Campaña de Serbia (1914)

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Campaña de Serbia (1914)
Frente Balcánico en la Primera Guerra Mundial
Vojska Ada Ciganlija.jpg
Infantería serbia.
Fecha agosto-diciembre de 1914
Lugar Serbia-Imperio austrohúngaro
Resultado Victoria serbia
Beligerantes
Civil ensign of Austria-Hungary (1869-1918).svg Imperio austrohúngaro State Flag of Serbia (1882-1918).svg Reino de Serbia
Flag of the Kingdom of Montenegro.svg Reino de Montenegro
Comandantes
Civil ensign of Austria-Hungary (1869-1918).svg Franz Conrad von Hötzendorf
Civil ensign of Austria-Hungary (1869-1918).svg Oskar Potiorek
State Flag of Serbia (1882-1918).svg Radomir Putnik
Flag of the Kingdom of Montenegro.svgNicolás I
Fuerzas en combate
300 000 140 000
Bajas
6000 muertos[1]
30 000 heridos[1]
4000 prisioneros[1]
3000 muertos[1]
15 000 heridos[1]
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La campaña de Serbia de 1914 supuso el primer y fallido intento del Imperio austrohúngaro por conquistar el reino de Serbia al comienzo de la Primera Guerra Mundial. La suerte de los combates pronto se inclinó del lado serbio y el frente se estancó a finales de año, cuando los ejércitos serbios expulsaron a los austrohúngaros de su territorio.

Situación[editar]

Siguiendo los planes de movilización trazados años antes, el Gobierno serbio se trasladó a Niš, la segunda ciudad del reino transformada por la guerra en capital provisional, al tiempo que el Estado Mayor del Ejército se instalaba en Kragujevac, donde se hallaban los principales arsenales del país.[2]​ El país se encontraba casi rodeado de enemigos —Austria-Hungría, al norte y oeste—, naciones hostiles —Bulgaria, que ansiaba apoderarse de Macedonia, que había perdido casi completamente en la segunda guerra balcánica— y reticentes aliados —Grecia, con un pacto militar con el reino, pero cuyo monarca era claramente germanófilo y reacio a auxiliar a Serbia—.[3]

Los austrohúngaros concentraron fuerzas militares en el Drina, en el Danubio y junto a Montenegro.[4]

Fuerzas enfrentadas[editar]

Ejército serbio[editar]

El mando del Ejército serbio se entregó al mariscal (vaivoda) Radomir Putnik,[5]​ soldado veterano al que se asoció al príncipe regente Alejandro, que ambicionaba el puesto.[6]

El Ejército contaba con trescientos mil soldados,[nota 1][8]​ veteranos de las guerras balcánicas,[5][7]​ pero mal equipados y a menudo vestidos con ropas civiles por carecer de uniforme.[6]​ Esta fuerza, aunque considerable, tenía abundantes deficiencias: dependía del abastecimiento aliado proveniente del puerto griego de Salónica por el ferrocarril balcánico, que atravesaba las montañas macedonias, mal controladas por el Gobierno serbio.[nota 2][8]

El mando austrohúngaro, por su parte, subestimó a los serbios: no apreció ni la experiencia de los soldados serbios, curtidos en las recientes guerras balcánicas, ni los nuevos métodos de reclutamiento que se habían implantado durante estas, ni que las guerras recientes se habían saldado siempre con victorias del reino vecino.[9]

El 28 de julio al ejército serbio se unió el montenegrino, ya que Montenegro había declarado la guerra al Imperio austrohúngaro —el motivo de este acto era el deseo del monarca montenegrino de apoderarse de Cattaro—; aumentó las fuerzas a las que se tenían que enfrentar los austrohúngaros en cuarenta y cinco mil hombres.[10]​ Las posiciones montenegrinas suponían además una amenaza directa para la base naval de Cattaro.[10]

Ejército austrohúngaro[editar]

El general Oskar Potiorek, gobernador militar de Bosnia-Herzegovina y jefe de las operaciones militares contra Serbia, recibió el mando de tres ejércitos, de los que dirigía personalmene el 6.º.[11]​ Entre los tres ejércitos, Potiorek contaba con doscientos cincuenta mil hombres,[7]​ si bien la mayoría eran tropas territoriales y de reserva, menos fogueados que sus enemigos serbios.[12][13]​ Posteriormente, el 4.º Ejército, al mando de Eduard von Böhm-Ermolli, fue retirado de este frente.[12][13]

En todos los combates que constituyeron la campaña del frente serbio de 1914, las unidades austrohúngaras se encontraron en inferioridad numérica frente a las del enemigo.[12]

Combates[editar]

A partir del 28 de julio, la artillería austrohúngara bombardeó Belgrado, lo que preludiaba una gran acometida que debía eliminar lo más velozmente posible al ejército serbio; el objetivo era presentar a las potencias europeas el hecho consumado de la victoria militar relámpago del imperio.[2]

Las operaciones militares comenzaron el 12 de agosto y se dividieron en dos fases, planeadas por los estrategas austrohúngaros, si bien ambas concluyeron con victorias serbias.

Planificación[editar]

Ante la necesidad de combatir en dos frentes, el ruso y el serbio, los mandos austrohúngaros —en especial el jefe del Estado Mayor,Conrad von Hötzendorf— supusieron que tres ejércitos —luego reducidos a dos— serían suficientes para aplastar a Serbia.[5]​ Esto conllevaba otorgar primacía a la lucha con Rusia, principal enemigo del imperio; una vez vencida esta, las fuerzas autrohúngaras se concentrarían en el frente serbio.[14]

La misión de Potiorek era evitar la invasión del imperio como creyese conveniente: podía limitarse a defender la frontera o emprender una ofensiva si lo creía oportuno para evitar ataques serbios; como deseaba vengar cuanto antes el asesinato del príncipe heredero imperial Francisco Fernando de Austria, optó por la ofensiva.[11]​ Potiorek había sido víctima también del atentado que le había costado la vida al archiduque —la bala que mató a la esposa de este le estaba destinada a él— y deseaba alcanzar la victoria cuanto antes, mediante un veloz ataque a Serbia.[15]

Los planes austrohúngaros consistían en un ataque convergente de los tres ejércitos disponibles a lo largo de los ríos Danubio y Sava.[11]​ Los embates rusos, sin embargo, hicieron que el mando austrohúngaro optase por mantenerse a la defensiva en el frente serbio, pese a la oposición de Potiorek. Este, como sus homólogos europeos, deseaba infligir una rápida derrota al enemigo.[16]

El mando serbio, que contaba con la ofensiva enemiga, trató de atraer a los austrohúngaros al interior del país para, a continuación y aprovechando el terreno, el cansancio por las marchas, los problemas de avituallamiento y el calor de la estación, derrotarlos.[11]

Primera fase[editar]

Combates de agosto de 1914 en el noroeste de Serbia.

Entre el 28 de julio, fecha del primer bombardeo de Belgrado, y el 12 de agosto, día en el que empezó la primera ofensiva de importancia contra el reino serbio, los combates se limitaron a duelos artilleros e incursiones realizadas para mantener a las fuerzas serbias en el norte del país.[17][18]

El 12 de agosto, Oskar Potiorek ordenó a sus divisiones cruzar el Sava en la zona noroeste de Serbia y hacer retroceder al 3.er Ejército serbio que defendía la región; la acometida sorprendió al mando serbio, que ordenó la retirada de sus unidades en ese sector.[2][7]​ El alto mando serbio había esperado el asalto por Belgrado y no por la frontera occidental.[7]​ A toda prisa, se enviaron refuerzos a la zona atacada, que acudieron a marchas forzadas.[7]

El día 14, el 6.º Ejército austrohúngaro cruzó la frontera del Drina y comenzó a remontar el valle del Jadar en dirección a Lešnica y Loznica, para tratar de establecer una línea paralela al río.[18]​ Un grupo menor cruzó el río más al sur, en Zvornik, para marchar como los otros dos hacia Valjevo y embolsar a las unidades enemigas que defendían el monte Cer.[18]

El ataque austrohúngaro se estancó pronto, sin embargo, el tercer día de la ofensiva.[12]​ Las unidades serbias, que se habían reagrupado a cierta distancia de la frontera,[12]​ detuvieron a las enemigas durante el quinto día de combates mediante un ataque de flanco que comenzó el 17 del mes en la batalla del Monte Cer, y continuó el 21 en Jadar; el mando austrohúngaro ordenó la retirada, que se verificó en gran desorden.[nota 3][19][18]​ Para el 24, las divisiones austrohúngaras habían tenido que retirarse más allá del Drina, tras haber perdido un tercio de sus fuerzas en la fallida invasión.[7]​ El Gobierno imperial trató de minimizar la derrota atribuyéndola a la retirada de parte de las divisiones del frente serbio, que se habían tenido que enviar al ruso.[18]

Los serbios pasaron entonces el Drina y entraron en Bosnia, pero el contraataque austrohúngaro del 20 y 21 de agosto en el bajo Kolubara detuvo el avance serbio; las defensas serbias, por su parte, frenaron también a los austrohúngaros.[18]

Pese a estos reveses, los austrohúngaros lograron apoderarse de la capital serbia el 2 de septiembre, aunque la perdieron algunos días más tarde, tras sufrir una nueva derrota.[19]

Las fuerzas serbias pasaron entonces al ataque y penetraron en territorio imperial en Sirmia y el Banato y conquistaron la ciudad de Zemun.[20]​ Esta acometida coincidió con otra del enemigo que había comenzado el 6 de septiembre y que acabó fracasando, pero que obligó a Putnik a trasladar unidades de un sector a otro, lo que permitió a Potiorek de hacer lo propio y reforzar la defensa de Bosnia;[21]​ las unidades serbias tuvieron entonces que retornar a su territorio el 18 de septiembre.[19]

En Bosnia, por el contrario, las fuerzas serbias seguían avanzando y se apoderaron de Pale el 25 del mes; la derrota en un choque disputado cerca de Sarajevo el día 18 les obligó, no obstante, a retirarse y abandonar el territorio conquistado hasta entonces.[20]​ Los serbios sufrieron otro revés el día 24 en Zvornik.[18]

Segunda fase[editar]

Operaciones en Serbia, septiembre-diciembre de 1914.

Aprovechando las victorias de octubre y contando con el cansancio de los soldados enemigos, Potiorek trató de infligirles a estos una derrota definitiva; emprendió un gran asalto a las posiciones serbias mientras sus unidades se hallaban en plena retirada.[20]​ Con dos ejércitos, el 5.º y 6.º, se dispuso la última ofensiva del frente en 1914.[22]​ Trece divisiones austrohúngaras con unos doscientos cincuenta mil soldados se enfrentaban a otras tantas serbias, más fatigadas.[22]

El 2 de noviembre comenzó el ataque cuando el 6.º Ejército cruzó el Drina, y atacó Loznica y Visegrado camino de Valjevo.[22]​ El 5.º Ejército atravesó el Sava por Šabac y remontó el Kolubara, también con Valjevo como meta.[22]​ Algunos de sus destacamentos, sin embargo, viraron al este para atacar Belgrado por la retaguardia.[22]​ Tras un concienzudo bombardeo, el jefe austrohúngaro ordenó la acometida de las posiciones serbias el 6 de noviembre y las hizo retroceder setenta y nueve kilómetros.[19]​ En su avance, los austrohúngaros tomaron Valjevo[22]​ el 15 de noviembre[23]​ y cruzaron el Kolubara el 17.[19]​ Estos progresos se realizaron con mal tiempo y pese a la falta de víveres y de uniformes adecuados que aquejaba a las unidades austrohúngaras.[24]​ La retirada serbia a la línea del Kolubara, realizada para evitar el cerco de las pinzas austrohúngaras, resultó un fracaso por la pérdida de Valjevo.[22]

El avance austrohúngaro era, en todo caso, arriesgado, dado el orden en que se replegaban los serbios y la dificultad creciente del abastecimiento de las divisiones, mayor cuanto más penetraban estas en territorio enemigo.[25]

En el norte, Belgrado, mal defendido por una débil línea, cayó nuevamente en poder de los austrohúngaros tras la evacuación de la ciudad por el alto mando serbio, el 29 de noviembre,[26][nota 4]​ tras el cruce del Kolubara el día 17.[19]​ La toma de la capital, sin embargo, requirió la división de las fuerzas invasoras.[27]​ El mando serbio ordenó una retirada al interior del país para situar a sus fuerzas en mejores posiciones defensivas.[26]​ Las divisiones serbias se dispusieron a lo largo del Morava, al tiempo que el Gobierno se instalaba en Niš.[22]

Animados por la presencia del rey Pedro, por la mejora del abastecimiento y por ciertas medidas aplicadas por los oficiales,[28]​ y mandados por generales que explotaron con brillantez la división de las fuerzas enemigas, permitida por el mando austrohúngaro que pecaba de exceso de confianza en la victoria,[27]​ las tropas serbias, reforzadas por unidades llegadas del sur del país, contraatacaron el 3 de diciembre;[29]​ las medidas austrohúngaras para tratar de conservar Belgrado resultaron inútiles,[30]​ y los serbios la recobraron el 15 de diciembre.[28][27][7]​ La liberación de la capital se había debido al tesón de las tropas serbias que, aunque escasas de munición, habían asaltado con decisión las posiciones enemigas y habían impedido todo reagrupamiento tras las sucesivas brechas abiertas en las líneas austrohúngaras.[7]​ Para entonces estos habían expulsado al invasor del país durante la contraofensiva que abarcó las dos primeras semanas del mes.[28][27][29][31]​ Al comienzo, el amplio frente austrohúngaro de ciento veinte kilómetros había cedido en el centro, pero resistido en los extremos.[29]​ La resistencia del 5.º Ejército en Obrenovac, que puso en apuros a los serbios, no sirvió de nada ante la derrota del 6.º, que obligó a la retirada general.[29]

Al concluir esta operación, que terminó con victoria serbia, el frente se estancó; los dos bandos adoptaron posiciones defensivas.[32]​ Los serbios, por el agotamiento debido al esfuerzo de la última maniobra —habían sufrido unas cien mil bajas en la contraofensiva—[31]​ y la grave epidemia de tifus que estalló justo después,[31]​ y los austrohúngaros, por la necesidad de trasladar unidades a los frentes italiano y ruso y por la extensión de una epidemia de tifus entre sus filas.[32]

Consecuencias[editar]

Tras cinco meses de conflicto, el Ejército austrohúngaro había sufrido varias derrotas graves y copiosas pérdidas a manos del serbio, cuyos soldados gozaban de ánimo, veteranía y buen conocimiento del terreno en el que combatían.

Consecuencias militares[editar]

Oskar Potiorek, jefe de las fallidas operaciones contra Serbia del segundo semestre de 1914 y gobernador de Bosnia-Herzegovina; perdió el mando como consecuencia de la derrota.

Los dos contendientes estaban agotados, lo que facilitó que el frente se estabilizase durante casi un año —hasta octubre de 1915— a lo largo de la frontera prebélica.[27][1]​ En los combates de 1914, el Ejército austrohúngaro había sufrido seis mil muertos, treinta mil heridos y cuatro mil prisioneros, mientras que el serbio tuvo tres mil muertos y quince mil heridos.[1][nota 5]

Se reorganizaron las unidades del frente serbio: el 26 de diciembre, el mando pasó al archiduque Eugenio;[29]​ Potiorek cesó por sugerencia del emperador Francisco José,[35][27]​ tras ciertas investigaciones que había ordenado este.[35]​ Las primeras operaciones del frente habían evidenciado el desorden del mando, que emitía constantes órdenes y contraórdenes y no coordinaba el movimiento de las unidades.[12]

El triunfo serbio se debía en parte a la acometida rusa en Galitzia, contra la que los austrohúngaros tuvieron que emplear el grueso de sus fuerzas; en sus informes a los Aliados, el alto mando serbio omitió que las unidades enemigas vencidas eran de segunda clase y estaban mal adiestradas.[nota 6][36]

Consecuencias políticas[editar]

La resistencia serbia a la acometida austrohúngara suscitó una gran simpatía en el mundo entero.[27]​ Las victorias obtenidas durante los combates de 1914 otorgaron gran prestigio al Ejército serbio entre los países que componían la Entente; estos compararon los triunfos serbios con la victoria del Marne de finales del verano de ese año.[33]

Las victorias, serbias, sin embargo, no resultaron concluyentes, principalmente por la pasividad de las naciones vecinas.[33]​ En los países balcánicos que aún permanecían neutrales existían partidarios de los dos bandos enfrentados, lo que hizo que, al comienzo, estos países —Grecia, Rumanía y Bulgaria— mantuviesen una neutralidad estricta entre los contrincantes, en espera de ver por cuál de ellos se inclinaba la suerte.[37]

Pese a los triunfos de las armas serbias, el frente balcánico quedó postergado según la guerra se fue extendiendo por Europa y la importancia del Imperio austrohúngaro fue menguando en la liga de los Imperios Centrales.[38]​ Estos, frustrados en 1914, pudieron resarcirse ante Serbia en la campaña del año siguiente, en la que participó Bulgaria a cambio de la cesión de Macedonia; esta segunda campaña contra serbia concluyó con la derrota de esta y la ocupación del país por austrohúngaros y búlgaros.

Situación de la población civil[editar]

Oskar Potiorek, jefe del frente serbio y gobernador de Bosnia-Herzegovina, aplicó desde el comienzo de la guerra medidas vejatorias contra la población serbia, que afectaron primero a la del propio Imperio austrohúngaro; toda la población de esta nacionalidad, sin distinción de edad o sexo, era considerada potencialmente rebelde y por ello las autoridades tomaron rehenes y ordenaron algunas ejecuciones de serbios.[39]

Durante la primera ocupación austrohúngara de territorio serbio, los soldados del imperio, que tenían la misma opinión que su general de la población serbia,[38]​ llevaron a cabo abundantes desmanes en los pueblos que atravesaban, aireadas por los reporteros de guerra de los países neutrales y aliados; las poblaciones que se negaban a someterse al imperio eran a menudo pasadas por las armas, en ocasiones con extrema crueldad.[40]​ Al término de la breve campaña veraniega, las atrocidades austrohúngaros habían causado la muerte de unos tres mil quinientos civiles, en general habitantes de los pueblos que habían cruzados los ejércitos invasores.[38]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Trescientos cincuenta mil según Stavrianos.[7]
  2. A finales de septiembre, los servicios de espionaje austrohúngaros lograron volar los puentes del ferrocarril, lo que complicó las labores de abastecimiento del ejército enemigo.
  3. La desbandada se agudizó por la traición de un regimiento checo, que se pasó al enemigo.
  4. Stavrianos da otra fecha para la conquista austrohúngara de la capital serbia: el 2 de diciembre[7]
  5. Le Moal indica cifras mucho mayores para las pérdidas serbias: más de ciento veinte mil hombres entre muertos, heridos y prisioneros.[33]​ Cornwall, por su parte, cifra las pérdidas austrohúngaras en seiscientos oficiales y veintidós mil soldados.[34]
  6. El mando serbio rechazó el envío de una división francesa.

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g Quero Rodiles, 2014, p. 146.
  2. a b c Le Moal, 2008, p. 45.
  3. Quero Rodiles, 2014, pp. 140-141.
  4. Quero Rodiles, 2014, p. 141.
  5. a b c Schiavon, 2011, p. 81.
  6. a b Le Moal, 2008, p. 46.
  7. a b c d e f g h i j Stavrianos, 1958, p. 556.
  8. a b Schiavon, 2011, p. 8.
  9. Bled, 2014, p. 107.
  10. a b Le Moal, 2008, p. 47.
  11. a b c d Schiavon, 2011, p. 87.
  12. a b c d e f Bled, 2014, p. 108.
  13. a b Schiavon, 2011, p. 88.
  14. Renouvin, 1934,, p. 239.
  15. Stavrianos, 1958, pp. 547, 556.
  16. Bled, 2014, p. 106.
  17. Le Moal, 2008, p. 48.
  18. a b c d e f g Quero Rodiles, 2014, p. 142.
  19. a b c d e f Schiavon, 2014, p. 88.
  20. a b c Le Moal, 2008, p. 49.
  21. Bled, 2014, p. 11.
  22. a b c d e f g h Quero Rodiles, 2014, p. 144.
  23. Le Moal, 2008, p. 50.
  24. Bled, 2014, p. 113.
  25. Schiavon, 2011, p. 89.
  26. a b Le Moal, 2008, p. 51.
  27. a b c d e f g Schiavon, 2014, p. 89.
  28. a b c Le Moal, 2008, p. 52.
  29. a b c d e Quero Rodiles, 2014, p. 145.
  30. Bled, 2014, p. 115.
  31. a b c Stavrianos, 1958, p. 557.
  32. a b Le Moal, 2008, p. 76.
  33. a b c Le Moal, 2008, p. 57.
  34. Cornwall, 1990, p. 122.
  35. a b Bled, 2014, p. 117.
  36. Schiavon, 2014, p. 36.
  37. Schiavon, 2014, p. 37.
  38. a b c Bled, 2014, p. 109.
  39. Bled, 2014, p. 105.
  40. Le Moal, 2008, p. 59.

Bibliografía[editar]

  • Bled, Jean-Paul (2014). L'agonie d'une monarchie. Autriche-Hongrie 1914-1920. París: Tallandier. p. 463. 
  • Cornwall, Mark (1990). The Last years of Austria-Hungary : essays in political and military history 1908-1918. Exeter: University of Exeter Press. p. 155. ISBN 9780859893060. 
  • Le Moal, Frédéric (2008). La Serbie du martyre à la victoire. 1914-1918. Les Nations dans la Grande Guerre. París: Éditions SOTECA, 14-18 Éditions. p. 257. ISBN 978-2-9163-8518-1. 
  • Quero Rodiles, Felipe (2014). Historia militar de la Primera Guerra Mundial: de la caballería al carro de combate. Silex. p. 624. ISBN 9788477372332. 
  • Renouvin, Pierre (1962). La Crise européenne et la Première Guerre mondiale. Peuples et civilisations. París: Presses universitaires de France. p. 779. 
  • Schiavon, Max (2011). L'Autriche-Hongrie dans la Première Guerre mondiale. La fin d'un empire. Les Nations dans la Grande Guerre. París: Éditions SOTECA, 14-18 Éditions. p. 298. ISBN 978-2-9163-8559-4. 
  • — (2014). Le front d'Orient. Du désastre des Dardanelles à la victoire finale 1915-1918 (en francés). París: Taillandier. p. 378. ISBN 979-10-210-0672-0. 
  • Stavrianos, L. S. (1958). The Balkans since 1453 (en inglés). Dryden Press. p. 970. OCLC 418969. 

Enlaces externos[editar]