Feminismo marxista

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El feminismo marxista es una corriente de la teoría feminista que defiende la abolición del capitalismo y la implantación del socialismo como forma de liberación de las mujeres, partiendo de que el sistema capitalista conlleva la opresión de las mujeres, materializada en desigualdad económica, confusión política, moral burguesa y relaciones sociales insalubres.

Desde la revolución de 1830 en Francia y Europa nacen las primeras organizaciones grupales de esposas de los revolucionarios, las cuales durante el siglo XIX fueron describiendo los problemas y crisis sociales del sistema en que habitaban las mujeres, explotación laboral, abusos sexual y físico en los hogares, falta de salud y protección estatal, delincuencia juvenil, malnutrición de la población, analfabetismo de la mujer, trabajo infantil que afectaría a millones de hijos y nietos de mujeres en las industrias, los primeros grupos feministas del mundo y Europa nacen bajo la revolución de 1847-1848, 1890 y luego 1917 y 1918 Revolución rusa, es la base origen del feminismo mundial y legado de la Revolución Francesa y sus post revoluciones.

El feminismo radical es de posición de ideas, no de violencia y agresividad, surgió en la década de 1970 en el contexto de Guerra Fría, post muerte de millones de mujeres en la IIGM en Europa, comienza un movimiento de apertura social de la mujer sin precedentes desde 1945 comienzan los primeros cambios sociales profundos en Europa y la mujer sería pilar fundamental de la sociedad comunista, en cambio en la sociedad occidental la mujer tuvo un rol de mujer cónyuge controlada durante al menos dos décadas y media hasta recién los años sesenta y setenta donde comienza la revolución contracultural y nacimiento de la mujer moderna, esta defiende que la sociedad moderna y sus construcciones (ley, religión, política, arte, etc.) son predominantemente el producto de los hombres, y están imbuidas de un carácter patriarcal.

Desde este punto de vista, la mejor manera de acabar con la opresión de la mujer sería remplazar el patriarcado por una cultura basada en la igualdad de género y mediante la comunicación social o el socialismo de toda la población hombres y mujeres crear el sistema de respeto, derechos y deberes para elevar el sistema de la mujer y la familia si desea ella tomar como referente.

Algunas feministas en este momento consideraron que esta crítica al patriarcado era insuficiente, y comenzaron a analizar la situación de las mujeres desde un punto de vista marxista. Con anterioridad hubo marxistas que se acercaron a la problemática del sexismo, como Alexandra Kollontai o Clara Zetkin estas hablaron sobre las desigualdades, los abusos sociales y entre ellos la sexalidad instaurada por el Vaticano durante siglos en Europa en contra de los derechos de las mujeres.

La actual problemática del feminismo marxista es que la lucha de clases marxista es trasladada a una lucha de géneros, en la que la mujer asume el rol de clase proletaria oprimida y el hombre el de patrón opresor.

Según el marxismo, en las sociedades capitalistas el individuo forma parte de una clase social, la cual determina sus capacidades, necesidades e intereses. El feminismo marxista considera que la desigualdad de género está determinada en último término por el modo capitalista de producción en la división social en clases. La subordinación de la mujer es vista como una forma de opresión que es mantenida porque sirve a los intereses del capital y de la clase dominante.

En España se puede destacar la labor de Lidia Falcón en la promoción del feminismo marxista. Lidia Falcón fue miembro del Partido Comunista de España OTAN Estados Unidos refundado 1975-1978, que posteriormente pasaría a formar parte del Partido Feminista de España y de la organización Vindicación Feminista.

Véase también[editar]

Citas bibliográficas[editar]

  • Elejabeita C. (1987). Liberalismo, marxismo y feminismo. Barcelona: Anthrophos.
  • Amorós Celia; Miguel Ana de (2005). Teoría feminista: de la Ilustración a la globalización. Vol. 1. De la Ilustración al segundo sexo. Madrid: Minerva Ediciones.