Ejército austrohúngaro

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Prisioneros de guerra austrohúngaros en Rusia; fotografía a color de 1915 hecha por Prokudin-Gorskii.

El Ejército Austrohúngaro era el nombre de las fuerzas armadas del Imperio austrohúngaro, la monarquía dual de Austria y Hungría durante el periodo 1867-1918. Estaba formado por tres ramas distintas:

Las unidades recibían una denominación dependiendo de la rama a la que correspondían:

Rama Nombre en alemán en húngaro
Ejército común Imperial y Real kaiserlich und königlich (k.u.k.) Császári és Királyi
Landwehr Imperial Real kaiserlich königlich (k.k.) császári Királyi
Honvédség Real Húngaro königlich ungarisch (k.u.) Magyar Királyi

Creación[editar]

El ejército se organizó tras la creación de la monarquía dual austrohúngara en 1867 y existió hasta el final de la Primera Guerra Mundial en 1918. Antes de 1867, las fuerzas de tierra eran las propias del Imperio austríaco. El ejército húngaro (caballería ligera, infantería y artillería) libró una exitosa guerra de independencia contra el ejército imperial desde 1848 hasta su rendición al ejército del Imperio Ruso enviado en auxilio del ejército austríaco en 1849. Tras la rendición, las unidades húngaras se encontraban mayormente fragmentadas o en desbandada, con algunas unidades aún leales a los Habsburgo, por lo que no fue posible organizarlas plenamente de nuevo hasta el Compromiso de 1867, que estableció la nueva y definitiva distribución de efectivos en las tres ramas mencionadas.

Estructura[editar]

Según los términos del Compromiso, las unidades "Imperiales y Reales" (llamadas en alemán "Kaiserliche und Königliche" y abreviadas como k. und k.) tenían prioridad en el entrenamiento y acceso a nuevos equipos ante las unidades de la Landwehr (defensa territorial austriaca) y el Honvédség (defensa territorial bajo mando húngaro), por lo que estas últimas solían ser consideradas como unidades de segunda fila dedicadas a actuar como "guardia nacional" de Austria y de Hungría, respectivamente. El tradicional uniforme blanco para la infantería austriaca fue abandonado en 1870 en favor de uno nuevo en color azul oscuro, que sería el estándar durante las siguientes décadas hasta la llegada del uniforme gris claro que sería empleado como "uniforme de campaña" por todas las tropas austrohúngaras durante la Primera Guerra Mundial, y que se había introducido en 1909.

Debido al poco prestigio de sus unidades, los mejores oficiales de la Landwehr y el Honvédség invariablemente solicitaban (y conseguían) el traslado a unidades "Imperiales y Reales". Además, las unidades del Honvédség sólo tenían sus efectivos al completo en tiempo de guerra, cuando la gran mayoría de vacantes eran cubiertas por reservistas.

Artillería de campaña austrohúngara en maniobras del año 1900

El mando unificado de las tropas austrohúngaras quedaba confiado al gobierno imperial en Viena, si bien la administración del Reino de Hungría contaba con capacidad para movilizar por sí sola el Honvédseg, bastando para ello la autorización del parlamento de Budapest. En cuestiones presupuestarias, tanto Austria como Hungría compartían los gastos de las unidades "Imperiales y Reales" en proporción a la cantidad de oficiales que estuvieran "subordinados" a cada uno de los dos Reinos que formaban la base del Imperio, considerando que Austria ejercía su dominio sobre territorios de etnia italiana, eslovena, checa, polaca, y ucraniana, mientras que Hungría lo hacía sobre eslovacos, croatas, y rumanos. La amplia diversidad étnica y religiosa del Imperio estaba reflejada en la composición del Ejército, donde si bien el cuerpo de oficiales estaba formado mayoritariamente por católicos (casi el 80% de la oficialidad) había también minorías de oficiales protestantes, cristianos ortodoxos, e inclusive judíos.

La variedad étnica también era visible entre reclutas, pues si bien la mayoría de tropas estaba formada por austriacos y húngaros (como las etnias mayoritarias del Imperio), casi un tercio de ellas estaba compuesto por soldados y oficiales de origen eslavo (checos, polacos, eslovenos, eslovacos y ucranianos), mientras un 8% estaba compuesto por soldados rumanos e italianos.

Variedad étnica[editar]

Los idiomas oficiales del Ejército eran el alemán y el húngaro, que aparecían en todos los documentos y comunicaciones. La diversidad étnica del Imperio causaba que las autoridades militares hicieran un visible esfuerzo para evitar que surgieran unidades bélicas "multiétnicas", las cuales eran desaconsejadas por motivos prácticos de comunicación idiomática, lo cual motivó que se procurase en lo posible mantener unidades "homogéneas", mientras que gran parte de la oficialidad utilizaba más de un idioma en el cumplimiento de sus funciones militares.

No obstante, en ciertos casos no era posible mantener la homogeneidad linguística dentro de un mismo batallón o regimiento, para lo cual las autoridades militares crearon el "Armee-Slawisch" o "eslavo militar" que consistía en un código de casi ochenta palabras y frases de uso común en la vida castrense, y que servía como lingua franca para la vida cotidiana de las tropas dentro de las unidades donde se mezclasen soldados de origen eslavo con distintos idiomas (por ejemplo, checos, polacos y croatas); en otros casos, la oficialidad utilizaba entre sí el alemán o el húngaro.

Véase también[editar]

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