Confederación de Centroamérica

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La Confederación de Centroamérica fue una confederación creada en 1842 por El Salvador, Honduras y Nicaragua, para uniformar ciertos aspectos de sus políticas, establecer una única representación exterior e instituir un Poder Ejecutivo, un Poder Legislativo y un Poder Judicial.

La Confederación designó como gobernante a Juan José Cañas, a quien posteriormente sucedió Fruto Chamorro Pérez, con el título de Supremo Delegado, pero cada Estado conservó su propio Jefe de Estado, y la autoridad efectiva de este cargo fue prácticamente inexistente.

Origen[editar]

En el 17 de marzo de 1842, se instaló la Convención de Chinandega, la primera de múltiples conferencias unionistas centroamericanas, celebrada en la ciudad de Chinandega, Nicaragua, para discutir la unión de los estados centroamericanos. Fue atendida por delegados de los estados de El Salvador, Honduras y Nicaragua, donde aún tenían algún poder los unionistas.[1]

En la Convención se firmó el pacto del 11 de abril que estableció un gobierno nacional provisorio y el nombramiento de Antonio José Cañas para ejercerlo con el título de Supremo Delegado. Éste acuerdo jamás llegó a tener efecto.[1]

En el 17 de julio los delegados firmaron un nuevo pacto. En éste se organiza la Confederación Centro-Americana.[1]

Guatemala y Costa Rica fueron invitadas a adherirse al pacto. Guatemala se abstuvo de hacerlo, y Costa Rica se adhirió condicionalmente el 6 de diciembre de 1843, con una serie de propuestas de reformas al convenio. Estas no fueron consideradas y por lo tanto la adhesión de Costa Rica no llegó a tener efecto.[2]

Dieta[editar]

En el 29 de marzo de 1844 se reunió en la ciudad salvadoreña de San Vicente la Dieta Confederal prevista en el pacto de Chinandega. Se procedió a la organización del poder Ejecutivo y del Consejo previsto en el pacto. Hubo participación de delegados de El Salvador, Honduras y Nicaragua.[3]​ Costa Rica designó delegados a la Dieta, pero no fueron enviados debido a que aún no se había dado respuesta a los planteamientos contenidos en la adhesión costarricense.

La suerte designó como Supremo Delegado a don Fruto Chamorro, el delegado por Nicaragua. Juan Lindo, delegado por Honduras fue electo Presidente del Consejo, y Justo Herrera fue electo Secretario del Consejo.[4]

Disolución[editar]

La vida de la Confederación fue breve y azarosa. Gran Bretaña le negó el reconocimiento diplomático, sus relaciones con Guatemala fueron tensas y para peores, estalló una sangrienta guerra entre los tres Estados confederados, porque en El Salvador los conservadores con Francisco Malespín tomaron el poder; mientras que, en Nicaragua gobernaban los liberales de León en rivalidad con los conservadores de Granada.[5]

En 1845, el Supremo Delegado Chamorro propuso a los Estados un proyecto de nuevo pacto, pero su período terminó sin que se hubiese tomado ninguna decisión al respecto. Para esa época la Confederación prácticamente ya estaba disuelta de hecho.

Referencias[editar]

  1. a b c Montúfar, 1881, p. 266.
  2. Montúfar, 1881, pp. 295-297.
  3. Montúfar, 1881, p. 282.
  4. Montúfar, 1881, pp. 282-283.
  5. Montúfar, 1881, p. 297.

Bibliografía[editar]