Juan Carlos Ramírez Abadía

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Juan Carlos Ramírez Abadía
Juan Carlos Ramirez-Abadia2.jpg
Chupeta antes de realizarse las cirugías plásticas que transformaron su rostro
Capo
Apodo Chupeta
Lealtad Cartel del Norte del Valle
Participó en Narcotráfico en Colombia

Estatus legal Extraditado a Estados Unidos
Acusaciones Narcotráfico
Nacimiento n. 19 de febrero de 1963
Palmira, Valle del Cauca, Colombia
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Juan Carlos Ramírez Abadía (Palmira, Valle del Cauca, 19 de febrero de 1963), alias Chupeta, es un narcotraficante colombiano. Fue jefe del Cartel del Norte del Valle, uno de los principales carteles del narcotráfico en Colombia. Buscado por autoridades colombianas y estadounidenses; la DEA y el FBI, llegaron a ofrecer cinco millones de dólares por su captura.

Cartel del Norte del Valle[editar]

Chupeta, era un jefe del cartel del norte del Valle, fue el responsable por la muerte de Juan Carlos Ortiz Escobar Cuchilla, su compañero desde niño en el negocio. Su sobrenombre era debido a su obsesión hacia las paletas dulces conocidas en Colombia como 'chupetas' o 'colombinas'.

Se dice que fue un falso ya que mató a cuchilla solo porque Jabón se lo ordenó, y también torturó y asesinó a Luis Alfonso Ocampo alias Tocayo (hermano de Víctor Patiño Fómeque La Fiera y con quien había compartido celda penitenciaria años atrás) al descubrir que éste estaba colaborando con las agencias norteamericanas luego de la detención de su hermano.

Jabón era uno de los pocos que le ordenaba cosas a Chupeta. Aunque poco tiempo después de la muerte de tocayo, discutió con jabón, originado una gran guerra entre los dos capos, obligando a chupeta a dirigirse hacia Brasil donde fue capturado.

Caletas[editar]

Se encontraron 4 caletas de dinero en la ciudad de Cali, propiedad de Chupeta. Una de 21 millones de dólares, otra con 68 millones de dólares (la más grande) y las otras dos con 17 millones de dólares cada una. también se encontraron caletas con lingotes de oro con un valor de 6.3 millones de dolares las caletas fueron encontradas en los barrios vipasa y la merced

Ramírez Abadía, escoltado por agentes de las DEA, luego de ser extraditado desde Colombia.

Aunque nació en la cálida ciudad de Palmira el 19 de febrero de 1963, su carácter siempre ha sido el de un hombre frío que calculaba siempre cada movimiento.

Conocido con los alias de ‘Chupeta’, ‘Augusto’, ‘El Patrón’, de mediana estatura, de 165 libras de peso, con ojos y pelo color marrón, se trasladó a Cali, en donde comenzó sus actividades ilícitas. A pesar de sus maneras finas y su cuidada elegancia, solía expresarse con su inseparable amigo M.M.R .

Fue uno de los primeros narcotraficantes en no sentirse a gusto sólo con el tráfico de cocaína, sino que buscó trazar rutas para el transporte de la heroína. Tan pronto empezó hizo su primer millón de dólares, lo que provocó envidia entre sus colegas. Aunque el sentimiento no era tanto de recelo, sino de temor porque empezaron a darse cuenta de que disparaba sin mediar palabra con su inseparable amigo MMR.

Captura[editar]

Fue detenido en Sao Paulo el 7 de agosto de 2007. Le habían realizado operaciones de cirugía plástica para transformar parcialmente su rostro. Fue extraditado en julio de 2008 hacia los Estados Unidos desde Brasil donde permaneció detenido por más de un año conociendose además con el narcotraficante brasileño Fernandinho Beira-Mar.[1] Se dice que él estaba entre los seis narcotraficantes más poderosos del mundo, junto con: Wilber Varela, Orlando Henao, Diego Montoya, Pablo Escobar y los hermanos Rodríguez. El Chupeta había puesto sus tentáculos en España. Juan Carlos Ramírez Abadía, detenido el pasado 7 de agosto en Sao Paulo (Brasil), es el último gran narcotraficante colombiano que cae en manos de la justicia. Sus hermanastros habían residido en España entre octubre de 2001 y octubre de 2004, tiempo que emplearon en crear una red de empresas para el blanqueo de dinero. Esas empresas supuestamente enviaron a Brasil, a través de España, el dinero de sus ganancias en Europa; y

vía México, sus beneficios en Estados Unidos. El dinero fue reexpedido a un banco de Uruguay, desde donde dos socios brasileños de Chupeta se lo iban llevando hasta São Paulo. Con esa pasta, el narco había creado 16 empresas.

El dinero salía vía Uruguay para llegar a manos de Ramírez Abadía en Brasil ADVERTISEMENT más información

   La 'coca' colombiana se blanquea en España
   El doble del presupuesto de Justicia

Ramírez Abadía, de 44 años, creció al amparo de los hermanos Rodríguez Orejuela, mandamases del cartel de Cali, hasta que logró independizarse de ellos sin entrar en guerra. Se licenció en Económicas en Bogotá. Considerado como un hombre de buenas maneras pero extremadamente violento, prácticamente tomó el control de toda la cocaína que se vendía en Los Ángeles (California). Luego extendió su polvo blanco por la ciudad de Nueva York. Su poder llegó a ser tal que la Agencia Antidroga Americana (DEA, en sus siglas en inglés), ofrecía por su captura una recompensa de cinco millones de dólares y lo situó en la lista de los 11 narcotraficantes más importantes, ya que fue elevado a la categoría de "jefe del cartel del Norte del Valle".

El día que fue detenido estaban junto a él sus hermanastros Peter García Verano (también se hacía llamar Victor), de 44 años, y Jaime Hernando Martínez Verano, de 49. Ambos fueron localizados en España, en Madrid, en octubre de 2001. Peter obtuvo permiso de residencia y estuvo viviendo en la calle del Capitán Haya. Jaime, en cambio, entraba y salía continuamente de España como turista.

Los dos hermanastros por parte de madre del Chupeta desarrollaron "actividades empresariales", mediante la creación o participación en "sociedades mixtas en las que figuraban españoles", muchos de los cuales eran meros "testaferros u hombres de paja", según fuentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) central y el Grupo de Localización de Fugitivos, ambos dependientes de la Comisaría General de Policía Judicial.

Dichas empresas eran utilizadas para el blanqueo de capitales. Las pesquisas permitieron descubrir "un entramado utilizado para dar aspecto legal a los pingües beneficios obtenidos de las actividades de narcotráfico a gran escala". Los hermanastros abandonaron España a finales de 2004, pero la información obtenida desde España coadyuvó a la localización de Chupeta.

El dinero procedente de España iba dando saltos por empresas hasta acabar en sendas cuentas del Banco de la República, en Uruguay. Ramírez Abadía, según las autoridades colombianas, logró acumular una fortuna calculada en 1.800 millones de dólares.

Pero el Chupeta era también especialista en amontonar dinero en metálico. El narco lo escondía en bolsas de plástico cerradas al vacío para evitar su deterioro. Ese dinero lo empleaba en el pago de mercancías y servicios. En enero de este mismo año fueron encontradas de esa guisa, enterrados bajo unas casas de Cali vinculadas a Ramírez Abadía, seis caletas o escondites subterráneos con más de 89 millones de dólares en metálico, de los cuales casi dos millones se los habían comido los gorgojos (insectos). Más seguro, guardaba 309 lingotes de oro en un escondite en el barrio Prados del Norte, de Cali.

La detención de Ramírez Abadía ha reabierto en Cali el misterio de las caletas donde supuestamente oculta el dinero, incluso cierta fiebre del oro por encontrarlas. El Gobierno colombiano se ha comprometido a utilizar el dinero en metálico incautado por ahora -que según la revista Semana, de Colombia, se guarda en una bóveda del banco de la república- para construir casi 5.000 viviendas en Cali y Buenaventura.

Sin embargo, en el momento de su detención en una mansión de Morada dos Lagos, en Aldeia da Serra, zona de Grande São Paulo, los agentes sólo localizaron 300.000 dólares en metálico. La operación que llevó a la detención en São Paulo de Chupeta y 12 personas más fue fruto de la colaboración de las policías de Estados Unidos, Brasil, Argentina, Uruguay, Colombia y España.

De nada le valieron sus operaciones de cirugía estética (su aspecto físico, francamente, había empeorado) ni las artimañas que había inventado para que se perdiera su rastro en Brasil, para que pareciera que ya no se dedicaba a traficar con cocaína. Le delataron sus operaciones financieras (había creado 16 empresas en Brasil con operativas sospechosas) y la adquisición de 28 viviendas, muchas de ellas de lujo, en São Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais, Paraná, Santa Catarina, Cutitiba, Porto Alegre y Río Grande del Sur.

En la Cultura Popular[editar]

Chupeta es interpretado por Juan Pablo Raba en la primera temporada de la serie colombiana El cartel con el personaje de John Mario Ramírez 'Pirulito' y en su segunda temporada es interpretado por Camilo Saenz.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Juan Carlos Ramírez Abadía fue extraditado por Brasil a EE.UU. El Espectador (periódico). 22 de agosto de 2008. Consultado el 22 de agosto de 2008.