Atlantes de Tula

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Los atlantes de Tula.

Los atlantes de Tula son cuatro figuras antropomorfas,[1] pertenecientes a la cultura tolteca, que se encuentran sobre la Pirámide B, en la zona arqueológica de Tula, Estado de Hidalgo, México, también denominada como Tollan-Xicocotitlan. Miden poco más de 4,5 metros de altura y están labrados en bloques de basalto ensamblados.[2] Son representaciones de Quetzalcóatl como «Estrella de la Mañana» (Tlahuizcalpantecuhtli), ataviado de guerrero tolteca, con un pectoral de mariposa, un átlatl, dardos, un cuchillo de pedernal y un arma curva que es muy característica de las representaciones guerreras de esta cultura.[3] Inicialmente sujetaban el techo del templo ubicado en la cima de la pirámide,[2] de ahí el nombre de atlantes.

Historia[editar]

Los monumentales atlantes se encuentran en la parte superior del Templo de Tlahuizcalpantecutli o también llamado "Estrella de la Mañana" desde la cual se aprecia toda la plaza principal. Las estructuras semihumanas se caracterizan por su gran tamaño (una muestra de la destreza que tenían los toltecas para labrar piedras). El edificio más importante de la zona es el llamado Palacio Quemado que se localiza en el lado noreste de la plaza, su importancia radica porque, de acuerdo a las investigaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la estructura era, probablemente, el axis mundi del recinto sagrado y, por lo tanto, el eje central de construcción de la ciudad. Esta pirámide, y algunos otros edificios localizados en el lugar, están relacionados con la clase media de Tula, que es una remembranza de los toltecas hacia la cultura Teotihuacana, lo anterior está relacionado con los grupos de teotihuacanos y los toltecas-chichimecas del norte en la fundación de Tula, (realizada hacia el año 700 d.c.). El esplendor de la ciudad se ha fechado entre los años 900 y 1000 d.c; durante este tiempo, Tula tenía casi 16 km2 de extensión, por lo que, la actual zona en arqueológica, sólo representa aproximadamente 12% de todo el territorio tolteca.

Fueron descubiertos en 1940 por el arqueólogo Jorge Ruffier Acosta.[2]

Galería[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2014). «antropomorfo». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Madrid: Espasa. ISBN 978-84-670-4189-7. 
  2. a b c Valenzuela, A. (2015) «Los imponentes atlantes de Tula». Quo (Consultado el 12 de enero de 2017)
  3. Martínez del Río, Pablo y Acosta, Jorge R. (1957) Tula: guía oficial. Instituto Nacional de Antropología e Historia de México. 54 páginas

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]