Competencias laborales

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Las competencias laborales son los conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para llevar a cabo exitosamente una determinada actividad laboral.[1]​ También se conocen como habilidades laborales o habilidades profesionales.[2]

Definiciones[editar]

Pueden definirse las competencias laborales desde 3 enfoques. El primero las concibe como la capacidad de ejecutar tareas; el segundo las concentra en características/atributos personales (actitudes/capacidades); y el tercero, denominado holístico, incluye a los dos anteriores.[3]

Las competencias laborales son aquellos conocimientos y habilidades que tiene una persona para responder ante una tarea o actividad en el ámbito de su trabajo. Unas competencias que pueden incluir desde sus conocimientos adquiridos hasta otras habilidades y actitudes. En definitiva, aquello que hace competente a la persona para un determinado puesto de trabajo.

Las competencias laborales pueden verse como la suma de conocimientos (saber), habilidades (saber hacer) y actitudes (saber estar y querer hacer) que, aplicada en el desempeño de una determinada responsabilidad o aportación profesional, aseguran su buen logro.

La competencia laboral no es una probabilidad de éxito en la ejecución de un trabajo; es una capacidad real y demostrada. [3]

Las competencias laborales tienen que ver con las capacidades, habilidades, conocimientos y aptitudes en el profesional que le permiten asumir de una mejor manera los retos y contingencias que pueda traer su puesto de trabajo.[4]

La competencia laboral en el campo empresarial es tomada mas en cuenta para seleccionar a las personas que ocuparan los puestos claves para el funcionamiento de esta, puesto que la competencia laboral hoy en día es a nivel mundial y es importante contar con personal capas de desenvolverse en un campo internacional, personas capas de adaptarse a los cambios que se presentan.

Hay que destacar que las competencias laborales constituyen un nivel más profundo que la simple técnica. Mientras que esta última serían los conocimientos para ejecutar una tarea, la competencia es la capacidad para ejecutarla.

La formación de los nuevos profesionales demanda impulsar la capacidad de innovación, la creatividad y capacidad de confrontarse con problemas muy complejos. Las competencias laborales demandan actitudes y habilidades que impulsen el desarrollo positivo de las actividades empresariales. Los nuevos profesionales, según se van formando, pueden ir desarrollando esas habilidades que serán requeridas para ejercer su profesión.

Por ejemplo, para ser un buen abogado es necesario contar con una serie de competencias laborales como conocimientos técnicos, capacidad de comunicación y empatía, capacidad de negociación, idiomas, resolución de conflictos, dominio de TIC o bùsqueda de informaciòn.

Clasificación[editar]

Existe infinidad de información sobre las competencias laborales. Pueden destacarse la de Corvalán y Hawes (2005) y la de Pereda y Berrocal (2001). En esas lecturas se propone esta clasificación:

  • Por el ámbito de aplicación: generales y específicas
  • Las generales son los conocimientos, destrezas y actitudes esenciales, mínimas requeridas para desenvolverse en el ámbito laboral y las habilidades necesarias para el empleo y la vida como ciudadano.
  • Las específicas son los conocimientos, habilidades y destrezas necesarios para realizar una labor determinada.
  • Por el dominio o área de aprendizaje se clasifican en:
  • Cognitivas: conocimientos que equivalen al saber.
  • Instrumentales: habilidades y destrezas psicomotoras que representan el saber hacer (para el concepto anglosajón know how, véase Know how).
  • Actitudinales: son las predisposiciones, intenciones, creencias y valores morales.

Historia[editar]

Este concepto surge en los años ochenta en los países industrializados y toma fuerza porque es considerado como la alternativa de mayor pertinencia para capacitar la mano de obra requerida por el acelerado avance tecnológico.[5]​ Asimismo surgió de la necesidad que se requería para las apariciones de métodos innovadores para lograr nuevas empresas con la capacidad de competir en la globalización.[6]​ La capacitación a través del enfoque de competencias laborales garantiza la inserción continua y rápida en el mercado de trabajo; el efecto directo de dicha inserción es la reformulación de la relación educación-trabajo. En los años noventa el concepto llega a América Latina como opción viable de formación y de desarrollo.[7]

Orígenes del proyecto en México[8][editar]

En la década de los noventa, el entonces Secretario de Educación, el doctor Ernesto Zedillo impulsó y otorgó mayor sensibilidad en la capacitación laboral, estableciendo modelos de modernización formativa. Su objetivo era aumentar la productividad. [9]

En el año de 1994 se implemento el Proyecto de Modernización de la Educación Técnica y la Capacitación (PMETYC) y se obtuvo un financiamiento del Banco Mundial a través del crédito que se otorgaba a nuestro país, gracias a los cuales se creo el Consejo de Normalización y Certificación de Competencia Laboral (CONOCER) como representante de los sectores públicos, privados y sociales.

Actualidad[editar]

El interés en torno a la formación y certificación con base en competencias laborales se ha venido incrementando desde hace varios años en América Latina. De hecho, ya antes del advenimiento del modelo de competencia laboral se promovían proyectos regionales sobre la certificación ocupacional, orientados hacia el reconocimiento formal de las capacidades laborales, independientemente de la forma como se adquirieron.

Los cambios que hoy se producen en el entorno empresarial, caracterizados por la globalización de la economía, y la continua introducción de las nuevas tecnologías en los procesos de producción y administración en las organizaciones, han provocado a su vez, cambios en las estructuras al interior de las mismas, existiendo la tendencia al aplanamiento de estructuras y a la constante evolución de los puestos de trabajo, lo cual hace difícil mantener la estabilidad de los mismos.


Proyecto Tuning América Latina[editar]

Proyecto Tuning América Latina: Innovación Educativa y Social (2011 - 2013) en el tema de competencias. En principio los grupos de trabajo elaboraron la lista de competencias genéricas a través de consensos, que fueron validadas por académicos, estudiantes, graduados y empleadores de América Latina, todo mediante cuestionarios. Posteriormente los grupos de trabajo de cada área temática discutieron y lograron definir la lista de competencias específicas (recuérdese que eso es uno de los varios sinónimos de las competencias laborales, de las que trata este artículo) para las áreas de Administración de Empresas, Derecho, Enfermería, Arquitectura, Educación, Geología, Ingeniería Civil, Física, Historia, Química, Medicina y Matemáticas.[10]

Este proyecto busca identificar información y la mejora entre las instituciones de educación superior, bajo los principios de calidad y movilidad. Su objetivo es el desarrollo de titulaciones y que un individuo tenga un perfil para desarrollarse profesionalmente en términos de competencias en cada área de estudio.

La importancia de las competencias laborales desde la formación universitaria.[editar]

Desarrollar las competencias necesarias para enfrentar los retos profesionales que puedan surgir en el entorno, es indispensable para los profesionales, ya que, si se carece de las habilidades necesarias para el desempeño de sus funciones, el éxito de sus operaciones se verá truncado y tendrá muchas complicaciones personales y profesionales.

La educación para el futuro debe priorizar la capacidad de dar respuestas y soluciones, es decir, proyectarse hacia la acción, de modo que el profesional transmita no solo el conocimiento teórico sino también el práctico.

Las herramientas y mecanismos para poder hacer praxis de solución de conflictos deben ser lo más cercanas a la realidad, es recomendable que las estructuras de aprendizaje evolucionen de tal forma que la teoría haga sinergia real con los problemas a resolver por el universitario, y el ecosistema de interacción de estas competencias deben ser las más acercadas a las del entorno practico de su profesión, y que sea la correcta aplicación de la teoría en la práctica lo que generé las habilidades suficientes en el universitario para ser tener seguridad en el desempeño externo de las mismas.

El perfil de un profesional se compone de todas las competencias adquiridas para el desempeño de actividades.

El conocimiento y la adquisición de las competencias específicas y genéricas propias de un profesional deben ser desarrolladas desde su formación universitaria. Las instituciones educativas deben adoptar modelos de educación basados en el desarrollo de competencias, ya que estos modelos permiten adquirir conocimientos sobre hechos y conceptos; pero también adquirir conocimientos o saberes sobre procedimientos y actitudes.  Permiten también que el aprendizaje, la enseñanza y la evaluación tengan sentido, no sólo para los estudiantes, sino también para los docentes, las instituciones educativas y la sociedad.

El enfoque de las competencias posibilita gestionar la calidad de los procesos de aprendizaje de los estudiantes mediante dos contribuciones: evaluación de la calidad del desempeño y evaluación de la calidad de la formación que brinda la institución educativa.

La formación basada en competencias se está convirtiendo en una política educativa internacional de amplio alcance, para ello se han ido sumando diversas instituciones que buscan brindar a la sociedad profesionales que posean las herramientas teórico-prácticas que son necesarias para hacer frente a los conflictos del entorno laboral.

Lo interesante de la globalización es que puede tenerse acceso a la información para expandir las competencias laborales y desarrollarlas, el problema de esto es que esto no es una generalización de los conocimientos con respecto a las vocaciones en el campo profesional y que su ejecución puede tomar parte así en cualquier parte del globo terráqueo, sino que debe entenderse que estamos frente al reto poder realizar la aplicación específica de los conocimientos necesarios en los diferentes ámbitos que demanda cada entorno laboral en el globo terráqueo, y que para ello es cada vez más extensivo los conocimientos requeridos y las habilidades solicitadas para poder ser competente en cada ecosistema laboral.

Diferencia entre competencias laborales y competencias profesionales[editar]

Las competencias laborales no deben confundirse con las competencias profesionales cuando se emplea esta última expresión en el sentido de «atribuciones o incumbencias ligadas a la figura profesional (tareas y funciones) que engloban el conjunto de realizaciones, resultados, líneas de actuación y consecuciones que se demandan del titular de una profesión u ocupación determinada».[11]

Las competencias profesionales suelen establecerse legalmente y determinan qué proyectos puede firmar (y de los que, por lo tanto, hacerse responsable) determinado titulado. Por ejemplo en determinados países, el proyecto de un puente solo lo puede firmar un ingeniero de caminos, canales y puertos[12]​ Las titulaciones y las competencias profesionales varían de país a país, y aunque dos países compartan el mismo idioma y la misma denominación de una titulación, en uno de ellos las competencias profesionales de esa titulación pueden ser diferentes a las que tiene en el otro país.

Por supuesto que ambas competencias tienen una relación estrecha, puesto que aunque no es lo mismo, el ingeniero de caminos, canales y puertos tiene los requisitos legales para proceder con el proyecto y al firmar conceder la autorización del mismo, y ahora resta que pueda cumplir con las competencias laborales que el proyecto le demande para el correcto desarrollo del mismo, en vista de lo anterior podemos notar que es necesario la sinergia de ambas para la efectividad profesional, aun cuando los tecnicismos refieren cosas diferentes.

Diferencia entre competencias laborales y competencias técnicas[editar]

El mercado laboral es cada vez más exigente en la evaluación de los candidatos que se presentan a procesos de selección. Para desempeñar una ocupación no basta con los conocimientos sobre herramientas y técnicas específicas para ejercer esa ocupación (llamados competencias técnicas, competencias específicas, habilidades técnicas, habilidades duras o competencias duras) sino que también es necesario poseer las habilidades, destrezas y actitudes que, junto con esas competencias técnicas, conforman las competencias laborales, que permiten a las personas desarrollar una actividad de manera satisfactoria.

En palabras más simples, no es suficiente con poseer tener conocimientos de actualidad y ejecutar procedimientos vanguardistas en el campo laboral, si no que las características actitudinales del sujeto permitirán efectuar la correcta aplicación de estos, y en efecto también este tipo de características que se demandan para ser competente se actualizan con respecto a los círculos de acción del trabajador, su forma de adaptarse actitudinal mente a nuevos ecosistemas de trabajo, el poder ser pro activo y interponer seguridad aun con los cambios constantes que puedan surgir dentro del ambiente laboral, además de ofrecer soluciones a los problemas con una participación activa, ejercer siempre con seguridad y transmitir esta voluntad en el compañerismo o en el desarrollo individual.

En rigor las competencias laborales son más amplias que las competencias técnicas, y por tanto las competencias laborales engloban a las competencias técnicas. No obstante pueden encontrarse textos poco rigurosos donde los términos "competencias laborales" y "competencias técnicas" se utilizan indistintamente.

Competencias profesionales necesarias a nivel nacional e internacional[editar]

Competencias profesionales necesarias a nivel nacional e internacional.

El mundo laboral requiere personas con habilidades y competencias interdisciplinarias, capases de manejar sistemas complejos., entre ellas se encuentran: trabajo en equipo, resolución de problemas, comunicación eficaz, organización, habilidad para planificar y priorizar tareas, así como el análisis y procesamiento de información.

Conocer las competencias de un trabajador es muy importante porque permite identificar lo que la persona sabe hacer y cómo realiza sus funciones.

Igualmente es necesario saber cuáles son las competencias requeridas para un cargo específico.

¿Cuáles son las competencias necesarias para un desarrollo óptimo?

Implica tener amplios conocimientos de los temas del área bajo su responsabilidad. Poseer la capacidad de comprender la esencia de los aspectos complejos. Demostrar capacidad para trabajar  con las funciones de su mismo nivel y de niveles diferentes. Tener buena capacidad de juicio. Compartir con los demás el conocimiento profesional y pericia. Basarse en los hechos y en el equilibrio, demostrar constantemente el interés de aprender.

¿Qué tipologías y escala de competencia nos marca el Tuning América Latina?

La tipología que decidieron hacerlo fue con graduados, empleadores y académicos y las competencias son: En el ámbito laboral uno debe ser multifuncional dependiendo de la operario a realizar. Utilizar las tecnologías de información y comunicación en la gestión, en este caso para realizar ventas.

Hoy en día es necesaria la utilización de las competencias profesionales, a continuación se hace la mención de las más importantes y que son valoradas a nivel nacional e internacional. 1. Resolución de conflictos: Convicción de que los conflictos son el resultado natural e inevitable de cualquier grupo. Como los conflictos son inevitables, esta corriente propone aceptarlos, e incluso hay ocasiones en que pueden beneficiar el desempeño del grupo. (Aguirre, 2009) Los conflictos son situaciones que siempre se presentaran al interactuar con grupos de personas, es por eso que es la principal competencia que todo profesional debe tener, ya que debe tener la habilidad de resolver conflictos ante cualquier situación. 2. Análisis de datos: es la ciencia que se encarga de examinar un conjunto de datos con el propósito de sacar conclusiones sobre la información para poder tomar decisiones, o simplemente ampliar los conocimientos sobre diversos temas. (Peña, 2002) La competencia de analizar datos es indispensable para un profesional, ya que es el que se encarga de tomar las mejores decisiones para beneficiar los aspectos económicos, sociales, políticos, etc. 3. Orientación al cliente en la organización moderna: Las bases de la competencia moderna no radican exclusivamente en los costos, sino en mucha mayor medida, en una diferenciación que debe ser lograda satisfaciendo de mejor manera a los clientes y públicos en general. (Hernández, 2014) Hoy en día es indispensable tener un enfoque hacia el cliente, dándole la mayor importancia para que la empresa siga creciendo y creando valor, es por eso que esta es una de las competencias profesionales necesarias. 4. Creatividad: La creatividad es un proceso dinámico, es una fuerza viva y cambiante del ser humano; es decir, es el motor del desarrollo personal y ha sido la base del progreso de toda cultura. La creatividad es un elemento indispensable de todo ser humano; gracias a han evolucionado y se han desarrollado la sociedad, los individuos y las organizaciones. (Bono, 1998) La creatividad es una competencia profesional indispensable para el crecimiento del ser humano y de las organizaciones en su conjunto, por eso se considera necesaria. 5. Innovación: La innovación consiste en utilizar conocimiento para construir un nuevo camino que lleve a una determinada meta. Cada proceso de innovación es específico para cada caso, y muy probablemente no sirva para abordar otros retos. (Mejía, 2007) La innovación es un proceso en el cual el profesional interviene utilizando sus conocimientos para construir un mejor camino y así llegar a un objetivo o meta. 6. Comunicación efectiva: difusión efectiva de la visión institucional, de los objetivos así como de las estrategias que han de llevar al recurso humano al cumplimiento de la visión. (Espinoza, 2007) La comunicación efectiva es indispensable en las organizaciones, un profesional necesita desarrollar esta competencia para el logro de objetivos y el cumplimiento de la visión.

Las competencias profesionales en la actualidad[editar]

Hoy en día, ser competente en el campo profesional es de mucha importancia, saber resolver problemas y situaciones del trabajo. No basta con los conocimientos adquiridos en las etapas de formación es necesario contar con habilidades, conocimientos y actitudes que permitan desempeñar las tareas propias de una profesión. la necesidad de las empresas a la hora de buscar el candidato más adecuado provoca que las empresas dejen de plantearse qué personas son las más apropiadas para determinados puestos de trabajo, para pasar a preguntarse qué mapa de competencias necesita la organización y qué personas aportarán estas competencias de forma satisfactoria. aunque cada empresa detecte las competencias más adecuadas para cubrir sus necesidades, existen una serie de habilidades y conocimientos que son ya casi imprescindibles: conocimiento de idiomas, flexibilidad y movilidad, liderazgo y capacidad de trabajar en equipo, responsabilidad y compromiso, manejo de las TIC, comunicación. Teniendo en cuenta que pide el mercado y qué valoran las empresas, es necesario que los centros formativos adapten su oferta a la evolución del mercado laboral y que los profesionales y estudiantes sean conscientes de la necesidad de adquirir estas competencias. Es importante destacar que la adecuación de las competencias demandadas no debe limitarse solamente a aquellos profesionales que se incorporan en el mercado laboral. El reciclaje es fundamental para las personas que ya cuentan con experiencia laboral.

En un futuro las competencias laborales cambiaran por completo con forme la tecnología continué avanzando a pasos agigantados. El trabajador deberá adquirir nuevas competencias y reforzar las previamente adquiridas para competir en el campo laboral a futuro, adaptarse al constante cambio e innovar con nuevas estrategias para poder sobresalir en las nuevas competencias.


5 métodos para desarrollar y fortalecer las competencias laborales.

Desarrollar métodos efectivos para fortalecer las competencias laborales en tu organización es indispensable para alcanzar el éxito a largo plazo; además, incorporar las distintas herramientas de gestión de talento humano, brinda múltiples beneficios tanto para los empleados como para la compañía y te impulsa a posicionarte en un nivel competitivo con empleados calificados.

Por eso es importante contar con un proceso formal de evaluaciones de desempeño en tu empresa y, en función de los resultados, idear estrategias para desarrollar las habilidades y conocimientos de tus trabajadores, siempre tomando en cuenta los planes de la organización y los objetivos individuales de cada uno de ellos.

Estos métodos te permitirán obtener un aumento de la productividad de tus colaboradores, aumento de la satisfacción de tus clientes, mayor rendimiento en las ventas, menos rotación de personal y por supuesto, una ventaja competitiva ante el resto de las empresas.

1. Plan de aprendizaje y desarrollo[editar]

Un programa efectivo de capacitación para tus colaboradores que les brinde educación y preparación, pero a la vez les permita tener un control de su propio aprendizaje, maximiza los niveles de eficacia y aumenta el rendimiento.

2. Coaching[editar]

El Coaching es un método muy efectivo, sobre todo cuando se trabaja con base en plazos y metas. Los beneficios de este enfoque incluyen la mejora de la comunicación y habilidades para resolver problemas, el aumento de la calidad y cantidad del trabajo y la transferencia del aprendizaje.

3. Equipos multidisciplinarios[editar]

La puesta en marcha de proyectos por parte de equipos multidisciplinarios y no de forma individual, aumenta la responsabilidad, el interés, la motivación y el sentido de pertinencia del empleado, quien además será capaz de probar nuevas habilidades, establecer relaciones y explorar nuevas áreas de especialización.

4. Rotación de puestos de trabajo[editar]

La rotación de puestos de trabajo, así como el entrenamiento cruzado, se basa en el aprendizaje de nuevas habilidades desde una posición diferente, lo que te permite detectar qué áreas de oportunidad tiene cada persona y qué habilidades requiere desarrollar para avanzar a puestos de mayor responsabilidad.

5. Cambios laterales[editar]

Este método consiste en mover a un colaborador a una posición diferente pero con status, remuneración y responsabilidades similares; lo que aumenta la flexibilidad y la comunicación entre las unidades de trabajo y es ideal para pequeñas y medianas empresas.


Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. «Tipos de competencias laborales». 
  2. LaRepública.es (4 de diciembre de 2019). «Formación laboral». 
  3. a b CINTEFOR (2004). «1». 40 preguntas sobre competencia laboral. OIT. Archivado desde el original el 28 de marzo de 2018. Consultado el 30 de junio de 2019. 
  4. Óscar Pérez (28 de junio de 2016). «7 competencias laborales muy valoradas por las empresas». 
  5. Monzó Arévalo, Rosa (2011). «Introducción». Formación basada en competencias. Barcelona, España: Universidad Internacional de Catalunya. p. 8. Consultado el 27 de febrero de 2019. 
  6. Sánchez, Alma Cecilia Preciado (2006). Modelo de Evaluación Por Competencias Laborales. Publicaciones Cruz O., S.A. ISBN 9789682003431. Consultado el 1 de julio de 2019. 
  7. Páez Luna, Dora Ligia (2011). ¿Competencia vs Competencia Laboral?. Bogotá. ISBN 978-958-44-9397-2. 
  8. Sánchez, Alma Cecilia Preciado (2006). Modelo de Evaluación Por Competencias Laborales. Publicaciones Cruz O., S.A. ISBN 9789682003431. Consultado el 1 de julio de 2019. 
  9. Sánchez, Alma Cecilia Preciado (2006). Modelo de Evaluación Por Competencias Laborales. Publicaciones Cruz O., S.A. ISBN 9789682003431. Consultado el 1 de julio de 2019. 
  10. «Competencias». www.tuningal.org. Consultado el 30 de junio de 2019. 
  11. Gómez-Rojas, Juan Pablo (enero-marzo 2015). «Las competencias profesionales». Revista Mexicana de Anestesiología (México) 38 (1). Consultado el 27 de febrero de 2019. 
  12. Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Demarcación de Castilla y León. (ed.). «Competencias profesionales». España. 

Bibliografía[editar]

  • Revista de la Educación Superior, Volumen XXXII (2) No. 126 Abril-Junio de 2003, ISSN: 0185-2760