José Dionisio Cisneros

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José Dionisio Ramón del Carmen Cisneros Guevara[1]​ (Baruta, Venezuela, 1793 - 1847) fue un militar, bandolero y guerrillero venezolano durante la Guerra de Independencia de Venezuela.

Cisneros nació en una familia indígena pobre en Baruta, y trabajó durante su adolescencia y parte de su adultez como arriero en los valles del Tuy, donde conoció profundamente los caminos de la región, conocimiento que utilizaría más tarde en su vida de guerrillero. Profundamente religioso y con una creencia en la divinidad del Rey Fernando VII, Cisneros se unió al ejército español en 1820. Al año siguiente, participó como soldado raso en las operaciones en los valles del Tuy y los valles de Caracas contra la ofensiva colombiana de José Francisco Bermúdez, dicha ofensiva formó parte de la campaña del ejército colombiano que culminó en la batalla de Carabobo.

Tras la derrota del ejército español, Cisneros logró escapar de ser capturado y se internó en las montañas donde formó una guerrilla realista que asoló los valles del Tuy. En su mejor época la partida de Cisneros atacaba un territorio que comprendía todos los valles del Tuy, los valles de Aragua y llegaba muy cerca de Caracas, su objetivo era causar el caos y provocar la caída del régimen republicano.[2]​ Contaban con 1.000[3]​ ó 2.000[4]​ guerrilleros. José Antonio Páez sostiene que las partidas en los alrededores de Caracas sumaban más de 3.000 combatientes.[5]​ La Gaceta oficial de Cádiz sostenía en enero de 1828 que Cisneros mandaba 2.000 negros y otro tanto de blancos en la provincia de Cumaná y amenazaba la capital venezolana.[6]​ Cisneros y sus hombres atacaban pueblos y luego se dispersaban cuando las fuerzas del orden intentaban capturarlos. Durante la última visita de Bolívar a Caracas (31 de diciembre de 1826-4 de julio de 1827) ordeno a Páez acabar con Cisneros con todos los recursos disponibles, logrando derrotar a varias partidas.[7]

Pero las acciones guerrilleras se veían facilitadas por el clima de caos y miseria que vivía el país en los años 1820: por ejemplo, grupos de llaneros o de soldados licenciados, acostumbrados por años a extorsionar o simplemente saquear las propiedades ajenas, continuaron hacerlo una vez acabada la guerra, afectando principalmente Apure.[8]​ También estallaron revueltas de negros alentadas por sacerdotes en nombre del rey.[9]

Otro caso fue cuando Cumaná busco su autonomía de la provincia de Maturín.[10]​ Era agosto de 1827, se forma una guerrilla al mando del gobernador Bonifacio Coronado, Ramón Burgos y los hermanos Isidro, Luis y Rosario Castillo, todos con rango de coroneles. Se hacen con Cumanacoa.[11]Santiago Mariño salió con 2.000 soldados a someterlos. En septiembre se ofrece una amnistía a la que se someten los rebeldes Burgos y Bonifacio y Pedro Coronado pero los Castillo siguen resistiendo en Cumanacoa y San Juan de Macarapana con 250 hombres. Finalmente, Bermúdez trae refuerzos a Mariño y toman Macarapana el 31 de diciembre.[12]​ En octubre y noviembre de ese año estallaron otras conspiraciones. En la provincia de Barinas se descubre una intentona de rebelión; el intendente del Orinoco, coronel Félix Blanco, y el gobernador de Angostura, brigadier José Manuel Blanco, se alzan contra el gobierno central;[13]​ y en San Luis, provincia de Coro, el capitán de milicias Candelario Olivares se proclama a favor de Fernando VII pero él y sus seguidores no encontraron apoyo y son rápidamente arrestados.[14]​ Por último, en enero de 1828 la flota española de Laborde paso frente a las costas de La Guaira. Estos eventos llevarían a Bolívar, en febrero, a proclamar la ley marcial en los departamentos de Maturín, Venezuela, Orinoco y Zulia.[13]

El coronel José Arizábalo, en 1827, fue enviado por el capitán general de Puerto Rico, Miguel de la Torre, para apoyar a la facción de los Güires de Cisneros en la provincia de Caracas, quedando como comandante en jefe de las guerrillas.[15]​ Cisneros destacó por sus masacres de blancos a manos de indios y negros, algo que asombro a Arizábalo.[16]​ En 1829 dejan de recibir apoyo de Puerto Rico debido a que su suministrador, Laborde, estaba ocupado en una fallida expedición a México, por lo que Arizábalo se verá obligado a capitular. El general Felipe Macero Prócer (1777-1865) fue enviado contra Cisneros pero fue vencido. Páez intento someterlo apresando su hijo y criándolo como suyo, esperaba por el recurso del compadrazgo poder negociar con él y envió varias cartas a Dionisio quien se negaba a recibirlo y amenaza con asesinarlo si Páez va en su busca. Finalmente Páez se entrevista con Dioniso en noviembre de 1831 y le concede a él y a sus hombres privilegios para que se rindan. Cisneros fue admitido desde entonces en el ejército venezolano con el grado de coronel que había alcanzado al servicio de las armas españolas.

El plan de ambos guerrilleros era aprovechar la inestabilidad interna (y el descontento que esta causaba con la independencia) en Venezuela para reactivar el movimiento realista, garantizando el apoyo local a cualquier expedición que pudiera enviarse desde España para la reconquista de las provincias de Ultramar. Estos planes se vieron cancelados por la muerte de Fernando VII en 1833 y la guerra civil en la que se sumergió España, el posterior gobierno liberal triunfador estaba más interesado en imponer sus reformas que reconquistar América por lo que a la larga reconocería las independencias.

Junto con su antigua guerrilla le fue encomendada la defensa de los territorios tuyeros que antes asolara. Cisneros participó en la Revolución de las Reformas donde recibió el mando de la columna que debía perseguir a los reformistas en su retirada desde Caracas.

Durante la Insurrección Campesina de 1846 actuó en la provincia de Carabobo contra las fuerzas de José Francisco Rangel y Ezequiel Zamora, y bajo la dirección del general León de Febres Cordero pero tras diferencias con sus superiores y varias acusaciones de indisciplina, rebelión y robo de ganados fue sometido a un juicio militar en el que fue hallado culpable de cargos de rebelión, robo, y otros más es fusilado.

Referencias[editar]

  1. Jiménez, G. I. "La batalla entre Páez y Cisneros". Hechos criollos. Publicado el 11 de agosto de 2016. Consultado el 19 de mayo de 2017.
  2. Esteves González, Edgar (2006). Las Guerras de los Caudillos. Caracas: El Nacional, pp. 10. ISBN 978-9-80388-247-1.
  3. Hernández, Jimeno. "El último realista". Asunto País. Publicado el 4 de agosto de 2014. Consultado el 19 de mayo de 2017.
  4. Filippi, Alberto & Alberto Gil Novales (1992). Bolívar y Europa en las crónicas, el pensamiento político y la historiografía: siglos XIX y XX. Tomo II. Caracas: Ediciones de la Presidencia de la República, pp. 169-170. ISBN 978-9-80265-361-4.
  5. Páez, José Antonio (1829). Oficio del jefe superior de Venezuela al secretario general del Libertador. República de Colombia. No. 58, 16 de mayo de 1828, Caracas. Editado en Colección de Documentos relativos a la vida pública del Libertador de Colombia y del Perú Simón Bolívar, para servir a la historia de la independencia del Suramérica. Tomo XIII. Caracas: Imprenta de G. F. Devisme, pp. 283-301 (véase pp. 285).
  6. Egea López, Antonio (1985). "La resistencia española en Suramérica tras Ayacucho, a través del «Diario Mercantil de Cádiz»". Anales de la Universidad de Cádiz. Cádiz: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz. Nº 2, pp. 219-250 (véase pp. 236). ISSN 0213-1595.
  7. Straka, Tomás (2007). La voz de los vencidos: ideas del partido realista de Caracas, 1810-1821. Caracas: Universidad Católica Andrés Bello, pp. 351. ISBN 978-9-80674-145-4.
  8. Rivera, Raquel Rosario (1992). Los emigrantes llegados a Puerto Rico procedentes de Venezuela entre 1810-1848,(incluye registro de emigrados). Puerto Rico: Hato Rey, pp. 166.
  9. Rivera, 1992: 172
  10. Montenegro Colón, Feliciano (1834). Geografía general para el uso de la juventud de Venezuela. Tomo III. Caracas: Imprenta de A. Damiron, pp. 431-432.
  11. Restrepo, José Manuel (1858). Historia de la Revolución de la República de Colombia en la América Meridional. Tomo IV. Besazon: Imprenta de José Jacquin, pp. 70.
  12. Restrepo, 1858: 71
  13. a b Montenegro, 1834: 432
  14. Restrepo, 1858: 70
  15. Montenegro Colón, Feliciano (1837). Geografía general para el uso de la juventud de Venezuela. Tomo IV. Caracas: Imprenta de A. Damiron, pp. 432.
  16. Straka, 2007: 445

Bibliografía[editar]

  • Palacios Herrera, Oscar (1989). Dionisio Cisneros, el último realista. Caracas: Academia. Nacional de la Historia.

Véase también[editar]