Santiago Sierra

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Fotografía de la obra de Santiago Sierra, «3000 huecos de 180x70x70 cm cada uno», 2002, en la Fundación NMAC de Vejer de la Frontera.

Santiago Sierra (Madrid, 1966) es un artista español. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, completó su formación en Hamburgo (Alemania) entre 1990 y 1991, donde estudió con los profesores F. E. Walter, S. Browm y B. J. Blume. Sus inicios están vinculados a los circuitos artísticos alternativos de Madrid (El Ojo Atómico, Espacio P), pero gran parte de su carrera posterior se ha desarrollado en México (1995-2006) donde amplió sus estudios en la Escuela de San Carlos de la Universidad Autónoma de México, e Italia (2006-2010). Actualmente vive y trabaja en Madrid. Ha expuesto en importantes museos, centros de arte y galerías de todo el mundo, como en el Museo Kiasma de Arte Contemporáneo ARS 01 (Helsinki), en el Kunst-Werke (Berlín), en la Kunsthaus Bregenz (Austria), en el PS1 del MOMA (Nueva York) o en el Artium (Vitoria), y su obra está representada por importantes galerías como Helga de Alvear (Madrid, España), Team Gallery (Nueva York, USA), Lisson Gallery (Londres, Reino Unido), Prometeo Gallery (Milán, Italia) y Greenaway Art Gallery (Adelaida, Australia). Fue galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas de España en 2010, que rechazó.

Crítica sobre la obra[editar]

El arte de Sierra, cargado de reivindicaciones sociales y políticas desde sus comienzos, intenta visibilizar la perversidad de las tramas de poder que fomentan la alienación y explotación de los trabajadores, la injusticia de las relaciones laborales, el desigual reparto de la riqueza que produce el sistema capitalista y las discriminaciones por motivos raciales en un mundo surcado por flujos migratorios unidireccionales (sur-norte). Retomando y actualizando algunas estrategias propias del minimalismo, el arte conceptual y la performance de los años setenta. Sierra interrumpe los flujos de capital y mercancías («Obstrucción de una vía con un contenedor de carga», 1998; «Persona obstruyendo una línea de containers», 2009), contrata a trabajadores para desvelar su situación precaria («20 trabajadores en la bodega de un barco», 2001; «11 personas remuneradas para aprender una frase», 2001) y explora los mecanismos de segregación racial que se derivan de las desigualdades económicas («Contratación y ordenación de 30 trabajadores conforme al color de su piel», 2002; «Estudio económico de la piel de los caraqueños», 2006). La obra de Sierra ha tenido un considerable impacto en la literatura crítica internacional y son muchos los teóricos e historiadores que se han ocupado de ella.[1] Sobre su obra, Pablo España señaló que “presenta los mecanismos de dominación de forma muy cruda, pero hay otras cosas a tener en cuenta como la frustración y la decepción de la promesa del placer estético”. Su obra señala una crítica social, sin efectos paliativos. Controvertido, destacan su montaje de una sinagoga convertida en cámara de gas («245 metros cúbicos», Alemania, 2006), o «Línea de 250 cm tatuada sobre 6 personas remuneradas» (Cuba, 1999, sobre excluidos sociales).[2]

Polémica sobre el Premio Nacional de Artes Plásticas de España[editar]

En 2010 fue galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas de España que concede el Ministerio de Cultura “por su obra crítica, que reflexiona sobre la explotación y la exclusión de las personas, y genera un debate sobre las estructuras de poder, tal y como se manifiesta en sus diversos proyectos desarrollados a lo largo de dos décadas”. Sierra rechazó al día siguiente el premio en una carta a la ministra de Cultura aduciendo que “los premios se conceden a quien ha realizado un servicio, como por ejemplo a un empleado del mes” y que el “premio instrumentaliza en beneficio del estado el prestigio del premiado”, terminando con “el Estado no somos todos: El Estado son ustedes y sus amigos. Por lo tanto, no me cuenten entre ellos, pues yo soy un artista serio. ¡Salud y Libertad!”[3] En la carta detalla además sus principales críticas al Estado, “Un estado que participa en guerras dementes alineado con un imperio criminal. Un estado que dona alegremente el dinero común a la banca. Un estado empeñado en el desmontaje del estado de bienestar en beneficio de una minoría internacional y local”.[3] La directora general de Bellas Artes, Ángeles Albert, señaló que le sorprendía el rechazo, dado que cuando se le comunicó se mostró “contento y agradecido”, y ha trabajado con el Estado en otras ocasiones como en 2003, en la Bienal de Venecia cuando se lo pidió el gobierno de José María Aznar.[4] [5] Desde círculos próximos al artista se ha señalado la necesidad de diferenciar entre un “trabajo” (como el del Pabellón de la Bienal, por el que fue el primer artista en ser remunerado) y un premio (cuya concesión implica una apropiación parcial de las connotaciones del trabajo del premiado por parte de la entidad que lo concede). Amigos del artista contestaron diciendo que su trabajo del 2003 fue un simple encargo laboral, no un premio.[3]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. Bishop, Claire: “Antagonism and Relational Aesthetics”, October nº 110, 2004; Fusco, Coco: “La insoportable pesadez de los seres. El arte en México después de NAFTA”, Atlántica nº 29, 2001; Medina, Cuauhtémoc: “Recent Political Forms: Radical Pursuits in Mexico. Santiago Sierra, Francis Alÿs, Minerva Cuevas”, Trans nº 8, 2000.
  2. Premio Nacional para el artista contra la sumisión, Público, 4 de noviembre de 2010.
  3. a b c Santiago Sierra rechaza su Premio Nacional porque es "un artista serio", Público, 5 de noviembre de 2010, consultado el mismo día.
  4. Santiago Sierra renuncia al nacional de artes plásticas porque el premio se utiliza en "beneficio del Estado", El País, 5 de noviembre de 2010, consultado el mismo día.
  5. “Artista rojo remunerado por gobierno facha por efectuar una operación de mejora de imagen durante 143 días”, Réplica21.