Oseas (profeta)

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Profeta Oseas, por Aleijadinho, Congoñas, Minas Gerais, 1800-5.
Oseas
Iglesia de San Juan Evangelista, Brescia.

Oseas (norte de Israel, siglo VIII a. C.) fue un profeta del Antiguo Testamento, hijo de Beeri y el primero del grupo de los doce profetas menores.Se le atribuye la autoría del llamado Libro de Oseas, en el que el profeta denuncia la infidelidad del pueblo para con Yahvé y revela el amor tierno de Dios, comparable al del esposo que perdona a su esposa infiel o al del padre que ama a su hijo rebelde. El profeta combate las bien conocidas tendencias idolátricas del reino septentrional y el culto del becerro de oro (una polémica que tendría en Jerusalén sabor arcaico), llamando a su pueblo a la piedad interior, a la devoción espiritual que lo unirá a Dios en unos esponsales de amor. La presunta tumba de Oseas se encuentra en el monte que lleva el mismo nombre, y todavía los beduinos le ofrecen sacrificios.

En idioma hebreo su nombre se escribe הוֹשֵׁעַ (Hôšēă, ‘salvación de Yahvéh’ o ‘la salvación es Yahvéh’), en idioma griego su nombre es Ὠσηέ (Ōsēe).

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
Amós (profeta)
Profeta de Israel
Sucesor:
Isaías (profeta)

Oseas fue el primero de los profetas "menores. Con frecuencia no reconocemos la derivación de estos nombres bíblicos, pero el nombre del profeta sería "José en español. Y su nombre está relacionado con el nombre de Josué, que significa "salvación. Oseas era un joven predicador en la nación de Israel, el reino del norte, y fue contemporáneo de los profetas Isaías y Amós. Vivió, como se nos dice en el primer versículo, durante los reinados de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías (reyes de Judá, el reino del sur) y durante el reino de Jeroboam, hijo de Joas, rey de Israel. Jeroboam fue uno de los reyes malvados de Israel y la nación estaba pasando por un tiempo difícil cuando Oseas estaba predicando. Había gente que estaba "pasándoselo de maravilla, como podríamos decir, y no les quedaba demasiado tiempo para Dios aunque como es lógico ellos no lo hubiesen expresado de ese modo, nadie lo dice cuando es verdad. En lugar de ello hubieran dicho algo parecido a lo que decimos nosotros, que sencillamente no tenían el tiempo necesario como para cumplir con las exigencias que Dios les hacía porque estaban terriblemente ocupados en otras cosas importantes. Su espíritu estaba dispuesto, pero la carne estaba lista para el fin de semana.