Alcoholismo

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Alcoholismo
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Especialidad Psiquiatría
CIAP-2 P15
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  • Dipsomanía
  • Enolismo
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El alcoholismo es un padecimiento que genera una fuerte necesidad y ansiedad de ingerir alcohol, de forma que existe una dependencia física del mismo, manifestándose a través de varios síntomas de abstinencia cuando no es posible su ingesta. El alcohólico no tiene control sobre los límites de su consumo, que va en aumento a medida que se desarrolla tolerancia a esta droga.[1] Se considera como una enfermedad crónica, incurable, progresiva y mortal por la Asociación de Médicos de los EE. UU. (American Medical Association) al igual que otras drogodependencias.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo determina como «toda forma de embriaguez que excede el consumo alimenticio tradicional y corriente o que sobrepasa los linderos de costumbres sociales...».[2]

La dependencia al alcohol puede resultar de una predisposición genética, una enfermedad mental, el consumo de alcohol abundante, sostenido y abusivo o una combinación de estos factores. Esta enfermedad no solo afecta al adicto sino también la vida de todo aquel que se encuentra a su alrededor. Investigaciones recientes sobre genética y neurociencia han identificado ciertas características genéticas que se cree están relacionadas con la dependencia al alcohol. Los investigadores continúan indagando el vínculo entre la herencia genética y el alcoholismo. Actualmente no existe una posible cura para esta enfermedad, sin embargo muchos alcohólicos se mantienen sobrios por periodos de tiempo prolongados de acuerdo a su voluntad y compromiso para vencer esta enfermedad. Pero es innegable que para que un adicto al alcohol pueda recibir tratamiento y llegar a una posible recuperación, primero tiene que aceptar su condición de dependencia al licor.[3]

Causas[editar]

Hasta el momento no existe una causa común, aunque varios factores pueden desempeñar un papel importante en su desarrollo. Por lo tanto las evidencias muestran que quien tiene un padre o una madre con alcoholismo tiene mayor probabilidad de adquirir esta enfermedad, una puede ser el estrés o los problemas que tiene la persona que lo ingiere.

Algunos otros factores asociados a este padecimiento son la necesidad de aliviar la ansiedad, conflicto en relaciones interpersonales, depresión, baja autoestima y aceptación social del consumo de alcohol.[4]

Según la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD) los pacientes alcohólicos suelen presentar hasta en un 80 % de los casos otros trastornos psiquiátricos asociados y, por lo tanto, ser considerados como pacientes con patología dual.[5]

Predisposición genética[editar]

Con el desarrollo de las técnicas de estudio del ADN, se ha relacionado la existencia de secuencias concretas o SNP (cambios de sola una base nitrogenada presente en una parte pequeña, aunque representativa, de la población), con lo que se demostraría una tendencia genética a desarrollar alcoholismo determinada por el propio genoma.[6]

Esta tendencia podría tener su base molecular en el distinto estado de metilación de algunas islas CpG, y puede ser estudiado mediante un análisis de SNPs.[7]

Tipos de alcoholismo[editar]

Existen dos tipos:

  • Tipo I: es característico en personas adultas, que pueden tener una etapa de grandes ingestas puntuales separadas por tiempos de abstemia pero que sin embargo van siendo más pequeños hasta poder alcanzar una gran dependencia, acompañada progresivamente por el desarrollo de enfermedades hepáticas.
  • Tipo II: se desarrolla en personas durante la adolescencia y está asociado a menudo a un historial violento y arresto policial. No se caracteriza por un aumento progresivo del consumo de alcohol. Algunos estudios han determinado una menor expresión de la enzima monoamino oxidasa en este grupo, lo que se ha correlacionado con una menor producción de serotonina (relajación y activación del sistema nervioso simpático) en el sistema nervioso central.

Efectos crónicos en el embarazo[editar]

El alcohol (vino, cerveza o licor) es la principal causa evitable de anomalías congénitas físicas y mentales. Cuando una mujer bebe alcohol durante el embarazo, se arriesga a dar a luz a un bebé que pagará las consecuencias —con deficiencias mentales y físicas— para el resto de su vida, uno de cada 750 bebés nace con un cuadro de problemas físicos, evolutivos y funcionales conocido como síndrome de alcoholismo fetal (SAF). Otros 40 000 niños nacen cada año con efectos del alcoholismo fetal (EAF). Signos y síntomas Las características de los niños con SAF son:

  • Bajo peso al nacer.
  • Menor perímetro craneal.
  • Retraso del crecimiento.
  • Retraso del desarrollo.
  • Disfunción orgánica.
  • Anomalías faciales, incluyendo ojos de tamaño inferior al normal, mejillas aplanadas y surco nasolabial poco desarrollado.
  • Epilepsia.
  • Problemas de coordinación y de motricidad fina.
  • Escasas habilidades sociales, incluyendo dificultad para establecer y mantener vínculos de amistad y para relacionarse en grupo.
  • Falta de imaginación o curiosidad.
  • Dificultades de aprendizaje, incluyendo poca memoria, incapacidad para entender conceptos como el tiempo y el dinero, deficiente comprensión lingüística y escasa capacidad de resolución de problemas.
  • Problemas de comportamiento, como hiperactividad, incapacidad para concentrarse, retraimiento social, testarudez, impulsividad y ansiedad.

Los niños con Efectos de alcoholismo fetal presentan los mismos síntomas, pero en menor grado y tienen menos probabilidades de presentar deficiencia mental.[8]

Estas características son muy similares a las de los trastornos del espectro autista.

Impacto social[editar]

Generations and Generations.jpg

El alcoholismo no está fijado por la cantidad ingerida en un periodo determinado: personas afectadas por esta enfermedad pueden seguir patrones muy diferentes de comportamiento, existiendo tanto alcohólicos que consumen a diario, como alcohólicos que beben semanalmente, mensualmente, o sin una periodicidad fija. Si bien el proceso degenerativo tiende a acortar los plazos entre cada ingesta.

El consumo excesivo y prolongado de esta sustancia va obligando al organismo a necesitar o requerir cantidades crecientes para sentir los mismos efectos, a esto se le llama "tolerancia aumentada" y desencadena un mecanismo adaptativo del cuerpo hasta que llega a un límite en el que se invierte la supuesta resistencia y entonces "asimila menos", por eso tolerar más alcohol es en sí un riesgo de alcoholización.

Las defunciones por accidentes relacionados con el alcohol (choques, atropellamientos y suicidios) ocupan los primeros lugares entre las causas de muerte en muchos países. Por ejemplo, en España se considera que el consumo de alcohol-etanol causa más de 100 000 muertes al año, entre intoxicaciones por borrachera y accidentes de tráfico.[9]

A su vez, la Secretaría de Salud de México reporta que el abuso del alcohol se relaciona con el 70 % de las muertes por accidentes de tránsito y es la principal causa de fallecimiento entre los 15 y los 30 años de edad. Se estima que 27 000 mexicanos mueren cada año por accidentes de tránsito y la mayoría se debe a que se encontraban bajo los efectos del alcohol. [10]

En los accidentes suelen sufrir heridas más graves los conductores que han bebido. Además, el efecto del alcohol en el corazón y la circulación de la sangre reduce las probabilidades de supervivencia en caso de realizarse una intervención quirúrgica de emergencia. Por consiguiente, a diferencia de lo que cree mucha gente, la mayoría de los fallecimientos relacionados con el alcohol corresponden a los propios conductores ebrios, señala un informe del Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica de Francia. En vista de los peligros, el informe ofrece las siguientes recomendaciones: No beber cuando se vaya a conducir, no subir a un vehículo con un conductor que haya bebido, no permitir que los amigos o familiares conduzcan bajo los efectos del alcohol.

Adolescencia: etapa vulnerable[editar]

El principal motivador del abuso de alcohol durante la secundaria es la convivencia frecuente con consumidores habituales. En esa etapa se inicia el proceso para convertirse en futuros adictos, porque es cuando el niño enfrenta cambios cruciales en su vida. La presión social sobre los jóvenes es muy fuerte y enfrentan situaciones que pueden afectar seriamente su autoestima. Esto provoca en ellos tensión, angustia y en muchas ocasiones frustración, que detonada por el alcohol puede manifestarse de modos muy destructivos. Cualquier posición que los padres adopten sobre el tema del alcohol con sus hijos debe mantenerse firme. Los límites son indispensables porque acotan los parámetros dentro de los que se pueden desarrollar y divertir los jóvenes.[11]

Conviene hablar con los hijos sobre las consecuencias del consumo del alcohol a edades tempranas, así como del abuso del mismo a cualquier edad, a fin de que puedan evitarlas:

  • Perder el autocontrol.
  • Volverse violentos.
  • Olvidar lo que sucede, perder la consciencia.
  • Causar accidentes de tránsito.
  • Poner en riesgo su salud e integridad física y moral.
  • Faltar a clases o bajar su rendimiento académico.
  • Tener problemas con la ley.
  • Embarazos no deseados y enfermedades venéreas.
  • Volverse adictos.
  • En suma, hacer cosas de las que se arrepentirán más tarde.

La mejor forma de apoyar y ayudar a los jóvenes es estar cerca de ellos. Los jóvenes que perciben a su familia presente y pendiente de ellos tienen una propensión menor a desarrollar el hábito de consumir alcohol.[cita requerida]

Estudios científicos han demostrado que el alcohol es adictivo para todas las personas sin excepción, pero cuando el consumo se inicia en la adolescencia, esa adicción aumenta por lo menos cinco veces. Los adolescentes que consumen alcohol están expuestos a iniciar actividad sexual temprana, situación que los expone a mayores riesgos de infecciones de transmisión sexual y embarazos no deseados.[12]

Datos y cifras[editar]

  • Cada año mueren en el mundo 3,3 millones de personas a consecuencia del consumo nocivo de alcohol, lo que representa un 5,9% de todas las defunciones.
  • El uso nocivo de alcohol es un factor causal en más de 200 enfermedades y trastornos.
  • En general, el 5,1% de la carga mundial de morbilidad y lesiones es atribuible al consumo de alcohol, calculado en términos de la esperanza de vida ajustada en función de la discapacidad (EVAD).
  • El consumo de alcohol provoca defunción y discapacidad a una edad relativamente temprana. En el grupo etario de 20 a 39 años, un 25% de las defunciones son atribuibles al consumo de alcohol.
  • Existe una relación causal entre el consumo nocivo de alcohol y una serie de trastornos mentales y comportamentales, además de las enfermedades no transmisibles y los traumatismos.
  • Recientemente se han determinado relaciones causales entre el consumo nocivo y la incidencia de enfermedades infecciosas tales como la tuberculosis y el VIH/Sida.
  • Más allá de las consecuencias sanitarias, el consumo nocivo de alcohol provoca pérdidas sociales y económicas importantes, tanto para las personas como para la sociedad en su conjunto.

País por país[editar]

En Argentina, la Asociación Civil Luchemos por la Vida calcula que el consumo de alcohol es el factor determinante en el 50 % de las muertes en accidentes de tránsito.[13]

En Chile, el estudio Perfil de conductores de la Región Metropolitana reveló que el 40 % de las muertes por accidentes de tránsito ocurren bajo la influencia del alcohol.[14] Se considera que 32 gramos de alcohol en mujeres y 40 gramos de alcohol en hombres (debido a que los hombres tienen mayor peso promedio) son un consumo diario «excesivo». Un detalle que se puede mencionar también en la ingesta desmedida de alcohol son los patrones de personalidad de las personas adictas a tales sustancias. Muchos alcohólicos llegan al alcoholismo por beber para salir de un estado de dificultad para socializar, o por problemas de baja autoestima[15] . En algunos casos también el mayor o menor efecto que produce en relación al tiempo de ingestión hasta el momento en que la tolerancia y procesamiento dejan de ser efectivos. Una persona con un complejo de inferioridad, entre otros ejemplos, es más propensa a la poca resistencia al alcohol, pero no es una regla general. Se han observado en pacientes alcohólicos tolerancia negativa y tolerancia positiva sin una relación causal aparente[16] .

Según un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud, el país del mundo donde más alcohol se bebe es Moldavia, una antigua república soviética localizada en el sureste europeo donde el consumo per cápita es de 18,22 litros por persona al año, sobre todo en forma de vino y de bebidas alcohólicas como el vodka y los licores. La cifra triplica a la media mundial, que es de 6,1 litros.[17]

En el ranking de los más "bebedores" destacan también los checos (16,45 litros anuales), los húngaros (16,27 litros), los rusos (15,76 litros), los ucranianos (15,6 litros), los estonios (15,57 litros), los habitantes de Andorra (15,48 litros), los rumanos (15,3 litros), los eslovenos (15,19 litros) y los bielorrusos (15,13 litros). En España el consumo medio es de 11,62 litros por persona al año, por debajo de otros países europeos como Francia (13,66), Reino Unido (13,37), México (9.8) y Alemania (12,81).[17]

Según la OMS, estos son los países de latinoamérica con mayor índice de alcoholismo per cápita:[18]

  • Bandera de Chile Chile: es el país de Latinoamérica con más consumo anual per cápita de 9,6 litros de alcohol puro.
  • Bandera de Argentina Argentina: 9,3 litros per cápita.
  • Bandera de Venezuela Venezuela: 8,9 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de Paraguay Paraguay: 8,8 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de Brasil Brasil: 8,7 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de Perú Perú: 8,1 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de Panamá Panamá: 8 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de Uruguay Uruguay: 7,6 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de Ecuador Ecuador: 7,2 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de México México: 7,2 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de República Dominicana República Dominicana: 6,9 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de Colombia Colombia: 6,2 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de Bolivia Bolivia: 5,9 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de Costa Rica Costa Rica: 5,4 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de Cuba Cuba: 5,2 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de Nicaragua Nicaragua: 5 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de Honduras Honduras: 4 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de Guatemala Guatemala: 3,8 litros de alcohol per cápita.
  • Bandera de El Salvador El Salvador: 3,2 litros de alcohol per cápita.

Tratamiento[editar]

El médico Antonio Cruz Soto considera que el tratamiento del alcoholismo es muy complejo e implica varios aspectos como:

  • El reconocimiento del problema
  • La desintoxicación
  • Programa de rehabilitación
  • Terapias de aversión / repugnancia.

El tratamiento de las personas con una adicción al alcohol empieza por el reconocimiento del problema. El alcoholismo está asociado con la negación, lo que permite al paciente creer que no necesita tratamiento; piensa y lo externa a las personas que lo circundan, que lo puede abandonar cuando lo desee. La mayoría de las personas con una dependencia del alcohol acceden al tratamiento bajo presión de otros. Es muy rara la aceptación voluntaria de la necesidad de tratamiento.

Es difícil conocer los mecanismos de defensa que ha permitido seguir bebiendo a la persona con dependencia del alcohol y se requiere un enfrentamiento con la familia y persona allegadas. Se debe convencer a la persona cuando esta sobria y no cuando esta bebida o con resaca. Una vez que ha reconocido el problema, la abstinencia del alcohol es el único tratamiento. Es a partir de este momento en que se pueden dar programas de soporte, rehabilitación, seguimiento, etc.

La desintoxicación es la segunda fase del tratamiento. El alcohol es mantenido bajo control. Se establece una supervisión. Se recetan tranquilizantes y sedantes para aliviar y controlar los efectos de la abstinencia. Puede durar de 5 a 7 días. Es necesario el examen médico de otros problemas. Son frecuentes los problemas del hígado y de la sangre. Es muy importante seguir con una dieta con suplementos vitamínicos. Pueden aparecer complicaciones asociadas a los síntomas físicos agudos, como depresión.

Los programas de rehabilitación están para ayudar a las personas afectadas, después de la desintoxicación, a mantenerse en la abstinencia del alcohol. Incluyen diversos consejos, soporte psicológico (los tratamientos psicológicos que han demostrado eficacia para el tratamiento del alcoholismo, son la terapia cognitivo conductual, que ayuda al enfermo a cambiar la forma como piensa y como actúa y la terapia familiar sistemática; la meta de la terapia es ayudarlos a construir otras vías posibles más favorables al crecimiento y a la vida. Cuidados de enfermería y cuidados médicos. La educación sobre enfermedades del alcoholismo y sus efectos es parte de la terapia. También es necesario el tratamiento de la familia porque el alcoholismo crea víctimas entre la gente allegada.[19] [20]

También hay terapias de aversión / repugnancia en las que se utilizan drogas que interfieren con el metabolismo del alcohol y producen efectos muy desagradables, aun cuando se ingiera una pequeña cantidad de alcohol en las 2 semanas después del tratamiento. Esta terapia no se utiliza en mujeres embarazadas ni en personas con otras enfermedades. Debe ser utilizada con consejos de soporte y su efectividad varía en cada caso. (p 242-243).[21]

Ayuda para la recuperación[editar]

La Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) recomienda visitar a un psicólogo para que éste evalúe los problemas derivados del alcoholismo.[22] Por su parte, la Universidad de Maryland aconseja el apoyo de la familia así como de personas cercanas cuando se recurra a cualquier tratamiento, incluida la abstinencia.[23] Esto es muy importante para que la persona se sienta acompañada, por lo que el ambiente debe estar controlado.

Además, existen tratamientos a largo plazo para que se tenga conocimiento de los efectos de la enfermedad, además de otorgar terapia para el control de pensamiento, comportamiento y emociones. Los grupos de apoyo son los siguientes:

Logotipo de "Alcohólicos Anónimos".

Es un grupo de autoayuda de alcohólicos en rehabilitación. En las reuniones, se ofrece apoyo emocional y unos pasos específicos para las personas que se recuperan de la dependencia o el abuso del alcohol. El programa comúnmente se denomina el "método de los 12 pasos". Hay capítulos locales a lo largo y a lo ancho de todos los Estados Unidos. Alcohólicos anónimos ofrece ayuda las 24 horas del día.

  • AL-ANON:

Los miembros de la familia de una persona con problemas de alcohol con frecuencia se benefician del hecho de hablar con otras personas. Al-Anon es un grupo de apoyo para las personas que están afectadas por el alcoholismo de otra persona. Alateen brinda apoyo a los adolescentes hijos de personas alcohólicas.

  • Otros:

Hay disponibilidad de otros grupos de apoyo[23] :

  1. El programa SMART Recovery enseña formas de cambiar pensamientos y comportamientos para ayudar a que las personas alcohólicas se rehabiliten.
  2. LifeRing Recovery y Secular Organizations for Sobriety (SOS) son dos programas laicos que ofrecen apoyo para las personas que abusan del alcohol.
  3. Women for Sobriety es un grupo de autoayuda sólo para mujeres.
  4. Moderation Management es un programa para aquellas personas que desean reducir la cantidad de alcohol que beben. Este programa recomienda la abstinencia para las personas que no pueden hacer esto.

Véase también[editar]

  • AUDIT: prueba para identificar los trastornos relacionados con el consumo de alcohol

Referencias[editar]

  1. Cf. "Alcoholismo", en MedlinePlus.
  2. Consejo Ejecutivo (1991). Organización Mundial de la Salud, ed. PREVENCION Y LUCHA CONTRA EL ALCOHOLISMO Y EL USO INDEBIDO DE DROGAS. Informe del Director General sobre los progresos realizados. Consultado el 15-9-15. 
  3. {{Cita web|título = OMS | Alcohol|url = http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs349/es/
  4. "Alcoholismo", texto publicado por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (MedlinePlus) y los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.
  5. {{cita noticia |título=Hasta en un 80% de los casos los alcohólicos sufren algún trastorno psiquiátrico asociado Nos encontramos con frecuencia, falsas creencias sobre el consumo de Alcohol, entre ellas tenemos las siguientes: - "El alcohol es un estimulante." No es así, es un depresor. Lo que confunde a algunas personas es que el efecto inicial mejora el estado de ánimo, pero luego inevitablemente lleva a la depresión.
  6. Nurnberger, Jr., John I., and Bierut, Laura Jean. "Seeking the Connections: Alcoholism and our Genes." - Scientific American, Apr 2007, Vol. 296, Issue 4.
  7. «Prodynorphin CpG-SNPs associated with alcohol dependence: elevated methylation in the brain of human alcoholics», NIHPA Author Manuscripts. 2011 July; 16(3)499.
  8. "kidshealth"
  9. "Muertes por alcohol", webcast publicado por MedicinaTV.com, con declaraciones de la doctora Carmen González García, de la Universidad de Castilla-La Mancha.
  10. «Muertes por alcohol superan a homicidios», nota con declaraciones del director general del Centro de Prevención y Accidentes de la Secretaría de Salud de México, Arturo Cervantes Trejo, publicada por el diario Vanguardia el 22 de enero de 2008.
  11. ¿Qué lleva al consumo temprano del alcohol?
  12. «Expertos advierten del daño del alcohol en adolescentes». elpais.com. 16 de octubre de 2014. Consultado el 27 de julio de 2016. 
  13. «Muertes en accidentes: el 50 %, por el alcohol», nota publicada por el diario La Nación (Buenos Aires) del 26 de septiembre de 2007.
  14. "En Chile el 40 % de las muertes por accidentes de tránsito es bajo la influencia del alcohol", nota publicada por Cambio 21, el 20 de diciembre de 2008.
  15. «La adicción al alcohol, síntomas y mejores tratamientos». Ivane adicciones (en inglés estadounidense). Consultado el 15 de noviembre de 2015. 
  16. «Alcoholismo». blog.ciencias-medicas.com. Consultado el 15 de noviembre de 2015. 
  17. a b «Moldavia lidera consumo del alcohol por habitante en el mundo». RIA Novosti. 18 de febrero de 2011. Consultado el 21 de octubre de 2013. 
  18. «Los países que más beben en América Latina: la dramática radiografía del consumo de alcohol en la región». BBC. 24 de julio de 2015. Consultado el 10 de octubre de 2016. 
  19. SOCIEDAD, ESPAÑOLA DE PSIQUIATRIA. «La Terapia Cognitivo ‐ Conductual (TCC)». Consultado el 6 de diciembre de 2015. 
  20. CENTRO DE PSICOLOGÍA CLÍNICA Y PSICOTERAPIA., R&A PSICÓLOGOS DE MÉXICO. (2009). «¿Qué es la terapia sistémica?». Consultado el 6 de diciembre de 2015. 
  21. Cruz Soto, Antonio (2012). Ciencias de la Salud 2. México: Nueva Imagen. p. 272. ISBN 9786077653721. 
  22. «Cómo comprender los trastornos por consumo de alcohol y su tratamiento». http://www.apa.org. Consultado el 15 de noviembre de 2015. 
  23. a b «Alcoholismo y abuso del alcohol». University of Maryland Medical Center. Consultado el 15 de noviembre de 2015. 

Enlaces externos[editar]