Incendio

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Un incendio en Massueville, Quebec, Canadá.

Un incendio es una ocurrencia de fuego no controlada que puede afectar o abrasar algo que no está destinado a quemarse. Puede afectar a estructuras y a seres vivos. La exposición de los seres vivos a un incendio puede producir daños muy graves hasta la muerte, generalmente por inhalación de humo o por desvanecimiento producido por la intoxicación y posteriormente quemaduras graves.

Para que se inicie un fuego es necesario que se den conjuntamente tres componentes: combustible, oxígeno y calor o energía de activación, lo que se llama triángulo del fuego.

Origen de incendio[editar]

En los edificios, los fuegos (no aplica el término incendios) pueden empezar por causas muy variadas: fallos en las instalaciones eléctricas o de combustión, como las calderas, escapes de combustible, accidentes en la cocina, niños jugando con mecheros o fósforos, o accidentes que implican otras fuentes de fuego, como velas y cigarrillos. El fuego puede propagarse rápidamente a otras estructuras, especialmente en aquellas que no cumplen las normas básicas de seguridad haciendo que por ello pase a etapa de incendio ya que el incendio es la siguiente etapa del fuego descontrolado ante la ausencia de los sistemas de protección pasiva y activa de los incendios] ya vemos que no se habla de sistemas de protección contra fuegos sino contra incendios. Por ello, muchos municipios ofrecen servicios de bomberos para extinguir los posibles incendios rápidamente.

Incendio espontáneo de rastrojos en un solar sin edificar de Madrid. Los incendios de vegetación reseca suelen producirse de manera natural, especialmente en verano, y debido a su rápido avance no suelen causar daños en la vegetación estable.

Clases de incendio[editar]

Para efectos de clasificación de los incendios, las clasificaciones más extendidas son la estadounidense y la europea.

Estados Unidos y México[editar]

En Estados Unidos[1] y México[2] los fuegos se clasifican en cuatro grupos: A, B, C, D y K.

  • Clase A: fuegos que implican madera, tejidos, goma, papel y algunos tipos de plástico o sintéticos.
  • Clase B: fuegos que implican gasolina, aceites, pintura, gases y líquidos inflamables y lubricantes.
  • Clase C: son aquellos fuegos que comprometen la parte eléctrica.
  • Clase D: fuegos que implican metales combustibles, como el sodio, el magnesio o el potasio u otros que pueden entrar en ignición cuando se reducen a limaduras muy finas.
  • Clase K: La clase K (kitchen) es indicada principalmente para fuegos en cocinas, se refiere a los incendios que implican grandes cantidades de lubricantes o aceites. Aunque, por definición, la Clase K es una subclase de la Clase B, las características especiales de estos tipos de incendios se consideran lo suficientemente importantes para ser reconocidos en una clase aparte. En Europa corresponde a la clase F pues las clases de fuegos siguen el abecedario A, B, C, D, F.

Dentro de poco tiempo se tendrá la clase E para fuegos de origen radioactivo.[cita requerida]

Australia y Europa[editar]

Pequeño incendio de pasto en Sevilla.

En Australia los incendios se clasifican en 7 grupos[3] y 6 en la Comunidad Europea:[4] [5]

  • Clase A: Son los fuegos de materiales sólidos, generalmente de naturaleza orgánica, cuya combustión se realiza normalmente con la formación de brasas, como la madera, tejidos, goma, papel, y algunos tipos de plástico.
  • Clase B: Son los fuegos de líquidos o de sólidos licuables,[5] como el petróleo o la gasolina, pintura, algunas ceras y plásticos.
  • Clase C: incendios que implican gases inflamables, como el gas natural, el hidrógeno, el propano o el butano.
  • Clase D: incendios que implican metales combustibles, como el sodio, el magnesio, el potasio o muchos otros cuando están reducidos a virutas muy finas.
  • Clase E: incendios en equipos o instalaciones eléctricas, Esta clase ya no existe en la regulación europea.
  • Clase F: Son los fuegos derivados de la utilización de aceites. Las altas temperaturas de los aceites en un incendio se excede con mucho las de otros líquidos inflamables, haciendo inefectivos los agentes de extinción normales.[6] [7]

Protección contra incendios[editar]

A partir de la existencia de incendios, se ha desarrollado una técnica para prevenirlos, combatir sus efectos y limitar los daños que pudieran causar.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Estándar NFPA 10-2013,3.3.4
  2. Norma Oficial Mexicana NOM-002-STPS-2010,4.11
  3. Estándar Australiano AS-2444-2010,1.1.4
  4. Norma europea EN 2:1992
  5. a b Norma española UNE-EN 2:1994
  6. Norma europea EN 2:1992/A1:2004
  7. Norma española UNE-en 2:1994-A1:2005

Enlaces externos[editar]