Juan de Acuña, I marqués de Vallecerrato
| Juan de Acuña | ||
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Presidente del Consejo de Castilla | ||
| 1610-1615 | ||
| Predecesor | Pedro Manso | |
| Sucesor | Fernando de Acevedo | |
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| Presidente del Consejo de Indias | ||
| 1609-1609 | ||
| Predecesor | Pedro Fernández de Castro y Andrade | |
| Sucesor | Luis de Velasco y Castilla | |
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| Presidente del Consejo de Hacienda | ||
| 1602-1609 | ||
| Predecesor | Pablo de Laguna | |
| Sucesor | Fernando Carrillo | |
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
1543 Dueñas (España) | |
| Fallecimiento |
29 de diciembre de 1615 Madrid (España) | |
| Nacionalidad | Española | |
| Familia | ||
| Padre | Juan de Acuña y Acuña | |
| Educación | ||
| Educado en | ||
| Información profesional | ||
| Ocupación | Noble y político | |
| Título | I Marqués de Vallecerrato | |
| Notas | ||
| Rector de la Universidad de Salamanca (1574-1577) | ||
Juan de Acuña (Dueñas, 1543 - Madrid, 29 de diciembre de 1615), I marqués de Vallecerrato, fue un hombre de estado español al servicio de los reyes Felipe II y Felipe III. Fue presidente de los consejos de Hacienda (1602-1609), Indias (1609) y Castilla (1610-1615).
Vida y entorno familiar
[editar]Fue hijo de una relación extramatrimonial de Juan de Acuña, VI conde de Buendía, embajador y Sumiller de Corps de Felipe II, y de María de Dueñas, dama hijadalga oriunda de dicha localidad palentina.[1] Tal y como declara en su testamento, habría sido engendrado antes de haber contraído matrimonio con Francisca de Córdoba y Aragón pero el nacimiento habría tenido lugar ya tras el enlace.
Estudió filosofía en la Universidad de Alcalá, donde fue discípulo de Ambrosio de Morales, y cánones y leyes en la Universidad de Salamanca, de la que posteriormente sería rector (1574 y 1577).[2] Pese a su origen bastardo, gracias a su formación universitaria, se convirtió en un importante hombre de estado durante los reinados de Felipe II y Felipe III. Asimismo se vio favorecido por pertenecer al bando cortesano del duque de Lerma, valido de Felipe III, con quien los Acuña llegaron a emparentar a través del matrimonio de su hijo, el duque de Uceda, con Mariana de Padilla y Manrique, hija de la VIII condesa de Buendía.
Inició su carrera política en 1578 como oidor de la chancillería de Valladolid, siendo nombrado como comisionado para visitar la real audiencia de Sevilla y las galeras del puerto de Santa María. En 1587 ingresó en el consejo real y, en 1595, en la cámara de Castilla. Ya reinando Felipe III, fue nombrado sucesivamente presidente de los consejos de Hacienda (1602-1609), Indias (1609) y Castilla (1610-1615).[2] Por último, en recompensa a sus servicios, el 26 de septiembre de 1609, recibió el título de notario mayor del reino de León y, finalmente, el título de marquesado sobre su señorío de Valle de Cerrato (Palencia) el 16 de febrero de 1612. Ante la preponderancia que llegó a alcanzar en la corte de Felipe III, Góngora le dedicó uno de sus sonetos:[3]
"Éste, que en traje le admiráis togado,
Claro, no a luces hoy de lisonjero
Pincel, sino de claro caballero,
Esplendor del Buendía que le ha dado;Éste, ya de justicia, ya de estado,
Oráculo en España verdadero,
A quien por tan legal, por tan entero,
Sus balanzas Astrea le ha fiado:Clava serán de Alcides en su diestra,
Éste, pues, gloria de la nación nuestra,
Que de monstruos la edad purgue presente,
Y a los siglos invidia sea futuros:
Don Juan de Acuña es, Buril valiente
Al tiempo le vincule en bronces duros".
Asentado en la corte, Juan de Acuña se integró en la sociedad madrileña, donde llegó a ejercer como administrador del Hospital de San Juan de Dios, fundado en 1552 por Antón Martín en la calle de Atocha.
Pese a ello, también mantuvo el vínculo con su villa natal y, en 1609, compró por 3.000 ducados el patronato sobre la capilla mayor y sus dos colaterales del convento de San Agustín de Dueñas. Dicho patronato conllevaba la promoción de las obras necesarias para la culminación de la capilla mayor y el crucero, las cuales estuvieron a cargo de importantes arquitectos clasicistas, pues Francisco de Praves se comprometió a ejecutar dichas obras sobre las trazas otorgadas por Francisco de Mora. En recuerdo de su valiosa labor de mecenazgo, tanto en la fachada de la iglesia como en las pechinas de la cúpula podemos contemplar todavía los escudos de los Acuña y los Guzmán. Tras su fallecimiento en 1615, fue enterrado en la cripta o carnero que se encuentra bajo el altar mayor, donde también sería enterrada su mujer, Ángela de Guzmán, tras su fallecimiento en 1654.
Fundación del mayorazgo
[editar]Aunque recibió la facultad real para fundar un mayorazgo el 3 de abril de 1606, no fue hasta el 21 de diciembre de 1615 cuando creó uno a favor de su primogénito, Diego Melchor de Acuña. Dicho vínculo incluía su señorío sobre Valle de Cerrato (Palencia), no sólo con su jurisdicción, sino también con las alcabalas, tercias, martiniega y yantar, que el marqués había comprado por cuatro cuentos y 28.824 maravedís, así como la villa de Alcantarilla y el lugar de Caracenilla, ambas próximas a Buendía (Cuenca). Sin embargo, debido al exiguo peso de estas posesiones jurisdiccionales, el mayorazgo se centra en enumerar la multitud de bienes raíces que se incluyen en cada uno de estos lugares.[4]
El mayorazgo incluye asimismo las disposiciones habituales de este tipo de instituciones como el llamamiento a los sucesores del mismo o la obligatoriedad de priorizar el apellido Acuña, así como el escudo de armas de sus predecesores:
"Que son nuebe cuñas açules en campo amarillo y por orla alrededor de las dichas cuñas, cinco escudos llanos en cambo blanco y, en cada escudillo, las cinco quinas del reyno de Portugal. Y, alrededor de todo lo susodicho, treçe banderas que fueron las que ganó don Lope Vázquez de Acuña, segundo conde de Buendía, quando ganó a Caçorla y Quesada, las que están en mi poder originales y las propias que se ganaron de los moros que están ya muy viejas y hechas pedaços".
Aunque era habitual favorecer la sucesión agnaticia del linaje, generalmente no se excluía como herederas a las mujeres en caso de ausencia de descendencia masculina. Sin embargo, en este caso, la exclusión es clara y tajante e, incluso, a falta de descendientes, nombraba como sucesor del mayorazgo al convento de San Agustín de Dueñas:
"Yten digo y declaro que mi yntención y vltima y determinada voluntad es conseruar agnación y que en estte nuestro mayorazgo y fundación d’él no subceda ni pueda subçeder en manera alguna hembra ninguna auiendo varón descendiente de varón en varón. […] En ttal caso y acaecimiento, todos lo dichos vienes de estte mi mayorazgo así vnidos y açrecenttados a él, junttos y en vn cuerpo enagenables e yndiuisibles […] ayan de venir y vengan y los mando al monasterio de san Agusttín de la villa de Dueñas".
Casas-palacio y fincas de recreo en Madrid
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Gracias a este mayorazgo también sabemos que el palacio del marqués de Vallecerrato en Madrid se encontraba junto a la iglesia de San Salvador (hoy desaparecida), de la que se encontraba separado por la calle de los Señores de Luzón. La fachada principal, por tanto, abría a la calle mayor y se encontraba frontero a la Plaza de la Villa, y era colindante al famoso convento de Nuestra Señora de la Salutación, más conocido como convento de Constantinopla debido a una advocación mariana que se veneraba en su interior.
Debido a su estratégica ubicación, junto a la calle mayor, que une la Puerta del Sol con el Palacio Real, el todavía príncipe Felipe IV asistió desde este palacio a la entrada de su prometida Isabel de Borbón y Médici el 29 de noviembre de 1615. Un mes después fallecía el marqués y, en 1619, ante el estado ruinoso de las casas en que se venía reuniendo desde finales del siglo XVI en la misma plaza del Salvador, el concejo madrileño, que se reunía desde antiguo en la frontera iglesia de San Salvador, alquilaba el inmueble para celebrar sus reuniones mientras se procedía a la construcción de las nuevas casas consistoriales, conocidas como la Casa de la Villa de Madrid. La planta baja la ocupó el concejo, estableciendo allí la sala de sesiones, el oratorio, el archivo, la contaduría y un escritorio para el escribano mayor y secretario Pedro Martínez, en el que además pudiera guardar los papeles de la villa; en lo restante de la casa se acomodaría el corregidor, celebrándose la primera sesión el 19 de agosto.
Aunque el consejo de Castilla les había autorizado a ello, habían puesto como condición que la renta no excediera los 800 ducados anuales. Pese a ello, el contrato que se formalizó el 25 de julio de 1619 ascendía a 1.550 ducados, por lo que el concejo consideró que esta solución era excesivamente cara y, al año siguiente, buscaron otra alternativa, estableciéndose casi ininterrumpidamente en la llamada casa de los Lujanes -en la misma plaza del Salvador- hasta 1656. Pues, pese a que recibieron la autorización real para la construcción de su nueva sede en 1629, el inicio de las obras, a cargo de Juan Gómez de Mora, se retrasó hasta 1644, siendo definitivamente inaugurada en 1692.[5]
Tal y como atestigua Mesonero Romanos, todavía en 1861 seguía existiendo esta casa-palacio que designa como "Casa del Parque" (herederos del título de Vallecerrato), indicando que "es acaso la más antigua de toda la calle mayor".[6] De hecho, en 1853-1854, el duque de San Lorenzo de Valhermoso (heredero de los títulos del Parque y Vallecerrato), había promovido ya algunas obras e intervenciones en dicho edificio. En 1853, tras el derribo del colindante convento de Constantinopla hacia 1840, solicitó crear una fachada de nueva planta hacia la nueva calle que se abrió, la de Calderón de la Barca, con planos del arquitecto Bartolomé Tejada Diez[7] y, en 1854, solicitó permiso para abrir un hueco o puerta cochera en la calle del Luzón.[8]
El edificio, no obstante, no sobreviviría muchos años más, pues hacia 1864 fue adquirida por Juan Nepomuceno Peñalosa, quien mandó derribarlo y construir una nueva casa-palacio con planos del arquitecto Wenceslao Gaviña.[9] Poco después sería adquirida por Tomás Allende Alonso (1848-1935), exitoso empresario del sector minero e inmobiliario y político militante del partido conservador. El edificio actual cuenta con un sobrio exterior neoclásico, pero posee una rica decoración interior, donde cabe destacar la azulejería de Daniel Zuloaga, la vidriería de la casa Maumejean y las pinturas de Álvaro Alcalá Galiano.[10] Desde 2008 alberga la sede de la junta municipal del distrito centro, lo que ha permitido su conservación.
Asimismo, en Madrid, los marqueses de Vallecerrato poseían un palacio en la calle de Leganitos, esquina calle del Río, actual número 43. De hecho, se conserva el edificio que en 1852 el duque de San Lorenzo mandó construir de nueva planta debido a que el corregidor había denunciado el estado de ruina en que se encontraba dicho inmueble. Los planos para el nuevo edificio fueron realizados por el arquitecto Bartolomé Tejeda Diez.
Por último, también contaban con varias fincas de recreo, entre las que cabe destacar una quinta que se ubicaba en el término de Migas Calientes (donde en el siglo XVIII se fundó el primer jardín botánico de Madrid) y la llamada huerta de los cipreses, ambas junto al camino de El Pardo, en la ribera del Manzanares.
Casas-palacio en Valladolid y Dueñas
[editar]Del mismo modo, sabemos que contaba también con unas casas-palacio en Valladolid -adquiridas por su padre- con fachada a la plaza de la universidad (o plaza de Santa María), en la esquina conformada por las calles duque de Lerma (anteriormente calle de la Parra) y Ruiz Hernández. A través de los patios y jardines interiores conectaba, además, con el antiguo palacio de los Buendía en la capital del Pisuerga, con fachada a la calle de Francos (actual Juan Mambrilla, 14), sede del Centro Buendía de la universidad de Valladolid. Casas que, no obstante, tuvo que repartirse en 1597 con Álvaro de Aragón y Córdoba como heredero de su hermana la VI condesa de Buendía, Francisca de Aragón y Córdoba.
Por último, en Dueñas contaban con hasta cuatro casas-palacio: las casas principales "que llaman el palacio viejo", fronteras al palacio del mayorazgo de los Buendía; las llamadas "casas del pasadiço", junto a las anteriores, en la calle Puentecilla (también repartidas con Álvaro de Aragón y Córdoba en 1597); unas casas en la plaza del Campillo y, por último, los cuartos que llaman de la Galería, con su corral y patio, inmueble que corresponde hoy a la casa parroquial de Dueñas.
Esta Galería servía de nexo de unión entre el antiguo palacio del mayorazgo de los Buendía y el altar del convento de San Agustín (cuyo patronazgo había adquirido en 1609) a través de una tribuna con ventana y reja, que se siguen conservando dentro de la iglesia, lo que permitía a la familia asistir a los oficios divinos de forma privada desde sus aposentos. Los terrenos para su construcción habrían sido adquiridos por el abuelo del marqués, el V conde de Buendía, quien según su testamento había empezado a edificar unas casas que deja a su mujer, Luisa Garabito, cuando enviudara. Sin embargo, tras su fallecimiento, habría sido su hijo, el VI conde de Buendía, quien habría completado esta obra, convirtiendo finalmente dicho espacio en una galería que comunicaba el antiguo palacio con la nueva capilla mayor.
Este tipo de galerías fueron muy habituales en las construcciones palaciegas de época renacentista que se utilizaban para comunicar diferentes áreas de un edificio y para pasear y exhibir obras de arte. Se trataban de piezas largas y espaciosas, con muchas ventanas, sostenidas por columnas o pilares, que servían para comunicar diferentes áreas de un edificio y para pasear y exhibir obras de arte. Esta galería correspondería actualmente con la casa del párroco de la localidad en la plaza de España (o del Mercado), por lo que su estructura original se encuentra profundamente modificada, aunque en el piso inferior (utilizado actualmente como sótano o bodega) se conservan algunas columnas de piedra embebidas en un muro posterior de cierre.
Fallecimiento y disposiciones testamentarias
[editar]Finalmente, tal y como narra Gascón de Torquemada, aunque equivocándose en el día, falleció en Madrid el 29 de diciembre de 1615:[11] "A los 22 del dicho mes de diciembre de 1615, a las siete de la noche, murió en Madrid el Marqués de Valle don Juan de Acuña, presidente de Castilla. Perdió el Rey gran ministro, llevaron su cuerpo a la Villa de Dueñas".
Habiendo otorgado su testamento ante Francisco de Monzón el 6 de octubre de 1610, al que añadiría un breve codicilo poco antes de fallecer, el 21 de diciembre de 1615.[12] Mandó enterrarse con el hábito de San Agustín en el convento que dicha orden regentaba en Dueñas y cuyo patronazgo había adquirido en 1609, conservándose la cripta o carnero -actualmente vacío- donde fueron enterrados, bajo el altar mayor. Asimismo, en su testamento precisó con minuciosidad las diferentes honras fúnebres que habían de celebrarse a su muerte, disponiendo que su cortejo fúnebre fuera acompañado por las órdenes de Santo Domingo, San Agustín y San Francisco, el cabildo de la Clerecía, los niños de la doctrina, los cofrades de la Vera Cruz y la Pasión, los hermanos del hospital general y el de Antón Martín, del que había sido administrador, así como trece pobres con hachas blancas a los que manda proveer de ropas.
Finalmente, otorgó amplios poderes -que posteriormente confirmó tanto en su mayorazgo como en su codicilo- a una serie de testamentarios o albaceas (entre ellos, a su confesor, el padre jesuita Pedro de la Paz, y a los consejeros Francisco de Contreras y Melchor de Molina) para establecer, tras su fallecimiento, nuevas disposiciones si lo consideraban conveniente. Poderes de los que efectivamente hicieron uso estableciendo una serie de cláusulas el 7 de junio de 1616.[13] Entre estas instrucciones, cabe destacar la decisión de vender algunas de sus propiedades para atender las deudas pendientes, como es el caso del palacio de la plaza de San Salvador o la quinta ubicada en el término de Migas Calientes, en el camino al Pardo, término donde posteriormente se fundaría el primer jardín botánico de Madrid. Asimismo, establecieron una serie de instrucciones en relación con el convento de San Agustín de Dueñas, otorgando 4.000 ducados para dotarlo de una librería y destinando otros 50 ducados anuales para la adquisición de nuevos libros, así como otros 4.000 ducados para ornamentos para la liturgia de la comunidad monástica. Por último, establecieron la creación dentro del convento de un seminario para doce muchachos donde estudiar latinidad, artes y teología, redactándose una serie de capítulos que habían de regular su funcionamiento. La pérdida del rico archivo documental con el que debió contar este convento -debido, fundamentalmente, a la ocupación francesa y su posterior desamortización-, nos impide saber si se llegaron a cumplir todas estas disposiciones.
Matrimonio y descendencia
[editar]El 26 de julio de 1595, contrajo matrimonio en la iglesia de San Salvador de Madrid, junto a su palacio, con Ángela de Guzmán, perteneciente a una rama secundaria de este importante linaje, hija de Gonzalo Núñez de Guzmán y Quiñones, señor de Toral (posteriormente elevado a marquesado), Guzmán, Quiñones, Aviados y valle de Boñar, y Juana de Guzmán y Tambour, hija de los señores de Montealegre. Bautizados también en la iglesia de San Salvador, tuvieron ocho hijos, que fueron heredando sucesivamente el título al morir sin descendencia legítima, pasando finalmente el título a una línea ilegítima del primogénito:
- Diego-Melchor Luis de Acuña y Guzmán, II marqués de Vallecerrato, nacido en Madrid en 1602, ingresó en la orden de Santiago en 1612,[14] siendo asesinado de un disparo en la calle mayor de Madrid el 25 de julio de 1631, muriendo a los 29 años sin dejar sucesión legítima, tal y como describe Gascón de Torquemada: “a los 25, día de Santiago a las nueve de la noche, mataron al Marqués del Valle, de edad de 25 años, hijo de don Juan de Acuña, Presidente que fue de Castilla. Dejáronle muerto sin poder confesar; sucedió esta desgracia en la Calle Mayor frontero de los Pellejeros, veinte pasos distantes de donde mataron al conde de Villamediana”. No obstante, había tenido una hija natural con María Méndez de Barrio y Angulo, soltera hidalga vecina de Palencia a quien había dado palabra de casamiento, hija de Domingo Martínez de Barrio y Angulo, familiar del Santo Oficio en Valladolid. Gracias a las gestiones de su abuela, esta hija, Ángela Melchora de Acuña y Guzmán, contrajo matrimonio en 1645 con Melchor Altamirano de los Ríos y Torres, hijo de Blas de Torres Altamirano y ministro del consejo de Hacienda, cuyo hijo, Luis Antonio de Acuña Altamirano, V marqués del Valle, acabó heredando el marquesado.
- Ana María de Acuña y Guzmán, III marquesa de Vallecerrato, contrajo matrimonio en 1624 con Luis Carrillo de Toledo, I marqués de Caracena desde 1606 y I conde de Pinto desde 1624. Tras su muerte en 1626, contrajo segundas nupcias en 1633 con su primo segundo Martín de Ledesma y Guzmán, I vizconde de Santarém en 1620 y I marqués de Palacios en 1635. Falleció también sin sucesión en Madrid el 3 de febrero de 1669.
- Antonia Marcela de Acuña y Guzmán, IV marquesa de Vallecerrato, nacida en Madrid el 16 de enero de 1599 contrajo matrimonio con García Sarmiento de Sotomayor y Luna, II conde de Salvatierra y virrey de México (1642-1648) y Perú (1648-1655). Sin embargo, muere también sin sucesión en Madrid el 10 de febrero de 1683, siendo enterrada junto a su esposo en el Convento Real de Capuchinos de la Paciencia de Madrid, hoy desaparecido. A su muerte sin descendencia, heredó el marquesado Luis Antonio de Acuña Altamirano, V marqués del Valle, descendiente por vía ilegítima del II marqués. Mandó enterrarse junto a su esposo en el convento real de capuchinos de la Paciencia de Madrid, ubicado en lo que hoy es la plaza de Pedro Zerolo, hoy desaparecido.
- Juan de Acuña y Guzmán, nacido en Madrid el 30 de julio de 1610, murió siendo niño.
- Juan Atanasio de Acuña y Guzmán, nacido en Madrid el 2 de mayo de 1612, también falleció en edad temprana.
- Juana de Acuña y Guzmán, contrajo matrimonio con Suero de Vega y Castilla, quien descendía de Blanca Enríquez de Acuña, hija del II conde de Buendía. Su abuelo Suero de Vega, casado con Elvira Manrique e hijo de Juan de Vega, señor de Grajal de Campos, ejerció un importante papel en Palencia, donde favoreció a Santa Teresa de Jesús y promovió la llegada de los jesuitas en 1559. Juana murió en Palencia, mandándose enterrar en el panteón familiar de su marido en el convento de San Francisco.
- Ángela de Acuña y Guzmán, nacida en Madrid el 24 de marzo de 1607, murió soltera.
- Isabel de Acuña y Guzmán, nacida en Madrid el 15 de abril de 1615, fue monja en el Convento de las Monjas Recoletas Bernardas de la Calle del Sacramento de Madrid, actual iglesia del Sacramento, con el nombre de Sor Isabel de las Llagas. Murió el 11 de octubre de 1705.
Referencias
[editar]- ↑ José Manuel Trelles Villademoros: Asturias ilustrada: primitivo origen de la nobleza de España, vol. II, pág. 107.
- ↑ a b Gil González Dávila: Teatro de las grandezas de la villa de Madrid Archivado el 22 de octubre de 2013 en Wayback Machine., págs. 391-392.
- ↑ Luis de Góngora: Para un retrato de Don Juan de Acuña, presidente de Castilla (soneto)
- ↑ AHNOB, Marquesado de Torrelaguna, C.389
- ↑ Castellanos Oñate, pág. 329-331
- ↑ Mesonero Romanos, 1861, pág. 78
- ↑ Licencia a D. José Cot y Vidal, apoderado del S. Duque de Lorenzo, para construir de nueva planta la fachada de la casa del Sr. Duque que mira a la calle denominada de Calderón de la Barca (1853), AVM, 4-89-22
- ↑ D. Manuel Díez Gómez, sobre abrir un hueco o puerta cochera en la casa calle del Luzón cuya fachada principal en la calle Mayor, nº 112. (1854), AVM, 4-101-41
- ↑ D. Pedro Zárraga, apoderado de D. Juan Nepomuceno Peñalosa, en solicitud de licencia para construir de nueva planta la casa calle Mayor nº 112 moderno. AVM, 4-279-40
- ↑ Maier Allende y Rubio Celada, 2016
- ↑ Testamento de Juan de Acuña: http://bibliotecadigital.rah.es/dgbrah/es/consulta/registro.cmd?id=46920 Archivado el 1 de enero de 2017 en Wayback Machine..
- ↑ Testamento de Juan de Acuña, I marqués del Valle de Cerrato. (1610.10.06), RAH, Colección Salazar y Castro, 9/288, fols. 148-152 y 152v-153
- ↑ AHNOB, Marquesado de Torrelaguna, C.389
- ↑ AHN, Ordenes Militares, Caballeros de Santiago, Exp. 47
Bibliografía
[editar]- Castellanos Oñate, José Manuel (2022). «1619-1656: Las casi cuatro décadas en las que el concejo madrileño "vivió" de alquiler». Anales del Instituto de Estudios Madrileños 62: 327-342. ISSN 0584-6374.
- Fernández de Bethencourt, Francisco (1900-1901). Historia genealógica y heráldica de la Monarquía española, Casa Real y grandes de España. Tomos II y III. Madrid.
- Maier Allende, Jorge; Rubio Celada, Abraham (2016). «La decoración de la galería de la casa de Tomás Allende en la calle Mayor de Madrid (1901). Otras obras de Daniel Zuloaga para la familia Allende». Hidalguía, la revista de genealogía, noblezas y armas 2: 91-112. ISSN 0018-1285.
- Mesonero Romanos, Ramón (1861). El antiguo Madrid. Paseos histórico-anecdóticos por las calles y casas de esta villa. Madrid.
- Pajares González, Álvaro (2025). «La azarosa trayectoria del marquesado de Vallecerrato: de los Acuña, condes de Buendía, condes de Buendía, a los Cañas-Trelles, duques del Parque (1612-1837)». Hidalguía, la revista de genealogía, noblezas y armas 399: 297-338. ISSN 0018-1285.
- Hombres
- Nacidos en 1543
- Fallecidos en 1615
- Casa de Acuña
- Presidentes del Consejo de Castilla del siglo XVII
- Presidentes del Consejo de Indias del siglo XVII
- Presidentes del Consejo de Hacienda del siglo XVII
- Marqueses de España
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- Oidores de la Real Chancillería de Valladolid
- Alumnado de la Universidad de Alcalá (histórica)
- Rectores de la Universidad de Salamanca del siglo XVI
- Nobles de la provincia de Palencia
- Miembros de la Cámara de Castilla
- Nacidos en Dueñas
- Fallecidos en Madrid