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Horca (herramienta)

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Horca de cuatro dientes de hierro.

Una horca (del desusado forca,[1] y este del latín furca, «horquilla», «palo bifurcado»),[2][3] conocida también, según la región, como bieldo, horquillo, horquilla, horqueta o pala de ganchos, es una herramienta manual y apero de labranza destinada a levantar, voltear, cargar y trasladar materiales sueltos o fibrosos, tales como paja, heno, mieses, estiércol, forraje u hojarasca. Consta de un mango o asta larga, generalmente de madera, que remata en dos o más puntas denominadas «gajos», «dientes» o «púas». Estas pueden formar parte de la misma pieza que el mango o constituir un elemento independiente, de madera o de metal, encajado o enastado en el asta.[4]

Se trata de uno de los útiles agrícolas más antiguos y difundidos, presente en prácticamente todas las culturas campesinas de Europa y de las regiones colonizadas por europeos, y su forma básica ha permanecido esencialmente inalterada durante siglos.[5]

Etimología y terminología

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El término castellano procede del latín furca, que designaba cualquier objeto en forma de horquilla, desde el palo bifurcado empleado en las faenas agrícolas hasta el instrumento de suplicio en forma de horca. De esta misma raíz derivan voces como horquilla, horqueta u horcajadura.[3] La forma antigua forca, hoy en desuso en el castellano normativo, pervive en diversas variedades dialectales del norte peninsular y en otras lenguas romances, como el gallego y el portugués forca o el catalán forca.[1]

La denominación bieldo procede del verbo bieldar, variante de beldar, del latín ventilare, «aventar».[3] En sentido estricto, el bieldo es el instrumento utilizado para aventar la mies trillada en la era, de modo que el viento separe el grano de la paja; por ello, en muchas comarcas se distingue entre la horca, empleada para cargar y mover la paja o la mies, y el bieldo, de dientes más numerosos y próximos entre sí, reservado a las labores de aventado.[4]

Descripción

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La horca se compone de dos partes principales:

  • El mango o astil, de sección circular y longitud variable, que suele oscilar entre algo más de un metro y cerca de dos metros, según el uso al que se destine. Las horcas destinadas a elevar la carga hasta lo alto de un carro o de un pajar tienen mangos notablemente más largos.[5]
  • La cabeza o horcadura, formada por los dientes, cuyo número varía habitualmente entre dos y cinco, aunque algunos modelos de madera para paja llegan a tener seis u ocho. Los dientes pueden ser rectos o ligeramente curvados hacia delante, lo que facilita la retención del material durante su transporte.[4]

La separación y el grosor de los dientes guardan relación directa con el material que se manipula: los dientes escasos y largos resultan adecuados para la paja y el heno, que se enredan con facilidad, mientras que los dientes más numerosos y próximos se emplean con materiales más menudos o densos, como el estiércol.[5]

Historia

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Dos hombres cargando heno con horcas en un remolque arrastrado por un tractor, entre 1930 y 1960.

Las horcas de madera

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En su origen, las horcas se fabricaban íntegramente en madera, aprovechando la bifurcación natural de una rama o de un tronco joven, circunstancia de la que deriva su propio nombre. El artesano seleccionaba una rama con la ramificación deseada, la descortezaba, la desbastaba y, con frecuencia, la sometía a la acción del fuego o del vapor para enderezar el mango y fijar la abertura de los dientes.[6] Las horcas de tres dientes alcanzaron una especial difusión. Entre las maderas tradicionalmente apreciadas para su fabricación figura el cornejo, valorado por su dureza y flexibilidad.[cita requerida]

En la península ibérica, la fabricación de horcas, bieldos y otros aperos de madera constituyó durante siglos una actividad artesanal propia del medio rural, a menudo desempeñada por los propios campesinos durante los meses de menor actividad agrícola o por artesanos especializados de determinadas comarcas.[4]

Las horcas de Sauve

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Particularmente célebres son las horcas de Sauve, localidad del departamento francés de Gard, elaboradas con madera de almez o lodón (micocoulier en francés). En esta población, los almeces se cultivan expresamente con este fin: tras talar el arbusto a ras de suelo, se guían sus rebrotes para que cada uno se divida en tres tallos, que habrán de convertirse en los dientes de la horca. Las piezas obtenidas se cortan, se moldean y se cuecen en horno, de manera que se obtiene una herramienta de una sola pieza, ligera, resistente y poco propensa a la carcoma.[7][8] Esta industria, documentada al menos desde la Edad Media, se mantiene hoy como actividad artesanal y patrimonial.[7]

Uso como arma

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Dada su amplia disponibilidad en el medio rural, la horca fue empleada con frecuencia como arma improvisada por campesinos y milicias populares que carecían de acceso a espadas o, en épocas posteriores, a armas de fuego. De su forma deriva, además, la llamada «horca de guerra» u «horquilla militar», un arma de asta utilizada en Europa entre la Baja Edad Media y la Edad Moderna, que reproducía el diseño del apero agrícola con dientes de hierro forjado más robustos.[9]

Metalización y mecanización

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A partir de la Revolución Industrial, la producción en serie de dientes de hierro y, más tarde, de acero, permitió fabricar horcas más resistentes y duraderas, que fueron desplazando progresivamente a las de madera en la mayoría de las tareas. Desde finales del siglo siglo XIX y, sobre todo, a lo largo del siglo siglo XX, la introducción de máquinas como los cargadores de heno, las empacadoras y las palas cargadoras montadas en tractores, provistas a menudo de dientes o garras, redujo considerablemente el empleo de la horca manual en las explotaciones agrícolas de mayor tamaño, si bien continúa utilizándose en la pequeña agricultura, la jardinería y el manejo de cuadras y establos.[5]

Tipos

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Una horca de hierro de cuatro púas junto a una horca de madera de tres púas.

Atendiendo al material de los dientes y a su función, pueden distinguirse los siguientes tipos principales:[4]

  • Horcas de dientes de madera, destinadas a materiales ligeros, como la paja o la mies:
    • Horca de carga: provista de hasta ocho púas y de una estructura más ancha, que permite recoger un mayor volumen de material. Suele estar compuesta por varias piezas de madera ensambladas.
    • Horca larga de carga: de mango más largo, apto para alcanzar la parte superior del carro o el lugar de almacenamiento. En ocasiones está formada por una sola pieza de madera, obtenida y adaptada a partir de la rama de un árbol.
    • Bieldo: de dientes numerosos, planos y próximos entre sí, empleado para aventar la mies trillada en la era.
  • Horcas de dientes de hierro, a veces con mango también metálico:
    • Horca de carga: con tres o cuatro púas, utilizada para manipular forraje y heno.
    • Horca de estiércol o de cuadra: con cuatro o más púas, más cortas y próximas entre sí, destinada a la limpieza de establos y al manejo del estiércol.[5]

Tipología en la Comunidad Valenciana

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  • Horca clara. Herramienta de madera con mango largo de dos manos con tres horcones -también llamados púas o "pollegons"- en la punta. Se utiliza para remover y aventar la cosecha.[10] Para el mismo uso también se utiliza la horca de dos picachos, que sólo tiene dos horcones.[11]
  • Horca espesa. Se diferencia de la horca clara por tener seis o siete horcones. Sirve para aventar la cosecha. Para aventar la paja mezclada con el grano y el cascabillo usa la fuerza de "triança" (horca de más de dos horcones, que sirve para el grano de las últimas pajas), de cinco o seis horcones.[10]
  • Horca pajar. Esta variedad es más grande, tiene un mango más largo (2 m), cinco o seis horcones también de longitud mayor que en otras horcas (50 a 60 cm) y más separados (8 o 10 cm). sirve para levantar la paja, meterla en el pajar, en el carro o embalarla.[11]
  • Horca de estiércol. Esta herramienta consiste en un cañón o canuto con cinco horcones. El mango es largo para usar ambas manos. El uso principal es cargar estiércol en los serones (sera grande, especie de capazo de esparto, más ancha que larga que se usaba para llevar cargas en las caballerías) puestos a machos u otras bestias de carga.[10]
  • Horca "fementera". Esta herramienta es muy diferente de la horca de basura, a pesar de tener nombres similares. La horca "fementera" es un palo con cinco o seis puntas de hierro que se utiliza para revolver, esparcir y apelotonar el "fem" o abono.[11]
  • Horca de mango de madera. Es una herramienta de madera y hierro. El mango de madera soporta dos picachos de hierro. Sirve para cargar haces de leña.[11]

Manufactura

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Las horcas solían tallarse en madera. El desgaste era muy alto. Hoy en día, la cabeza de la horquilla se fabrica mediante forja de acero de alta calidad. La durabilidad es mucho mayor. La horquilla se fija al mango mediante una abrazadera de resorte o mediante un ojal forjado y un clavo o tornillo. La abrazadera de resorte es un componente independiente de dos piezas hecho de chapa, que consta de una camisa y una caperuza. La abrazadera encierra completamente el mango de madera en su extremo y se fija a la madera con dos clavos. A continuación, la horquilla se introduce firmemente desde abajo en la madera del mango mediante un mandril y la abrazadera elástica evita que la madera se parta.

Uso

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La horca todavía se usa hoy en día en todas las granjas como una herramienta universal para muchas tareas, aunque su importancia ha disminuido debido a la mecanización de la agricultura. Se utiliza tanto para limpiar un establo, es decir, para retirar los excrementos de animales en una carretilla, como para esparcir el estiércol como fertilizante. Al sacar el estiércol, los dientes a menudo se raspan verticalmente sobre el suelo de cemento o piedra para aflojar los excrementos.

Panfleto de propaganda: Napoleón Bonaparte, 48 horas después de llegar[12][13] un icono británico de John Bull comanda una horquilla con la cabeza de Napoleón Bonaparte para representar la presunta invasión francesa de Gran Bretaña. Grabado coloreado a mano de la época de Napoleón I Emperador, cuando la Propuesta de invasión napoleónica del Reino Unido, en el British Museum.[14][14][15][14]
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Expresiones en la lengua relacionadas con horca

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La expresión pasar bajo las horcas caudinas tiene su origen en un desfiladero en forma de horquilla que se estrecha cerca de Caudium, donde los romanos, que se habían dejado encerrar por los Samnitas, se vieron obligados a pasar y fueron derrotados. Por extensión, "pasar por debajo de las horquillas" significa capitular y aceptar las condiciones del más fuerte.[16]

Mitología y simbolismo

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Pintura titulada American Gothic (Gótico estadounidense) de Grant Wood (1891–1942), en el Art Institute of Chicago.

El dios griego del mar Poseidón está representado con un tridente de pescador en sus manos. Debido a la similitud entre el tridente y las horcas en la mitología cristiana, el diablo a menudo se representa con horcas con las que atormenta a los pecadores en el infierno.

Las horcas son un símbolo frecuente de asociaciones campesinas y partidos políticos, así como un motivo frecuente de obras de arte.[17]

Otros objetos relacionados con las horcas

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Muchos tipos de objetos y conceptos donde un elemento se divide en dos o tres direcciones divergentes están relacionados con las horcas:

  • Un tenedor es una horca pequeña que se utiliza desde el siglo XI para comer.
  • una horquilla de bicicleta
  • La horca de guerra es un arma que fue utilizada entre los siglos XVI y XIX.
Una horca como arma de guerra, de finales del siglo XVI y principios del siglo XVII, Morges military museum.
  • un camino que se separa se llama bifurcación
  • una carretilla elevadora con horquilla, en agricultura, construcción, transporte y almacenamiento, se utiliza para levantar palés y otros objetos pesados

Véase también

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Referencias

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  1. 1 2 Real Academia Española. «forca». Diccionario de la lengua española (23.ª edición).
  2. ↑ Real Academia Española. «horca». Diccionario de la lengua española (23.ª edición).
  3. 1 2 3 Corominas, Joan (1973). Breve diccionario etimológico de la lengua castellana. Biblioteca Románica Hispánica (3.ª edición). Madrid: Gredos. ISBN 84-249-1332-9.
  4. 1 2 3 4 5 Caro Baroja, Julio (1983). Tecnología popular española. Artes del tiempo y del espacio, 6. Madrid: Editora Nacional. ISBN 84-276-0588-9.
  5. 1 2 3 4 5 Partridge, Michael (1973). Farm Tools Through the Ages (en inglés). Reading: Osprey Publishing. ISBN 0-85045-081-0.
  6. ↑ Sloane, Eric (2002). A Museum of Early American Tools (en inglés). Reedición de la obra original publicada por Wilfred Funk en 1964. Mineola (Nueva York): Dover Publications. ISBN 978-0-486-42560-3.
  7. 1 2 Hignard, Lionel (1996). Le micocoulier. Le nom de l'arbre (en francés). Arlés: Actes Sud. ISBN 2-7427-0770-0.
  8. ↑ «La fabrication de la fourche». Conservatoire de la Fourche de Sauve (en francés). Consultado el 3 de octubre de 2026.
  9. ↑ Oakeshott, Ewart (2000). European Weapons and Armour: From the Renaissance to the Industrial Revolution (en inglés). Woodbridge: Boydell Press. ISBN 0-85115-789-0.
  10. 1 2 3 Gregori Berenguer, Joan J. «Benafigos: un estudi de l'utillatge agrícola preindustrial.». La memòria d'abans. Museu d'Etnologia, Diputació de València [València], 4, 1990, pàg. 36.
  11. 1 2 3 4 Pont, Miquel; Turull, Albert; Puig, Maite. Vocabulari del pagès. Barcelona: Pòrtic. p. 107. ISBN 9788484375920.
  12. ↑ Gillray, James and Draper Hill (1966). Fashionable contrasts. Phaidon. p. 8.
  13. ↑ Baptism register for Fetter Lane (Moravian) confirms birth as 13 August 1756, baptism 17 August 1756
  14. 1 2 3 {«Satire, sewers and statesmen: why James Gillray was king of the cartoon». The Guardian. 16 de junio de 2015.
  15. ↑ {«James Gillray: The Scourge of Napoleon». HistoryToday.
  16. ↑ Collot, A.G. (1844). Progressive French Anecdotes and Questions Intended as a Reading, Reciting, and Question Book: And Forming a Guide ... to Conversational French Narration (en inglés). Hayes & Zell. p. 116. Consultado el 25 de junio de 2023.
  17. ↑ «Hay en arte». 31. 07. 2017. Archivado desde el original el 31. 07. 2017. Consultado el 01. 09. 2013.

Bibliografía

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Enlaces externos

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