Cartel de Cali

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Miembros del cartel de Cali.
Cartel de Cali
Operacional 1975 - 1996
Liderado por Gilberto Rodriguez Orejuela, Miguel Rodriguez Orejuela, Jose Santacruz Londoño, Helmer Herrera, Victor Patiño Fomequé, Phanor Arizabaleta y Henry Loaiza
Objetivos


Regiones activas Colombia, Estados Unidos, Europa, Centroamérica, Suramérica, África, Asia.
Aliados Cartel del Norte del Valle, Los pepes, Cartel de la Costa.
Enemigos Cartel de Medellin.
Actos criminales


Principales atentados
Estatus Desarticulado.
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El Cartel de Cali fue el nombre dado por la Administración para el Control de Drogas (DEA) a la organización criminal dedicada al tráfico de cocaína, encabezada por los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela.

Recibe el nombre de la ciudad de Cali, en la cual tuvieron su principal base de operaciones. Se calcula el total de dinero que movieron en la década de 1980 y 1990 en varios miles de millones de dólares, los cuales siguen en paradero desconocido, siendo uno de los contables menos conocido y probablemente el que ayudó a ubicar la mayor parte del dinero en la banca suiza. Entre sus socios financieros estaba Felipe Altes Fernandez, de nacionalidad española, amigo personal de la familia Urdinola Grajales y en la década de 1990 conocido intermediario bancario.

El nombre de "cartel" se le dio, principalmente, en contraste con el así llamado Cartel de Medellín, quien fue su principal rival, a partir del enfrentamiento armado que tuvieron estas dos organizaciones a mediados de la década de los 80. Nótese que en Colombia siempre se ha pronunciado "cartel" (palabra aguda).

Orígen[editar]

En Nueva York se hicieron socios de un avezado lavador de dólares, de nombre Helmer Herrera Buitrago alias "Pacho Herrera". Herrera había sido socio de Pablo Escobar, y se encargaba de trasladar los dólares que éste ganaba con el multimillonario negocio de la droga, desde Estados Unidos hasta Colombia; lo hacía a través de empresas fachada para la importación de maquinaria pesada, dentro de la carrocería de las mismas, Herrera camuflaba los fajos de billetes, que ingresaban al país sin ningún problema.

Miembros del cartel[editar]

La cúpula del Cartel de Cali estaba conformada por:

Gilberto Rodríguez Orejuela "El Ajedrecista", Lider del cartel.

Miguel Rodríguez Orejuela "El Señor.

José Santacruz Londoño "Chepe Santacruz".

Helmer Herrera Buitrago "Pacho".

Victor Patiño Fómeque "El Químico" ó "La Fiera".

Henry Loaiza Ceballos "El Alacrán".

Phanor Arizabaleta Arzayuz "Don Phanor".

Jose Fedor Rey Alvarez "Javier Delgado".

Causa de la guerra con el Cartel de Medellín[editar]

MITOS URBANOS[editar]

Mucho se ha especulado en cuanto a las razones por las cuales inició la guerra sin cuartel entre los dos carteles de la droga más grandes en la historía de Colombia, sin embargo no hay nada claro a este respecto. Algunas fuentes indican que se debió a la ambición por controlar el mercado de la cocaína en los Estados Unidos, que ya se habían dividido, quedándose el Cartel de Cali con la distribución en Nueva York y el Cartel de Medellín con el negocio en Miami y Los Angeles. Pero existe una versión en la cual se indica que la disputa inició por unas discordancias de relaciones amorosas, pues dicen que Jorge Elí El Negro Pabón (hombre de la más alta estima de Pablo Escobar El Patrón), estuvo detenido en una cárcel en Nueva York y allí conoció a un hombre con el alias de Piña, quien era secretario de Pacho Herrera, detenido en la misma penitenciaría. Pabón se ganó la confianza de Herrera al salvarlo de la muerte en una pelea que se presentó en el reclusorio donde se encontraban. Trabó amistad con Pacho y con Piña. Al transcurrir del tiempo Herrera fue liberado (o escapó, según otras fuentes) y posteriormente salió Piña, quien se había convertido en el gran amigo de El Negro, a quien este último le recomendó cuidara de su esposa. Finalmente El Negro Pabón cumplió con su condena y fue deportado a Colombia, pero poco después de llegar se enteró que Piña estaba conviviendo con su esposa, lo que ocasionó que El Negro lo sentenciara a muerte. Sin embargo al parecer Piña se le adelantó atentando contra su vida, dejándolo mal herido pero aún con vida. Pablo Escobar visitó a su amigo convaleciente y le preguntó que con quién había tenido problemas a lo que respondió contándole lo ocurrido. Escobar con la intención de vengar a su amigo se comunicó con Herrera Buitrago (su antiguo socio) y le solicitó, en tono autoritario (como era su costumbre) que le entregara a Piña, a lo que Pacho contestó "Yo no entrego a mi gente y píntela como quiera". Inmediatamente El patrón se comunicó con Gilberto Rodríguez Orejuela y le pidió que le entregara a Pacho Herrera. La idea de Escobar era secuestrarlo, pedir un rescate por él de 5 millones de dólares y una vez lo pagaran sus familiares, asesinarlo. En ese momento el problema de El Negro Pabón había pasado a un segundo o tercer plano, ahora se trataba de que alguien, sin importar quien fuera, se había atrevido a desafiar de frente a El Patrón y como tal, había que hacer de él un ejemplo. A lo solicitado por Escobar El Ajedrecista respondió pidiéndole un tiempo para pensarlo. Inmediatamente cortó la comunicación con El Patrón, Rodríguez Orejuela llamó a Herrera Buitrago y le informó lo sucedido, le dijo que se encontraba en un grave peligro y que de ahora en adelante para referirse a él lo harían a través de un alias, de ahí surgió su apodo de Pacho. Herrera Buitrago le dio respuesta a la solicitud de Escobar, pero no como él lo esperaba, sino con un carrobomba que estalló al frente del Edificio Mónaco, donde residían los familiares más cercanos de El Patrón.

VERSIONES OFICIALES[editar]

Helmer Pacho Herrera describiría ante la Fiscalía otros detalles de aquella época de tempestad en la mafia: "En 1988 se empezó a vivir una vida angustiosa, desesperante y llena de incertidumbre. Pablo Escobar creo que mató a Camilo Barney y llamó a los hermanos Rodríguez y a don Chepe Santacruz y les dejó saber que la única manera de no atentar contra nuestras vidas sería que contribuyéramos con dinero o con unas cuotas mensuales para la guerra que él estaba enfrentando con el Estado. A mí me dejaron saber los hermanos Rodríguez, al igual que don Chepe Santacruz, en una reunión, la posición que había tomado Pablo Escobar. Pero mi posición fue negativa y de un rechazo contundente Entonces Pablo Escobar, al oír esta decisión solitiaria mía, le exigió a don Gilberto Rodríguez, digamos un poco más allá de mitad de año, de que tenía que entregarme .."

“Esa fue una guerra que Escobar prolongó hasta el año 1993, cuando murió. La disputa empezó porque no le aceptamos unas condiciones: él nos quería imponer cometer actos delictivos a los que no estábamos acostumbrados y que no íbamos a aceptar nunca, como era el terrorismo y la muerte de personas inocentes, ante esa negativa nos declara la guerra”, reveló Miguel Rodríguez Orejuela.

Guerra contra el cartel de medellin[editar]

Espionaje y contraespionaje 

1988 marca el inicio de las ofensivas de espionaje y contraespionaje. Primero Escobar le montó una operación de inteligencia al cartel de Cali Rodríguez Orejuela, a su vez, decidió contratar a cinco militares retirados para constituir un servicio de espionaje contra Escobar. Este los descubre y los secueslra. El cartel de Cali hizo entonces una propuesta de paz, a la cual Escobar pone dos condiciones: una indemnización de 5 millones de dólares por el atentado contra el edificio Mónaco, y la entrega de Pacho Herrera, miembro del cartel de Cali y enemigo acérrimo de Pablo Escobar. Gilberto Rodriguez se negó a entregar y los cinco ex militares aparecieron muertos pocos días después con una cartulina que decía. "Miembros del cartel de Cali ejecutados por intentar atentar contra personas de Medellín"

Secuestro frustrado 

En diciembre de 1988, por razones que no se han podido establecer con claridad, Pablo Escobar intenta secuestrar a Pacho Herrera, miembro del cartel de Cali. La operación falla y Herrera se convierte en el objetivo fundamental de Escobar.

El cártel de Cali enfrenta a Pablo. Hacia las cinco y diez minutos de la mañana del miércoles 13 de enero de 1988, tres individuos llegaron en carro hasta el edificio Mónaco, ubicado en el sector de El Poblado, entre Medellín y Envigado y tras descender a toda prisa del automotor salieron corriendo. Cuando dos vigilantes del complejo habitacional se aproximaron al carro para examinar su interior, este explotó causando destrozos en varias edificaciones a la redonda, cuando explotó el carro bomba, sólo estaban en el edificio María Victoria Henao, esposa de Pablo Escobar, sus dos hijos Manuela y Juan Pablo, dos empleadas del servicio y dos personas más. Se salvaron de milagro pero el inmueble quedó inhabitable, Manuela hija menor de Pablo quedo con serias lecciones auditivas a causa del atentado.

En 1990, aprovechando que Pacho Herrera iba a asistir a un partido de fútbol privado en una de sus fincas llamada "los cocos" en el corregimiento del Cabuyal, cerca al municipio de Candelaria, en el Valle del Cauca, varios sicarios llegaron hasta el lugar vestidos con prendas privativas del ejercito nacional é ingresaron al lugar armados con ametralladoras, fusiles, pistolas y granadas, abrierón fuego contra los asistentes, dejando un saldo de 17 personas muertas entre jugadores, un arbitro, cocineras, escoltas y transeuntes del lugar; sin embargo, Herrera salió ileso y escapó. El atentado fue ordenado por Pablo Escobar, aprovechando que Herrera era un gran apasionado por el fútbol. Desde entonces la clandestinidad de Herrera fue total.[1] Luego Herrera fue victima de otro atentado ordenado por Escobar el 27 de julio de 1991en el balneario las brisas ubicado en la autopista que de Cali conduce a Jamundi

La guerra con el Cartel de Medellín de Pablo Escobar, se distendió con la entrega de El Patrón a las autoridades colombianas en junio de 1991, sin embargo el Cartel de Cali no bajó la guardia y en varias ocasiones intentó atentar contra la vida de Escobar estando éste recluido en la Cárcel La Catedral. Al escapar Escobar de la Catedral, el 22 de junio de 1992, se intensificó la guerra, pero esta vez el Cartel de Cali abrió su ataque en dos frentes, el primero inyectando de efectivo los bolsillos de Los Pepes (Organización Criminal, constituida para acabar con Pablo Escobar utilizando sus mismos métodos, tales como carros - bomba, secuestros, desapariciones, torturas; aplicadas a familiares, empleados, abogados, sicarios y cualquier persona relacionada con El Patrón. Se autodenominaron Perseguidos Por Pablo Escobar y estaba conformado por ex miembros del Cartel de Medellín y Paramilitares); y el segundo nutriendo de información de contra-inteligencia a las agencias del gobierno colombiano, indicando por ejemplo dónde se encontraban escondites, caletas, testaferros y aliados de Escobar, información ésta que ni siquiera las agencias estadounidenses conocían. Por lo tanto se intensificó la guerra contra el cartel desatando innumerables muertes en Colombia y el exterior.

El 21 de junio el cártel de Cali contrata a un grupo de mercenarios y los envia a la carcel la catedral para atentar contra Escobar pero el operativo fracaso porque el helicoptero artillado donde se transportaban los mercenarios por malas condiciones climaticas se precipito a tierra

Prosperidad en los negocios[editar]

Con la muerte de Escobar en 1993 se desintegró por completo lo que quedaba del Cartel de Medellín, lo que produjo en ese entonces que el Cartel de Cali se quedara con el 80% de la distribución de cocaína a nivel mundial. Los hermanos Rodríguez y sus socios se aliaron con el hombre que por aquellas épocas dominaba los aires, Amado Carrillo El Señor de los Cielos, jefe del Cartel de Juárez. Con él llegaron a transportar en un solo vuelo de aviones comerciales la cantidad de 14 toneladas de cocaína pesada.

Caída[editar]

Con el triunfo en las elecciones presidenciales de 1994 en Colombia de Ernesto Samper Pizano y el posterior escándalo desatado por los narco-casetes, en los que se indicaba que la campaña de Samper había sido patrocinada por el Cartel de Cali, no le quedó otro remedio que perseguirlos sin cuartel, uno a uno fueron cayendo los grandes jefes de Cali, el primero fue José Santacruz Londoño, quien fue detenido en un restaurante ubicado al Norte de Bogotá, el segundo en caer fue Gilberto Rodríguez Orejuela en junio de 1995 en un apartamento de su propiedad, en agosto de ese mismo año fue capturado Miguel Rodríguez Orejuela. En enero de 1996 Santacruz Londoño logró escapar de la cárcel donde se encontraba recluido para terminar asesinado por Carlos Castaño en marzo de ese mismo año, haciendo parecer que su muerte ocurrió al traspasar un retén de la Policía Colombiana. Por su parte, Helmer Herrera Buitrago, se entregó a las autoridades colombianas en septiembre de 1996 y fue recluido en la cárcel de Palmira - Valle del Cauca. En noviembre de 1998 fue asesinado en ese penal, por orden de Wilber Varela, alias Jabón, antiguo sicario del Cártel de Cali y uno de los líderes del entonces nuevo y poderoso Cartel del Norte del Valle.

Varios factores fueron los que se presentaron para que desapareciera el Cartel de Cali, entre ellos encontramos:

  • El escándalo de los narco-casetes de Samper: Samper ordena perseguirlos sin cuartel para demostrar que él no tenía nada que ver con el ingreso de dineros ilícitos a su campaña y por lo tanto no tenía ningún acuerdo con ellos.
  • El surgimiento del Cartel del Norte del Valle: Los Rodríguez Orejuela y compañía, antes del escándalo de los narco-casetes, habían negociado con el entrante gobierno la rendición ante la justicia colombiana, obviamente se les daría varías prebendas tales como prisión de no más de 5 años en cárceles colombianas y la promesa de no expropiación de sus cuantiosos bienes; como contra-prestación debía desaparecer el narcotráfico de suelo colombiano, para esto se reunieron con sus subordinados y socios menores en el negocio, para informarles la decisión ya tomada. Pero tal fue la sorpresa al ver que los que les servían fielmente ahora se negaban a cumplir sus órdenes; entre ellos Juan Carlos Ramirez Abadía Chupeta y Juan Carlos Ortiz Escobar Cuchilla. Pues hay que recordar que los fundadores y miembros de mayor importancia del Cartel del Norte del Valle procedían, digamos, de las canteras del Cartel de Cali. Ellos conocían los movimientos de sus antiguos jefes, sus escondites, las rutas por las cuales sacaban la droga del país hacia el norte del continente, por lo que no les quedó difícil sacarlos del negocio y era necesario hacerlo antes de que hubiera alguna retaliación por parte de los miembros del Cartel de Cali.
  • La desaparición del cartel de Medellín: Al morir Pablo Escobar y desaparecer finalmente el Cartel de Medellín las autoridades, en especial las estadounidenses, voltearon sus ojos hacía el Cartel de Cali, el cual quedó liderando el multimillonario negocio. Era de esperarse que todo sus esfuerzos se centraran en acabar con la poderosa organización del Valle del Cauca.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]