Batalla de Umachiri

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Batalla de Umachiri
Rebelión del Cuzco
Fecha 11 de marzo de 1815
Lugar

Distrito de Umachiri, Puno, Perú


Departamento de Puno en Perú
Resultado Decisiva victoria realista
Consecuencias La rebelión del Cuzco es sofocada
Beligerantes
BlackFlag.svg[1]​ Rebeldes de la Junta Autónoma del Cuzco Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg Imperio español
Comandantes
Mateo Pumacahua Juan Ramírez Orozco
Fuerzas en combate
Diferentes versiones
José Casimiro Ulloa: 12.000 indios[2]​con 600 fusiles, 2.000 caballos y 40 cañones[3]
Andrés García Camba: 20.000 indios,[4]​500 fusiles y 37 cañones[5]
Luis Antonio Eguiguren: 30.000 indios[6]​con lanzas, hondas y macanas,[7]​800 fusileros,[8]​40 piezas de diverso calibre y numerosa caballería[9]
1.200[10]​-1.300[9][11]​tropas, la mayoría cuzqueños,[10]​y 6 cañones de calibre 4[12]
Bajas
«Quedaron en el campo más de mil muertos e incontables heridos, a los que no se dio cuartel. Los prisioneros que cayeron en manos de Ramírez fueron pasados por las armas, en el mismo campo de batalla»[13][14]
37 cañones y numerosos fusiles, municiones y pertrechos capturados[15]
17 muertos y más de 40 heridos[16]
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La batalla de Umachiri fue el enfrentamiento bélico que constituyó el punto culminante de la revolución independentista del brigadier Mateo Pumacahua, la victoria realista significó el fin de la rebelión y el apresamiento y ejecución de sus principales líderes.

Antecedentes[editar]

El 3 de agosto de 1814 habíase iniciado en Cuzco la revolución del hasta entonces brigadier realista Mateo Pumacahua. Tras el establecimiento de un gobierno provisional los revolucionarios enviaron tres expediciones militares hacia Huamanga, La Paz y Arequipa, en esta última ciudad Pumacahua derrotó a las fuerzas realistas en la Batalla de la Apacheta y tomó prisioneros al intendente Moscoso y al mariscal de campo Francisco Picoaga, oficial destacado en las campañas en el Alto Perú. A pesar de sus éxitos iniciales pronto los independentistas hubieron de hacer frente al ejército realista proveniente del Alto Perú que al mando del brigadier Juan Ramírez Orozco reconquistó La Paz y Arequipa para luego iniciar la persecución del ejército de Pumacahua que había abandonado la ciudad con dirección a Puno. El 19 de enero los rebeldes fusilaron a Moscoso y Picoaga, acusándolos de conspirar contra el gobierno revolucionario.

El ejército rebelde estaba compuesto, en su casi totalidad, por una masa entusiasta y numerosa de campesinos que según Pumacahua alcanzaban los 14.000 hombres y que testimonios realistas hacen subir a 20.000 pero carente de armas e instrucción militar, solo entre 500 y 800 de ellos contaban con fusiles mientras que el resto se encontraban armados de lanzas, macanas, hondas y garrotes.

La división del Ejército Real del Perú al mando de Ramírez contaba con aproximadamente 1.300 soldados del Regimiento 1° de Infantería de Línea del Cuzco y el Batallón del General,[17]​ veteranos ambos del teatro de guerra en el Alto Perú frente a los patriotas argentinos, donde el primero de ellos había combatido al mando del finado mariscal Francisco Picoaga por lo que sus oficiales y soldados se encontraban ansiosos por vengar a su antiguo jefe. Aunque ampliamente superado en número el general Ramírez confiaba en la disciplina, preparación y táctica de sus tropas americanas.

El 10 de marzo ambas fuerzas quedaron frente a frente encontrándose separadas por el río Ayaviri que se encontraba crecido por las recientes lluvias y que constituía el flanco de los tres campamentos que las tropas de Pumacahua habían levantado en las laderas de las quebradas. Vísperas de la batalla ambas fuerzas intercambiaron algunos tiros de artillería tomando posiciones de combate, pero sería Ramírez quien mediante una hábil estratagema decidiría las acciones.

La batalla[editar]

A las 15:00 horas del 11 de marzo, el brigadier Ramírez condujo personalmente a sus soldados, con los fusiles y cartucheras sobre la nuca y el agua hasta las axilas, a través del río Llalli pequeño pero crecido y pedregoso, a costa de seis de ellos que perecieron ahogados las tropas reales lograron alcanzar la otra orilla; tomando de flanco a los rebeldes los granaderos realistas les dispersaron mediante algunas descargas cerradas.

Mientras tanto un grupo de 500 hombres montados asaltó el campamento realista por retaguardia, organizó la defensa el capellán del ejército quien con los soldados que habían quedado, arrieros e incluso rabonas logró instalar un cañón en un morro rechazando a los atacantes.

El resto del ejército real pasó el río al borde del atardecer cayendo a deguello sobre los desorganizados rebeldes y causando una gran mortandad. Los principales líderes sobrevivientes fueron capturados entre ellos Mateo Pumacahua, los hermanos Vicente y Mariano Angulo y el joven poeta Mariano Melgar uno de los más entusiastas combatientes de la revolución que habíase unido al ejército de Pumacahua ostentado el cargo de Auditor de Guerra.

Consecuencias[editar]

Al día siguiente fueron fusilados en el mismo campo de batalla varios de los prisioneros entre ellos Melgar, Pumacahua (a quien se condenó a morir decapitado) y algunos otros fueron ejecutados después, finalizando así la rebelión.

Mariano Melgar, poeta y prócer de la independencia peruana

Referencias[editar]

  1. Denegri Luna, Félix; Armando Nieto Vélez & Alberto Tauro (1972). Antología de la Independencia del Perú. Lima: Comisión del Sesquicentenario de la Independencia. «La expedición de que formaba parte llegó a su desgraciado término en Umachiri, pero al comenzar la batalla la inspiración del poeta hizo levantar en sus filas una insignia austera y decisiva: la bandera negra de la guerra a muerte».
  2. Basadre, Jorge (1986). Cusco: testimonios. Municipalidad del Cusco, pp. 68.
  3. Aparicio Vega, Manuel Jesús (1974). Conspiraciones y Rebeliones en el siglo XIX: La Revolución del Cusco de 1814. Tomo VII. Lima: Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Independencia del Perú, pp. 537.
  4. García Camba, Andrés (1916). Memorias del general García Camba para la historia de las armas españoles en el Perú, 1809-1821. Madrid: Editorial América & Biblioteca Ayacucho. Edición de Rufino Blanco-Fombona, pp. 206.
  5. García, 1916: 205
  6. Eguiguren, Luis Antonio (1914). La revolución de 1814. Lima: Tipografía la Opinión Nacional, pp. 93.
  7. Eguiguren , 1914: 50, 68
  8. Quesada Sosa, Aurelio Miró (2003). Historia y leyenda de Mariano Melgar (1790-1815). Sucesión Aurelio Miró Quesada Sosa, pp. 164. ISBN 9789972020414.
  9. a b Eguiguren, 1914: 93
  10. a b Cisneros Velarde, Leonor & Luis Guillermo Lumbreras (1980). Cap. 5: "La revolución del Cusco de 1814 y la primera proclama de la independencia del Perú". En Historia general del ejército peruano. Vol. 4. No. 1. Lima: Comisión Permanente de la Historia del Ejército del Perú, pp. 371.
  11. Carrión Ordoñez, Enrique (1995). Mariano Melgar. Editorial Brasa, pp. 108. ISBN 9788483896006. Según Luis Velasor Aragón Ramírez tenía 90% de posibilidades de ser vencido.
  12. Eguiguren, 1914: 79, 93
  13. Roel Pineda, Virgilio (1988). Historia general del Perú: la independencia. Lima: Editador por el autor, pp. 140.
  14. Tauro, Alberto (1966). Diccionario enciclopédico del Perú: ilustrado. Tomo III. Editorial Mejía Baca, pp. 294.
  15. García Camba, 1916: 208
  16. De Odriozola, Manuel (1863). Documentos históricos del Perú en las épocas del coloniaje después de la conquista y de la independencia hasta la presente. Tomo II. Tip. de A. Alfaro, pp. 133.
  17. Parte del general Ramírez al virrey del Perú, inserto en la Gaceta de Madrid (1815) del jueves 2 de noviembre de 1815, pág. 1253 y sgts.