Engelbert Dollfuss

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Engelbert Dollfuss
Engelbert Dollfuss.png

Österreich-Wappen (1934-1938).svg
14.º Canciller de Austria
20 de mayo de 1932-25 de julio de 1934
Presidente Wilhelm Miklas
Predecesor Karl Buresch
Sucesor Kurt Schuschnigg

Datos personales
Nacimiento 4 de octubre de 1892
Texing Bandera de Imperio austrohúngaro Imperio austrohúngaro
Fallecimiento 25 de julio de 1934
Viena Bandera de Austria Austria
Partido Frente Patriótico
Partido Socialcristiano
Hijos Eva Dollfuss
Profesión Abogado, economista
Ocupación Político y diplomático
Religión Católico romano
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Engelbert Dollfuss (Texing, 4 de octubre de 1892-Viena, 25 de julio de 1934) fue un político austriaco de ideología socialcristiana, experto en cuestiones agrarias, ministro de Agricultura en varios Gobiernos de comienzos de la década de 1930 y canciller entre 1932 y 1934. Disolvió la Cortes democráticas y gobernó por decreto. Murió asesinado por miembros del partido nazi austriaco.

Orígenes y estudios[editar]

Nació en Texing (Baja Austria), en una granja propiedad de la familia materna, el 4 de octubre de 1892.[1] Su diminuta madre —de la que heredó su escasa estatura—, Josepha Dollfuss, de veinticinco años, era soltera; Engelbert era bastardo, probablemente hijo de un jornalero, Joseph Wenninger, al que la conservadora familia de su madre se negó a aceptar como marido de Josepha por su humilde condición.[2] Al bautizarlo dos días después de su nacimiento, se le dio el apellido materno.[2] La familia era campesina, asentada en la región desde hacía al menos tres siglos.[3] Cuando Engelbert contaba con un año de edad, un granjero de una localidad cercana, Leopold Schmutz, desposó a Josepha y se convirtió en padre adoptivo del niño.[3] La familia se trasladó a la granja del marido en Kirnberg, a unos cinco kilómetros de Texing.[4] El matrimonio tuvo otros cuatro hijos: tres varones y una mujer.[4] Su infancia fue feliz, a pesar del duro trabajo en la granja.[5]

El joven Dollfuss —en el centro, sosteniendo un clarinete— en el internado donde estudiaba para hacerse sacerdote gracias a una beca, en 1912.

Tras pasar su infancia en la granja familiar, en 1904 Dollfuss partió a cursar la enseñanza secundaria en un internado de Hollabrunn.[4] Esto fue posible por la ayuda de diversos vecinos de la localidad, ya que la familia, escasa de recursos, no podía costearlos.[6] En el otoño de 1904 y gracias a la intervención del párroco que obtuvo para él una plaza en el seminario de Hollabrunn intercediendo ante el obispo, abandonó el hogar familiar y partió al internado.[6] Estudiante industrioso que no brillante, tuvo ciertas dificultades al comienzo, que superó pronto gracias al esfuerzo.[7] Preocupado ya por entonces por las cuestiones sociales y convencido de que las necesarias reformas debían basarse en el cristianismo, el joven Dollfuss comenzó a mostrar durante sus años de internado algunas características de su posterior carrera política: habilidad para la oratoria, responsabilidad, cierta ambición personal y una tendencia al paternalismo.[8] En 1913, aprobó los exámenes finales con buena calificación y se trasladó a Viena a continuar sus estudios en la Facultad de Teología.[8]

A los pocos meses, decidió abandonar los estudios que había comenzado y no convertirse en sacerdote.[9] Obtenido el permiso paterno y la comprensión de su rector a comienzos de 1914, se matriculó en Derecho al regresar a la capital austriaca después de visitar a la familia.[10] Se afilió también a una asociación estudiantil austro-alemana, la Unión Franco-Bávara, relacionada con una hermandad católica, la Cartellverband, de la que más tarde obtuvo notable respaldo político.[11] Comenzó además a colaborar en actividades de asistencia social, dedicando muchas tardes a enseñar taquigrafía en un albergue de obreros, señal de su interés, que conservó toda la vida, por la reforma social.[11]

Guerra mundial[editar]

Patrulla austrohúngara en los Dolomitas, parte del frente italiano donde también estuvo destacado Dollfuss.

El asesinato de Sarajevo y el consiguiente estallido de la Primera Guerra Mundial un mes más tarde, el 28 de julio de 1914, interrumpieron los estudios de Dollfuss.[12] Trató de alistarse en la capital, pero se lo rechazó por su exigua estatura.[12] Lo consiguió entonces, gracias a su porfía, en su provincia natal.[12] Se lo destinó a un regimiento de infantería de la capital para realizar la instrucción, pero pronto solicitó y obtuvo el traslado a una unidad de tiradores tiroleses y marchó a continuar la instrucción a la guarnición de Bozen.[13]

Durante su servicio en el frente, en el que participó como teniente primero, forjó una estrecha amistad con sus compañeros de unidad y demostró ser un gran oficial.[13] Obtuvo en total ocho condecoraciones al valor.[13] Tras una dura instrucción, se licenció en la Escuela de Oficiales de Brixen en la Navidad de 1914 y a comienzos del año siguiente partió junto con su unidad al frente italiano, al mando de un pelotón de ametralladoras.[14] Se distinguió en la defensa de su sector en octubre de 1916, cuando tuvo que hacer frente a un decidido ataque italiano, que los austrohúngaros consiguieron rechazar finalmente.[15] Ingenioso frente a la adversidad y afable, preocupado por sus soldados, se ganó buena fama entre sus subalternos.[15] Deseoso de entrar en política y abandonar el Ejército cuando finalizasen las hostilidades, el armisticio le sorprendió durante un permiso en Innsbruck, lo que evitó que fuese apresado por los italianos como lo fue su regimiento.[16] A punto de regresar a su unidad que se hallaba entonces en Rovereto, el fin del conflicto hizo que en vez de ello volviese a Viena.[16]

Comienzos en la política: reformador agrario[editar]

En los primeros años de la posguerra, se acercó a los que favorecían la unión de la nueva república con Alemania, por lo que consideraba como afinidad racial entre las dos naciones.[17] Reorganizó en este sentido a la agrupación estudiantil católica a la que se había afiliado en vísperas de la guerra mundial y de la que fue elegido presidente.[17] En un congreso de estudiantes católicos celebrado en Ratisbona en agosto de 1920, coadyuvó en la aprobación de una moción que excluía de las organizaciones participantes a los alumnos «manchados con sangre judía».[17] Pangermano convencido, participó intensamente en la fundación de una nueva organización estudiantil austriaca, la Unión Estudiantil Alemana y mantuvo contactos con la agrupación extremista pangermana formada en torno a la figura del mariscal de campo Carl von Bardolff.[18]

Aposentado como inquilino temporalmente insolvente en la casa de una aristócrata vienesa, encontró empleo primero en la comisión encargada de los pagos a los inválidos de guerra y luego, desde agosto de 1919, en la Asociación Campesina de la Baja Austria, en la que su presidente le ofició un puesto durante la celebración de un festival religioso, impresionado por un discurso de Dollfuss.[19] Secretario del presidente de la asociación, gracias a su inteligencia e industria pronto se lo consideró el tipo de persona ideal —tanto por estas cualidades como por su origen campesino— para comunicar al campesinado austriaco las nuevas técnicas agrícolas.[20] Así, tras unos meses en Viena, la asociación lo envió a formarse con un eminente profesor berlinés.[21] Para sufragar su manutención en la capital alemana, se le proporcionó un empleo temporal en un banco de la ciudad.[22]

Durante su estancia en Berlín, Dollfuss conoció a su esposa, Alwine Glienke, de origen pomerano, hija de un terrateniente de esta región, con la que contrajo matrimonio al poco de regresar a Austria, el día de Nochevieja de 1921, en la iglesia de su pueblo natal, Kirnberg.[22] Matrimonio feliz, produjo tres niños —dos mujeres y un varón—, uno de ellos fallecido pronto.[22]

Dollfuss en la década de 1920, cuando trabajaba en la cámara agraria de la Baja Austria. Se lo consideraba un destacado experto en cuestiones agrarias y puso en marcha importantes reformas en el agro austriaco.

De vuelta en Viena y acabados sus estudios de Derecho —se doctoró en 1922—, se dedicó con gran energía a la reforma de la agricultura austriaca, en la que se enfrascó durante los diez años siguientes.[23] Como parte de los planes para aumentar la producción agrícola una vez perdidas las tradicionales zonas de abastecimiento —Moravia y Hungría—, Austria fundó cámaras agrarias.[24] Dollfuss participó en la creación de la de la Baja Austria y se convirtió en su secretario en julio de 1922.[24] Favoreció la implantación de numerosas reformas en diversos aspectos de la agricultura de la región, y defendió en especial la creación de cooperativas, que perduraron.[24] Uno de sus logros más destacados fue la creación de un seguro social unificado para los campesinos.[25] Este, que comenzó por incluir únicamente la enfermedad, se extendió luego para cubrir accidentes, desempleo y pensiones de los labradores.[25] El sistema beneficiaba sobre todo al proletariado rural, pero englobaba a todos los campesinos, ricos o pobres, alrededor de medio millón en las regiones de Viena, la Baja Austria y el Burgenland.[25]

Convertido en director de la cámara agraria en julio de 1927, se labró fama de gran experto en estas cuestiones y destacado asesor del Gobierno en este aspecto.[26] Comenzó a participar en distintos congresos internacionales agrarios como representante austriaco: en Roma en 1928 y en Bucarest en 1929.[27] La Sociedad de Naciones lo nombró experto en agricultura y, como tal, tuvo que organizar varias conferencias en numerosos países europeos.[27]

En esta época comenzó a divulgar su preferencia por los acuerdos bilaterales con aranceles reducidos entre naciones cuyas economías se considerasen complementarias, que más tarde aplicó durante su periodo como ministro de Agricultura y luego como canciller.[27] Firmó acuerdos que aumentaron considerablemente la exportación de madera a Suiza e Italia y protegieron a los productores de cereal y lácteos de la competencia húngara y yugoslava.[27] Este método económico se plasmó en los Protocolos de Roma, rubricados por Austria, Italia y Hungría en 1934.[28]

Al frente de los ferrocarriles nacionales y ministro[editar]

Dollfuss, de pie, en el extremo izquierdo de la segunda fila, como ministro de Agricultura y Comercio del Gobierno Buresch.

Después de fungir como vicepresidente de la compañía ferroviaria estatal, que se hallaba en crisis por la corrupción interna de algunos de sus directivos y por el exceso de sinecuras, el 1 de octubre de 1930 se le nombró su presidente, con el objeto de los reformase.[29] En pocas semanas logró poner en orden la empresa estatal, aunque a costa de nombrar a un director general controvertido; se ganó, sin embargo, la simpatía de la plantilla.[30]

El 18 de marzo de 1931, abandonó la presidencia de los ferrocarriles para ingresar en el Consejo de Ministros como responsable de Agricultura y Bosques en el nuevo gabinete presidido por Otto Ender.[31] En junio de 1931, cuando dimitió este, permaneció como ministro en el nuevo Gobierno de Karl Buresch, al frente del Ministerio de Agricultura y Comercio.[32]

Dollfuss aprobó la implantación de una serie de medidas proteccionistas, habituales ya en el continente en aquella época y se concentró en aumentar la producción agrícola nacional.[32] Creó una subvención a la exportación de mantequilla y mercados centralizados para el ganado, con precios mínimos garantizados.[32] Estabilizó los precios de lo productos agrícolas gracias a la intervención estatal.[32]

Gobierno[editar]

Dollfuss se convirtió en canciller el 20 de mayo de 1932 como jefe de un Gobierno de coalición de derechas diseñado para abordar los problemas causados por la Gran Depresión.[32] Sin embargo, la mayoría de Dollfuss en el Parlamento era casi inexistente;[33] las políticas deflacionistas eran recibidas con gran hostilidad, dentro del Parlamento y fuera.

Los sucesivos intentos de la dirección socialista moderada de alcanzar un acuerdo con el Gobierno fracasaron, por el continuo rechazo de Dollfuss a pactar con la oposición.[34] Repudiaba cada nueva concesión como insuficiente.[34] Los socialistas, por su parte, se oponían al nuevo crédito internacional que el anterior Gobierno había solicitado de forma general —realizando una petición de ayuda a las grandes potencias— y que Dollfuss logró tras negociar en Suiza.[35] El 15 de julio de 1932, las potencias concedieron finalmente un nuevo crédito de trescientos millones de chelines, que debía servir para aumentar las exiguas reservas austriacas de divisas.[35] El crédito, que debía devolverse en veinte años, conllevaba alargar las condiciones políticas —que impedían la unión con Alemania— del anterior acuerdo de estabilización económica de 1922.[36] Socialistas y pangermanos rechazaron el acuerdo, y trataron de desbaratarlo en las Cortes, posiblemente para precipitar al mismo tiempo la renuncia de Dollfuss.[36] En las votaciones que se sucedieron, Dollfuss logró aprobar el crédito, pero con enormes dificultades que evidenciaron la debilidad gubernamental en el Parlamento: en la primera votación, oposición y Gobierno empataron a ochenta y un votos; en la segunda, hubo mayoría gubernamental de un voto —ochenta y uno a ochenta, por la ausencia de un diputado opositor—; en la tercera, causada por el veto socialista a la segunda en el Consejo Federal que devolvió la moción a la Cámara Baja, Dollfuss logró una mínima victoria —ochenta y dos votos favorables frente a ochenta contrarios a la propuesta gubernamental—.[36] A pesar de la palmaria debilidad parlamentaria del Ejecutivo y de la decidida oposición de los partidos que no lo respaldaban, Dollfuss no se atrevió a convocar nuevas elecciones.[37]

En el otoño, Dollfuss trató de granjearse el respaldo de los pangermanos para poder así deshacerse de la Heimwehr que amenazaba con abandonar el Consejo de Ministros si no obtenía el cargo de secretario de Estado de Seguridad para Emil Fey.[37] Los pangermanos rehusaron apoyar a Dollfuss, que tuvo que ceder a las exigencias de su socio de gobierno para mantenerse en al frente de este.[37]

Un nuevo motivo de discordia entre Dollfuss y los socialistas fue el escándalo Hirtenberg, que estalló cuando unos ferroviarios socialistas encontraron armas que se estaban transportando clandestinamente de Italia a Hungría, con la cooperación de la Heimwehr.[38] La noticia desató un escándalo internacional, perjudicial para la reputación del país.[39]

Tras la aprobación de una moción de la oposición socialista contraria a la postura del Gobierno, que pretendía penalizar a unos trabajadores que habían participado en una huelga de ferrocarriles, el 4 de marzo de 1933, por un voto, Dollfuss decidió disolver el Parlamento[33] y tras lograr el apoyo del presidente Wilhelm Miklas, comenzó a gobernar por decreto.[40] El régimen instaurado por él y que duraría hasta 1938 a menudo se llamó austrofascismo.[41] La forma de Estado que instauró fue llamada Ständestaat. El 7 de marzo de 1933, el Gobierno se proclamó, junto con el presidente de la república, principal institución del Estado ante la crisis parlamentaria, prohibió las reuniones públicas y las manifestaciones e instauró la censura de prensa.[41] Según el anuncio gubernamental, el Ejecutivo no se negaba a que se volviese a reunir el Parlamento, pero esto no sucedió: cuando su último presidente trató de retomar la sesión del 4 de marzo, el Gobierno envió a la policía para impedirlo.[42]

La situación de Dollfuss se asemejaba a la de Franz von Papen el año anterior en Alemania: tratando de instaurar un gobierno autoritario, carecía por sí mismo del apoyo necesario para mantenerlo.[40] Dollfuss necesitaba contar bien con el apoyo de las milicias nacionalistas de la Heimwehr, apoyadas por Italia, bien con los nacionalsocialistas respaldados por el nuevo Gobierno alemán.[40] Así, en abril comenzó sus negociaciones con Mussolini, tratando de recabar el apoyo italiano y, con él, el de la Heimwehr.[40]

A lo largo de la primavera de 1933, fue aplicando diversas medidas que desataron la ira de los socialistas que, sin embargo, se limitaron a criticarlas con vehemencia.[43] A la disolución del Parlamento le siguió la prohibición de la tradicional manifestación del Primero de Mayo y, más tarde, de la Liga de Defensa Republicana.[43] Justificando la acción por la presión alemana —Hitler había implantado un costoso visado a los turistas alemanes que deseaban viajar a Austria para socavar esta importante fuente de ingresos—, abolió los partidos políticos existentes y fundó uno nuevo, el Frente Patriótico, supuesto movimiento nacional.[44] En realidad, la organización fue un fracaso: logró revitalizar algo la unión de las diversas formaciones políticas de la derecha austriaca, pero obtuvo la simpatía de la izquierda.[45] Lo componían fundamentalmente los socialcristianos, que se presentaban entonces como patriotas austriacos frente a la amenaza alemana.[45] En parte, el fracaso del frente fue culpa del canciller, que no puso los medios necesarios para organizar el nuevo partido.[45] El primer presidente del partido resultó ser un mal organizador y un criptonazi, que tuvo que ser sustituido; en Viena, la organización quedó en manos de los pangermanos y algunos judíos, mientras que esta sección no tenía coordinación alguna con las de las provincias, que se encontraban aisladas entre sí y de la de la capital.[46]

Problemas con Alemania y apoyo italiano[editar]

Desfile de miembros de las milicias de la Heimwehr, incómodo socio de gobierno de Dollfuss

El canciller también tenía otra razón además de la fragilidad de su mayoría parlamentaria para la suspensión de la democracia en Austria: los nazis. Con Hitler como canciller alemán, parecía cada vez más probable que en las elecciones futuras los nazis austriacos obtuviesen la mayoría y Austria dejase de existir como Estado.

Ante la llegada de Hitler al poder en Alemania, Mussolini intentó afianzar su influencia en Austria y Hungría.[47] Desde finales de la primavera de 1933, Hitler comenzó a amenazar la independencia austriaca.[47] En abril de 1933, Dollfuss alcanzó un acuerdo con el dictador italiano prometiendo la reforma de la constitución para amoldarla al modelo fascista y su apoyo a la creación de un bloque económico que englobase Italia, Hungría y Austria, a cambio del apoyo del italiano frente a la presión alemana.[47] A partir de entonces Mussolini se convirtió en el principal valedor de la independencia austriaca y la mayor influencia del régimen.[48] El apoyo francés y británico al mantenimiento de la independencia fue tibio y no logró comprometer a Dollfuss a respetar la constitución ni a consultar con el partido socialista sus políticas, a pesar de que el nuevo crédito internacional que debía reflotar la economía austriaca tras la grave crisis de 1931 dependía del beneplácito de estas potencias.[48]

Evolución fascista y política interna[editar]

Firma de los Protocolos de Roma en marzo de 1934, acuerdo tripartito alcanzado entre Italia, Hungría y Austria.

De acuerdo a las promesas hechas a Mussolini, Dollfuss incluyó a miembros de la Heimwehr en el Gobierno el 10 de mayo de 1933 y creó una organización fascista, el Frente Patriótico (Vaterländische Front) que había de sustituir a los partidos políticos, a la vez que anunciaba que la nueva constitución no daría papel al parlamento democrático.[49] En su evolución fascista Dollfuss hubo de enfrentarse a la oposición de parte de su propio partido, que no aprobaba sus acciones ni la creciente influencia de la Heimwehr.[50] Esta sección forzó al canciller a mantener conversaciones con los nazis, que fracasaron ante la negativa de este a convocar elecciones, temiendo el aumento de votos de aquellos.[51]

A la vez, el gobierno alemán no cesaba en su presión al Gobierno austriaco, exigiendo la convocatoria de elecciones y esperando la entrada de miembros nacionalsocialistas en el Gobierno.[51] A finales de mayo se instauró un boicot al turismo en Austria y se interrumpieron las negociaciones sobre aranceles entre los dos países.[52]

Tras el asesinato del dirigente de la Heimwehr en Tirol por un ciudadano alemán miembro del partido nazi y los posteriores altercados con afiliados del partido, que llevaron a la expulsión de varias decenas de ciudadanos alemanes del país,[53] el Gobierno de Dollfuss prohibió el NSDAP el 19 de junio de 1933..

La prohibición del partido nazi produjo un recrudecimiento de la presión alemana sobre el Gobierno austriaco, comenzándose una campaña de propaganda radiofónica desde Baviera y el lanzamiento de octavillas, que condujo a las protestas del Gobierno y al nerviosismo en el Ministerio de Exteriores alemán, contrario a estas medidas.[53]

Tras una nueva visita a Mussolini en agosto, en la que este mostró su insatisfacción con la celeridad de los cambios en Austria, Dollfuss hubo de acelerar las reformas exigidas por el mandatario italiano en septiembre.[54] El 11 de septiembre de 1933 anunció la reforma de la constitución basada en el corporativismo y en la encíclica papal Quadragesimo Anno.[54] A finales de mes hubo de deshacerse de sus apoyos de los conservadores agrarios de la Landbund para dar más poder a la Heimwehr respaldada por Mussolini.[55] Con el extrañamiento de los socialistas, la oposición de parte de los socialcristianos y su alejamiento de la Landbund, Dollfuss sintió que su Gobierno estaba demasiado influenciado por los italianos y decidió volver a intentar alcanzar un acuerdo con los nacionalsocialistas para equilibrar el poder de aquellos.[55] Las negociaciones fracasaron, volviendo a Dollfuss extremadamente dependiente de Italia y de sus agentes de la Heimwehr.[56]

Soldados del Ejército Federal Austríaco en Viena, 12 de febrero de 1934

Tras un último intento de lograr el apoyo de la Sociedad de Naciones a su gobierno que fracasó ante la indiferencia de las potencias occidentales, los italianos exigieron la supresión de los reductos de poder de los socialistas en Austria, especialmente del gobierno municipal de Viena.[57] A comienzos de 1934 el proyecto de Dollfuss de prohibir todos los partidos políticos salvo su propio Frente Patriótico fue respondida por los socialistas austríacos con la convocatoria de una huelga general. La detención de los dirigentes socialistas provocó una insurrección obrera en Viena (conocida por la historiografía como la «Insurrección de Febrero» o como la «Guerra Civil Austríaca») durante la cual los trabajadores se hicieron fuertes en las urbanizaciones obreras de propiedad municipal, en edificios que llevaban los nombres de Goethe, Beethoven y Karl Marx. Para aplastar a «Viena, la roja» Dollfuss recurrió al ejército.[58] Tras cinco días de combates entre las fuerzas gubernamentales y los socialistas (del 12 al 16 febrero), en las que los nazis se mantuvieron neutrales, el partido socialista (SDAPÖ) fue prohibido el mismo mes, a pesar de la condena de la opinión pública de Francia y Gran Bretaña.[57]

El impacto internacional de la insurrección de los obreros socialistas de Viena fue enorme, dado que era la primera vez que se había ofrecido una resistencia física al ascenso del fascismo. La consigna «Antes Viena que Berlín» (es decir, mejor luchar contra el fascismo, aunque salgas derrotado, que dejarte aplastar por él sin defenderte, como en el caso de los socialdemócratas alemanes en 1933) se extendió por muchos lugares, por ejemplo, en España, cuando los socialistas declararon una huelga insurreccional (la Revolución de Octubre de 1934) en el momento que accedió al poder el partido de la derecha católica CEDA, cuyo líder José María Gil Robles en muchas ocasiones había expresado su admiración por Mussolini y por Dollfuss. Así, la Revolución de Asturias (Asturias fue la única región española donde la insurrección triunfó, aunque sería aplastada por el Ejército) fue interpretada por la izquierda antifascista como la «segunda Viena».[59]

Mientras, tras el fracaso de nuevas conversaciones con los nazis, en mayo se desencadenó una nueva campaña de presión al Gobierno, con ataques a los ferrocarriles y a los edificios oficiales, a pesar de la oposición renovada del Ministerio de Exteriores alemán, que no creía en la posibilidad de alcanzar el poder por la fuerza en Austria ante la coyuntura internacional contraria.[60] La propuesta de Hitler a Mussolini en su visita a Venecia de mediados de junio para que los italianos aceptasen el control alemán de Austria no fue aceptada.[61] Esto reforzó el convencimiento de parte del partido nazi en Austria de que sólo una solución de fuerza podía llevarles al poder.[62]

Muerte[editar]

Tras convencer a Hitler de la conveniencia de intentar un golpe de Estado, asegurándole que contaban con el apoyo del Ejército, los conspiradores, encabezados por el dirigente del NSDAP austriaco Theodor Habitch, planearon secuestrar al presidente Miklas y al gabinete y, tras capturar la radio, anunciar la proclamación de un nuevo Gobierno encabezado por el embajador austriaco en Italia, Anton von Rintelen.[62]

Tras retrasar el golpe un día por el cambio de fecha de la reunión gubernamental, el 25 de julio de 1934, 154 miembros de las SS austriacas, disfrazados de policías y militares, lograron tomar el edificio de la Cancillería federal, mientras 15 correligionarios ocupaban la radio y anunciaban la creación del nuevo Gobierno.[63]

El Gobierno, avisado del intento de golpe, disolvió la reunión y los golpistas solo lograron apresar al canciller, al vicecanciller y a un secretario de Estado, mientras la cancillería era rodeada por tropas de la policía y el Ejército, fieles al Gobierno.[64] El resto de este, con Kurt Schuschnigg al frente y el apoyo del presidente de la República, desde el Ministerio de Defensa, se hacía con el control del país y se preparaba para sofocar el golpe.[64] El canciller Dollfuss cayó herido de muerte al intentar escapar de la cancillería.[64]

Mientras tanto Mussolini, que esperaba la visita de Dollfuss dos días más tarde, ordenó la movilización de 4 divisiones que se dirigieron a la frontera austriaca, listas para intervenir, a pesar de la reticencia austriaca (que no deseaban la ocupación del país por los italianos).[65] Los nazis fallaron en su propósito de desestabilizar al Gobierno, fueron rodeados, capturados y ejecutados, y Kurt Schuschnigg asumió el poder como canciller. Las revueltas en las provincias fueron asimismo controladas y el peligro de ocupación italiana y de intervención yugoslava desapareció.[65]


Predecesor:
Karl Buresch
Österreich-Wappen (1934-1938).svg
14.º Canciller de Austria
20 de mayo de 193225 de julio de 1934
Sucesor:
Kurt Schuschnigg

Fuentes[editar]

Referencias[editar]

  1. Brook-Shepherd, 1961, p. 2.
  2. a b Brook-Shepherd, 1961, p. 2-3.
  3. a b Brook-Shepherd, 1961, p. 3.
  4. a b c Brook-Shepherd, 1961, p. 4.
  5. Brook-Shepherd, 1961, p. 6.
  6. a b Brook-Shepherd, 1961, p. 11.
  7. Brook-Shepherd, 1961, p. 11-12.
  8. a b Brook-Shepherd, 1961, p. 13.
  9. Brook-Shepherd, 1961, p. 14.
  10. Brook-Shepherd, 1961, p. 14-15.
  11. a b Brook-Shepherd, 1961, p. 15.
  12. a b c Brook-Shepherd, 1961, p. 16.
  13. a b c Brook-Shepherd, 1961, p. 17.
  14. Brook-Shepherd, 1961, p. 18.
  15. a b Brook-Shepherd, 1961, p. 19.
  16. a b Brook-Shepherd, 1961, p. 24.
  17. a b c Brook-Shepherd, 1961, p. 27.
  18. Brook-Shepherd, 1961, p. 28.
  19. Brook-Shepherd, 1961, p. 32-34.
  20. Brook-Shepherd, 1961, p. 34.
  21. Brook-Shepherd, 1961, p. 34-35.
  22. a b c Brook-Shepherd, 1961, p. 35.
  23. Brook-Shepherd, 1961, p. 36.
  24. a b c Brook-Shepherd, 1961, p. 37.
  25. a b c Brook-Shepherd, 1961, p. 39.
  26. Brook-Shepherd, 1961, p. 41-42.
  27. a b c d Brook-Shepherd, 1961, p. 42.
  28. Brook-Shepherd, 1961, p. 42-43.
  29. Brook-Shepherd, 1961, p. 44.
  30. Brook-Shepherd, 1961, p. 44-45.
  31. Brook-Shepherd, 1961, p. 45.
  32. a b c d e Brook-Shepherd, 1961, p. 47.
  33. a b Gehl (1963), p. 49
  34. a b Brook-Shepherd, 1961, p. 111.
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  36. a b c Brook-Shepherd, 1961, p. 95.
  37. a b c Brook-Shepherd, 1961, p. 96.
  38. Brook-Shepherd, 1961, p. 96-97.
  39. Brook-Shepherd, 1961, p. 97.
  40. a b c d Gehl, 1963, p. 50.
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  42. Brook-Shepherd, 1961, p. 99-100.
  43. a b Brook-Shepherd, 1961, p. 102.
  44. Brook-Shepherd, 1961, p. 103.
  45. a b c Brook-Shepherd, 1961, p. 105.
  46. Brook-Shepherd, 1961, p. 106.
  47. a b c Kaiser (1980), p. 65.
  48. a b Kaiser (1980), p. 66.
  49. Gehl (1963), p. 51
  50. Gehl (1963), p. 55
  51. a b Gehl (1963), p. 56
  52. Gehl (1963), p. 57
  53. a b Gehl (1963), p. 58
  54. a b Gehl (1963), p. 70
  55. a b Gehl (1963), p. 71
  56. Gehl (1963), p. 77
  57. a b Gehl (1963), p. 81
  58. Jackson, Gabriel (1985). «Fascismo y antifascismo, 1922-1939». En Gabriel Jackson y otros. Octubre 1934. Cincuenta años para la reflexión. Madrid: Siglo XXI. p. 6. ISBN 84-323-0515-4. 
  59. Jackson, Gabriel (1985). pp. 6–7.  Falta el |título= (ayuda)
  60. Gehl (1963), p. 90
  61. Gehl (1963), p. 92
  62. a b Gehl (1963), p. 93
  63. Gehl (1963), p. 97
  64. a b c Gehl (1963), p. 98
  65. a b Gehl (1963), p. 99, 100

Bibliografía[editar]

  • Brook-Shepherd, Gordon (1961). Dollfuss (en inglés). Macmillan. p. 295. OCLC 1690703. 
  • Gulick, Charles Adams (1948). Austria from Habsburg to Hitler, volume 2 (en inglés). University of California Press. p. 1906. OCLC 312557122. 
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