta de dos tomos.[e]

En 2008 la editorial Gredos editó para el diario español El País una versión abreviada en tres tomos.[9]

Relación con la Real Academia Española[editar]

El 7 de noviembre de 1972, el escritor Daniel Sueiro entrevistaba en el Heraldo de Aragón a María Moliner. El titular era un interrogante: «¿Será María Moliner la primera mujer que entre en la Academia?». La habían propuesto Dámaso Alonso, Rafael Lapesa y Pedro Laín Entralgo. Pero el electo, a la postre, sería Emilio Alarcos Llorach.

María decía una de las frases suyas que más veces se han repetido:

Sí, mi biografía es muy escueta en cuanto a que mi único mérito es mi diccionario. Es decir, yo no tengo ninguna obra que se pueda añadir a esa para hacer una larga lista que contribuya a acreditar mi entrada en la Academia (...) Mi obra es limpiamente el diccionario. Más adelante agregaba: Desde luego es una cosa indicada que un filósofo -por Emilio Alarcos- entre en la Academia y yo ya me echo fuera, pero si ese diccionario lo hubiera escrito un hombre, diría: «¡Pero y ese hombre, cómo no está en la Academia![10]

La causa del rechazo pudo ser una combinación de su condición de mujer (hubiera sido la primera en ser admitida a la institución), y su no pertenencia a la filología académica. El académico Miguel Delibes, tras el fallecimiento de la antigua candidata, opinó que:

es una lástima que, por esas circunstancias especiales en que se han desenvuelto siempre los temas que rodean a la presencia de mujeres en la Academia, María Moliner no haya podido ocupar un sillón en la entidad.

Una de sus necrológicas definió bien lo que resultó de aquella injusticia: "Una académica sin sillón".[11]

La escritora Carmen Conde, que sería muy pocos años después, en 1978 (ya en el periodo democrático), la primera mujer admitida a la Academia, siempre ha reconocido que ocupaba el puesto que hubiera debido corresponder a María Moliner, y no olvidó mencionarlo indirectamente en su discurso de ingreso, en 1979: "Vuestra noble decisión pone fin a una tan injusta como vetusta discriminación literaria".[12]

Su más reciente biógrafa, I. de la Fuente, resume así las causas:

Porque era una intrusa, en cierto modo. Porque estudió historia en la universidad de Zaragoza, pero había encarrilado su vida por el mundo de los archivos y bibliotecas y no estaba considerada filóloga. En aquel momento sí que influyó el que fuera mujer. Una mujer que se pone a hacer un diccionario, pero no el diccionario que inicialmente quería hacer, sino un diccionario que además cuestionaba el de la RAE. Creo que fue admirada, pero no valorada[13]

Quizá a modo de compensación, en junio de 1973 la Real Academia Española le otorgó, por unanimidad, el Premio "Lorenzo Nieto López", "por sus trabajos en pro de la lengua"[14] Sin embargo, en realidad era tarde, pues el rechazo de María Moliner, que tuvo enorme eco en la prensa y la puso de mayor actualidad que nunca, la convirtió en un nuevo mito del feminismo; por entonces, y en los años siguientes, se leyeron críticas muy duras hacia la actitud de una mayoría de los académicos.[15]

Notas y referencias[editar]

  1. Aunque las noticias de prensa de la época son casi unánimes en la fecha del 22, dos fuentes fiables afirman que falleció el día 21: su hijo Fernando (cf. Tránsito de María Moliner y A los 25 años de la muerte de la autora) y su biógrafa en 2011, I. de la Fuente (cf. la reseña "El otro diccionario de María Moliner", suplemento nº 454 de El Periódico de Cataluña, 29/5/2011, p. 42.
  2. Enrique fue topógrafo y profesor de Matemáticas en un colegio de Zaragoza, véase Martín Zorraquino, M. A. Una lexicógrafa aragonesa: Dª María Moliner. , en Gunter (19894). La Corona de Aragón y las lenguas románicas (Homenaje a Germán Colón). Narr Verlag. pp. 23 ss.  Para Matilde, véase más abajo.
  3. La vida de Matilde, en el contexto de las mujeres universitarias y docentes de Secundaria de la época, es también muy interesante; puede verse para ella, por ejemplo, el estudio de C. Flecha García (Murcia, 2005), pp. 179 ss. y notas 47 a 49. Es relevante que en julio de 1932, siendo profesora de instituto en Talavera de la Reina, fue pensionada por la Junta de Ampliación de Estudios para investigar durante diez meses en Francia e Inglaterra[1], aunque finalmente no fue; de Talavera pasaría al Instituto Cervantes de Madrid, mientras realizaba su tesis doctoral. En noviembre de 1940 Matilde, ya catedrática de instituto en Valencia, sería igualmente depurada, y más tarde rehabilitada. A partir de 1950 publicó numerosos libros de textos de Bachillerato, el más reciente en 1981 (obras de Matilde Ruiz Moliner en la BNE).
  4. El primer año de trabajo de esta Sección quedó reflejado en el informe Un año de trabajo en la Sección de Bibliotecas: marzo 1937-abril 1938, Ministerio de Instrucción Pública, Consejo Central de Archivos, Bibliotecas y Tesoros Artísticos, Madrid, 1938. Las páginas 20-30 de dicho informe contienen la redacción preliminar del Proyecto de bases de un Plan de organización general de las Bibliotecas del Estado, éste sí elaborado sólo por Moliner (e inspirado en el plan de bibliotecas públicas catalanas, en vigor desde 1915) y que sería publicado aparte en Valencia, 1939. Sobre ello véanse P. Faus Sevilla, 1990, cit. y el estudio de Luis García Ejarque (1991).
  5. Las ediciones posteriores a la de 1966-1967 son consideradas "apócrifas" por su hijo Fernando Ramón Moliner (autor del sitio web María Moliner (1900-1981). Testimonio filial), al entender que las reformas y ampliaciones se alejan del espíritu de la obra original y de los objetivos y métodos del DUE. Véase Un Diccionario de Uso del Español apócrifo y, sin embargo, “legal”

Referencias[editar]

  1. Declaraciones de Fernando y Carmen Ramón Moliner, en Pardo Lancina, Víctor (marzo de 2000). «Memoria de María Moliner. El sillón vacío de la Academia». Trébede (36). , aunque aclaran que a ella no le gustaba recordar esa etapa de su vida, cuando "pasaron tiempos muy difíciles, como de novela de Dickens" (ibid.).
  2. M.ª Pilar Benítez Marco, María Moliner y las primeras estudiosas del aragonés y del catalán de Aragón, Zaragoza, ed. Rolde de Estudios Aragoneses, 2010, ISBN 978-84-82582-14-3, y el Prólogo de Mª A. Martín Zorraquino a esta obra, en el que cita varias veces el trabajo allí de María y de su hermana Matilde.
  3. M. A. Martín Zorraquino, Biografía de María Moliner en el Centro Virtual Cervantes.
  4. ARGÜELLES, J.C. y SEGURA, M. I "María moliner, primera mujer profesora en la Universidad de Murcia". Revista Mvrgetana nº 125. 2011. p. 263-272.
  5. M. A. Martín Zorraquino, “María Moliner y su contribución a la lectura pública en España”, CEE Participación Educativa, número extraordinario, 2010, pp. 127-142, recogiendo (p. 128) la numerosa bibliografía anterior sobre la misma cuestión, siendo la obra básica para ello P. Faus Sevilla, La lectura pública en España y el Plan de Bibliotecas de María Moliner, Madrid: ANABAD, 1990.
  6. Boletín de la Dirección General de Archivos y Bibliotecas XIX.2, 114-115, 1970, p. 143.
  7. Entrevista con su biógrafa I. de la Fuente, en La Vanguardia (22-8-2011). El dato del contrato era inédito.
  8. Antonio Villanueva, "En el centenario de María Moliner". Y realmente así ha sido considerado a lo largo de los años por numerosas autoridades en Lexicografía y Lingüística.
  9. En el marco de la compra por RBA Ediciones de la editorial Gredos. Sobre ello véase F. Ramón Moliner, loc.cit., "Otro secuestro y dos ediciones apócrifas más"
  10. Daniel SUEIRO: «¿Será María Moliner la primera mujer que entre en la Academia?», en el Heraldo de Aragón, 07-11-1972.
  11. Artículo del mismo título en El País, 23-1-1981, con la opinión de distintos expertos sobre ella y su obra.
  12. 32 años desde que Carmen Conde entró como académica en la RAE.
  13. Entrevista citada con I. de la Fuente en La Vanguardia (22-8-2011).
  14. María Moliner, Premio "Lorenzo Nieto López", ABC 8-6-1973; el galardón estaba dotado con 150.000 pesetas.
  15. Valga como ejemplo el artículo "Immortelle" de L. Permanyer en La Vanguardia (25-1-1981), en el que resalta el contraste de la noticia de la muerte de María Moliner con la coincidente elección de M. Yourcenar a la Academia Francesa, y desgrana algunos fuertes calificativos

Bibliografía adicional[editar]

Anexo: Instituciones y actividades en su memoria[editar]

Institutos de Enseñanza Secundaria (IES) y Colegios de Enseñanza Primaria (CEIP) con su nombre:

Bibliotecas con su nombre:

Actividades:

Son además innumerables los municipios españoles que han dedicado alguna de sus calles a la memoria de María Moliner, y las bibliotecas municipales y rurales (a las que ella prestó tanta atención) que la honran y recuerdan.

Enlaces externos[editar]