Acoso escolar homofóbico

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El acoso escolar homofóbico o gay bashing se refiere a cualquier clase de daños hacia las personas, tanto, psicológico, físico y moral por tener o aparentar tener una orientación sexual diferente. Obstáculos y aislaciones definen la violencia escolar,- Ángela Gabàs Gasa afirma en “El fenómeno de la exclusión social” “los obstáculos que encuentran determinadas personas para participar plenamente en la vida social, viéndose privadas de alguna o varias de las opciones consideradas como fundamentales para su desarrollo humano”.

Existen formas de violencia que se convierten tan comunes como los; golpes, heridas, acosos sexuales, vandalismo, problemas de droga. Pero una de las más reconocidas en las instituciones es, el acoso escolar homofóbico, identificada por el aislamiento de la víctima, absentismo escolar. Cuando se da el acoso por la orientación sexual, muchas veces esa persona prefiere retirarse y no estudiar. Eso provoca muchos problemas, porque puede hacer que el niño deje los estudios, por el miedo al acoso que se siente sometido, basado en el texto de Carlos Sojo” cohesión social y exclusión”, de todas las modalidades de acoso escolar, el bloqueo es la más complicada de atacar, en la medida que es una actividad invisible y que no deja huella. Las exclusiones a la que el joven se ve expuesto lo lleva a pensar y a verse como un ser diferente, excluido, no valioso y que no hace parte de la sociedad, son los niños las víctimas principales que no tendrá la facilidad de identificar el hecho de que nadie le habla o de que nadie quiere estar con el o ella o de que los demás le excluyen sistemáticamente de las actividades..

La aislación y el rechazo que trae la violencia y acoso escolar es un problema que tanto como padres de familia, directivos, estudiantes y profesores deben asumir roles para empezar a prevenir esta violencia que se da principalmente en las aulas de clases; lo que lleva que sean los profesores quienes deben ser agentes para prevenir y atender cualquier clase de problema y/o violencia entre estudiantes dentro de las aulas de clase.

El acoso escolar o, por su término en inglés, bullying es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. En el caso del acoso escolar homofóbico, éste está determinada por los casos de reiterada violencia hacia personas que parecen homosexuales (mas no necesariamente lo sean).[1] Este acoso lo ejerce quien se considera "fuerte" hacia una persona "débil", yendo desde hostigamiento psicológico (insultos como "maricón", "machorra") hasta el físico (principalmente en baños).

Este hostigamiento se ve alimentado por los prejuicios culturales que muchos adultos transmiten a sus hijos,[1] de esta manera, cuando los chicos ven a una persona "afeminada" (en caso de que sea hombre) o "masculina" (en caso de que sea fémina), al atacarlos ven saciado su interés al atacar a quienes "se lo merecen".[1]

Por otro lado, las instituciones o colegios pueden eludir este comportamiento con las siguientes medidas; fortalecer el mecanismo de alerta temprana para identificar manifestaciones de violencia escolar, sus causas, consecuencias y la elaboración de estrategias para contribuir a su prevención. Reconocer y fortalecer de igual manera la función de directivos brindándoles las herramientas que les permitan la comprensión de la cultura infantil, de paz y de tolerancia

Porcentajes[editar]

España[editar]

En España el acoso escolar frecuentemente toma forma de acoso homofóbico desde muy corta edad, cuando la preferencia sexual aún no se ha definido. El 43% de los niños, niñas y adolescentes homosexuales y bisexuales que sufren acoso escolar ha llegado a plantearse el suicidio y, de estos, el 81% ha llegado a planificarlo, lo que supone un 35% del total. El estudio también intenta definir los sentimientos que genera el acoso como son: humillación (63%), impotencia (60%), rabia (59%), tristeza (59%), incomprensión (57%), soledad (53%), vulnerabilidad y aislamiento (50%). Pero sobre todo desesperanza (66%). Esto se traduce, según la investigación, en que el 17% de las y los jóvenes que sufren acoso escolar homofóbico llega a atentar contra su vida. Conforme datos del último estudio de Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGBT) y COGAM:[2]

En 2007 se realizó una investigación en Cataluña en la Revista d'estudis de la violència sobre «Docentes que actuamos ante el acoso escolar en el instituto» que daba algunos datos aproximados, aunque sin especificar cuánto de ése acoso está ligado a la homo-lesbo-bi-transfobia y al sexismo.[3]

El 3 de septiembre de 2006, se presentó en el Parlamento Europeo un Informe sobre exclusión social de adolescentes lesbianas, gais, bisexuales y transexuales, en el que se muestran datos alarmantes. Más de 700 chicos pertenecientes al colectivo LGBT de 37 países europeos tomaron parte en el estudio, mostrando que dichos jóvenes afrontan muchos prejuicios y discriminación en su vida diaria:[3]

  • El 61,2% se enfrenta a discriminación en la escuela.
  • El 51,2% ha sufrido discriminación en la vida familiar, y
  • El 29,8% en sus círculos de amistades.
Chile[editar]

El MOVILH (Movimiento de Integración y Liberación Homosexual) en el año 2008 realizó un estudio –a petición del Colegio de Profesores y patrocinada por la Internacional de Educación–[4] en el que reveló que:

  • El 90% de los docentes y el 71% de los estudiantes ha conocido al menos a un(a) persona homosexual o transexual.
  • Asimismo, el 40% de los estudiantes chilenos y el 55% de los profesores han presenciado algún acto de discriminación en las aulas a causa de su orientación sexual o identidad de género.

Los datos obtenidos, en otras áreas, revelaron también varios datos interesantes. Mientras que la gran mayoría de la comunidad escolar considera que la homosexualidad no es una enfermedad; contradictoriamente, el 57% de los alumnos y el 24% de los profesores creen que con una buena terapia se puede "curar" o transformar un gay en heterosexual. Esta cifra aumenta al 72% y 38%, respectivamente, cuando se les consulta si esa posibilidad de "cura" aumenta cuando el tratamiento es a temprana edad.

Por otro lato, el 71% de los escolares y el 85% de los docentes cree que tener un mejor amigo homosexual no influirá en la orientación sexual de otro; sin embargo, entre un 30% y un 50% cree que si un heterosexual tiene una relación homosexual puede convertirse en homosexual. "Lo que demuestra que hay una clara desinformación sobre la diferencia que hay entre una orientación sexual y una conducta sexual", afirmó el MOVILH.[4] Por culpa de estos acosos escolares, los adolescentes al final no se atreven a contar su orientación sexual por miedo al rechazo; y esto puede acarrear terribles consecuencias, pero sin embargo la mayoría no sabe que si se revelan y se aceptan a sí mismos y se atreven a levantar el puño en alto y revelarlo todo; la mayoría de la gente estará a su lado. porque la homosexualidad no es una enfermedad; la homofobia, sí.

Soluciones propuestas[editar]

La solución propuesta para erradicar el acoso escolar (en todos sus sentidos) es la información. La escuela necesita abordar tanto los distintos roles de mujeres y hombres en la sociedad, como la educación sexual en general y la diversidad sexual en concreto. Actualmente, en ningún currículum se ha encontrado referencias a temas que hablen de la sexualidad (es decir, del lesbianismo, homosexualidad, bisexualidad y transexualidad). Al no hacer esto, se está transmitiendo los antiguos tabúes. Al no educar sobre la diversidad sexual se transmiten valores y trasladan conocimientos, teñidos de sexismo y homofobia.[5] Sonia Sorano dice:

Es imposible sentir respeto si no se tiene información necesaria, pero tampoco se puede hacer frente a la homofobia si no se desarrollan las habilidades necesarias.[6]

Muchas más posibilidades de suicidio[editar]

Los jóvenes y adolescentes pertenecientes al colectivo LGBT tienen muchas más posibilidades de intentar o llegar a cometer un suicidio. Investigadores han hallado que los jóvenes lesbianas, gais, bisexuales, transgéneros y aquellos que no están seguros de su sexualidad, son más propensos al suicidio con respecto a la población en general. La depresión y el uso de drogas entre la población LGBT se han visto aumentar significativamente tras la aprobación de leyes que discriminan a homosexuales.[7] Aunque es imposible saber el porcentaje exacto de suicidios de jóvenes LGBT, debido a que la sexualidad y el género de estas minorías muy a menudo está oculto (especialmente en estas edades); el fenómeno está siendo estudiado para explicar las causas concretas de éste.[8] [9] [10]

En el año 2004, 1.985 adolescentes estadounidenses menores de 20 años se suicidaron, lo que significó un incremento del 18% respecto al año anterior.[11]

Referencias[editar]

  1. a b c Peralta Delgado (4 de octubre de 2011). «¿Sabes qué es el Bullying Homofóbico?». impre.com. Consultado el 2 de diciembre de 2011. 
  2. Generelo, Jesús et al. (septiembre de 2012). Acoso escolar homofóbico y riesgo de suicidio en adolescentes y jóvenes LGB 2012. FELGTB. Consultado el 2 de febrero de 2016. .
  3. a b Platero Méndez, Raquel. «Docentes que actuamos ante el acoso escolar en el instituto». Revista d´estudis de la violenci (3): 8. Archivado desde el original el 1 de diciembre de 2015. 
  4. a b «Bullying homofóbico: más del 40% conoce casos en el colegio». nacion.cl. 17 de septiembre de 2008. Consultado el 2 de diciembre de 2011. 
  5. Platero Méndez, Rasquel. «Docentes que actuamos ante el acoso escolar en el instituto». Revista d´estudis de la violenci (3): 9. Archivado desde el original el 1 de diciembre de 2015. 
  6. Platero Méndez, Rasquel. «Docentes que actuamos ante el acoso escolar en el instituto». Revista d´estudis de la violenci (3): 8-9. Archivado desde el original el 01 de Dezember de 2015. «Es imposible sentir respeto si no se tiene información necesaria, pero tampoco se puede hacer frente a la homofobia si no se desarrollan las habilidades necesarias.» 
  7. Mark L. Hatzenbuehler, MS, MPhil, Katie A. McLaughlin, PhD, Katherine M. Keyes, MPH and Deborah S. Hasin, PhD (14 de enero de 2010). «The Impact of Institutional Discrimination on Psychiatric Disorders in Lesbian, Gay, and Bisexual Populations: A Prospective Study». American Journal of Public Health (en inglés). Consultado el 27 de diciembre de 2010. 
  8. Dr. Gary Remafedi (6 de octubre de 1999). «Sexual Orientation and Youth Suicide» (en inglés). Archivado desde el original el 1 de diciembre de 2015. Consultado el 2 de mayo de 2010. 
  9. Philip A. Rutter & Emil Soucar (verano 2002). «Youth suicide risk and sexual orientation - Statistical Data Included» (en inglés). Consultado el 27 de diciembre de 2010. 
  10. Jeramy Townsley. «Articles Relating to Suicide by GLB Youth». jeramyt.org (en inglés). Consultado el 27 de diciembre de 2010. 
  11. Lindsey Tanner (2 de mayo de 2007). «Kids' suicides rise, CDC report finds». USATODAY.com (en inglés). Consultado el 27 de diciembre de 2010. 

Enlaces externos[editar]