Wall Street (película)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Wall Street es una película de 1987 dirigida por Oliver Stone y protagonizada por Michael Douglas y Charlie Sheen. La película tiene una secuela: Wall Street 2: El dinero nunca duerme (2010).

Argumento[editar]

Bud Fox (Charlie Sheen) es un joven broker que intenta abrirse camino en Wall Street. Durante el día trabaja en una empresa y en sus ratos libres intenta conocer a uno de los grandes magnates de las inversiones a quién admira: Gordon Gekko (Michael Douglas). Éste decide contratarle como agente y descubre que en este mundo todo es dinero, lujos y diversión, pero pronto se da cuenta que su admirado Gordon Gekko es un hombre sin escrúpulos al que únicamente le importa el dinero y que es capaz de hacer todo lo posible para conseguir su objetivo. Y es en ese momento cuando Bud debe decidir si acepta una operación muy atractiva, pero que infringe las reglas de la ética. Finalmente, decide no aceptar esa operación y actuar de forma honesta sacando a la luz el engaño que Gordon Gekko utilizaba para conseguir su objetivo, el dinero.

Reparto[editar]

Actor Personaje
Michael Douglas Gordon Gekko
Charlie Sheen Bud Fox
Daryl Hannah Darien Taylor
Hal Holbrook Lou Mannheim
Martin Sheen Carl Fox
John C. McGinley Marvin
Terence Stamp Sir Lawrence Wildman
Sean Young Winnie Gekko
James Spader Roger Barnes
Saul Rubinek Harold Salt
James Karen Lynch
Frank Adonis Charlie

Temas[editar]

La película se ha convertido en la muestra arquetípica de los excesos de la década de 1980, con Douglas defendiendo que "la codicia, a falta de una palabra mejor, es algo bueno".[1] Wall Street se define a si misma mediante una serie de conflictos morales que enfrentan la riqueza y el poder contra la simplicidad y la honestidad.[2]

El personaje de Carl encarnado por Charlie Sheen representa en la película a la clase trabajadora: es el líder del sindicato de los trabajadores de mantenimiento de Bluestar. En forma permanente Carl ataca a los grandes negocios, el dinero, las inspecciones obligatorias de drogas, a los fabricantes codiciosos y toda otra cosa que el percibe como una amenaza contra su sindicato. El conflicto entre la búsqueda permanente de riqueza por parte de Gekko y el enfoque de izquierda por parte de Carl Fox son la base del trasfondo de la película.[2] Este trasfondo puede ser descrito conceptualmente por los dos padres que luchan por el control sobre la moral de su hijo, un concepto que Stone ya había utilizado en Pelotón. En Wall Street el trabajador Carl Fox y el hombre de negocios inescrupuloso Gordon Gekko representan a los padres. Los productores de la película utilizan a Carl como su voz en la película, una voz que llama a la razón en medio de la destrucción creativa que resulta de la filosofía personal fuera de control de Gekko.[2]

Una escena importante de la película es un discurso de Gekko en una reunión de accionistas de Teldar Paper, una empresa que está planeando comprar. Stone utiliza esta escena para darle a Gekko, y por extensión, a los riders de Wall Street que personifica, la oportunidad de justificar sus acciones, lo cual hace en forma memorable, llamando la atención en cuanto a los desperdicios que las corporaciones de Estados Unidos acumularon durante los años de postguerra y de lo cual él se considera un "liberador".[2] La inspiración para el discurso "la codicia es buena" parecería proviene de dos fuentes. La primera parte, en la que Gekko se queja en cuanto a que la dirección de la empresa solo es dueña de menos del tres porciento de las acciones, y que posee demasiados vicepresidentes, está tomada de discursos similares y comentarios realizados por Carl Icahn con respecto a empresas que estaba intentando comprar o controlar.[2] La defensa de la codicia está basada en una charla que el agente de bolsa Ivan Boesky (quien luego fue acusado de prácticas desleales en la bolsa de comercio), dio el 18 de mayo de 1986, en la Escuela de Negocios de la UC Berkeley, cuando expresó, "No hay nada malo en cuanto a la codicia. Yo quiero que ustedes sepan esto. Yo creo que la codicia es sana. Se puede ser codicioso y aún así estar bien con uno mismo".[2]

Wall Street no es una crítica englobadora del sistema capitalista, solo de la cultura cínica y de réditos rápidos de la década de 1980.[2] Los personajes "buenos" de la película a su vez son capitalistas, pero de una manera más estable y que reconoce el esfuerzo por ganarse el sustento. En una escena, Gekko reacciona ante la pregunta de Bud Fox sobre el valor moral del trabajo duro, citando el ejemplo del propio padre de Gekko, quien trabajó con gran dedicación toda su vida y falleció en la mediocridad. Lou Mannheim como un arquetipo de un hombre de edad sabio, expresa al comienzo de la película, que "a veces toma tiempo lograr buenos resultados", en referencia a IBM y Hilton—por contraste, el credo de Gekko en cuanto a que "la codicia es buena" tipifica la visión de corto plazo que prevalecía en la década de 1980.[2]

Curiosidades[editar]

El director pensó en Richard Gere y Warren Beatty para interpretar a Gordon Gekko, pero el papel lo interpretó Michael Douglas. Y Tom Cruise quiso interpretar a Bud Fox, pero Charlie Sheen se le adelantó.

Premios[editar]

También recibió el premio Razzie 1988: a la peor actriz secundaria (Daryl Hannah).

Secuela[editar]

En 2010 se estrenó la secuela de Wall Street, Wall Street 2: El dinero nunca duerme, protagonizada por Michael Douglas y Shia LaBeouf, con Charlie Sheen haciendo una breve aparición a modo de cameo.

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. Ross, Brian (11 de noviembre de 2005). «Greed on Wall Street». ABC News. Consultado el 18-03-2008. 
  2. a b c d e f g h Gabriel, Satya J (21 de noviembre de 2001). «Oliver Stone's Wall Street and the Market for Corporate Control». Economics in Popular Film (Mount Holyoke). Consultado el 10-12-2008.