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Libro de Amós

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Una Biblia latina (siglo XV).

El Libro de Amós es un libro bíblico del Antiguo Testamento y del Tanaj hebreo y el segundo de la Septuaginta griega.[1]​ El Libro de Amós tiene nueve capítulos.[2]​ Pertenece a la colección de los llamados «Profetas Menores», debido a su escasa extensión. Se encuentra ubicado entre los libros de Joel y Abdías.[3]

Según la Biblia, Amós era un contemporáneo mayor de Oseas e Isaías,[4]​ y estuvo activo c. 750 a. C. durante el reinado de Jeroboam II[3]​ (788-747 a. C.) de Samaria (norte de Israel),[5]​ mientras Uzías era rey de Judá. Se dice que Amós vivió en el reino de Judá, pero predicó en el reino norteño de Israel,[3]​ donde los temas de la justicia social, la omnipotencia de Dios y el juicio divino se convirtieron en elementos básicos de la profecía. [3]​ En los últimos años, los estudiosos se han vuelto más escépticos con respecto a la presentación que hace el Libro de Amós de la biografía y los antecedentes de Amós.[6]

Amós es el primero de los profetas «escritores», seguido poco después por Oseas y, más tarde, por Isaías y Jeremías. Aunque su libro aparece después de Joel en el canon, este orden tiene sentido: ambos comparten oráculos contra las naciones vecinas y comienzan con la expresión «El Señor ruge desde Sión…». Además, Amós retoma el llamado a la conversión, tema central también en Joel. Su importancia se centra en dos aspectos: su vocación y su mensaje. Amós no procede de una familia profética (cfr. Am 7,14), sino que es llamado directamente por Dios, quien lo envía desde su aldea de Tecoa, en el reino del Sur, a predicar al reino del Norte. Su misión es ser portavoz del Señor ante la injusticia y la corrupción moral. El mensaje de Amós gira en torno a dos ejes: la defensa de los pobres frente a la opresión de los poderosos y la denuncia de un culto vacío, que no conduce a la conversión interior ni al cambio de vida. Su lenguaje, aunque nacido del ámbito rural, muestra una gran fuerza expresiva y una notable calidad literaria, lo que hace de sus oráculos un ejemplo de profundidad teológica y vigor profético.[7]

Resumen

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El libro comienza con una nota histórica sobre el profeta, seguida de un breve oráculo que anuncia el juicio de Yahvé (repetido en el Libro de Joel).[8]​ El profeta denuncia los crímenes cometidos por las naciones gentiles (no judías) y le dice a Israel que incluso ellos han pecado y son culpables de los mismos crímenes, y relata cinco visiones simbólicas que profetizan la destrucción de Israel.[9]​ En este se incluyen, sin un orden aparente, un oráculo sobre la naturaleza de la profecía, fragmentos de himnos, oráculos de desgracia, una narración en tercera persona sobre el profeta y un oráculo que promete la restauración de la Casa de David, que aún no había caído en vida de Amós.[8]

Estructura

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Cita de Amós en un sello israelí: «Y los plantaré en su tierra, y nunca más serán arrancados de la tierra que les he dado».
Papiro Oxirrinco 846: Amós 2 (LXX)

Según Michael D. Coogan, el Libro de Amós se puede estructurar de la siguiente manera:[10]

  • Oráculos contra las naciones (1:3–2:6)
  • Oráculo sobre la profecía (3:3–8)
  • Discursos a grupos de Israel
    • Mujeres de Samaria (4:1–3)
    • Ricos de Samaria (6:1–7)
    • Ricos de Jerusalén (8:4–8)
  • Cinco visiones del juicio de Dios sobre Israel, interrumpidas por un enfrentamiento entre Amós y sus oyentes en Betel (7:10–17):
    • Langostas (7:1-3)
    • Fuego (7:4-6)
    • Una plomada (7:7-9)
    • Una cesta de fruta (8:1-3)
    • Dios junto al altar (9:1-8a)
  • Epílogo (9:8b-15)

También hay otra forma de considerar la estructura que fácilmente se divide en tres partes, precedidas del exordio, y seguidas de una conclusión. El esquema es el siguiente:[11]

  • Exordio (1,1-2). Consta del título y de un oráculo (1,2) que es como el resumen del libro.
    • I. JSerie de oráculos dirigidos a las naciones vecinas de Judá e Israel (1,3–2,16), donde se anuncian juicios por sus crímenes. La secuencia culmina con el oráculo contra Israel (2,6–16), el más amplio y detallado de todos.
    • II.Reproches y amenazas a Israel(3,1-6,14). Se presentan seis oráculos dirigidos contra Israel, en los que se denuncian las injusticias sociales y la corrupción del culto. Este se caracteriza por sus rituales vacíos y actitudes de autosuficiencia, sin auténtico compromiso moral ni espiritual.
    • III. Ciclo de cinco visiones proféticas (7,1–9,10) en las que, mediante imágenes simbólicas —la langosta, el fuego, la plomada, la fruta madura y la ruina del santuario—, el profeta anuncia las consecuencias que aguardarán a Israel si no abandona su comportamiento vano e irreverente.
  • Conclusión: Restauración mesiánica (9,11-15). El libro concluye con un aliento de esperanza: da por seguro el destierro, pero también la restauración, pues el Señor reparará la «cabaña caída de David»1.[12]

Cada sección del libro reúne diversas unidades literarias —oráculos, amenazas, elegías, visiones, doxologías, alusiones al “día del Señor” y promesas de restauración—. En la primera parte destaca la fórmula repetitiva: «Por tres delitos de… y por cuatro, no le perdonaré» (1,3.6.9.11.13; 2,1.4.6). Esta estructura numérica 3+4, usada también en textos sapienciales como Proverbios 30,15.18.21.29 y Sirácida 26,5, tiene un propósito mnemotécnico propio de la literatura didáctica. En algunos casos, la proporción varía (2+3 u otras), pero siempre la segunda cifra supera a la primera, reforzando el efecto acumulativo del mensaje.[13]

Autor y fecha

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Amós era punzador de higos sicómoros en Teqoa, una ciudadela de Judá, aunque ejerció su ministerio en el Reino del Norte durante el reinado del rey Jeroboam II (788 a. C. - 747 a. C.). Esta práctica se aplicaba a unas higueras descendientes de las egipcias para la maduración del fruto. Escribió su libro a mediados del siglo VIII a. C., y tenía —según se evidencia en el propio texto— extraordinarios conocimientos de la política de su país.[14][15]

Profetizó, en un principio, en Bet-el en fiestas ilegítimas, utilizando los poderes de su verba para llevar al pueblo hacia la fe verdadera.[16]

Contexto histórico

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Amós fue un contemporáneo más temprano de los profetas Oseas, Isaías y Miqueas; así que su contexto histórico, social y político es similar o idéntico al que se describe en los libros de dichos profetas.

Composición

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Amós profetizó durante los reinados de Jeroboam II de Israel y Uzías de Judá, lo que lo sitúa en la primera mitad del siglo VIII a. C. Según la inscripción del libro (Amós 1:1), vivió en Tekoa, una ciudad de Judá al sur de Jerusalén, pero su misión profética se desarrolló en el reino del norte. Se le llama «pastor» y «cultivador de sicómoros», pero las cualidades literarias del libro sugieren que se trataba de un hombre culto y no de un pobre agricultor.[17]

Los estudiosos reconocen desde hace tiempo que Amós utilizó un antiguo himno en su profecía, cuyos versículos se encuentran en 4:13, 5:8-9, 8:8 y 9:5-6.[18]​ Este himno se entiende mejor como una alabanza a Yahvé por su juicio, demostrado en su poder destructivo, más que como una alabanza a la creación.[19]​ Los estudiosos también han identificado motivos de «Sumerian City Lament» (SCL) en Amós y, en particular, en el himno, lo que sugiere la posibilidad de que Amós utilizara SCL como modelo literario para su profecía sobre la destrucción de Jerusalén. [20]​ El himno de Amós también se ha discutido en términos de una «maldición del pacto» que se utilizó para advertir a Israel de las consecuencias de romper el pacto y, en particular, un motivo de «maldición del pacto del diluvio», identificado por primera vez por D. R. Hillers. [21]​ Estudios recientes han demostrado que el himno de Amós es un texto narrativo antiguo, han identificado un nuevo versículo en 7.4 y han comparado el himno con el relato del diluvio del Génesis y Job 9:5-10.[22]

Contenido

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El libro de Amós incluye:[23]

  • Título y epígrafe (Am. 1:1-2);
  • Oráculos contra Judá, Israel y los países vecinos (1:3-2:16);
  • Amenazas contra el segundo de estos (3-6);
  • Visiones simbólicas (7-9:10); y
  • Promesa final de restauración (9:11-15).

Temas

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La idea central del libro de Amós es que Dios pone a su pueblo al mismo nivel que las naciones vecinas: Dios espera la misma pureza de todos ellos. Al igual que todas las naciones que se levantan contra el reino de Dios, ni siquiera Israel y Judá se librarán del juicio de Dios por su idolatría y sus prácticas injustas. La nación que representa a Yahvé debe purificarse de cualquier cosa o persona que profane el nombre de Dios; su nombre debe ser exaltado.

Amós es el primer profeta en utilizar el término «el Día del Señor».[24]​ Esta frase cobra importancia en la literatura profética y apocalíptica posterior. Para el pueblo de Israel, «el día del Señor» es el día en que Dios luchará contra sus enemigos y los de ellos, y será un día de victoria para Israel. Sin embargo, Amós y otros profetas incluyen a Israel como enemigo de Dios, ya que Israel es culpable de injusticias hacia los inocentes, los pobres y las mujeres jóvenes.[25]​ Para Amós, «el día del Señor» será un día de condenación.

Otras ideas importantes propuestas en el libro de Amós incluyen la justicia y la preocupación por los desfavorecidos, y que Yahvé es el Dios de todas las naciones (no solo de Israel), y es igualmente el juez de todas las naciones, y también es un Dios de rectitud moral. También que Yahvé creó a todas las personas, y la idea de que el pacto de Israel con Dios no les eximía de la responsabilidad por el pecado; así como que Dios eligió y liberó a Israel para que fuera conocido en todo el mundo. Y que si Dios destruye a los injustos, quedará un remanente, y que Dios es libre de juzgar si redime a Israel.

Terremoto en tiempos de Amós

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Un gran terremoto se menciona en el libro del profeta Amós, quien fechó su profecía a "dos años antes del terremoto, cuando Uzías era rey de Judá y Jeroboam hijo de Joás era rey de Israel".(Amós 1:1) Varios geólogos creen que han encontrado evidencia de este gran terremoto en sitios en todo Israel y Jordania.[26]​ Dichos geólogos escriben:

Los muros de mampostería muestran mejor el terremoto, especialmente los muros con sillares rotos, muros con hileras de piedras desplazadas, muros todavía en pie pero inclinados o arqueados, y muros colapsados con grandes secciones aún tendidas rumbo a rumbo. Los escombros en seis sitios (Hazor, Deir 'Alla, Gezer, Lachish, Tell Judeideh y 'En Haseva) están estrechamente confinados estratigráficamente a mediados del siglo VIII a. C., con errores de datación de ~ 30 años... el terremoto fue al menos de magnitud 7.8, pero probablemente fue 8.2... Este severo desastre geológico se ha relacionado históricamente con un discurso pronunciado en la ciudad de Bethel por un pastor-agricultor llamado Amos de Tekoa."[26]

Una fecha exacta de este terremoto sería de gran interés para los arqueólogos e historiadores, ya que permitiría una sincronización del terremoto en todos los sitios afectados por él en Israel, Jordania, Líbano y Siria. Actualmente, la evidencia estratigráfica en Gezer fecha el terremoto en 760 a. C., más o menos 25 años, mientras que Yadin y Finkelstein fechan el nivel del terremoto en Hazor en 760 a. C. basándose en el análisis estratigráfico de los escombros de destrucción.[27]​ Un informe de 2019 de geólogos que estudian capas de sedimento en el suelo del Mar Muerto reconfirmó además la ocurrencia de este evento sísmico en particular.[28][29][30]

Sentido religioso

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El objetivo de Amós es enseñar que Yahvéh es el Dios del Universo, y que lo que los hombres llaman "Derecho Natural" no es otra cosa que el imperio del orden moral del que Dios es guardián y Señor.[31]

Su poder es ilimitado, su albedrío sobre la naturaleza y los hombres es infinito. Amenaza y castiga por doquier por violar el orden moral antedicho, pero podría perdonarlos si se convierten a Él. En caso de persistir en el error, destruirá a todos los malvados en un cataclismo que Amós llama "El día de Yahvéh".[cita requerida]

El de Amós es un mensaje de terror, amenaza y castigo, pero también de perdón, redención y amor. El único medio de salvación es la conversión a la fe verdadera. Si Oseas es el profeta del amor, Amós es el de la justicia, terrible e inexorable, de Dios.[32]

Enseñanza

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La enseñanza de Amós supera su propio contexto histórico y se mantiene como un mensaje permanente dentro de la Revelación bíblica. Presenta a Dios como el Señor de los ejércitos, soberano absoluto sobre la creación y las naciones. Su justicia se manifiesta en todos sus juicios, y aunque eligió a Israel como pueblo especial, también es Señor de todos los pueblos de la tierra. Esta elección no debe entenderse como privilegio, sino como una responsabilidad que implica fidelidad y rectitud; de lo contrario, Israel también será objeto del castigo divino. Amós corrige la idea errónea de que los ritos religiosos bastan para agradar a Dios, denunciando la reducción del culto a simples formalidades vacías. Afirma que el verdadero culto se expresa en la justicia y en el trato solidario hacia los demás. Su mensaje condena la opresión, el abuso de poder y la indiferencia ante los necesitados. Para Amós, la auténtica relación con Dios exige coherencia moral: el culto sin justicia es falso, y la fe solo tiene sentido cuando se traduce en compromiso con los pobres y oprimidos.[33]

La misión de Amós es claramente profética, no meramente moral o sapiencial. Su mensaje está marcado por advertencias firmes: si en Israel no se restaura la justicia y no se eliminan los abusos contra los indefensos, el juicio de Dios será ineludible. Ese juicio se representa como “el día del Señor”, que, lejos de ser una jornada de recompensa y triunfo, se convertirá en un día de oscuridad y condena para quienes han obrado con injusticia. Sin embargo, junto al castigo, Amós también anuncia la posibilidad de salvación, fruto de la misericordia divina. El tema del “día del Señor” se consolidará más adelante como un elemento central en la predicación profética. La influencia de Amós se percibe claramente en otros profetas como Oseas, Joel, Jeremías y Sofonías, quienes retoman tanto su lenguaje como sus ideas. Expresiones como las “falsas balanzas”, la “soberbia de Jacob” o la denominación de Betel como “Bet-Aven” reaparecen en sus escritos, reflejando la huella profunda del mensaje de Amós en la tradición profética posterior.[34]

El libro de amós a la luz del Antiguo Testamento

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El mensaje de Amós tiene una clara proyección en el Nuevo Testamento. Sus denuncias y enseñanzas se reflejan en parábolas como la del rico insensato (Lc 12,16-21) y la del rico y Lázaro (Lc 16,19-31), que evocan los reproches de Am 3,15 y 6,1 contra la autosuficiencia y la indiferencia ante la pobreza. Asimismo, Hechos 15,16-17 cita Am 9,11-12 —según la versión de los Setenta— al hablar de la restauración del reino de David y la inclusión de todas las naciones bajo el nombre del Señor. También la Carta de Santiago, en sus exhortaciones a los ricos (Sant 5,1-6), retoma el tono y el contenido de las invectivas de Amós contra la injusticia y la opresión.

Entre los autores cristianos antiguos, sobresalen los comentarios de Cirilo de Alejandría y san Jerónimo, quienes vieron en Amós una fuente de inspiración para la defensa de la verdad y la justicia. A lo largo de la historia, numerosos pastores y teólogos han recurrido a este profeta para fundamentar la defensa de los pobres. En tiempos recientes, su mensaje ha cobrado especial relevancia en el ámbito de la teología social, particularmente en contextos de desigualdad en América Latina y África, donde sus palabras siguen siendo una llamada profética a la justicia y a la solidaridad.

Véase también

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Libro anterior:
Joel
Amós
(Libros proféticos)
Libro siguiente:
Abdías

Referencias

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  1. Sweeney, 2000, p. unpaginated.
  2. «The Bible (online)». 
  3. a b c d Harris, S. L., Understanding the Bible. Palo Alto: Mayfield. 1985.
  4. Harris, Stephen L., “'Understanding the Bible”'. Palo Alto: Mayfield. 1985.
  5. Finkelstein, Israel. «The Forgotten Kingdom: The Archaeology and History of Ancient Israel» (El reino olvidado: arqueología e historia del antiguo Israel). Atlanta: SBL, 2013. Ancient Near East Monographs, número 5. p. 4.
  6. Couey, J. Blake. The Oxford Handbook of the Minor Prophets. p. 424–436. 2021. «En estudios más recientes, se observa un mayor escepticismo sobre las reconstrucciones históricas de la carrera profética de Amós. La inscripción y la narración de Amasías se consideran cada vez más tardías, lo que plantea dudas sobre su validez histórica (Coggins 2000 72, 142-143; Eidevall 2017, 3-7). Los relatos de las visiones también pueden pertenecer a etapas posteriores del desarrollo del libro (Becker 2001; Eidevall 2017, 191-193). Las dudas sobre la existencia de una monarquía unida bajo el rey David socavan los argumentos de que Amós abogaba por un reino davídico reunificado (Davies 2009, 60; Radine 2010, 4). Estas cuestiones reflejan tendencias académicas más amplias, en las que los libros proféticos se consideran cada vez más como productos de escribas de élite. Incluso si reflejan la actividad profética histórica, no se puede equiparar acríticamente al profeta con el autor. De hecho, es posible que no haya habido «profetas escritores», en cuyo caso Amós pierde una fuente de su prestigio tradicional como el primero de este grupo. Para complicar aún más el asunto, la imagen de profetas como Amós como proclamadores del juicio contrasta fuertemente con los registros conservados de la actividad profética de otras culturas antiguas del Cercano Oriente, en las que los profetas apoyan sistemáticamente al Estado (Kratz 2003)». Es conocido por su distintivo «tono siniestro y su violenta representación de Dios». Notado en la conclusión de Couey, J. Blake. The Oxford Handbook of the Minor Prophets. p. 424-436. 2021.
  7. Facultad de Teología. Sagrada Biblia: Universidad de Navarra (Spanish Edition) (p. 4281). EUNSA Ediciones Universidad de Navarra.
  8. a b Coogan, 2008, p. 84.
  9. O'Brien, 1990, pp. 26–27.
  10. Coogan, Michael (2009). A Brief Introduction to the Old Testament. p. 256. 
  11. Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; EUNSA p 4279
  12. Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; EUNSA p 4281
  13. Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; EUNSA p 4282
  14. Hayes, Christine (2006). «Introduction to the Old Testament (Hebrew Bible) — Lecture 16 - Literary Prophecy: Amos». Open Yale Courses. Yale University. 
  15. Apologetics Study Bible. 
  16. «Amós - Enciclopedia Católica». ec.aciprensa.com. Consultado el 22 de agosto de 2021. 
  17. Carroll y Daniel, 2003, p. 690.
  18. H.W. Wolff, Joel und Amos (Hermeneia; Filadelfia: Fortress Press, 1977), p. 215.
  19. P. Carny, «Doxologies: A Scientific Myth», Hebrew Studies 18 (1977), pp. 149–59 (157)
  20. J. Radine, The Book of Amos in Emergent Judah (El libro de Amós en la Judá emergente) (Tübingen: Mohr Siebeck, 2010)
  21. D.R. Hillers, «Treaty-Curses and the Old Testament Prophets» (tesis doctoral inédita); Roma: Pontifical Biblical Institute, 1964
  22. G. Cox, «The ‘Hymn’ of Amos: An Ancient Flood Narrative» (El «himno» de Amós: un antiguo relato del diluvio). “'Journal for the Study of the Old Testament”' Vol. 38.1 (2013): pp. 81-108
  23. Michael D. Coogan, A Brief Introduction to the Old Testament (New York: Oxford, 2009), 256.
  24. Coogan, M., “'A Brief Introduction to the Old Testament: The Hebrew Bible in its Context”'. (Oxford University Press: Oxford 2009). p. 260
  25. Coogan, M. «Breve introducción al Antiguo Testamento: La Biblia hebrea en su contexto». Oxford University Press: Oxford, 2009. pp. 258-59.
  26. a b Austin, Steven A.; Franz, Gordon W.; Frost, Eric G. (2000-07). «Amos's Earthquake: An Extraordinary Middle East Seismic Event of 750 B.C.». International Geology Review 42 (7): 657-671. ISSN 0020-6814. doi:10.1080/00206810009465104. Consultado el 22 de agosto de 2021. 
  27. Y. Yadin, Hazor, the Rediscovery of a Great Citadel of the Bible (New York: Random House, 1975). I. Finkelstein, "Hazor and the North in the Iron Age: A Low Chronology Perspective," Bulletin of the American Schools of Oriental Research 314 (1999) 55–70. Both are cited in Austin et al., "Amos's Earthquake," 658.
  28. «Fact-checking the Book of Amos: There was a huge quake in eighth century B.C.E.». Haaretz.com (en inglés). Consultado el 22 de agosto de 2021. 
  29. Amanda Borscgel Dan (4 de agosto de 2021). «Archaeologists unearth 1st Jerusalem evidence of quake from Bible’s Book of Amos». 
  30. Christopher Eames (15 de febrero de 2021). «Amos’s Earthquake: A Mountain of Evidence». 
  31. H. W. Wolff. Joel und Amos: Hermeneia. Philadelphia: Fortress Press, 1977, p. 215.
  32. J. Radine. The Book of Amos in Emergent Judah. Tübingen: Mohr Siebeck, 2010.
  33. Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; EUNSA p 4285
  34. Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; EUNSA p 4286

Bibliografía

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Enlaces externos

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