Cartel de Cali

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Cartel de Cali
Operacional 1975 - 1996
Liderado por
Objetivos
Regiones activas
Aliados
Enemigos Cartel de Medellin.
Actos criminales
Principales atentados
Estatus Desarticulado.
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El Cartel de Cali fue el nombre dado por la Administración para el Control de Drogas (DEA) a la organización criminal dedicada al tráfico de cocaína, encabezada por los hermanos Gilberto, Miguel Rodríguez Orejuela, Jose Santacruz Londoño y Hélmer "Pacho" Herrera Buitrago.

Recibe el nombre de la ciudad de Cali, en la cual tuvieron su principal base de operaciones. No se ha logrado calcular el total del dinero que movieron en la década de 1980 y 1990, se especula que fueron miles de millones de dólares, los cuales siguen en paradero desconocido, siendo uno de los contables menos conocidos por las autoridades, y con aseveramiento por parte de la justicia norteamericana de que existe la probabilidad de que la mayor parte del dinero este ubicada en la banca suiza. Entre sus socios financieros estaba Felipe Altes Fernández, de nacionalidad española, amigo personal de la familia Urdinola Grajales y en la década de 1990 conocido intermediario bancario.

El nombre de "cartel" se le dio, principalmente, en contraste con el así llamado Cartel de Medellín, quien fue su principal rival, a partir del enfrentamiento armado que tuvieron estas dos organizaciones a mediados de la década de los 80. Nótese que en Colombia siempre se ha pronunciado "cartel" (palabra aguda).

Origen[editar]

En la década del 70 Gilberto Rodríguez Orejuela, junto a su hermano Miguel Rodríguez Orejuela y José Santacruz Londoño, crea una banda delictiva llamada "Los Chemas", que en sus inicios se dedicó a la piratería terrestre, a la extorsión y al secuestro. Luego comenzarían a introducirse en el negocio de la cocaína, importando pasta de coca desde Bolivia y Perú, con las buenas ganancias que dejaba este ilícito negocio dejaron de lado el secuestro, la extorsión y la piratería terrestre, comenzaron a buscar socios para crecer y expandir su red de tráfico, fue así que por intermedio de José Santacruz Londoño en Nueva York se hicieron socios de un avezado lavador de dólares, de nombre Hélmer Herrera Buitrago alias "Pacho Herrera".

La especialidad de Herrera era ingresar de manera ilícita las grandes cantidades de dinero que los narcotraficantes ganaban en ese país y no podían ingresar a Colombia. También manejaba su red de distribución de droga en Nueva York y en algunas ocasiones se apuntaba en uno que otro cargamento de cocaína.

El ingreso de los dólares a Colombia lo hacía a través de empresas fachada para la importación de maquinaria pesada, dentro de la carrocería de las mismas, Herrera camuflaba los fajos de billetes, que ingresaban al país sin ningún problema.[1]

Fue tal el éxito del negocio entre estos cuatro hombres que establecieron una sociedad sólida y unos vínculos de amistad muy estrechos. Fue así, en la década de los 80, cuando se inicia la división de grupos del narcotráfico. A causa de la guerra la DEA los denomina carteles y este grupo de vallecaucanos se denominó cartel de Cali.

Miembros del cartel de Cali[editar]

Cúpula[editar]

  • Gilberto Rodríguez Orejuela. Alias "El Ajedrecista": Era el líder del cartel de Cali, el primero de los hermanos Rodríguez Orejuela en ingresar al negocio del narcotráfico, durante 20 años Gilberto Rodriguez Orejuela consolidó un liderazgo que todos en el cartel de Cali habían aprendido a reconocer y a respetar. La suya no era una jefatura impuesta a sangre y fuego, tampoco era un liderazgo jerárquico ejercido desde la cima de una pirámide. La suya era, si se quiere, la fuerza tranquila de un hombre a quien a diferencia de otros capos le tenían más respeto que temor, un patriarca que aconseja y orienta con ideas que siempre beneficiaban a todos. Por esa razón, Rodríguez siempre era escuchado por los casi 3.000 grandes y pequeños narcotraficantes que componen la organización, y sus planteamientos eran acatados sin vacilaciones.
  • Miguel Rodríguez Orejuela. Alias "El Señor": Segundo al mando del cartel de Cali, se hizo en el mundo de la mafia al lado de su hermano Gilberto Rodriguez Orejuela, Miguel se caracterizó por su trato afable y por su facilidad en penetrar los diferentes sectores sociales del país, tanto los políticos como los deportivos y económicos. De él puede decirse que dirigió el transporte de grandes cantidades de base de coca provenientes de Bolivia y Perú hacia los distintos laboratorios ubicados en los departamentos del Valle, el Putumayo, Cauca, Tolima y los Llanos Orientales. También coordinó los envíos de cocaína a Estados Unidos, camuflados principalmente en postes de cemento y alimentos con destino a zonas rurales de Texas y Florida.
  • José Santacruz Londoño. Alias "Chepe" ó "El Estudiante": Tercero al mando del cartel de Cali, a pesar de su talento descansado en la gestión internacional de redes de transporte de cocaína, su organización también participó en la producción de drogas, distribución al por mayor y el blanqueo de dinero. También desempeñó un papel clave en el cártel de Cali en actividades de recopilación de inteligencia, su principal centro de distribución mayorista de cocaína y las operaciones de blanqueo de capitales se centraban en torno al área metropolitana de la ciudad de Nueva York. La organización Santacruz Londoño estaba vinculada a operaciones de producción en el nordeste de los Estados Unidos. Las investigaciones de la DEA también vinculaban a Santacruz en operaciones de blanqueo de dinero en varias ciudades de Europa y América. Escapó de la cárcel donde estaba recluido para luego ser asesinado por Carlos Castaño.
  • Helmer Herrera Buitrago. Alias "Pacho": Cuarto al mando del Cartel de Cali y conocido como el gerente del cartel, a lo largo de su legendaria carrera como uno de los cuatro grandes capos del cartel de Cali, Helmer Herrera Buitrago fue el que siempre estuvo más seguro, nunca apareció mencionado siquiera públicamente, en las guerras que libró esa organización. Herrera era un hombre que consideraba la clandestinidad como la mejor herramienta para sobrevivir, ese comportamiento fue notorio durante sus 20 años como delincuente, fue el promotor de la guerra entre los carteles de Cali y Medellín, manteniendo una guerra personal con Pablo Escobar hasta que este fue dado de baja en diciembre de 1993. No se ha logrado establecer la totalidad de su riqueza, según declaraciones de otros narcotraficantes, tanto de Cali como de Medellin, su fortuna supero a la de los demás miembros del cartel de Cali. Era el hombre rico del cartel y tenía un poderoso aparato militar a su servicio. Se inició con su propia organización que estaba compuesta por miembros de su familia y conocidos cercanos que la justicia colombiana denominó el "Clan Herrera"; luego pasó a ser uno de los cuatro miembros que lideraba la cúpula del cartel de Cali. Fue un avezado lavador de dólares y manejaba una extensa red de distribución de cocaína en la ciudad de New York, Estados Unidos. Fue asesinado en la cárcel de Palmira en 1998.

Mandos intermedios[editar]

  • Víctor Patiño Fómeque. Alias "El Químico" o "La Fiera": encargado de manejar la logística de las exportaciones marítimas del cartel de Cali desde toda la zona del Pacífico colombiano.
  • Phanor Arizabaleta Arzayuz. Alias "Don Phanor": Se inicio en el cartel trabajando con Helmer Pacho Herrera, según la DEA, fue la persona encargada de ayudar a legalizar insumos importados para la fabricación de droga en laboratorios del cartel de Cali instalados en sitios estratégicos del Valle del Cauca.
  • Henry Loaiza Ceballos. Alias "El Alacrán": proveedor de cocaína y fundador de grupos paramilitares en el norte del Valle para proteger los intereses del cartel de Cali en la zona.[2]

Cabecillas del sistema operativo del cartel de Cali[editar]

Comité de seguridad:[editar]

  • Jorge Eduardo Rojas Cruz, alias K6: dirigia las operaciones del brazo armado del cartel y el embarque de la mercancía por Bahia Solano.
  • Mario del Basto: Jefe de seguridad de las operaciones del cartel de Cali.
  • Jorge Salcedo: Jefe de seguridad de la cúpula del cartel, operaba en la encriptación e interceptación de comunicaciones.
  • Carlos Espinosa: manejaba una red de personas en la telefónica de Cali para interceptar comunicaciones.

Aparato militar:[editar]

  • Cesar Yusti: Jefe de Sicarios del cartel.
  • Alberto Sánchez: Jefe de seguridad del cartel de Cali.
  • Bruno Murillo: Jefe de seguridad del cartel de Cali.
  • Guillermo León Restrepo: manejo de escuadrones de sicarios en el exterior al servicio del cartel de Cali.
  • José Fedor Rey, "Javier Delgado" "Mounstruo de Los Andes": exguerrillero de las FARC, jefe de escuadrones de sicarios al servicio del cartel de Cali y manejaba la seguridad de algunos laboratorios que pertenecian a los miembros de la cupúla, sindicado de la masacre de Tacueyó en el departamento del Cauca. Encontrado ahorcado en su celda, aunque hay especulaciones sobre su muerte.
  • Memo Lara: manejo de escuadrones de sicarios al servicio del cartel de Cali.
  • Andrés Vélez, "El Pecoso": manejo de escuadrones de sicarios al servicio del cartel de Cali.
  • Jorge Castillo: manejo de escuadrones de sicarios al servicio del cartel de Cali.
  • Jesús Zapata, "Mateo": manejaba la seguridad de valores (dinero), junto con un grupo de sicarios era uno de los encargados de recaudar y distribuir los dineros que la cupúla del cartel de Cali destinaba para pagar distintos sobornos, trabajos y comisiones.
  • Clan Herrera: pertenecía a Helmer pacho Herrera, el ala militar de este clan era liderada por Lyton Giraldo Ruiz, alias Bachiller, contaban con un buen arsenal de armas, sistemas de comunicación y de inteligencia, era muy utilizado por Helmer Herrera no solo para sus objetivos personales sino para realizar atentados donde la cúpula del cartel de Cali tenía intereses.

Manejo de la droga:[editar]

  • Ramiro Herrera: Pertenecía al clan herrera, era hermano del miembro mas rico de la cupúla, Helmer Pacho Herrera, controlaba el área metropolitana de New York para el cartel de Cali.
  • José Piedrahíta: era el encargado de producir la droga en los laboratorios del cartel de Cali.
  • José Estrada: era el encargado de almacenar la droga y transportarla a Estados Unidos.
  • Genaro Ángel: era el encargado de enviar la droga por Venezuela y elaborar los sistemas para introducirla a Europa y Rusia.
  • Luis Alfredo Grajales: era el hombre de confianza de Gilberto Rodríguez Orejuela en los Estados Unidos desde 1989, era el encargado de distribuir grandes cantidades de cocaína desde Texas, donde residía. Está preso.
  • José Luis Pereira Salas: boliviano, era el encargado del cartel de Cali en hacer los enlaces en la frontera de Estados Unidos con México para pasar la droga, fue el enlace entre los miembros de la cúpula del cartel de Cali y el cartel de Juárez cuando este era liderado por Amado Carrillo Fuentes. Está preso.
  • Eddy Martínez: cubano, era el propietario de una agencia de carros, era distribuidor de droga en Miami. Está libre bajo fianza.
  • Ramón Martínez: cubano, encargado de transportar droga a varias bodegas de Miami, es el único miembro del cartel que ha sido acusado en Estados Unidos y opto por armar su defensa con abogados públicos y no asistía a las sesiones porque tenía permiso para trabajar.

Relacionistas públicos:[editar]

  • Alberto Giraldo: el encargado de ofrecer sobornos a políticos.
  • Jaime Lara: relacionista público del cartel de Cali con líderes políticos.
  • Rodrigo Garavito: relacionista público del cartel de Cali con miembros del congreso.
  • Mario Sánchez: relacionista público del cartel de Cali en las altas esferas de la palestra pública.

Operaciones financieras:[editar]

  • Guillermo Pallomari: Chileno. Contador de finanzas del cartel de Cali.
  • Pablo Emilio Daza: Era el asesor general tributario para los asuntos del lavado de dinero.
  • Gentil Rojas: importante asesor financiero y economista, experto también en el lavado de dinero.

Área judicial:[editar]

  • Gonzalo Paz: Abogado del cartel de Cali.
  • Bernardo González: Abogado del cartel de Cali.
  • Jaime Gil: Abogado del cartel de Cali.
  • Guillermo Villa: Abogado del cartel de Cali.
  • Michel Abbell: Bufete de abogados al servicio del cartel de Cali en Estados Unidos.
  • Francisco Laguna: Abogado del cartel de Cali en Estados Unidos
  • William Moran: Abogado del cartel de Cali en Estados Unidos
  • Donald Ferguson: Abogado del cartel de Cali en Estados Unidos
  • William Abbell: abogado de Harvard, trabajó con el Departamento de Estado en la oficina de Asuntos Internacionales, fue profesor universitario en Washington D.C. y es experto en extradición, por lo cual fue llamado a declarar como experto en el juicio que a Gilberto Rodríguez Orejuela y Fabio Ochoa se les hizo en España y que terminó con su extradición a Colombia y no a Estados Unidos. Abbell y su bufete realizaron un estudio sobre el tema para el cartel de Cali, que posteriormente fue anexado al del abogado colombiano Alvaro Holguín para presentarlo al Congreso en 1991. Estuvo acusado de falsificar declaraciones y documentos a favor de los líderes del cartel y se encuentra libre bajo fianza.
  • Michael Moran: abogado en Miami, fue fiscal federal, representó a muchos de los miembros del cartel que fueron detenidos en Estados Unidos, como Carlos Girón y Luis Murcillo. Era el encargado de falsificar declaraciones y documentos para favorecer a la cúpula del cartel de Cali y de transmitir amenazas a las personas que fueran detenidas en Estados Unidos y quisieran colaborar con las autoridades estadounidenses. Está libre bajo fianza.[3]

Causa de la guerra con el Cartel de Medellín[editar]

Mitos urbanos[editar]

Mucho se ha especulado en cuanto a las razones por las cuales inició la guerra sin cuartel entre los dos carteles de la droga más grandes en la historia de Colombia, sin embargo no hay nada claro a este respecto. Algunas fuentes indican que se debió a la ambición por controlar el mercado de la cocaína en los Estados Unidos, que ya se habían dividido, quedándose el Cartel de Cali con la distribución en Nueva York y el Cartel de Medellín con el negocio en Miami y Los Angeles. Pero existe una versión en la cual se indica que la disputa inició por unas discordancias de relaciones amorosas, pues dicen que Jorge Elí, el negro Pabón (hombre de la más alta estima de Pablo Escobar, estuvo detenido en una cárcel en Nueva York y allí conoció a un hombre con el alias de Piña, quien era secretario de Pacho Herrera, detenido en la misma penitenciaría. Pabón se ganó la confianza de Herrera al salvarlo de la muerte en una pelea que se presentó en el reclusorio donde se encontraban. Trabó amistad con Pacho y con Piña. Al transcurrir del tiempo Herrera fue liberado (o escapó, según otras fuentes) y posteriormente salió Piña, quien se había convertido en el gran amigo de el negro, a quien este último le recomendó cuidara de su esposa. Finalmente el negro Pabón cumplió con su condena y fue deportado a Colombia, pero poco después de llegar se enteró que Piña estaba conviviendo con su esposa, lo que ocasionó que El Negro lo sentenciara a muerte. Sin embargo al parecer Piña se le adelantó atentando contra su vida, dejándolo mal herido pero aún con vida. Pablo Escobar visitó a su amigo convaleciente y le preguntó que con quién había tenido problemas a lo que respondió contándole lo ocurrido. Escobar con la intención de vengar a su amigo se comunicó con Herrera Buitrago (su antiguo socio) y le solicitó, en tono autoritario (como era su costumbre) que le entregara a Piña, a lo que Pacho contestó "Yo no entrego a mi gente y píntela como quiera". Inmediatamente El patrón se comunicó con Gilberto Rodríguez Orejuela y le pidió que le entregara a Pacho Herrera. La idea de Escobar era secuestrarlo, pedir un rescate por él de 5 millones de dólares y una vez lo pagaran sus familiares, asesinarlo. En ese momento el problema de El Negro Pabón había pasado a un segundo o tercer plano, ahora se trataba de que alguien, sin importar quien fuera, se había atrevido a desafiar de frente a El Patrón y como tal, había que hacer de él un ejemplo. A lo solicitado por Escobar, el ajedrecista respondió pidiéndole un tiempo para pensarlo. Inmediatamente cortó la comunicación con El Patrón, Rodríguez Orejuela llamó a Herrera Buitrago y le informó lo sucedido, le dijo que se encontraba en un grave peligro y que de ahora en adelante para referirse a él lo harían a través de un alias, de ahí surgió su apodo de Pacho. Herrera Buitrago le dio respuesta a la solicitud de Escobar, pero no como él lo esperaba, sino con un carrobomba que estalló al frente del Edificio Mónaco, donde residían los familiares más cercanos de El Patrón.

La guerra empezó por un lío de faldas entre “piña” y Jorge Elí “el negro” pabón. “El negro” pabón era un hombre muy leal a Pablo Emilio Escobar Gaviria y Alejo Piña era un hombre de “Pacho” Herrera, ambos habían sido amigos en una cárcel de Nueva York, pero cuando el negro salió de prisión, se enteró de que piña estaba viviendo con la que había sido su esposa, el negro habló con el patrón y acordaron que había que matar a piña. Como el Cartel de Medellín mató a Hugo Hernán Valencia, un hombre que había tenido un problema con Gilberto Rodríguez, les pedimos a los Rodríguez que nos devolvieran el favor, que nos dejaran matar a piña o que ellos mismos, con su gente, se encargaran de él, nosotros no sabíamos del poder económico y militar de “Pacho” Herrera, los Rodríguez, en vez de explicarle esto al patrón, fueron directamente a decirle a “Pacho” Herrera que el Cartel de Medellín le quería matar a Piña y ahí se armó la guerra. Los Rodríguez se beneficiaban de “Pacho” Herrera, él era el rico de Cali.

"Jhon Jairo Velasquez Vasquez",alias popeye, lugarteniente de Pablo Escobar

.[4]

Versiones oficiales[editar]

Helmer Pacho Herrera describiría ante la Fiscalía otros detalles de aquella época de tempestad en la mafia:

"En 1988 se empezó a vivir una vida angustiosa, desesperante y llena de incertidumbre. Pablo Escobar creo que mató a Camilo Barney y llamó a los hermanos Rodríguez y a don Chepe Santacruz y les dejó saber que la única manera de no atentar contra nuestras vidas sería que contribuyéramos con dinero o con unas cuotas mensuales para la guerra que él estaba enfrentando con el Estado. A mí me dejaron saber los hermanos Rodríguez, al igual que don Chepe Santacruz, en una reunión, la posición que había tomado Pablo Escobar. Pero mi posición fue negativa y de un rechazo contundente Entonces Pablo Escobar, al oír esta decisión solitiaria mía, le exigió a don Gilberto Rodríguez, digamos un poco más allá de mitad de año, de que tenía que entregarme .."

"Helmer Herrera Buitrago"

Miguel Rodríguez también reafirmo esta versión en su declaración ante la Fiscalía:

"Esa fue una guerra que Escobar prolongó hasta el año 1993, cuando murió. La disputa empezó porque no le aceptamos unas condiciones: él nos quería imponer cometer actos delictivos a los que no estábamos acostumbrados y que no íbamos a aceptar nunca, como era el terrorismo y la muerte de personas inocentes, ante esa negativa nos declara la guerra”

"Miguel Rodríguez Orejuela"

Guerra contra el cartel de Medellín[editar]

1988 marca el inicio de las ofensivas de espionaje y contraespionaje. Primero Escobar le montó una operación de inteligencia al cartel de Cali Rodríguez Orejuela, a su vez, decidió contratar a cinco militares retirados para constituir un servicio de espionaje contra Escobar. Este los descubre y los secuestra. El cartel de Cali hizo entonces una propuesta de paz, a la cual Escobar pone dos condiciones: una indemnización de 5 millones de dólares por el atentado contra el edificio Mónaco, y la entrega de Pacho Herrera, miembro del cartel de Cali y enemigo acérrimo de Pablo Escobar. Gilberto Rodriguez se negó a entregar y los cinco ex militares aparecieron muertos pocos días después con una cartulina que decía. "Miembros del cartel de Cali ejecutados por intentar atentar contra personas de Medellín".

En diciembre de 1988, por razones que no se han podido establecer con claridad, Pablo Escobar intenta secuestrar a Pacho Herrera, miembro del cartel de Cali. La operación falla y Herrera se convierte en el objetivo fundamental de Escobar.

El cartel de Cali enfrenta a Pablo. Hacia las cinco y diez minutos de la mañana del miércoles 13 de enero de 1988, tres individuos llegaron en carro hasta el edificio Mónaco, ubicado en el sector de El Poblado, entre Medellín y Envigado y tras descender a toda prisa del automotor salieron corriendo. Cuando dos vigilantes del complejo habitacional se aproximaron al carro para examinar su interior, este explotó causando destrozos en varias edificaciones a la redonda, cuando explotó el carro bomba, sólo estaban en el edificio María Victoria Henao, esposa de Pablo Escobar, sus dos hijos Manuela y Juan Pablo, dos empleadas del servicio y dos personas más. Se salvaron de milagro pero el inmueble quedó inhabitable, Manuela hija menor de Pablo quedó con serias lesiones auditivas a causa del atentado.

El 22 de junio de 1989 el cartel de Cali contrata a un grupo de mercenarios y los envía a la hacienda nápoles para atentar contra Escobar pero el operativo fracaso porque el helicóptero artillado donde se transportaban los mercenarios por problemas de sobrecarga se precipito a tierra.

En 1990, aprovechando que Pacho Herrera iba a asistir a un partido de fútbol privado en una de sus fincas llamada "los cocos" en el corregimiento del Cabuyal, cerca al municipio de Candelaria, en el Valle del Cauca, varios sicarios llegaron hasta el lugar vestidos con prendas privativas del ejército nacional é ingresaron al lugar armados con ametralladoras, fusiles, pistolas y granadas, abrieron fuego contra los asistentes, dejando un saldo de 17 personas muertas entre jugadores, un árbitro, cocineras, escoltas y transeúntes del lugar; sin embargo, Herrera salió ileso y escapó. El atentado fue ordenado por Pablo Escobar, aprovechando que Herrera era un gran apasionado por el fútbol. Desde entonces la clandestinidad de Herrera fue total.[1] Luego Herrera fue víctima de otro atentado ordenado por Escobar el 27 de julio de 1991en el balneario las brisas ubicado en la autopista que de Cali conduce a Jamundí.

La guerra con el Cartel de Medellín de Pablo Escobar, se distendió con la entrega de El Patrón a las autoridades colombianas en junio de 1991, sin embargo el Cartel de Cali no bajó la guardia y en 1992 se descubrio que hubo un plan para atentar contra Escobar estando éste recluido en la Cárcel La Catedral.

Al escapar Escobar de la Catedral, el 22 de junio de 1992, se intensificó la guerra, pero esta vez el Cartel de Cali abrió su ataque en dos frentes, el primero inyectando de efectivo los bolsillos de Los Pepes (Organización Criminal, constituida para acabar con Pablo Escobar utilizando sus mismos métodos, tales como carros - bomba, secuestros, desapariciones, torturas; aplicadas a familiares, empleados, abogados, sicarios y cualquier persona relacionada con El Patrón. Se autodenominaron Perseguidos Por Pablo Escobar y estaba conformado por ex miembros del Cartel de Medellín y Paramilitares); y el segundo nutriendo de información de contra-inteligencia a las agencias del gobierno colombiano, indicando por ejemplo dónde se encontraban escondites, caletas, testaferros y aliados de Escobar, información ésta que ni siquiera las agencias estadounidenses conocían. Por lo tanto se intensificó la guerra contra el cartel desatando innumerables muertes en Colombia y el exterior.

Prosperidad en los negocios[editar]

Con la muerte de Escobar en 1993 se desintegró por completo lo que quedaba del Cartel de Medellín, lo que produjo en ese entonces que el Cartel de Cali se quedara con el 80% de la distribución de cocaína a nivel mundial. Los líderes del cartel de Cali se aliaron con el Cártel de Juárez que en aquella época lideraba Amado Carrillo Fuentes para introducir cocaína a la costa oeste de Estados Unidos, con esta alianza según datos de la DEA llegaron a transportar en un solo vuelo de aviones comerciales la cantidad de 14 toneladas de cocaína pesada.

Postes de concreto, brócoli congelado, láminas de madera y café sirvieron para camuflar la droga a través de una compleja multinacional, llamada el Cartel de Cali, en la que trabajaban economistas, contadores, ingenieros, además de prestigiosos abogados de los Estados Unidos y que llegó a manejar activos estimados en más de 50 mil millones de dólares, según cifras del Departamento de Justicia.

Guillermo Pallomari excontador del Cartel de Cali y testigo protegido por la DEA declaro que después de la muerte de Pablo Escobar Gaviria, en diciembre de 1993, los líderes del Cartel de Cali se propusierón controlar el mercado mundial de la cocaína, para lo cual organizó una eficiente red operativa que llegó a penetrar las más altas esferas políticas de Colombia, según el testigo, antes de empezar a crecer había que ganarle la guerra al cartel de Medellín y como estrategia se formó un comité de seguridad, donde se trazaban las pautas a seguir.

Dicho comité estaba encabezado por Mario del Basto, un mayor retirado del Ejército colombiano, con él trabajaban Jorge Salcedo y Pallomari. En ocasiones habían otras personas invitadas a integrarlo, como Alberto Sánchez, jefe de seguridad de la familia Rodríguez Orejuela y quien estaba encargado de entregar el dinero a los miembros del Ejército y la Policía en Cali, Salcedo era llamado Richard o Pepe , este último apodo se lo dieron cuando tuvo un problema por la importación de unas bombas desde El Salvador y fue descubierto por las autoridades, Salcedo también dirigía el grupo de las comunicaciones y tenía una empresa fachada para intervenir llamadas hechas desde teléfonos celulares. En ese grupo también estaba Carlos Espinosa, el Pinchadito , quien tenía muchos contactos en la empresa de teléfonos de Cali y era el encargado de intervenir llamadas y líneas privadas, Guillermo Pallomari afirmó que se intervenían un promedio de 400 teléfonos mensualmente y se hacían grabaciones de las conversaciones más importantes para enviárselas a los miembros de la cúpula del cartel.

El Cartel de Cali quería que hubiese un crecimiento a nivel nacional e internacional en el tráfico de drogas y por esto decidieron crear una cúpula y unas divisiones para que el cartel pudiera manejar eficientemente sus negocios, afirmó Guillermo Pallomari en su declaración ante la DEA, el testigo continuó diciendo que, para tal propósito, también se necesitaba tener parte del gobierno, de la policía y de las fuerzas militares al servicio del cartel, esto se logró generando corrupción y pagando dineros procedentes del narcotráfico.

La cúpula quedó compuesta por Miguel Rodríguez Orejuela y Gilberto Rodríguez Orejuela, José Santacruz Londoño y Hélmer Herrera Buitrago; dueños del negocio del tráfico de drogas en Cali, en la estructura del cartel habían tres socios como segundos al mando después de los miembros de la cúpula en distintas zonas de la región; Víctor Patiño Fómeque que era el encargado de manejar el transporte marítimo para el cartel en toda la zona Pacífica de Colombia, Henry Loaiza Ceballos que proporcionaba seguridad a los laboratorios del cartel y era un gran productor de cocaína, y Phanor Arizabaleta Arzayuz colaborador en la importación de insumos para el procesamiento de cocaína para el cartel.

Guillermo Pallomari en su declaración ante la DEA manifestó que se creo un comité de seguridad que supervisaba Mario del Basto, uno de los jefes de seguridad de Miguel Rodríguez Orejuela, los miembros del comité no tomaban decisiones, simplemente daban recomendaciones a la cúpula sobre todo lo que contribuyera a un eficiente tráfico de drogas.

1-Narcotráfico: La idea era fijarse unas cuotas mensuales de introducción de narcóticos a Estados Unidos, algunos países de Europa y Rusia, tomando distintos métodos para lograrlo, los dineros que resultaban de cualquier envío de droga se depositaban en las distintas cuentas de los líderes de la cúpula del cartel.

2-Política: Su objetivo era contactar a congresistas y presentarlos a los miembros del cartel, mensualmente se destinaba dinero para darle a un grupo de políticos que estaban trabajando para el cartel, afirmó Pallomari y agregó que el cartel controlaba alrededor del 30 por ciento del Congreso, eso sin contar líderes políticos de ambos partidos, alcaldes, gobernadores. También sostuvo que los contactos iban cambiando dependiendo de quien estuviera en el poder.

3-Militar: esta división ayudaba al cartel a sostenerse a nivel nacional e internacional con relación a otros carteles, esta división militar tenía las subdivisiones como el manejo de escuadrones de sicarios que estaban dedicados a asesinar a las personas que atentaban contra el cartel de Cali, escoltas que estaban dedicados a la protección de los miembros de la cúpula, vigilancia que estaban encargados de la protección de las propiedades de los miembros de la cúpula, y jefes de seguridad que pagaban los sobornos a la policía corrupta, policía secreta y militares, esta subdivisión controlaba el 30 por ciento de las Fuerzas Militares y de policía en Cali, el cartel gastaba 20 mil dólares al mes en la Policía de Cali y 60 mil en todo el país.

4-Financiera: esta división tenía alrededor de 20 empleados y estaba encargada de hacer los estudios pertinentes para el lavado de dinero en la empresas legales y la asesoría general tributaria para los asuntos del lavado de dinero a través de testaferros y empresas fachada.

5-Judicial: esta división se encargaba de todo lo referente a los problemas legales que pudieran tener alguno de los miembros del cartel, los abogados colombianos como los estadounidenses se pagaban de las cuentas LTD1, LTD2 y LTD4 de los miembros de la cúpula del cartel, cuando ocurría un arresto la cúpula se reunía, manifiesta Guillermo Pallomari en su indagatoria:

la cúpula del cartel de Cali se reunía si había un arresto o un decomiso de droga más preocupada por la droga decomisada que por las detenciones, excepto cuando estas pudieran generar extradiciones, aunque a los detenidos se les nombraban abogados, también se les mandaba a alguien a amenazarlos, recordándoles que si cooperaban con las autoridades estadounidenses sus familias correrían peligro.

"Guillermo Pallomari", excontador del cartel de Cali.

Los líderes del Cartel de Cali quería dominar el tráfico de cocaína a nivel mundial, fijar los precios y controlar los abastecimientos, para lo cual decidió expandirse a otros países.

Fue entonces cuando se decidió por México, Ecuador y Perú. La idea era instalar allí la misma estructura de corrupción que había en Colombia a nivel político y de Fuerzas Armadas para que pudieran manejar eficientemente el narcotráfico.

México: se quería contactar a un miembro de un cartel local e instalar allí la infraestructura colombiana, además la cercanía a Estados Unidos permitiría introducir la droga por allí.

Ecuador y Perú: se buscaba que desde estos dos países se dominaran los mercados de Europa y Rusia, desde Guayaquil, vía marítima, se enviaba la droga a Europa, a través de España, y hacia Rusia por el puertos de San Petesburgo.

El juicio de Piedra Angular es consecuencia de la más importante investigación en contra de una organización criminal en la historia de los Estados Unidos, iniciada en marzo de 1983 con el decomiso de una carga de cocaína en una bodega de Miami, al principio la operación Piedra Angular (Cornstone), llamada así por los postes de cemento con cocaína decomisados en Miami, buscaba sólo a los líderes del cartel de Cali, pero con el tiempo los agentes del gobierno se percataron que detrás de ellos había un prestigioso grupo de abogados estadounidenses que los ayudaban a encubrir sus delitos a cambio de jugosos honorarios.[5]

Caída[editar]

Con el triunfo en las elecciones presidenciales de 1994 en Colombia de Ernesto Samper Pizano y el posterior escándalo desatado por los narco-casettes, en los que se indicaba que la campaña de Samper había sido patrocinada por el Cartel de Cali, no le quedó otro remedio que perseguirlos sin cuartel, uno a uno fueron cayendo los grandes jefes de Cali, el primero fue José Santacruz Londoño, quien fue detenido en un restaurante ubicado al Norte de Bogotá, el segundo en caer fue Gilberto Rodríguez Orejuela en junio de 1995 en un apartamento de su propiedad, en agosto de ese mismo año fue capturado Miguel Rodríguez Orejuela. En enero de 1996 Santacruz Londoño logró escapar de la cárcel donde se encontraba recluido para terminar asesinado por Carlos Castaño en marzo de ese mismo año, haciendo parecer que su muerte ocurrió al traspasar un retén de la Policía Colombiana. Por su parte, Helmer Herrera Buitrago, se entregó a las autoridades colombianas en septiembre de 1996 y fue recluido en la cárcel de Palmira - Valle del Cauca. En noviembre de 1998 fue asesinado en ese penal, por orden de Wilber Varela, alias Jabón, antiguo sicario del Cartel de Cali y uno de los líderes del entonces nuevo y poderoso Cartel del Norte del Valle.

Desde la cárcel los cuatro grandes de Cali siguieron traficando hasta que Chepe decidió fugarse y un año después fue asesinado por Carlos Castaño. Helmer "Pacho" Herrera fue asesinado dentro de una cárcel colombiana por órdenes de Wilber Alirio Varela alias "Jabón" y los hermanos Rodríguez Orejuela fueron extraditados a Estados Unidos donde actualmente cumplen una condena que termina en el año 2030.

Varios factores fueron los que se presentaron para que desapareciera el Cartel de Cali, entre ellos encontramos:

  • El escándalo de los narco-casetes de Samper: Samper ordena perseguirlos sin cuartel para demostrar que él no tenía nada que ver con el ingreso de dineros ilícitos a su campaña y por lo tanto no tenía ningún acuerdo con ellos.
  • El surgimiento del Cartel del Norte del Valle: Los Rodríguez Orejuela y compañía, antes del escándalo de los narco-casettes, habían negociado con el entrante gobierno la rendición ante la justicia colombiana, obviamente se les daría varías prebendas tales como prisión de no más de 5 años en cárceles colombianas y la promesa de no expropiación de sus cuantiosos bienes; como contra-prestación debía desaparecer el narcotráfico de suelo colombiano, para esto se reunieron con sus subordinados y socios menores en el negocio, para informarles la decisión ya tomada. Pero tal fue la sorpresa al ver que los que les servían fielmente ahora se negaban a cumplir sus órdenes; entre ellos Juan Carlos Ramírez Abadía Chupeta y Juan Carlos Ortiz Escobar Cuchilla. Pues hay que recordar que los fundadores y miembros de mayor importancia del Cartel del Norte del Valle procedían, digamos, de las canteras del Cartel de Cali. Ellos conocían los movimientos de sus antiguos jefes, sus escondites, las rutas por las cuales sacaban la droga del país hacia el norte del continente, por lo que no les quedó difícil sacarlos del negocio y era necesario hacerlo antes de que hubiera alguna retaliación por parte de los miembros del Cartel de Cali.
  • La desaparición del cartel de Medellín: Al morir Pablo Escobar y desaparecer finalmente el Cartel de Medellín las autoridades, en especial las estadounidenses, voltearon sus ojos hacía el Cartel de Cali, el cual quedó liderando el multimillonario negocio. Era de esperarse que todo sus esfuerzos se centraran en acabar con la poderosa organización del Valle del Cauca.[6]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Siglo XX en Colombia, Narcotráfico en Colombia

Referencias[editar]