José María Fernández-Ladreda

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José María Fernández-Ladreda y Menéndez-Valdés

COA Spain 1945 1977.svg
Ministro de Obras Públicas[1]
18 de julio de 1945-18 de julio de 1951
Presidente Francisco Franco
Predecesor Alfonso Peña Boeuf
Sucesor Fernando Suárez de Tangil y Angulo

Escudo de Oviedo.svg
Alcalde de Oviedo
22 de noviembre de 1924-7 de octubre de 1926
Predecesor José Cuesta Fernández
Sucesor Manuel Gutiérrez Gutiérrez

Información personal
Nacimiento 14 de marzo de 1885
Oviedo
Fallecimiento 20 de septiembre de 1954 (69 años)
Siero
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político Acción Popular, CEDA, Movimiento Nacional
Familia
Cónyuge Carmen García San Miguel
Información profesional
Ocupación Militar y político
Miembro de
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José María Fernández-Ladreda y Menéndez-Valdés (Oviedo, 14 de marzo de 1885[2] - Bobes, Siero, 20 de setiembre de 1954)[3] fue un militar y político español. Fue alcalde de Oviedo entre 1924 y 1926 y ministro de Obras Públicas entre 1945 y 1951.

Biografía[editar]

Era hijo de José Fernández Ladreda Miranda, coronel de Artillería, y de Clara Menéndez Valdés y Estrada.[2] Después de estudiar el bachillerato en su ciudad natal, ingresó en 1903 en la Academia de Artillería de Segovia, de la que se graduó en 1908 con el número tres de su promoción,[2] con el grado de teniente primero. Tras sus estancias en las fábricas de armas de Trubia y Oviedo, el Taller de Precisión y Centro Electrotécnico de Artillería de Madrid y varias empresas industriales privadas de Asturias y Bilbao, obtuvo destino primero en Valladolid y después en Melilla,[2] escenario de un conflicto militar con las cábilas rifeñas de la zona (por su servicio obtuvo la medalla de la campaña de Melilla).[4]

En 1910 fue nombrado profesor ayudante de la Academia de Artillería. Interesado por las ciencias (fruto de sus experiencias durante sus estancias en el prestigioso Laboratorio Químico del Ebro, en Roquetas),[2] inició en la institución militar su colaboración con el capitán Martínez Vivas[5] con el que redactaría varios manuales, algunos de los cuales se convirtieron en libros de texto de la Academia, como Tratado elemental de Química general y aplicada (1912); Pólvoras y explosivos (1915), escrito en colaboración también con el capitán Rojas Freingespán; o Química teórica y experimental (1918).[6] Fue ascendido a capitán en 1914, y al año siguiente fue destinado al Taller de Precisión de Artillería de Madrid, en cuyo laboratorio químico pasó casi cinco años.[2] Allí llevó a cabo numerosos trabajos de investigación en áreas variadas como granadas de mano, gases asfixiantes, lanzamiento de llamas o aparatos de iluminación y señales. En 1917, junto con el resto de autores de Pólvoras y explosivos, le fue concedida la cruz de primera clase del Mérito Militar con distintivo blanco.[4]

En 1919 fue pensionado por la Junta de Ampliación de Estudios a Estados Unidos. Allí estudió en la sección metalúrgica del National Bureau of Standards, así como en las universidades de Columbia y Nueva York,[3] [5] centrándose en cuestiones técnicas de electromecánica práctica e industrial. A su vuelta, solicitó la excedencia en el Ejército. Completó su formación con estancias en Francia y Alemania y en 1924 se licenció en Ciencias Químicas por la Universidad de Oviedo, con la calificación de sobresaliente.[2] El mismo año contrajo matrimonio con Carmen García San Miguel y Uría, hija de los marqueses de Teverga.[7] En noviembre de ese año, en plena Dictadura de Primo de Rivera fue nombrado alcalde de Oviedo por el dictador, pero en septiembre de 1926 presentó su dimisión[8] cuando arreciaba el conflicto entre sus antiguos compañeros del arma de Artillería y el dictador. Durante su gestión municipal se ejecutaron diversas obras de infraestructura. En 1927 volvió al servicio activo en el Ejército, con el grado de comandante, al tiempo que redactaba varios trabajos sobre química, electroanálisis y metalurgia. En 1928 obtuvo el doctorado en Ciencias Químicas[2] y publicó Las propiedades físicas de los latones.[6]

Después de la proclamación de la Segunda República Española se encontró nuevamente en situación de excedencia militar. Entonces se volcó en política organizando la organización asturiana de Acción Popular (AP), que posteriormente sería el núcleo de la CEDA, partido con el que fue elegido diputado por Oviedo en las elecciones de 1933 y 1936.[9] A pesar del oficial accidentalismo de AP primero y de la CEDA después, Fernández-Ladreda mantuvo abiertamente su posicionamiento monárquico.[10] De hecho, la rama asturiana de la CEDA fue una de las organizaciones más comprometicas con el retorno de la monarquía a España. En verano de 1934, se hizo con la dirección de El Carbayón, el diario asturiano de más tirada que, hasta entonces había seguido una línea enraizada en el catolicismo social. Al frente del diario, Fernández-Ladreda hizo una cobertura agresiva y partidista de la fracasada revolución de Octubre de 1934 y de la subsiguiente represión.[10] Como otros líderes de la derecha asturiana, Fernández-Ladreda reclamó un escarmiento ejemplar de los revolucionarios.[11]

El golpe de estado del 18 de julio de 1936 le sorprendió en Oviedo, donde se impusieron los sublevados dirigidos por el general Aranda. Cuando la ciudad fue sitiada por tropas y milicias republicanas que intentaban acabar con la sublevación, se puso a las órdenes de Aranda, organizando un batallón de voluntarios para la defensa de la localidad.[3] [12] Durante la Guerra Civil desempeñó diversos cargos técnicos, como el de director de la fábrica de armas de La Coruña,[13] jefe de Fabricación de Asturias, desde donde impulsó la producción de las minas de carbón,[3] o el de miembro de la Comisión Militar de Incorporación y Movilización Industrial de Asturias. En 1937 fue ascendido a teniente coronel y a coronel en 1939.[2] Finalizado el conflicto, en octubre de 1939, fue nombrado jefe de la Sección de Armamento y Material de la Dirección General de Industrias del Ministerio del Ejército y, en 1940, director de la fábrica de armas de La Vega en Oviedo.[3] En 1943 fue ascendido a general de Brigada del Cuerpo de Ingenieros de Armamento y Construcción del Ejército, así como a Inspector de Ingenieros y director de la Escuela Politécnica del Ejército.[2]

Desde 1943 hasta su muerte en 1954 fue procurador en Cortes, por designación del Jefe del Estado.[9] En julio de 1945 fue nombrado ministro de Obras Públicas al constituirse el quinto gobierno de la dictadura franquista. Con el fin de la guerra en Europa, y la derrota del Eje, Franco renovó su gobierno eliminando a los elementos más identificados con nazismo, y mostrando un perfil más católico, si bien manteniendo el equilibrio entre las facciones católica y falangista. Fernández-Ladreda, antiguo dirigente de la CEDA y miembro de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP),[14] entró en el gobierno como miembro de la rama católica del mismo,[15] [16] y se mantuvo en el cargo hasta el fin de dicho gobierno en julio de 1951. Meses después fue nombrado vicepresidente primero de las Cortes.[17] En 1952 fue nombrado director general de Material y Armamento del Ministerio del Ejército, vocal del Patronato Juan de la Cierva del CSIC y presidente de Honor de la Asociación Nacional de Químicos de España.[18]

Casado desde 1924 con Carmen García San Miguel, tuvo cuatro hijos (Fernando, José María, Victoriano y Carmen).[19]

Reconocimientos[editar]

En 1950 solicitó la rehabilitación del título de conde de San Pedro, que le fue concedida.[20] Desde entonces, hasta su muerte, ostentó dicho título. En 1953 le fue concedido el premio Daoíz.[2]

Era hijo predilecto de Asturias,[3] e hijo adoptivo de diversas localidades, como Gijón,[3] Vegadeo, Salas, Grado, Candás, Logroño o Segovia.[21]

Plaza de Fernández-Ladreda (plaza Elíptica), en Madrid.

Asimismo, se utilizó su nombre para nombrar vías públicas, de nuevo trazado o ya existentes, en numerosas localidades españolas.[22] La razón fundamental fue su condición de ministro de Obras Públicas,[16] ya que los funcionarios municipales consideraban que el agasajo al ministro podía favorecer la ejecución de inversiones por parte del ministerio en sus municipios («gustaba especialmente de esta deferencia, en esa época otros ministros tenían una proyección idéntica y su nombre no figura en tantas calles, por lo que la hipótesis de trabajo es que dejaba caer a los respectivos alcaldes que ese reconocimiento será un paso muy positivo para conseguir la obra solicitada, era un procedimiento no excesivamente raro en el franquismo»).[12] Sin embargo, una vez finalizada la dictadura, su presencia fue desapareciendo del callejero. Diversos municipios asturianos lo hicieron durante los primeros años tras la muerte del dictador.[12] Gijón lo hizo en 1990.[16] Tras la aprobación de la Ley de Memoria Histórica en 2007, se dio una nueva ola de retiradas, no sin polémica: Candás en 2009,[23] Arrecife,[24] Madrid en 2015, [25] y Segovia en 2016. [26] Conservan todavía vías con la denominación Fernández-Ladreda en Pontevedra, León, Valladolid o Cádiz.[16]

Referencias[editar]

  1. Gobiernos de España 1931-2008
  2. a b c d e f g h i j k Redacción (diciembre de 2007). «Personaje ilustre: D. José María Fernández Ladreda y Menéndez Valdés». Memorial de Artillería (1): 1. ISSN 0213-6155. 
  3. a b c d e f g «El ex ministro Señor Fernández-Ladreda falleció ayer en Bobes (Asturias)». ABC: 21-22. 21 de septiembre de 1954. 
  4. a b «Reales Órdenes: Recompensas». Diario Oficial del Ministerio de la Guerra (22): 234-235. 27 de enero de 1917. 
  5. a b Academia de Artillería; IE University (mayo de 2011). «Exposición - Las huellas de la Química, las huellas de Segovia». 
  6. a b Fernández-Ladreda y Menéndez-Valdés, José María, en el Catálogo de la Biblioteca Nacional de España.
  7. «Matrimonios». Diario Oficial del Ministerio de la Guerra (139): 797. 24 de junio de 1924. 
  8. «Una dimisión». El Sol: 8. 7 de septiembre de 1926. 
  9. a b Ficha en el Congreso de los Diputados
  10. a b Bunk, Brian D. (2007). Ghosts of Passion: Martyrdom, Gender, and the Origins of the Spanish Civil War. Duke University Press. p. 50. ISBN 0822389568. 
  11. Rodríguez Muñoz, Javier (19 de octubre de 2009). «Y después, una represión inmisericorde». La Nueva España (Oviedo). 
  12. a b c R., S. (6 de junio de 2010). «Una avenida de nombre cuestionado». El Faro de Vigo. 
  13. Fernández, Carlos (6 de junio de 2009). «Una factoría viajera». La Voz de Galicia. 
  14. Asociación Católica de Propagandistas. «Historia de la ACdP. De 1940 hasta 2001». 
  15. Preston, Paul (1994). Franco: caudillo de España. Traducción de Teresa Camprodón y Diana Falcón. Barcelona: Grijalbo. pp. 670-671. ISBN 84-397-0241-8. 
  16. a b c d González, Pablo (20 de junio de 2010). «Galicia, tras los pasos de Candás». La Nueva España (Oviedo). 
  17. «Decreto de 8 de octubre de 1951 por el que se nombra Vicepresidente primero de las Cortes Españolas a don José María Fernández-Ladreda». Boletín Oficial del Estado (285): 4601. 12 de octubre de 1951. 
  18. Real Academia Nacional de Farmacia. «José María Fernández-Ladreda y Menéndez-Valdés». 
  19. «Esquela: Doña Carmen García San Miguel y Uría». ABC. 16 de octubre de 1963. 
  20. De Atienza y Navajas, Julio; Barredo de Valenzuela, Adolfo (1993). «Grandezas y títulos del Reino rehabilitados y autorizados por el Generalísimo (1948-1975)». La obra de Julio de Atienza y Navajas, barón de Cobos de Belchite y marqués del Vado Glorioso, en "Hidalguía". Ediciones Hidalguia. p. 273. ISBN 8487204554. 
  21. Salcedo Luengo, José Luis. José María Fernández Ladreda y Menéndez Valdés «José María Fernández Ladreda y Menéndez Valdés». El Adelantado de Segovia. 
  22. A., C. (20 de enero de 2008). «Fernández Ladreda, el rey del Callejero». El Norte de Castilla. 
  23. Fernández, Braulio (24 de julio de 2009). El gobierno y la UNA eliminan Fernández Ladreda del callejero. 
  24. R., M. (7 de febrero de 2014). «Arrecife vuelve a cambiar el nombre de dos calles y a ‘cortar’ un tercero por la Ley de Memoria Histórica». Diario de Lanzarote. 
  25. Ayuntamiento de Madrid (22 de diciembre de 2015). «La aplicación de la Ley de Memoria Histórica comienza con el cambio de nombre de 30 calles». 
  26. Carlos Alvaro (10 de mayo de 2016). «La Calle Fernández Ladreda cambia su nombre por el de Avenida del Acueducto».